Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
12 DICIEMBRE 2019
Búsqueda en los contenidos de la web

Frente a polarización, amistad cívica

Francisco Medina

Incertidumbre: ésa sería la nota que caracterizaría la realidad política, económica y social de nuestro país desde que en el año 2015 se celebraron las elecciones generales que dieron la mayoría al Partido Popular. No puede hablarse ya de mayorías suficientes que proporcionen estabilidad, como tampoco puede hablarse de estabilidad económica –con una crisis que se nos viene encima–, ni mucho menos social –crisis en Cataluña, polarización social también en el resto de España–. No está escrito, ni mucho menos, que pueda haber un Gobierno investido en diciembre. Polarización en lo político.

Polarización también en lo social; también es un hecho. Un ejemplo significativo ha sido la polémica derivada de las declaraciones de la ministra de Educación y Formación Profesional, en la que venía a afirmar que no existía, stricto sensu, un derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos e invocaba algunos pronunciamientos del Tribunal Constitucional acerca de una ley que no llegó a aplicarse. Sectores de la enseñanza concertada parecen haber desenterrado el hacha de guerra y la Conferencia Episcopal ha entrado en el ruedo del debate. Parece haber comenzado una batalla por ver quién gana, qué relato es el que va a prevalecer.

En su libro La promesa de la política, Hannah Arendt señala que la política viene a ser el mundo realmente propio del hombre, entendida como el conjunto de condiciones con arreglo a las cuales hombres y mujeres –en su pluralidad y en su distinción unos de otros– viven juntos y se acercan para conversar con una libertad que solamente ellos pueden otorgar y garantizarse mutuamente. Según la pensadora, sólo en la libertad de nuestro conversar unos con otros es como emerge el mundo, como realidad objetiva y poliédrica. La experiencia del mundo y la conversación son componentes inseparables; es la libertad para interactuar, mediante el discurso, y su confrontación con otros donde experimentamos, al tiempo, la pluralidad del hombre y nuestro ser únicos

¿Cómo articular esta dinámica? Para Hannah Arendt, es la amistad política la que hace posible el diálogo veraz y entender la verdad inherente a la opinión del otro. Porque el amigo comprende cómo y en qué condiciones el mundo común se aparece al otro. En suma, hace posible la simpatía, ver el mundo desde el punto de vista del otro (o, como actualmente se dice, ponerse en el punto de vista del otro) es lo que constituye el conocimiento político por excelencia. Por eso, la virtud más quintaesencial de un verdadero hombre de Estado es comprender el mayor número posible de realidades (no tanto puntos de vista subjetivos, que también), tal y como ellas se muestran en las opiniones de los ciudadanos y, a la vez, ser capaz de conectar a sus propios ciudadanos con sus opiniones, de forma que se haga evidente lo común. Porque sólo al hablar con los otros sobre el mundo tal como se me muestra es como surge lo común a nosotros.

Frente a polarización, amistad cívica

Francisco Medina | 0 comentarios valoración: 2  23 votos

 

>Entrevista a Valentí Puig

'El pluralismo supone un afán de aproximarse a la verdad'

Juan Carlos Hernández

Conversamos con Valentí Puig sobre su nuevo libro “Memoria o caos” (Ed: Destino), un pequeño e interesante ensayo donde el autor reflexiona acerca de la sociedad actual. El escritor afirma que “existe una mayoría silenciosa que no se deja llevar por los bandazos de la opinión publicada. Si no la vida en común ya sería un hecho imposible y no es así”.

Sin memoria no hay historia, es una de las hipótesis clave de su libro. Habla de una sociedad marcada por las modas donde las costumbres son algo perecedero. ¿En qué momento y por qué ha empezado este cambio social?

A mi entender comienza en los años sesenta del pasado siglo. De ahí arrancan los inicios de un nuevo paradigma que aún no podemos divisar por completo. Será algo decisivo para este siglo. Mayo de 1968 es una combinación de anécdota y sustancia pero –salvo el hecho capital de Checoslovaquia– todo es bastante confuso. Revueltas estudiantiles, sociedad de la abundancia, inicios de un descrédito de la autoridad, costumbres sexuales de consecuencias imprevisibles, indicios de crisis de la familia, el aula sin muros como modelo educativo, erosión del concepto de continuidad civilizatoria y de los valores de tradición cristiana. Y ahora, con el nuevo siglo, todo se ha acelerado exponencialmente. Un tuit vale lo que una oda de Píndaro.

“La aplicación banal de la idea de progreso al sistema educativo lo ha perjudicado mucho”

Francois-Xavier Bellamy habla en su libro “Los desheredados” (Ed. Encuentro) de una sociedad que ha renunciado a transmitir una cultura. ¿Podría ayudar esta hipótesis a entender este cambio de época?

Sin duda. Bellamy hace un diagnóstico muy acertado. Al mismo tiempo el eclipse de la figura del padre desubica el rol del profesor. Eso es, la transmisión de la cultura y del saber –de la tradición viva– se disloca. Estamos dándole vueltas a cuestiones propias del siglo XIX –como el nacionalismo– y no afrontamos la gran reforma del sistema educativo. Pero es que el consenso parece ahora mismo imposible porque lo que está en cuestión es el valor de ejemplaridad, unos contenidos sustanciales, el espíritu meritocrático que da energía al ascensor social. La aplicación banal de la idea de progreso –progresista– al sistema educativo lo ha perjudicado mucho y muchos padres han asumido esa mutación, tan políticamente correcta.

“Esa aceleración del cambio de costumbres es un rasgo fundamental de las dos primeras décadas del siglo XXI”

Hace varias referencias a la pérdida de la figura del padre así como a la disciplina que no a su caricatura tiránica. “Sin la autoridad del padre, no hay autoridad legítima en la sociedad, por democrática que sea […] Sin memoria familiar no hay comunidad y sin comunidad no hay ley, solo individuos atomizados, lastrados por una infancia sin norte”. ¿Esta ausencia de la figura paterna podría ser una de las causas que explica entre los jóvenes el consumo de drogas, suicidio, la generación ni-ni…?

