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25 MAYO 2017
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>Entrevista a Daniel Innerarity

`Se vota más en contra que a favor`

Juan Carlos Hernández

La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE expresa un voto contra el sistema establecido. Existe un deseo de cambio que en muchas ocasiones se expresa de un modo confuso. Conversamos con Daniel Innerarity sobre populismos y ciertos cambios de paradigmas en la política actual.

Muchos afirman que estamos en un momento de crisis. ¿Es suficiente esgrimir solamente razones económicas para explicarla?

La crisis económica ha actuado como elemento que precipita un estado de cosas en franca decadencia: rigidez constitucional, fatiga de las instituciones, cambio generacional… pero no se ha inventado nada que no estuviera latiendo en un malestar de fondo que explica más lo que nos pasa que la agitación de la superficie.

Usted señala que los populismos son un síntoma y que no tendrían éxito “si no hubiera sociedades dispuestas a darles crédito”. ¿Por qué habla de síntoma?

Hay muchos factores que son síntoma de cosas que pasan y no tanto estrategias deliberadas de los agentes políticos. Está claro que hay mucha gente que se siente desprotegida, con mayor o menor razón, en tanto que trabajador o en tanto que alguien identificado con una pertenencia nacional. Los espacios abiertos del mercado y de la globalización ofrecen enormes posibilidades pero también provocan miedo y un malestar difuso del que parasitan los populistas. Hay que ofrecer mejores remedios que estos para tratar una serie de problemas que son reales, especialmente en materia de protección social, sabiendo que la promesa de proteger como lo hacía el viejo estado nacional (en clave nacional para la derecha y en clave social para la izquierda) ya no es factible. Estamos obligados a proteger en entornos abiertos y para eso aún carecemos de conceptos y estrategias creíbles.

Es evidente que ciertas cosas en los partidos tradicionales no han funcionado correctamente pero ¿cómo es posible que tanta gente, entre ellos muchos jóvenes, den crédito al discurso populista?

En nuestras democracias se vota más en contra que a favor, por descarte, y entiendo que para una nueva generación (que por cierto no ve en peligro la democracia) sea sugestivo probar algo nuevo. Además, ese voto es más expresivo que constructivo; tiene una función de comunicar un malestar más que de proponer algo concreto para mejorar el estado de cosas que se considera intolerable.

Al mismo tiempo, parece que movimientos como el 15M son un desafío que hay que .afrontar ¿Qué parte de la indignación debe ser tenida en consideración o es estimable por usar sus palabras?

Conviene no olvidar que el 15M fue un estallido de rabia, que cumplió su función, pero ahora nos encontramos en otra fase política en la que se trata no tanto de impugnar y denunciar sino de construir alternativas viables. Por ahí van a ir nuestras futuras controversias. Se trata de evitar que aquella protesta quede en un grito improductivo y se traduzca en una fuerza que modifique nuestras sociedades y mejore la democracia.

Usted afirma en su libro La política en tiempos de indignación que “el gran desafío de nuestras sociedades democráticas es no dejar tranquilos a sus representantes sin destruir el espacio público ni despolitizarlo […] Corremos el riesgo de someter a la política a la inmediatez”. ¿Dónde debe de estar el equilibrio?

>Entrevista a Daniel Innerarity

'Se vota más en contra que a favor'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 3  10 votos

Sánchez avisa: urge tender puentes

Fernando de Haro

Sánchez no ha ganado las primarias del PSOE, ha arrasado. Contra todos los medios tradicionales (apoyado por la guerra de guerrillas en redes sociales y por internet), contra los poderes económicos (apoyado con las herramientas de la sociedad líquida y por esa Sexta que concibieron líderes populares para pescar en el río revuelto de la polarización).