>Entrevista a Valentí Puig

'El pluralismo supone un afán de aproximarse a la verdad'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  29 votos
>Editorial

La América de la que no se habla

Fernando de Haro

Cuando en 2015 estalló la crisis de refugiados en Europa, en la fachada de muchos ayuntamientos de España se colgaron pancartas que daban la bienvenida a los que huían de la guerra de Siria. Llegaron pocos porque el país no estaba en sus rutas ni era un destino anhelado. Ahora que ha estallado la otra crisis de refugiados, la crisis de los refugiados americanos, no se habla de ellos y España concede poco asilo y poco techo. En el último año las peticiones se han duplicado y en 2019 van a ser casi 100.000. La política con el Gobierno de Rajoy y con el Gobierno de Sánchez, con la derecha y la izquierda, ha sido la misma. España concede asilo solo a uno de cada cuatro solicitantes. Es una de las tasas más baja de toda Europa. No hay motivo alguno para negarlo. Los que lo piden vienen huyendo de Venezuela (un tercio) donde la crisis humanitaria y la persecución política hace muy difícil la vida. También de Colombia y de los países de Centroamérica duramente castigados por la violencia. Los refugiados americanos que llegan a España suelen pertenecer a la clase media, tienen un buen nivel de formación en muchos casos y el idioma y su cultura les permite una integración plena en un país con una de las tasas de natalidad más bajas de todo el Viejo Continente.

Ni acogida ni reflexión crítica. La crisis de los refugiados americanos no genera un debate público a la altura del fenómeno. La América de habla hispana que vivió muy de lejos la II Guerra Mundial está sufriendo un fenómeno histórico que no había vivido nunca. Es ya uno de los acontecimientos más decisivos desde que se produjeran las independencias. Probablemente tan importante o más que la revolución cubana o que la llamada década perdida. Sin embargo la falta de “utilidad ideológica” lo hace pasar como una cuestión puramente asistencial o humanitaria. Naciones Unidas estima que en muy poco tiempo habrá cinco millones de refugiados procedentes de Venezuela que intenten iniciar una nueva vida en los países cercanos. Con todo lo que eso supone para las políticas sociales y de integración. El fenómeno venezolano tiene proporciones descomunales pero no es el único. Ha habido cuatro millones de movimientos en el último año y la ruta desde Centroamérica hacia el norte ha tenido un intenso tránsito.

Mientras se producen estos movimientos de población, clases populares y clases medias salen a las calles de Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia. Tampoco hay sobre esta cuestión una conversación seria. Solo se recurre a explicaciones simplistas, conspirativas. Después de décadas de análisis polarizado entre las interpretaciones liberales que denunciaban a los “redentores populistas” y las interpretaciones del socialismo del siglo XXI que cargaban contra el neocapitalismo, no parece haber más que perplejidad.

>Editorial

La América de la que no se habla

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  35 votos

Cuándo las coaliciones suman

Antonio Amate

La ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, ha organizado una gran tormenta política al afirmar en el XV Congreso de Escuelas Católicas que el derecho de elección de centro no es un derecho constitucional y aseguró que hay resoluciones del Tribunal que sustentan sus palabras. Ambas afirmaciones son inexactas. Están documentadas en muchos medios y no es el objeto de esta reflexión. La cuestión clave de España, a la vista de los resultados electorales del 28A y del 10N, es si se puede gobernar el país con coaliciones que sumen, es decir, que tomen decisiones capaces de integrar y acoger una mayoría amplia de las diferentes opiniones e intereses que están reflejados en las urnas.

España tiene una única manta para taparse del frío, y si la encogemos hacia un lado de la cama, la única reacción que podemos esperar del otro lado es justamente la contraria. Este es el gran dilema del país desde hace muchos años. Particularmente en la educación.

Entiendo que la izquierda tenga sus prioridades. Entiendo que la derecha tenga sus prioridades. No entiendo ni comparto que esas prioridades se quieran hacer excluyentes y no inclusivas. Esta es la cuestión principal. ¡Basta ya de jugar a ganar y perder! Los que ganaron en 2004 fraguaron la LOE. Los que ganaron en 2011 la LOMCE. Los que han gobernado en 2018 la LOMLOE. Los que han ganado en 2019... ¡Adivina adivinanza!

Nos merecemos progresar. Gobernando la derecha o la izquierda. Toda España merece un Gobierno que la haga avanzar, ir hacia adelante. No dando tumbos o haciendo círculos. Y seamos realistas. Nunca el bien de unos tiene que suponer, por definición, la desgracia para los otros. ¿Por qué si no impera en la sociedad esa sensación de pesimismo endémico hacia la política? Porque tras el escaso gozo de una victoria electoral contra sus vecinos es inevitable una derrota electoral frente a esos mismos vecinos. Todo lo que se promete como un progreso es parcial y efímero, una solución de parte y de partido. Un toma y daca estéril.

Esto es lo que vivimos de manera desalentadora en el reciente XV Congreso de Escuelas Católicas cuando la ministra Celaá, robotizada con el software de la marca izquierda, arremetió contra la escuela concertada. Seguro que ni lo piensa ni lo siente. ¡Otra vez lo mismo! Le propongo a cualquier coalición de izquierdas o de derechas que pueda gobernar España en los próximos años una solución estabilizadora para la educación: priorizar sin excluir. Hagan políticas inclusivas que superen el verdadero bloqueo de España que es la imposibilidad de vivir sin miedo, gobierne quien gobierne.

Cuándo las coaliciones suman

Antonio Amate | 0 comentarios valoración: 2  32 votos

La OTAN y la UE: dos caras de la misma moneda

Antonio R. Rubio Plo

Las recientes declaraciones del presidente Macron a The Economist, en las que se atrevía a asegurar que la OTAN se encuentra en un proceso de muerte cerebral, han sido impactantes. Ha dicho lo que nadie se atreve a expresar en voz alta. Se explica así que otros medios de comunicación hayan querido preguntar a Jens Stoltenberg, secretario general de la Alianza, si comparte esta visión pesimista. Este ha sido el caso de Bernardo de Miguel, corresponsal de El País en Bruselas, con una entrevista preparatoria para la próxima Cumbre conmemorativa del 70º aniversario de la fundación de la OTAN (Londres, 3 y 4 de diciembre). Cabe esperar que dicha reunión sea más lucida que la celebrada en Washington en abril pasado, donde no faltó el inconfundible sello “trumpiano” desmerecedor de la efeméride. Sin embargo, Stoltenberg tuvo su momento de gloria con un discurso ante las dos cámaras del legislativo norteamericano.

¿Podríamos decir que la OTAN de hoy oscila entre Trump y Macron, entre un cierto aislacionismo y un retorno de la política exterior gaullista que da preferencia a Europa antes que al vínculo trasatlántico? No cabe duda de que con Trump este vínculo se ha debilitado, pese a que Stoltenberg en la entrevista insiste en que en 2020 tendrán lugar las maniobras más importantes con participación norteamericana desde el final de la guerra fría. El secretario general siempre pretende limar asperezas con Washington, pero no siempre resulta del todo creíble. La realidad es que Donald Trump no deja de ser un empresario acaudalado que no cree en otras alianzas que las económicas, aunque, por su naturaleza, sean rigurosamente provisionales. Por lo demás, tiene una política exterior errática, no tanto porque pretenda serlo sino porque le gusta asemejarse a una partida de póker, en la que la astucia se considera sinónimo de inteligencia. Esto difícilmente lo soporta cualquier alianza estable.

Con todo, Macron parece criticar más a Macron que a Trump. Considera que la UE y la OTAN son dos caras de la misma moneda y que la unidad europea no puede reemplazar a la unidad trasatlántica. En efecto, hay líderes europeos que creen en la necesidad urgente de una defensa europea porque no terminan de confiar en la OTAN, sobre todo porque desconfían de si funcionará el principio de defensa colectiva a la hora de la verdad. Pero es muy probable que estos líderes sean europeos occidentales y que coincidan con Francia, Bélgica o Luxemburgo. Sin embargo, la mayoría de los líderes europeos centrales y orientales creen, o quieren creer, si no en la OTAN en una relación especial con EEUU, aunque esta tuviera que ser, llegado el caso, de carácter bilateral. En los antiguos países comunistas sigue estando muy extendido el recelo hacia los rusos, que crece exponencialmente cuanto más cerca se encuentran de la frontera con la Federación Rusa. Si no se encuentran tan cerca de ese límite, sus posturas pueden ser más flexibles e incluso presentar a la Rusia de Putin como representante genuino de los valores tradicionales cuestionados por la democracia liberal.

La OTAN y la UE: dos caras de la misma moneda

Antonio R. Rubio Plo | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
>Entrevista a Vicente Lozano

"Europa podría ser un freno a las expectativas de Unidas Podemos en el gobierno"

Juan Carlos Hernández

“Un pacto PSOE y PP es lo mejor para España, pero soy consciente de que es muy complicado que salga, con los líderes y con los partidos actuales”, afirma el columnista del periódico El Mundo.

Tenemos lo que parece un principio de acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos. ¿Es un suicidio político para Pedro Sánchez o, al menos, para el PSOE? ¿O puede dormir tranquilo el presidente?

El presidente del Gobierno siempre va a dormir tranquilo porque le da igual decir una cosa que la contraria. Hemos visto todas las ruedas de prensa y comparecencias en las que decía todo lo contrario de lo que firmó otras veces. Sí es cierto que en el PSOE hay una parte del partido que no ve el acuerdo con buenos ojos y habrá que ver si al final el independentismo lo apoya o no. Rodríguez Ibarra dijo que si el partido pactaba con Podemos, él se iba… Habrá que esperar a ver el programa de gobierno una vez que se constituya –si se constituye–, porque hay muchos temas del programa electoral de Unidas Podemos que no se pueden poner en práctica, entre otras cosas por Europa, que pide unos presupuestos moderados que el programa de Podemos no contempla. La idea de Podemos va por otro lado de lo que pide Europa, por el incremento del gasto social, por proponer más gasto público, y eso sufragarlo con una subida de impuestos. Así que por Europa puede venir un freno. En todo caso, habrá que esperar si efectivamente se forma un gobierno y en qué condiciones.

Existe otra alternativa que es la unión de los partidos constitucionalistas. Pero hay una derecha que no considera legítima a la izquierda y una izquierda que tampoco considera legítima a aquella. En el fondo Sánchez y Casado son hijos de esta mentalidad. ¿Habrá algún día un pacto PSOE/PP?

Más que considerarse legítimos o no, aquí no se contempla la gran coalición como en Alemania por razones más pragmáticas. Porque cada uno mira su caladero electoral y consideran que aliarse con el “enemigo” diluye su discurso, por ambas partes, tanto en la derecha como en la izquierda. Además, el PSOE tiene un partido más a su izquierda, y el PP ahora también tiene un partido potente a su derecha, algo que nunca había ocurrido y ninguno de los dos puede ceder terreno. Y cada uno tiene su propia visión sobre cómo liderar el país. Es una propuesta que hemos hecho desde nuestro periódico porque creemos que es lo mejor para España, pero soy consciente de que es muy complicado que salga, con los líderes actuales y con los partidos actuales.

La noche del 10-N el líder de Vox, Santiago Abascal, hablaba de que habían conseguido un cambio político y cultural. ¿Es así o el voto a Vox es algo coyuntural dada la emergencia de la situación en Cataluña?

>Entrevista a Vicente Lozano

"Europa podría ser un freno a las expectativas de Unidas Podemos en el gobierno"

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  27 votos

Hovsep, muerto por amar hasta al último terrorista del Daesh

Federico Pichetto

La semana pasada murieron, en un atentado del Isis, el padre Hovsep Petoyan, sacerdote armenio, y su padre Abraham. Estaban de paso por Siria para inspeccionar los trabajos de restauración de la iglesia de Deir ez-Zor cuando su coche fue acribillado en una emboscada que acabó con la vida de ambos e hirió a un tercero, el diácono Fati Sano. Tras el suceso, el Daesh difundió un comunicado señalando ese homicidio como una victoria para el cada vez más débil califato islámico.

¿Pero por qué es una victoria asesinar a un sacerdote? El sacerdote es la encarnación del hecho de que –en medio de todas las calamidades y tormentos de la naturaleza humana– verdaderamente se puede vivir de Cristo, que realmente solo Él basta para saciar al corazón humano. Ridiculizar a los sacerdotes, humillarlos, no es más que un modo de decir que el cristianismo, en el fondo, es una mentira. El sacerdote es el signo más potente de la novedad de vida que Cristo ha traído al mundo. Como un casado, vive en el tiempo; como un consagrado, no pertenece al tiempo; como célibe, vive el amor preferencial de Dios dentro de mil contradicciones; como pastor, profeta y rey, está llamado a ejercer el poder como servicio para la felicidad del prójimo y de la comunidad entera.