Susana Díaz ha sido, en efecto, la candidata-Cruzcampo, incapaz de cruzar Despeñaperros, espejismo de una Andalucía que es tradicional en su socialismo. Candidata del sur, a la que le ha faltado conocimiento real de dónde está su partido, contacto con esa izquierda urbana y postmoderna que está en otra clave. Su falta de discurso y de trabajo han hecho lo demás. Con la derrota de Susana Díaz ha sido archivado el PSOE de los 80, de los 90, también el PSOE de Zapatero, que esto va muy rápido, que ya no queda nada del pasado, del remoto y del reciente. El apoyo de la vieja guardia más que beneficiar a Susana le ha perjudicado. Pedro Sánchez ha sabido conectar con los militantes más jóvenes, y ha tenido un formidable jefe de campaña: Rajoy y los casos de corrupción de su partido. Cada nueva revelación de los sumarios sumaba miles de votos. Sánchez sabía que su fuerza era Rajoy. Esperemos que Rajoy no piense que su fuerza es Sánchez, que no piense que el nuevo secretario general puede ser un aliciente para recuperar, por la vía del miedo, los votos que perdió.

No es probable que prospere una moción de censura. Sánchez ha sido muy contradictorio a lo largo de su campaña. Unas veces la ha defendido y otras se ha distanciado de ella. La estabilidad está seguramente garantizada porque el ego de Iglesias y el ego de Sánchez impiden un acuerdo.

Pero en cualquier caso la victoria de Sánchez es un serio aviso. Hay un sector de la población, especialmente joven, que antes se identificaba con los postulados del centro-izquierda y que ahora, indignada por la corrupción, descontenta con la política económica y muy crítica con las instituciones, se radicaliza. Por eso es más necesario que nunca superar la polarización, tender puentes. El miedo trae victorias viejas y pírricas.

Sánchez avisa: urge tender puentes

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  20 votos

Sánchez ha comunicado mejor

Ángel Satué

¿Es lo mismo decir Pedro que decir militancia? Hasta hoy, sí. Ahora Pedro Sánchez tiene la tarea de, siendo aparato, no ser élite. Esa élite percibida, acaso real, contra la que se ha votado el pasado domingo. ¿Será posible?

¿Es suficiente su reelección como secretario general del partido centenario para ganar las próximas elecciones? ¿Qué será necesario para recomponer un PSOE dividido por la mitad? ¿Está más cerca una entente con Podemos, o Pablo y Pedro son dos gallos en un mismo corral? ¿Qué habrá querido decir Sánchez cuando en su discurso de “acción de gracias”, tras ganar, se refirió a Susana Díaz y Patxi López como que “tenían distintas posiciones políticas”?

El pasado sábado Pedro Sánchez dio un discurso a unos 1.000 militantes socialistas –de compañeros y compañeras– en el Parque de Berlín. Asistí. Escuché con atención. Observé. No vi un partido ganador. Apenas había 1.000 personas cuando se esperaban 5.000. Todos los asistentes eran “afiliados y afiliadas” convencidos. No se agolpaban los madrileños esperanzados y entusiasmados por acariciar la toga del mesías o por escuchar unas palabras de su boca. No vi en los que no eran militantes esa expectación ni esas sonrisas de cuando se busca y se encuentra a un salvador –siempre en términos políticos–. ¿Quién nos salvará de Rajoy y de sus políticas? Nadie lo preguntaba.

Me temo que la militancia va por un lado, el antiguo aparato, incluyendo a González, Bono, Rubalcaba, ZP y Cebrián, por otro, y los simpatizantes socialistas y resto de la ciudadanía, por otro distinto. En Francia, en cambio, parece que Macron es ejemplo de todo lo opuesto. También me temo que Sánchez ha comunicado mejor su condición de víctima propiciatoria del Ibex35, la derecha y, si me apuran, los poderosos de Europa y del mundo, que el saliente aparato.

Sin duda, el reto de Sánchez más acuciante es la unidad interna del partido –“susanista el que no bote”, se escuchaba en Ferraz–, pero no puede hacerse a costa de especular con la unidad de España, esa nación de naciones… culturales (sic).