El Daesh intuye que, matando a un sacerdote, hiere mortalmente a una parte del corazón del cristianismo. Sobre todo en una tierra donde la Iglesia ha aprendido a no constituirse como parte política en el seno del debate interno de la nación y de la guerra civil, sino a ser signo de misericordia y preferencia para todos, más allá de las estrategias y los bandos internacionales.

Matar al padre Hovsep significaba matar la posibilidad misma de una paz que no naciera de la victoria de alguien sino del encuentro entre todos.

Por tanto, nos llegan importantes lecciones de la periferia del mundo, de un contexto de conflictos y ambigüedades que devuelve, como suele suceder, a los creyentes a lo que es esencial. Es decir, a conservar el potente signo del sacerdocio, sin perseguir mundanización alguna, como mensaje y profecía para todo hombre, casado o en búsqueda, ordenado o desordenado, tanto en el bien como en el afecto. Preservar el sacerdocio es volver a anunciar en la carne la victoria de Cristo sobre el mundo. Y concebir a la Iglesia como madre de los hombres y no como lobby que defiende algunos de sus principales intereses, conscientes de que su tarea no es gobernar o afirmar mediante la ley lo que es fruto de la fe, sino contribuir a hacer más humano el mundo y al último terrorista de esta tierra.

En definitiva, la Iglesia nunca está con alguien o contra alguien, sino al lado de todos, en un reclamo incesante a aceptar la victoria de la cruz, que es una aparente derrota en nombre del amor. El padre Hovsep testimoniaba todo esto, toda esa irreductibilidad de la fe y del cristianismo. Y por eso lo mataron.

Hovsep, muerto por amar hasta al último terrorista del Daesh

Federico Pichetto | 0 comentarios valoración: 2  26 votos

Una lección para todos en el pavimento veneciano

Giuseppe Frangi

En un dibujo estupendo datado sobre el papel en 1761, un pintor veneciano, Antonio Visentini, reconstruyó con precisión máxima la geometría del pavimento de San Marcos. La perfecta planimetría en escala 1 a 100 nos permite ver de un solo vistazo ese tesoro que la semana pasada acabó sumergido dramáticamente por las aguas, a apenas un año de distancia de un desastre similar.

Ese pavimento, que durante siglos han pisado millones de peregrinos y turistas, conserva ya pocas teselas y piedras originales. Pero sin duda conserva su dibujo, que en la mayoría de los casos han respetado las diversas restauraciones. Ese dibujo relata de forma sencilla y clara cuál es el alma y la identidad de Venecia. Es decir, su belleza. El pavimento de San Marcos es la apoteosis de la libertad y la multiplicidad. Es una secuencia de maravillosas formas geométricas, diferentes entre sí pero nunca en contraste. Se alternan todo tipo de formas, piedras de todos los colores, mármoles, motivos decorativos siempre diferentes que enmarcan cada uno de los recuadros.

No hay figuras, no se perciben símbolos ocultos. Venecia rinde homenaje por un lado a un Oriente que aún no ha digerido este amor por las imágenes de Occidente, y por otro muestra el resultado de la suma de diversas formas de la belleza; de hecho, se dice que San Marcos es una obra maestra nacida de una idea griega, proyectada según una praxis romana y construida con mano véneta. Otro aspecto que revela el pavimento veneciano es su ligereza. Al verlo reconstruido fielmente en aquel dibujo de 1761, da la sensación de estar ante una maravilloso tapiz. Realmente parece un bordado ensamblado con un ritmo danzante, una articulación de geometrías libres, casi como un patchwork por el que puedes caminar sintiéndote ligero.

Hoy sabemos que ese pavimento está en serio peligro, traicionado por el “agua alta”. Los procuradores de San Marcos, el ingeniero Pierpaolo Campostrini y el arquitecto Mario Piana, han puesto a punto un sistema de seguridad que protege la basílica y sobre todo el nártex (el punto más bajo de Venecia) de las mareas de hasta 1,10 metros de altura. Es un sistema que interviene en esa celosía de túneles excavados bajo el pavimento que en 1500 se concibió para descargar las aguas residuales y las que llegaban del mar. Son los llamados “gàtoli”, que hoy, en cambio, por la diversa fuerza de las mareas acaban desempeñando la función contraria, por lo que se han protegido con taponamientos impermeables y se han instalado bombas que extraen el agua cuando a las mareas se suman las lluvias.

Una lección para todos en el pavimento veneciano

Giuseppe Frangi | 0 comentarios valoración: 2  28 votos

"No habrá paz en el mundo sin paz en Tierra Santa"

Giacomo Gambassi

Llega el aroma del pan fresco por la calle, a dos pasos de la puerta de Jaffa, en la ciudad vieja de Jerusalén. La vía lleva el nombre del palacio que la cierra. Es la calle del patriarcado latino, donde se encuentra la “casa madre” de los católicos ligados a Roma, no solo en Israel y Palestina sino también en Jordania y Chipre. Además de la puerta de entrada, hay placas que recuerdan a los Papas que volvieron “al lugar del que salió Pedro”: Tierra Santa.

“No puede haber paz en el mundo si el Mediterráneo no está en paz”, explica el arzobispo Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico del patriarcado latino de Jerusalén, que participará en un Encuentro de reflexión y espiritualidad titulado “Mediterráneo, frontera de paz” que se celebrará en Italia del 19 al 23 de febrero de 2020 y que cerrará el papa Francisco, donde se darán cita pastores de los tres continentes (Europa, Asia y África). El encargado de guiar los trabajos de la delegación de obispos latinos en las regiones árabes será Pizzaballa, que preside este organismo formado por los pastores del patriarcado de Jerusalén, de las diócesis de Bagdad (Iraq), Yibuti y Mogadiscio (Somalia), y los vicariatos apostólicos de Beirut (Líbano), Alejandría de Egipto, Alepo (Siria), Arabia septentrional y meridional, Omán y Yemen.

Desde las ventanas del palacio que en Occidente llamaríamos episcopal se distinguen los rostros de los viandantes. Bastan pocos detalles para entender a cuál de las tres religiones monoteístas pertenecen: una cruz al cuello, la kipá sobre la cabeza, el libro del Corán bajo el brazo. Unos junto a otros en la Ciudad Santa para los tres credos. “Por desgracia esta no es una tierra de paz. El futuro de Jerusalén es el gran tema, el gran problema cuando se habla de paz”, afirma este arzobispo de 54 años, bergamasco de origen y fraile menor franciscano, que fue custodio de Tierra Santa durante más de once años.

¿Qué papel tiene el Mediterráneo en el escenario mundial?

Es innegable que a lo largo de las orillas de nuestro mar están en juego equilibrios políticos, económicos y sociales que tienen un eco mundial. Allí se cruzan relaciones entre el norte y sur del planeta, pero también entre Occidente y Oriente. Y no solo eso. Desde el punto de vista religioso, esta zona es decisiva para el destino de la humanidad. De hecho, no se puede prescindir de lo sagrado si se quiere construir la paz.

¿Cómo valora el próximo Encuentro que quiere animar a la Iglesia a movilizarse por la reconciliación entre los pueblos?

Es una propuesta más que buena. Entre otras cosas, se remonta a una intuición del alcalde “santo” de Florencia, Giorgio La Pira, que imaginaba el Mediterráneo como un gran lago de Tiberíades donde las iglesias, aunque con dinámicas diferentes, persisten en un contexto cultural parecido. En estos años, toda la región ha vuelto al centro de atención, como muestran las guerras en Siria, el fenómeno migratorio, las cuestiones energéticas, el diálogo interreligioso. Son temas que afectan a todas las iglesias: iglesias que reciben e iglesias que donan.

La Pira reclamó muchas veces el origen mediterráneo de las tres religiones abrahámicas: judaísmo, cristianismo e islam. ¿Cómo se cultiva una cultura de encuentro?

"No habrá paz en el mundo sin paz en Tierra Santa"

Giacomo Gambassi | 0 comentarios valoración: 2  18 votos
>Entrevista a Eduardo Uriarte

'El acuerdo con Unidas Podemos es acorde ideológicamente con el socialismo actual'

Juan Carlos Hernández

Los sentimientos identitarios, el abandono de la racionalidad y la conversión de los líderes en caudillos por la mediación de las nuevas tecnologías en la comunicación están en el fundamento del sentido del voto, según el ex del PSE.

Tenemos lo que parece un principio de acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos. ¿Es un suicidio político de Pedro Sánchez o el presidente puede dormir tranquilo?

Con la desaparición de Rubalcaba desaparece la versión social-liberal en el PSOE. Síntoma de ello fueron los esfuerzos que tanto Rubalcaba como Guerra tuvieron que hacer ante su grupo parlamentario para la sucesión de la Corona tras la dimisión de Juan Carlos I. El socialismo actual es populista, contaminado de bolivarismo, Sánchez es el caudillo de ese partido y en conciencia se siente a gusto con un pacto con su izquierda. No hubiera dormido con un pacto con Ciudadanos, que nunca tuvo intención de ofrecer. Es el pacto ideológicamente acorde con el socialismo actual y así lo ratifica la aprobación que ha recibido de las centrales sindicales CCOO y UGT.

“En la izquierda se ha producido un fenómeno de reacción frente a las reglas de juego de la democracia”

Existe una derecha que no considera legítima a la izquierda y una izquierda que tampoco considera legítima a aquella. ¿Habrá pacto algún día PSOE/PP?

No creo que sean comparables los rechazos mutuos entre la derecha y la izquierda. La derecha ha ido cediendo ideológicamente mucho en razón a la gobernabilidad mientras que en la izquierda se ha producido un fenómeno de reacción frente a las reglas de juego de la democracia, no sólo contra la Constitución, incluso empatizando con la radicalidad del secesionismo porque éste expulsa a sus adversarios del sistema.

La derecha ha dado pruebas de flexibilidad ante la izquierda que ésta no ha tenido, el abandono del franquismo, la aceptación de un rey con poderes muy limitados, el apoyo al lehendakari Patxi López, sólo es achacable a ésta la mala utilización del Gal contra Felipe González. La izquierda ha conseguido alcanzar una superioridad moral sobre la derecha que le permite destruirla.

Uno de los grandes derrotados de las pasadas elecciones ha sido Ciudadanos. Dados los ejemplos de UCD, UPyD y ahora C’s, ¿cómo se puede sobrevivir en España siendo un partido de centro?

En general los partidos de centro, los liberales europeos podrían ser el prototipo, aunque muy útiles, han padecido una rutinaria volatilidad de su electorado hasta el punto de hacer desaparecer a alguno. Posiblemente su tragedia es existir mientras son útiles, y dicha utilidad requiere una agilidad de movimiento y de innovación que desgraciadamente C’s no ha poseído. Es más, a partir de su denominación de liberal ha sido cuando menos liberal ha sido su práctica, y aunque siempre ha padecido un principismo anquilosante, lo ha sido mucho más en los últimos tiempos. Quizás ello sea debido a que era un colectivo con vocación activista más que política.

>Entrevista a Eduardo Uriarte

'El acuerdo con Unidas Podemos es acorde ideológicamente con el socialismo actual'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  23 votos
< Anterior 1 |  23  | 4  | 5  Siguiente >

>Columna izquierda

>Editorial

vista rápida >
>Editorial

Indio americano o cachorro dálmata

Fernando de Haro

Tom Peters es un británico de 32 años que se ha paseado en las últimas semanas por los programas matutinos de televisión explicando que quiere ser un cachorro dálmata. Declara que le gustaría ser reconocido como el primer hombre transespecie, mezcla de humano y de perro. El caso parece el producto típico de un momento de crisis en los medios: las televisiones generalistas luchan con cualquier cosa contra la inexorable caída de audiencia en favor de pantallas y contenidos más segmentados. Las televisiones de siempre intentan evitar su declive con la industria de la nostalgia, la explotación del miedo y los relatos inverosímiles. En cualquier caso, Tom Peters insiste en que, desde hace años, al salir de su trabajo, vive como si fuera un perro, come golosinas para mascotas y pienso para animales. Asegura que lo hace para huir de una realidad que le resulta demasiado gravosa. Es fácil imaginarnos respondiendo a Tom con un largo discurso dedicado a la objetividad de su naturaleza y la belleza de la condición humana. Podríamos leerle el discurso de Pico de la Mirándola sobre la excelencia de la especie a la que pertenece. Pero seguramente no nos escucharía o diría que precisamente lo que está haciendo es responder a la invitación del gran humanista: ha elegido, y ha elegido no ser hombre. Toda esta conversación (no-conversación) sería fácil. Más difícil es comprender por qué Tom quiere ser perro. Más interesante es asumir, acompañar la soledad, el desconcierto, la inquietud que lleva a Tom a ponerse su disfraz canino.