Ciertamente, aunque la lucha ha sido fratricida y propia de un patio de corrala, durante casi dos años, mediando dos derrotas estrepitosas de Sánchez en elecciones generales –batiendo suelos electorales–, la reaparición de Sánchez en la primera línea de vanguardia debilita la estabilidad parlamentaria a la que aún aspira el PP –presupuestos generales aún sin votar–. Los equilibrios van a ser a costa de cesiones a PNV, PDCat, Coalición Canaria y el otro diputado canario de Nueva Canarias (sobre todo), ¿nos suena esto? Se complican las cosas para Rajoy, que no dejará tiempo a Sánchez para recomponerse, luego, si nuevos casos de corrupción no lo impiden, es más probable que ayer que el presidente disuelva las cámaras. Volvemos a la debilidad del sistema autonómico, que pone el acento en la noción de autonomía y no en la de comunidades.

Sánchez ha comunicado mejor

Ángel Satué | 0 comentarios valoración: 3  19 votos
>Entrevista a Mikel Buesa

'No parece que de las primarias vaya a salir una solución que reconduzca y refuerce el partido'

Juan Carlos Hernández

Entrevistamos a Mikel Buesa acerca de las próximas primarias en el PSOE y la crisis del socialismo, que se debe reinventar o desaparecerá arrumbado por las corrientes revolucionarias de la extrema izquierda según Buesa.

¿Qué valoración hace del debate entre los candidatos a la Secretaría General del Partido Socialista?

Me pareció un debate interesante y deplorable. Interesante porque mostró el escaso nivel intelectual y político de los participantes y deplorable porque permitió constatar la profunda división que atenaza a los socialistas, de manera que no parece que de las primarias vaya a salir una solución que reconduzca y refuerce el partido.

¿Hay riesgo de que el PSOE actual se acabe pareciendo mucho a Podemos?

En mi opinión, en Podemos hay una línea política mejor definida y más clara, de carácter revolucionario, orientada a la destrucción del sistema democrático. Lo del PSOE es un radicalismo sin programa, una definición negativa (por oposición a las realizaciones del PP) de la política que carece de objetivos precisos.

Que Pedro Sánchez llegue con posibilidades de salir elegido, ¿es signo de que la política española se ha polarizado en parte?

Es uno de tantos elementos que señalan no sólo una polarización, sino una fragmentación del electorado y de la representación parlamentaria. Esto último es más problemático que lo primero, pues hace inviable cualquier intento de delimitar un acuerdo político que estabilice el sistema. En realidad la polarización viene de lejos, toda vez que tradicionalmente el voto se ha dividido entre dos partidos relevantes, a derecha e izquierda, que sumaban entre dos tercios y tres cuartos del electorado. Ahora esa suma está sólo un poco por encima del 50% porque el voto se ha fragmentado.

Según las encuestas, Javier Fernández es uno de los políticos mejor valorados. Por otra parte, ¿existe también un amplio espectro que busca la moderación?

Las valoraciones de las encuestas son poco fiables, pues no se ponderan con el nivel de conocimiento que tienen los líderes entre los electores. Por tanto, el caso de Javier Fernández es poco significativo y no señala necesariamente una moderación entre los votantes socialistas. Si tenemos en cuenta que estos últimos son predominantemente personas de cierta edad muy dependientes de las rentas que se transfieren desde el Estado del Bienestar, yo me inclino a pensar que el residuo de voto que le ha quedado al PSOE es más bien conservador con respecto al statu quo. No ideológicamente conservador, pero si sociológicamente conservador y refractario a los cambios en el sistema de transferencia de rentas.

En nuestro entorno, el socialismo sufre también crisis profundas como en el caso de nuestros vecinos franceses. ¿Se tiene que reinventar el socialismo?

El socialismo o se reinventa o desaparecerá arrumbado por las corrientes revolucionarias de la extrema izquierda. Tiene que buscar un discurso que incline hacia la izquierda el sistema democrático-constitucional y a la vez lo preserve frente a las corrientes revolucionarias que tratan de destruirlo.

En un artículo en El Mundo, Nicolás Redondo Terreros afirmaba: “El reto de los socialistas sería convertirnos en los reformadores de la globalización, siendo capaces, con programas posibilistas y pragmáticos, de disminuir sus efectos negativos y hacer comunes los innegables beneficios de una sociedad más global que nunca”. ¿Va en la línea que usted postula?