Miguel Ángel Quintana Paz explicaba en un acertado artículo hace unos días lo que nos ocurre y por qué se dan casos como el de Tom. Quintana no es precisamente un tradicionalista que defienda la incuestionable evidencia objetiva de la naturaleza humana. Se dedica a los estudios de género. El filósofo ha dedicado buenas energías en defensa no de la ideología de género, que dice que no existe, pero sí de todos los valores culturales, variables, que junto al sexo determinan la personalidad. Quintana señala atinadamente que vivimos en una época de hiperindividualismo. Podría parecer que este término es contradictorio con el auge de los nacionalismos y de otros tipos de identidades de grupo. Quintana sostiene que son dos fenómenos confluyentes. “¿No vivimos una época en que cada vez más personas se sienten parte de una identidad común y ansían disolverse en ella? ¿No estamos ante un apogeo de los nacionalismos, ante un resurgir de los fundamentalismos religiosos, ante un empeño de todos por fundirse cada cual en su colectivo (las mujeres, los gais, los distintos grupos de inmigrantes, los negros, los pensionistas, los triscaidecáfobos) y olvidarnos allí de que yo soy yo?” –se pregunta el pensador–. Estamos ante “colectivos que elige el individuo: esa es la ironía de nuestros días”. Es lo que está pasando “con el fundamentalismo islámico: a menudo son jóvenes musulmanes los que optan por afiliarse a mezquitas más y más radicales, obedecer a imanes más y más integristas, alejándose así del islam más moderado de sus familias (o del que ellos mismos profesaban poco tiempo atrás). Es una decisión estrictamente individual. También en los nacionalismos podemos observar idéntico fenómeno. Pronto, con el transhumanismo, quizá podamos elegir incluso nuestra especie o en qué soporte (o bien un cuerpo de carne y hueso, o bien unos bits en un superordenador) preferimos vivir”.

Indio americano o cachorro dálmata

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 1  212 votos
vista rápida >
>Editorial

Esperando el #Me Too del islam

Fernando de Haro, Lahore

El comisario del servicio secreto militar me explica con mucho énfasis que en el islam no está permitido que el hombre lleve al descubierto la parte del cuerpo comprendida entre el ombligo y las rodillas. Lo hace levantándome la camiseta y tocándome las piernas. El clérigo de la madrasa (escuela coránica) donde sucede la escena mira al militar con satisfacción. La madrasa en la que hemos estado grabando hasta unos minutos es una de las históricas de Lahore, la capital del Punjab. En sus aulas, sentados en el suelo, con movimientos rítmicos, a gritos, los niños aprenden de memoria las suras del Corán. El interrogatorio del comisario, que nos obligará más tarde a abandonar precipitadamente Pakistán, demuestra quién manda en el país. Da igual que el primer ministro sea de un partido musulmán o un play boy populista. Quien rige los destinos de esta nación de más de 200 millones de habitantes, encrucijada de Asia, es la alianza entre islamismo y ejército que le dio su identidad. El comisario tiene que demostrar al clérigo que hace cumplir la interpretación más estricta del islam y el clérigo presta su apoyo al comisario. Hasta no hace mucho era frecuente en Lahore, la ciudad fronteriza con la India, que los hombres paseasen con pantalones cortos y zapatillas por sus parques. El avance del partido radical Tehreek-e-Labaik ha cambiado las costumbres. Islamismo sobre islamismo, sobre el de Ali Bhutto de los años 70, sobre el del general Zia de los años 80, sobre el islamismo que impulsó Estados Unidos para combatir en Afganistán a los talibanes.

Mientras escucho al comisario predicar se me viene a la cabeza el rostro de Sadaf, una niña de 12 años que horas antes acaba de contarme su historia. Sadaf usa un pañuelo que le cubre la cabeza, viste como una musulmana, o como una hindú. Muchos cristianos del Punjab no se distinguen por su ropa. Son el vivo retrato de lo que decía la carta a Diogneto. Sadaf tiene el rostro severo y la expresión tímida pero enseguida le sale el carácter. Sadaf me ha explicado que una compañera de clase le invitó el pasado mes de abril a pasar una tarde con ella. Después de resistirse durante un tiempo accedió. La invitación fue una trampa para que el hermano de su compañera, Sabtain, la raptara. A Sadaf la drogaron, la trasladaron a Faisalabad y allí Sabtain abusó de ella. Sadaf lo relata todo con aplomo, sin bajar la mirada. Después de la agresión sexual, recibió una instrucción rápida de nociones sobre el islam y fue forzada a convertirse. A la conversión forzada se unió un matrimonio también forzado con un expediente falso. Sadaf no quería ser musulmana y no quería ser una posesión de Sabtain. Así que en un nuevo traslado tuvo el coraje de saltar del autobús en el que viajaba. Huyó y pidió un móvil a una persona desconocida. Consiguió llamar a su padre que fue rápidamente a recogerla. Ahora ha vuelto a ser acogida en su familia. Sadaf, que ya no tiene la mirada de una niña, me explica que ella no quería dejar de ser cristiana.

Esperando el #Me Too del islam

Fernando de Haro, Lahore | 0 comentarios valoración: 1  254 votos
vista rápida >
>Editorial

Convicciones sin realidad

Fernando de Haro

La miniserie Chernóbil de HBO ha hecho furor. Los cinco capítulos escritos por Craig Mazin y dirigidos por Johan Renck han ocupado el hueco dejado en la audiencia por Juego de Tronos. La pasión por lo sucedido en el reactor nuclear ha generado un extraño turismo de la catástrofe. Chernóbil es mucho más que un desastre nuclear. El accidente de 1986, la cadena de decisiones tomadas, la reacción del poder soviético, la respuesta de los científicos y de la población nos hablan del riesgo de la energía atómica, pero también de la fe y de la realidad, de una realidad negada, y de un pensamiento, de una creencia que construía/construye un sistema contra la experiencia.

Nos atrae la serie porque en estos tiempos de miedo y de incertidumbre refleja las consecuencias de un uso imprudente de la tecnología. Efectos que se prolongan en el tiempo más allá de lo que se puede imaginar. No es solo terror al átomo. La ficción da forma a ese fantasma de la sociedad del riesgo que llevamos en el alma y que puede tener mil maneras de concretarse. El temor está dentro de nosotros y sentimos cierta afinidad por los relatos que alimentan lo que el sociólogo Luhmann llamaba “la extravagante preocupación por las improbabilidades extremas”. Es improbable una invasión de migrantes, una muerte por epidemia generalizada, una violenta guerra en todo el planeta. Pero las distopías cinematográficas que insisten en mundos creados por sucesos de este tipo florecen. La afición que tenemos en este comienzo del siglo por las improbabilidades extremas de destrucción más que por las improbabilidades extremas de ser nos retrata.

Ha habidos algunas críticas que le han afeado a Chernóbil no haber reflejado de modo adecuado cómo funcionaba el poder soviético a mitad de los años 80. Probablemente no se le puede pedir a una serie capacidad suficiente para describir algo que era no solo un conflicto entre la verdad o la mentira, o entre los expertos y los burócratas. Los privilegios de las autoridades, la escasa estima por la vida humana y el abuso del Estado marcaron la reacción a la crisis. Pero el caso Chernóbil es más que todo eso. Es el momento en el que se hace evidente el choque entre la fe del hombre soviético y la realidad. Por eso es tan actual. Y por eso hay que volver a la lectura de Voces de Chernóbil. Con el imponente mosaico de testimonios que construye Svetlana Alexievich, en la que aparece la vida real, el amor, el sufrimiento de los que vivieron el accidente y de los que trabajaron cerca de la central, se comprende por qué, como dice uno de los protagonistas, lo ocurrido sirvió para “aprender a decir yo”.

El monólogo de Marat Filipovich, ex ingeniero del Instituto de Energía Nuclear, refleja el sistema de “doble verdad” en el que se vivía y que se parece, a pesar de que estamos en sociedades libres, al nuestro. El problema era la fe, una fe sin base alguna en la realidad.

Convicciones sin realidad

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 1  275 votos
vista rápida >
>Editorial

Prisión permanente: justicia insuficiente

Fernando de Haro

El debate (en realidad no debate) sobre la ampliación de la llamada prisión permanente revisable, que ocupa a los españoles desde hace unos días, es el mejor reflejo de la dificultad de toda una sociedad por mantener vivo uno de sus principios fundacionales. Se diluye en las conciencias el principio de reinserción, recogido en el texto constitucional como traducción laica y penitenciaria de la misericordia cristiana y de la voluntad de reeducar a los presos (propia de la mejor tradición republicana). Frente al mal sufrido (mal grave), a muchos les parece razonable establecer la máxima distancia: la que proporciona tener al que ha cometido el delito entre rejas toda la vida.

Se le llama prisión permanente revisable, pero se trata de una cadena perpetua. La cadena perpetua siempre ha incluido la posibilidad de poner al reo en libertad pasado cierto tiempo. El Gobierno del PP la introdujo en el Código Penal en 2015 para delitos graves como el asesinato de menores de 16 años o los que se siguen después de un abuso sexual. Fue recurrida ante el Tribunal Constitucional.

Ahora que los populares no tienen mayoría en el Congreso de los Diputados, los grupos de oposición han presentado un proyecto para derogarla. El Gobierno ha respondido con una contrapropuesta para ampliarla a más supuestos. La ampliación no prosperará porque no cuenta con apoyos parlamentarios. No importa: lo que cuenta es mostrar “iniciativa política”. Rajoy, a pesar de la buena marcha de la economía, está bajo en las encuestas: el PP ha caído en el último año 7 puntos en intención de voto. El apoyo de la opinión pública al endurecimiento de las penas tras algunos casos especialmente dolorosos de violencia sexual y contra la infancia –piensan en el Gobierno– puede ser una gran baza.

En realidad, la prisión permanente revisable o cadena perpetua no responde a ningún problema. Su aparente necesidad responde a un claro caso de desinformación, a un espejismo provocado por las grandes cadenas de televisión. En su lucha por un par de puntos de share, las emisoras repiten hasta la saciedad los detalles de los casos más sangrantes de violencia sexual o de violencia contra la infancia.

España es uno de los países con más bajo índice de criminalidad de Europa. Cuenta, además, con uno de los códigos penales más duros de su entorno y con una mayor estancia media de los condenados en prisión. El sistema del cumplimiento íntegro de las penas y las sanciones previstas provocan que se pueda estar hasta 40 años en la cárcel si se han cometido los delitos más graves. Suficiente, en principio, para poner a salvo a la sociedad de aquellos que tuvieran voluntad de reincidir.

Prisión permanente: justicia insuficiente

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 1  1061 votos

>Columna derecha

>CULTURA

vista rápida >

Caravaggio en Madrid

Elena Simón

Dedicado a Alicia

Caravaggio siempre es un reclamo excepcional por su revolución pictórica en busca de la realidad. En esta ocasión el Museo Thyssen presenta al gran pintor con sus apasionados seguidores del norte de Europa, 52 obras en total, con 12 del maestro. Su pintura claroscurista, con modelos de la realidad, alejada del ideal clasicista, coincidió con los intereses pictóricos de flamencos y alemanes. El viaje obligado para un artista del s. XVII a Roma, meca del Arte, provocó que en el primer tercio de esta centuria unos setecientos pintores extranjeros se instalaran allí, algunos privilegiados en los palacetes de los mecenas protectores, otros pasando hambre y frío.

Caravaggio inauguró el Barroco de manera rompedora, el mundo ideal neoplatónico se acabó. El concilio de Trento y los ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola pedían realidad, austeridad, ponerse en la situación real del suceso religioso a reflexionar, desechando todo idealismo. Y un hermano de Caravaggio, Juan Bautista, era sacerdote en Cremona. El barroco es movimiento con diagonales, escorzos, claroscuros, que traducen el movimiento interior de la mente de los protagonistas, cuanto más tenso mejor. Éste es su máximo interés, todos los contenidos que guarda, apoyados en las expresiones y en una rica simbología de todo tipo (objetos, animales, frutas y flores, colores…).