>Entrevista a Mikel Buesa

'No parece que de las primarias vaya a salir una solución que reconduzca y refuerce el partido'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 3  40 votos

El río Sánchez suena

Fernando de Haro

Pedro Sánchez va a ganar las primarias del PSOE este domingo o le va a faltar poco. Susana Díaz va a ganar las primarias este domingo o le va a faltar poco. Fin del pronóstico. La ausencia de ideas en el debate del lunes es la constatación de que el viaje iniciado en el año 2000, cuando Zapatero fue elegido secretario general, ha dejado a los socialistas en el mismo sitio con cinco millones de votos menos. La violencia de la confrontación (“tu problema no soy yo, eres tú, cariño, no mientas”) certifica que el PSOE está divido por el eje y que Susana erró el tiro y pensó que el apoyo del aparato y de la mayoría de los líderes territoriales era suficiente para proporcionarle una victoria clara. Se ha dado cuenta, quizás tarde, de que tenía que desenmascarar a Pedro, remangarse y bajar a la arena.

A Pedro le va a faltar poco o va a ser el secretario general. ¿Cómo hemos llegado aquí? Susana lleva razón cuando dice que Rajoy gobierna no porque el PSOE de la gestora le pusiera la alfombra roja a la Moncloa: Rajoy gobierna porque Pedro perdió dos veces las elecciones y no consiguió apoyos suficientes en una investidura. Un Comité Federal lo mandó a su casa después de haber cosechado varias derrotas. Pero, a pesar de la tozudez de los hechos, Sánchez ha conseguido presentarse como el héroe marginado, como la víctima de un complot. Y lo sorprendente es que una parte muy importante de la militancia, y también de los votantes, le han comprado el relato.

El PSOE, desde que en octubre pusiera en la calle a Sánchez, ha recuperado tres puntos en intención de voto (desde el 17 por ciento al 20 por ciento) y el segundo puesto por delante de Podemos, si hacemos caso al barómetro del CIS. La moderación de la gestora le ha sentado bien. Pero a juzgar por la encuesta de Sigma Dos para El Mundo del domingo pasado, no son solo los militantes radicalizados sino también un poco más de la mitad los votantes (52 por ciento) los que prefieren a Sánchez antes que a Díaz. El sondeo asegura que el PSOE mejoraría su intención de voto notablemente si volviera el expulsado. La encuesta de El Mundo se puede equivocar, pero ya en febrero otro sondeo de GAD apuntaba que los votantes socialistas prefieren antes a Susana Díaz que a Pedro Sánchez. Casi todas las encuestas han dicho lo mismo en los últimos meses.

El río Sánchez suena

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  46 votos
>Entrevista a Lluís Bou, presidente del PuntBCN

'Nos interesa el otro: no necesitamos discursos sino testigos'

P.D.

Del 12 al 14 de mayo se celebra la segunda edición del PuntBCN bajo el lema "El diálogo es la relación con el otro, sea quien sea, sea como sea". Se trata de un evento cultural que pretende fomentar el diálogo y la comunicación entre personas con ideas, creencias, culturas y tradiciones diferentes. Hablamos con su presidente.

En su presentación PuntBCN dice que es un acontecimiento cultural que pone en el corazón de Barcelona un espacio de diálogo y de comunicación de experiencias, creencias y culturas diferentes. ¿Estamos ante un encuentro multicultural? ¿Cuál es su especificidad?

PuntBCN es un lugar de encuentro en el que deseamos abordar abiertamente los retos que desafían a la convivencia. Estamos asistiendo al auge de los populismos, está en duda el proyecto europeo común, no sabemos qué hacer con la crisis de los refugiados, el debate político parece imposible, la radicalización ideológica cristaliza en formas de terrorismo y, entre otras, sufrimos una crisis educativa de fondo. Si atendemos a la situación que estamos viviendo en Europa, y no en menor medida en España, parece que la mayor contribución que se puede hacer al bien común es favorecer y propiciar espacios donde los hombres estén dispuestos a construir con el otro. Un evento como PuntBCN puede ofrecer un testimonio valioso y pertinente, puede dar alguna sugerencia de método para afrontar el momento actual, poniendo de relieve qué sucede cuando se acoge al otro en su diversidad. Si cada vez es más frágil el marco de referencias común, el diálogo se presenta como algo decisivo. Es necesario para descubrir lo que Francisco no se cansa de testimoniar, y que ha vuelto a repetir en su visita histórica a Egipto: “la única alternativa a la barbarie del conflicto es la cultura del encuentro”.

¿Falta diálogo en Cataluña? ¿Qué tipo de diálogo puede ser algo más que un eslogan?

>Entrevista a Lluís Bou, presidente del PuntBCN

'Nos interesa el otro: no necesitamos discursos sino testigos'

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Del 12 al 14 de mayo se celebra la segunda edición del PuntBCN bajo el lema "El diálogo es la relación con el otro, sea quien sea, sea como sea". Se trata de un evento cultural que pretende fomentar el diálogo y la comunicación entre personas con ideas, creencias, culturas y tradiciones diferentes. Hablamos con su presidente.

>Entrevista a Pilar Rahola

'Me interesa mucho hablar con Carrón y conversar sobre su libro La Belleza Desarmada'

Cristina López Schligting

Pilar Rahola participa este domingo, en el marco del encuentro Punt BCN, en una mesa redonda con Julián Carrón, el autor de La Belleza Desarmada. Cristina López ha entrevistado en la Cadena Cope a Pilar Rahola con este motivo. Por su interés publicamos la conversación.

Cuántas veces nos enfrentamos, nos agredimos, nos separamos, nos hacemos incapaces de dialogar. Esto acontece en todos los sectores de la vida, personal, familiar, social y política. Y por ejemplo acontece mucho en Cataluña, donde la división es muy profunda. Y de repente me encuentro con un ámbito de muchísimo diálogo allí, en Barcelona. El próximo fin de semana se celebra el Punt BCN, un encuentro cultural donde se abordarán temas de gran relevancia, como la nueva pobreza social, la pobreza farmacéutica, los modelos y las cárceles brasileñas de APAC sin policía exterior, donde los propios presos se rehabilitan y realizan las tareas del presidio, incluso se va a celebrar un diálogo religioso entre islámicos, judíos y cristianos. También se van a abordar los problemas educativos, el nuevo analfabetismo funcional. Y el acto central lo van a protagonizar una periodista bien conocida, que en realidad no es católica, Pilar Rahola, que ya destacó escribiendo un magnífico pregón para el día del Domund, y el presidente del movimiento católico Comunión y Liberación, Julián Carrón. Ambos van a dialogar sobre los problemas que plantea la situación actual en Europa. Hablamos con Pilar Rahola.

Qué gusto un espacio de diálogo tan multidisciplinar.

La verdad es que se están produciendo muchísimos debates transversales en temas diversos en Cataluña, y sobre todo en el tema ecuménico, cristiano, probablemente de religiones. Estamos ante un momento muy complicado y al mismo tiempo muy interesante.

Teniendo tan recientes las elecciones francesas no puedo no preguntarte a este respecto, teniendo en cuenta que en Punt BCN se va a abordar la cuestión europea. ¿Cómo ves tú lo de Francia?

Lo de Francia lo veo tan mal que aconsejo a todo el mundo el libro de Carrón porque precisamente habla de los valores, del final de la Ilustración, del final de una época que marcó en cierta forma la ética y la moral como conceptos básicos centrales del actuar humano. Francia es para mí la derrota de la Ilustración. Bajo ningún concepto quería que ganara Le Pen, pero tampoco me gusta nada Macron, que me parece ambiguo, líquido, que no afronta los problemas realmente y lo que quiere es el poder. Al final te encuentras con una situación de desconcierto profundo donde las ideas sólidas, los valores sólidos se han ido literalmente a la mierda. Al final respiramos porque nos libramos de Le Pen, pero realmente tenemos un problemón porque en cualquier caso está fuerte, marcando las pautas de la oposición casi como protagonista única, con un tipo al otro lado que tampoco sabemos muy bien ni hacia dónde va ni lo que quiere. La gripe de Francia es una neumonía para toda Europa.

¿Dónde está la Francia que articuló los sólidos valores de la República en torno a católicos, comunistas, el gran partido socialista, la resistencia francesa?

>Entrevista a Pilar Rahola

'Me interesa mucho hablar con Carrón y conversar sobre su libro La Belleza Desarmada'

Cristina López Schligting | 0 comentarios valoración: 3  75 votos

La corrupción no es excusa

José Luis Restán

Según el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, la pestilencia de la corrupción que anega al PP ha roto todos los puentes y hace imposible la confianza mínima para sostener un diálogo constructivo en torno a los presupuestos y a cualquier otro asunto de interés nacional que requeriría el acuerdo de los partidos constitucionalistas. Seguramente Hernando ya no recuerda las sabias palabras del actual presidente de la Gestora del PSOE, Javier Fernández, cuando afirmó que no se podía demonizar a un partido que acababa de cosechar el apoyo de ocho millones de españoles, a pesar de los numerosos casos de corrupción que ya le habían afectado. A Fernández le vamos a echar mucho de menos, porque es un político con la rara virtud de decir verdades incómodas (para su propia parroquia, me refiero), y sobre todo porque ha demostrado encarnar la cultura que hizo posible nuestra Transición.

Al líder asturiano le faltó decir (aunque lo pensara) que, además, no se puede demonizar a un partido que constituye uno de los pilares de nuestro sistema constitucional. Luchar contra la corrupción es una tarea inexcusable, pero no se puede usar como artimaña para contribuir a demoler nuestra casa común. De hecho la Gestora del PSOE actuó en consecuencia y favoreció la gobernabilidad de España según la única lógica razonable, lógica que, por cierto, acaba de defender alguien tan poco sospechoso como el expresidente Zapatero, al afirmar que no tendría sentido (ni ahora ni en el futuro) que gobierne quien no ha conseguido la mayoría de los votos.

Alguien tan políticamente incorrecto, tan heroico en la defensa de las libertades y tan leal con sus principios como el socialista vasco Teo Uriarte, se ha atrevido a decir que la posibilidad de que quiebre el sistema constitucional que custodia nuestra convivencia en libertad es más preocupante que la propia corrupción, con toda su pestilencia. Hace falta valor para decir esto en los días que corren, y más para decirlo desde la izquierda. Pero este es el valor, como el que ha mostrado Fernández, que permite construir un país en medio de la tormenta.

No trato de quitar hierro a la corrupción, que por cierto afecta terriblemente a todos los que han tocado poder, aunque las varas de medir, política y mediática, sean tan distintas. La corrupción tiene raíces culturales y morales profundas, aunque también encuentra su ecosistema en ciertos vicios de nuestro sistema democrático que necesitan ser corregidos con decisión. Tampoco rebajo la gravedad de la concatenación de casos que han afectado al PP madrileño, un partido que ya ha pagado una dura factura en términos electorales, y es posible que deba seguir pagándola. Los ciudadanos dirán.

Se comprende el shock múltiple que provoca ver a todo un expresidente de una gran Comunidad autónoma entre rejas. Aun así, mientras los truenos repican, cabe decir que el PP ya lo había apartado decididamente de escena. Ahora hace falta que funcione el Estado de Derecho, que el partido se regenere a fondo, que presente sus credenciales y se someta al veredicto ciudadano. Y si es posible, que no se tire por la borda el trigo con la cizaña, en una ceremonia que tiene muy poco que ver con el bien común y con el deseo de una buena política.

La corrupción no es excusa

José Luis Restán | 0 comentarios valoración: 3  87 votos

La genialidad de una moción de censura

F.H.

Aguantar y esperar a que el chaparrón escampe. Esa parece ser la consigna en el PP desde que la semana pasada fuera detenido el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y desde que se destapara la presunta red de impresentable, ética y estéticamente chulo-corrupción montada en torno al Canal de Isabel II.

En realidad, el lema de esperar a que el chaparrón escampe es la consigna de Rajoy mientras los jóvenes dirigentes, los que en algún momento heredarán las siglas, andan cabreados como monas, llorando en el hombro de quien quiera escuchar sus cuitas. La legislatura, a la espera del resultado de las primarias en el PSOE, estaba relativamente encaminada para un Gobierno al que solo se le puede pedir estabilidad y eficacia en la gestión económica: el PIB va a crecer un 3 por ciento, la recaudación va a ser record, se van a crear más de 400.000 puestos de trabajo, el PNV, Ciudadanos y los canarios iban a dar el sí, ERC y el PdeCat se pelean, es evidente que el referéndum de secesión no se va a celebrar, el futuro Gobierno de Esquerra va a aparcar la independencia por un tiempo…

¿A qué alterarse? ¿No se ganaron las elecciones de octubre con amplio margen a pesar de la Gurtel y de todos los pesares? Hay cosechas buenas y cosechas malas, a veces el granizo se lleva las espigas ya granadas, pues lo mismo hay presidentes autonómicos honrados y otros que roban mucho, se espera y se les aparta, cuando se puede, que no conviene acelerarse, y si los jóvenes no votan al PP, y si el escándalo entre los que no tienen empleo o tienen un empleo precario es mayúsculo ante tantos millones distraídos, ante la ordinaria fascinación por un dinero macarra, pues qué se le va a hacer, lo que cuenta es la estabilidad y la creación de empleo. Dejar pasar al tiempo. O esperar a que a Podemos, un grupo parlamentario que no pisa el Parlamento, se le ocurra presentar una moción de censura. Porque con una moción de censura todo está arreglado: otra vez cerradas las filas ante la amenaza de una España populista. ¿En qué momento habrá convencido Rajoy a Iglesias para que diera un paso adelante? Es un genio.

La genialidad de una moción de censura

F.H. | 0 comentarios valoración: 3  114 votos
>Entrevista a Antoni Fernández Teixidó

'Reclamamos  un catalanismo que no sea soberanista'

Juan Carlos Hernández

Antoni Fernández Teixidó es el promotor de Lliures, nueva formación que pretende recoger la herencia del centroderecha catalán. Teixidó, dirigente de la antigua Convergencia, hace un llamamiento al diálogo.

¿Por qué surge la iniciativa de un partido nuevo como Lliures?

La razón es un balance preciso de lo que el procés, así conocido, ha significado en Cataluña y cómo un partido, en este caso una coalición como CiU, en todo este proceso, que podría ser identificada como una formación de centro catalanista moderada, ha desaparecido del mapa. En otras palabras, una de las consecuencias de lo que el procés ha significado en Cataluña es que este espacio de centro político, que tradicionalmente liberales y demócrata-cristianos han compartido con un sentimiento desde el punto de vista político moderado en cuanto a la cuestión nacional, hoy sencillamente está huérfano. Y hay todo un electorado que reclama este tipo de políticas. Reclama políticas propias del catalanismo, propias del liberalismo político, pero no encuentran hoy ninguna referencia ni en la política del gobierno ni en la política de los partidos mayoritarios.

Cuando usted habla de medidas propias del catalanismo, ¿qué medidas son más urgentes en Cataluña?

Gobernar y dedicarse a un sinfín de temas que creo que tenemos bastante paralizados, porque en Cataluña lo que significa la tensión hacia este objetivo, desde mi punto de vista fantasioso, de la independencia ha generado un estancamiento de las políticas y un ligero pero constante desplazamiento de estas políticas in absentia hacia posiciones de izquierda más radicalizadas. Dicho de otra manera, quien gobierna básicamente la agenda del gobierno catalán en Cataluña es la CUP. Así de sencillo. Y la CUP, naturalmente, que obedece a un tipo de lógica revolucionaria, antisistema y anticapitalista, dificulta la acción en un parlamento y en un gobierno que debería tener otro tipo de planteamientos, objetivos y orientaciones. En otras palabras, la aspiración del gobierno por la independencia, y específicamente por el referéndum, ha hecho de este tema prácticamente el tema principal de la agenda y con resultados que desde nuestro punto de vista son claramente insatisfactorios, en la acción de gobierno y en la obtención de parcelas de autonomía que en definitiva ha quedado arruinada por un planteamiento maximalista.

A su juicio, ¿existe una fractura real en Cataluña a un nivel prepolítico o es algo puramente político?

>Entrevista a Antoni Fernández Teixidó

'Reclamamos  un catalanismo que no sea soberanista'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 3  188 votos
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