Es interesante conocer que Michelangelo Merisi, el Caravaggio, nació en Milán en 1571 y que su padre era arquitecto y administrador del marqués de Caravaggio, Francesco Sforza, casado con Constanza Colonna, con los que la familia tuvo una íntima relación. Estas nobles casas protegerán a Merisi, irascible hasta el enloquecimiento y pendenciero, en las huidas y condenas por sus delitos que llegaron al asesinato. Con cinco años se trasladó a Caravaggio y con trece por fin está en Milán, cumpliendo la promesa hecha a su padre en el lecho de muerte, en el taller de Simone Peterzano, seguidor de Tiziano, con el que vivió cuatro años para aprender el oficio de pintor. Con 19 años aterriza en su soñada Roma, donde, obligado por la necesidad, ejecuta naturalezas muertas y flores, de gran fortuna. Luego vendrán escenas de género como “Los tahúres”, tres medias figuras jugando a las cartas, adquirida por el ojo coleccionista y vanguardista del Cardenal del Monte que contrata al pintor, y pasa a su residencia, por fin con alojamiento y comida, donde bajo su protección pintará Los Músicos y la imponente Santa Catalina de Alejandría, tan venerada en Italia (una hermana del pintor también era Catalina). Sus modelos son mendigos, mujeres de la calle, pendencieros de la noche. La realidad más cruda está servida, con ella representará la experiencia religiosa en su más auténtica veracidad, como un suceso de la vida cotidiana.

Empieza el encargo para San Luis de los Franceses, ha cumplido los 25, y La Vocación y El Martirio de san Mateo dejarán huella en las almas, y en otros pinceles. La apertura de esta capilla con motivo del Jubileo del año 1600 le hizo el pintor más famoso y solicitado de Roma, con jugosos encargos tanto públicos como privados: El Sacrificio de Isaac, para el futuro papa Urbano VIII, o el imponente San Juan en el desierto encargado por el banquero Coste. Ambas pinturas brillan en esta exposición. San Juan Bautista, con la potencia del desnudo del David de su admirado Miguel Ángel, en una anatomía más suavizada, con el mismo dominio anatómico… y también la reflexión, la tensión interior del protagonista. La austeridad formal domina, una diagonal de luz divina sobre la anatomía de san Juan y la sombra sobre la que se recorta, fondo neutro sin elementos de distracción. La piel de camello que lo identifica, austero y ascético, y el rojo del manto, emblema de su sangre por la violencia de su muerte a manos de Herodes. Sujeta el bastón-cruz, él anuncia a Cristo y lo bautiza en el Jordán, inicio del camino a la Pasión. Figura de gran belleza e impactante presencia, con la que Caravaggio se presenta casi como el nuevo Miguel Ángel.

Caravaggio en Madrid

Elena Simón | 0 comentarios valoración: 2  2830 votos
vista rápida >

Sorolla: un niño adoptado

Elena Simón

“Tenía Sorolla la vista fácilmente impresionable a cuanto se mueve, y como lo que más se mueve es la luz, cambiando a cada instante, ésta fue su musa” (A. Gimeno).

La cotización y valoración de Joaquín Sorolla sigue en alza. Barcelona nos ha deleitado este verano en Caixaforum con la atractiva y refrescante muestra “Sorolla y el Mar”. También Mapfre abre cartel en el otoño madrileño, hasta el 11 de enero, con una exposición llena de novedades, con la cara menos conocida del imparable artista: “Sorolla y América”, muestra que se inicia con su celebrada pintura social de finales de siglo, que emigró más allá del océano y paisajes urbanos neoyorquinos, retratos americanos, dibujos sobre cartas de menú, y también bocetos, mucho de todo ello guardado allí en la Hispanic Society de Nueva York, grandioso centro de referencia de la cultura española, museo y biblioteca, fundado en 1904 por el potentado del ferrocarril e hispanista Huntington, que fue el mecenas de Sorolla en América. Él le pagó los dos viajes de seis meses que el artista realizó con su familia a Nueva York. Su exposición de 1909 ni tuvo ni ha tenido igual, el pintor vendió cientos de obras y miles de catálogos… hasta el presidente de los EEUU quiso ser retratado por él.

Pero demos marcha atrás en la moviola hasta situarnos en su levante natal, donde se gestó el genio de Joaquín Sorolla. Los primeros años del artista quedan muy lejos de su posterior éxito, porque este pintor español, que tras Velázquez y Goya es la paleta española más cotizada fuera de nuestras fronteras, nació en Valencia el 27 de febrero de 1863 (¿conjunción de astros que dirían algunos lunáticos?). Sus padres, Joaquín y Concepción, del gremio del comercio de tejidos, murieron, quizá víctimas del cólera, en un margen de tres días, cuando el pequeño contaba dos años y medio. La tía materna Isabel y su marido José adoptaron a Joaquinito y a su hermana Isabel, de un año. Con 14 años Joaquín ayudaba a su tío en la modesta cerrajería familiar, pero su destreza para la pintura ya era reconocida y asistía por la noche a clases de pintura. Con dieciséis años entró en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia: las clases se iniciaban a las ocho, sin embargo su compañero, el también pintor Cecilio Plá, nos dice que Sorolla ya venía de sacar apuntes del natural por la ciudad. Ese mismo año, por su aplicación, la Escuela de Artesanos le otorgó un accésit y le obsequió con una caja de pinturas. Su padre adoptivo, consciente de la valía del chico, decidió pagarle clases especiales e intentó que Joaquín no perdiese más tiempo en las labores de cerrajero, pero el chico no lo permitió. A la par recibía la medalla de bronce de la Exposición Regional de Valencia por “El patio del instituto”. Su profesión de pintor ya estaba decidida.

Sorolla pasó cuarenta años pintando casi frenéticamente. Trabajador incansable realizó a la velocidad de la luz cerca de 2.200 cuadros, 9.000 dibujos, apuntes, bocetos, obras todas ellas en las que consiguió como nadie reflejar con una modernidad potente ese derecho que el instante tiene a la eternidad.

Sorolla: un niño adoptado

Elena Simón | 143 comentarios valoración: 2  3932 votos

>SÍGUENOS EN

>Entrevistas

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja