Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
22 JULIO 2019
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El enemigo nos rodea

Rafael Izquierdo

La Fiscalía ha pedido el archivo de las declaraciones de Ortega Smith, el secretario general de Vox, sobre los musulmanes en un mitin en Valencia en septiembre de 2018. “Seremos más fuertes que el enemigo común que tiene un nombre muy claro y no dejaré de decirlo en todas las intervenciones. Nuestro enemigo común, el enemigo de Europa, el enemigo de la libertad, el enemigo del progreso, el enemigo de la democracia, el enemigo de la familia, el enemigo de la vida, el enemigo del futuro se llama la invasión, se llama la invasión islamista”, fueron algunas de sus palabras.

La Fiscalía del Tribunal Supremo ha archivado las diligencias y asegura que no es delito de odio pero que el discurso es “inadecuado", "repulsivo" y "abominable". Todos tenemos muy presentes las barbaridades cometidas por el yihadismo, por el islamismo radical. Pero eso no significa que todos los musulmanes sean enemigos de nadie. En España hay dos millones de musulmanes, la mayoría ha nacido en nuestro país. Ni todas las culturas ni todas las religiones son iguales, la cultura y la religión tiene que ser sometida al examen de lo razonable. Pero ni todos los musulmanes son enemigos, ni estamos rodeados de personas que conspiran contra nuestra cultura y tradición. La búsqueda de un enemigo no es síntoma de fortaleza sino un síntoma de debilidad. Tiene miedo del enemigo, fabrica enemigos quien no está seguro de su identidad. El problema no es solo de Vox y de su secretario general, Podemos ha puesto de moda el descalificativo fascista cuando no hay nadie que revindique el legado de Mussolini. Los enemigos fantasmas están por todos lados: ultraderecha, comunistas, feminazis, homófobos, rojos, azules, musulmanes, ateos, creyentes. Una España tan llena de enemigos fantasmas retrata nuestra debilidad, no sabemos quiénes somos, nuestra identidad es líquida y buscamos el conflicto para rellenar el vacío.

El enemigo nos rodea

Rafael Izquierdo | 0 comentarios valoración: 2  29 votos
>Entrevista a Pablo Iglesias, director de información de Servimedia

'La suma PSOE y Ciudadanos es más sencilla que lo que se está negociando ahora'

Juan Carlos Hernández

Analizamos con Pablo Iglesias la actualidad política marcada por los vetos y la incapacidad de llegar a grandes consensos. “Es hora de dejar la campaña electoral permanente y trabajar por el bien común”.

¿Qué valoración le merece la política de pactos a la que estamos asistiendo en las últimas semanas, donde parece que los partidos políticos son incapaces de llevar a cabo lo que los electores han decidido en las urnas?

La primera reflexión es que ya no hay reglas, ya no hay ataduras ni condicionantes a la hora de pactar. Veníamos de décadas en las que había ciertos convencionalismos a la hora de pactar, había alianzas naturales y otras que sin ser naturales se consideraban habituales, y el fin del bipartidismo y la fragmentación de los partidos, que ya se ha consolidado en las últimas elecciones generales, hace que todas esas normas o costumbres que existían se hayan acabado. Ahora hay libertad total para pactar por parte de todos y muy poquitos complejos para pactar. Pese a los dos bloques de centro derecha y centro izquierda, en los pactos se ve que eso no tiene que ser así. Sobre todo en sitios pequeños donde se pueden ver pactos no tan usuales. Debido a la fragmentación hay muchos partidos y las sumas pueden ser diversas y no hay que escandalizarse porque pacten los partidos, porque al fin al cabo sin esos pactos no hay gobierno.

¿Se ha equivocado Ciudadanos en su estrategia?

Uno de los grandes errores de la estrategia política –y se está comprobando ahora– es ese giro a la derecha inesperado de Ciudadanos en el mes de enero para afrontar las elecciones generales. En la noche electoral ya se vio que esa estrategia era equivocada si lo que quería el bloque de centro derecha era sumar más. Tras el resultado de las generales, a Ciudadanos le había ido muy bien porque subió y se quedó muy cerca del PP en escaños y votos, así el partido de Albert Rivera vio un oasis en el que estaba a punto de dar el “sorpasso” al PP. La realidad se ha impuesto un mes después en las elecciones de abril y no hay “sorpasso” de Ciudadanos al PP en ningún sitio de España. La realidad es que Ciudadanos ha dado un retroceso, cosa lógica dada su poca implantación territorial.

¿No es un error este giro a la derecha que comentabas, ya que tradicionalmente en España se ganan las elecciones desde el centro?

En la época del bipartidismo es verdad que las elecciones se ganaban desde el centro, ahora con la fragmentación no se puede consagrar esa afirmación totalmente. Ahora el centro político lo podía representar Ciudadanos y, sin embargo, en estas elecciones es el PSOE el que ha representado el centro de la política. Precisamente gracias al giro a la derecha de Ciudadanos y gracias una estrategia electoral y partidista que se ha fraguado desde Moncloa entre Pedro Sánchez y su jefe de gabinete, Iván Redondo. Han sabido ver esa oportunidad al ver cómo Ciudadanos se iba a la derecha y les han dejado el centro libre, y ellos con tacticismo han ocupado el espacio del centro. Entre esto y la fragmentación del voto de la derecha, han conseguido un gran resultado electoral.

>Entrevista a Pablo Iglesias, director de información de Servimedia

'La suma PSOE y Ciudadanos es más sencilla que lo que se está negociando ahora'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 1  20 votos

Gobernar en el reino de la vetocracia ¿para qué?

Rafael Izquierdo

Creíamos que el poco edificante espectáculo de una clase política encerrada en una burbuja acabaría con las elecciones de finales de mayo, celebradas después de las elecciones de abril. Creíamos que el poco edificante espectáculo de la clase política incapaz de pactar había acabado con la designación de alcaldes. Pero seguimos instalados en una vetocracia lamentable. Cuando hay pactos se cierran sin transparencia alguna, se sigue hablando de sillones y no de programas (lo de la alcaldía de Madrid es un buen ejemplo). La falta de rumbo de Ciudadanos es palmaria. Cortan con Valls por haber impedido que el independentismo gobierne en la alcaldía de Barcelona. Rivera se niega a facilitar la investidura de Sánchez a cambio de compromisos firmes de alejamiento del independentismo y de una política razonable en economía. Lo hace porque quiere quitarle el liderazgo de la oposición al PP, pero ha acabado reforzando al PP en los ayuntamientos y en las Comunidades Autónomas.

Ciudadanos sin rumbo y el PP y Vox enredados por el pacto que firmaron para hacer a Almeida alcalde de Madrid. El pacto del PP y de Vox en la alcaldía de Madrid no se ha hecho público, no es un pacto programático, es un pacto de sillones que no se puede dar a conocer. Mala cultura de pactos.

Mientras, Sánchez espera que le caiga del cielo una investidura que no se trabaja. Después de lo ocurrido en el Parlamento navarro, los socialistas están más cerca, muy cerca, de gobernar la comunidad navarra y Sánchez está más lejos de la investidura. Si no hay sorpresa tendremos una presidenta socialista en Navarra, apoyada por nacionalistas y con la abstención de Bildu. El líder de UPN ya ha dicho que, después de lo que ha sucedido en Navarra, Sánchez no puede contar con la abstención de los dos diputados de UPN.

El PNV de Andoni Ortuzar se ha mostrado encantado, aunque el PNV no ha comprometido todavía sus seis votos. Sánchez los tendrá. Pero siguen sin salir los números. Ya estaba justo en 173 votos Sánchez, pero sin la abstención de UPN no le da, salvo que ERC se abstenga. La investidura es complicada, pero más aún la legislatura. Si Sánchez no consiguió sacar adelante unos presupuestos, ¿cómo va a gobernar? Desde 2015 el Parlamento español no ha sacado adelante una sola reforma de calado. El objetivo no puede ser gobernar a cualquier precio, se gobierna para algo, hay una lista muy larga de reformas que están por hacer.

Gobernar en el reino de la vetocracia ¿para qué?

Rafael Izquierdo | 0 comentarios valoración: 1  18 votos
>La cuestión social y la cuestión medioambiental

España ante el diván

Angel Satué de Córdova

En estos momentos es necesario en España un partido, o un movimiento, o que los partidos se centren en la cuestión social y en la cuestión medioambiental, así como en el avance del municipalismo (sin abandonar la conciencia de que el mundo se ha globalizado). Esto es poner a la persona en el centro, y no al dinero, a las leyes, a los valores.

Partiendo de estos cuatro ejes (social, medioambiental, municipalismo y globalización) se puede construir una alternativa al pensamiento colectivista y estatalista, propio de la izquierda, y al pensamiento individualista y de mercado, propio del liberalismo y del capitalismo. Ambas “nociones” están siendo superadas por la realidad, si bien el estado como lo conocemos es muy necesario para garantizar en la globalización una serie de derechos y bienestar (Mario Losano), y el mercado, en una dimensión cercana, para garantizar una mínima prosperidad y creatividad.

Desde el principio de solidaridad y de subsidiariedad, tan vinculados ambos a la libertad para hacer con los demás y a la responsabilidad, se pueden asentar las bases para un ciudadano responsable, capaz de, en comunidad, hacer frente a los retos que tenemos por delante, profundizando en relaciones de amistad social, cívica, operativa. Es importante situar a la persona-ciudadana (que trabaja, tiene hijos…), por delante de la persona-usuaria, cliente o consumidora, la gran adversaria de la dignidad humana cuando la persona se cosifica. No cabe la “cosificación” de la persona por el estado ni por el mercado. La persona se “descosifica” en sus ambientes sociales y humanos más cercanos.  

Los aspectos morales, relativos a la vida como el aborto o la eutanasia; la prostitución; las drogas; el útero de alquiler; la investigación con animales o humanos; su regulación debería de realizarse, a mi juicio, desde los principios que informan la cuestión social y la cuestión medioambiental. Esto es, siempre la defensa de la parte más débil o desfavorecida –en cualquier relación comercial, humana, laboral… siempre la hay (cuestión social)– y favorecer las condiciones de cuanta más buena vida mejor como ideal (cuestión de algún modo medioambiental, pues somos biología, aunque en mi opinión “animada, con alma”).  

Por una parte, hay que liberar las energías de la sociedad civil española, de la nación, de todas sus personas, de su capital humano, político, social, sindical, empresarial y comprender a España dentro del fenómeno cambiante y poliédrico de la globalización, que impacta en las condiciones de vida y antropológicas de las personas, que impacta en la noción de estado y en la noción de mercado.

Ante la globalización, su humanización debe pasar por la construcción de relaciones sociales, dentro de los grupos sociales, entre los grupos sociales, dentro de un estado, entre otros estados. De vecinos a hermanos.  

Por otra parte, debemos adaptarnos estructural y orgánicamente a una globalización que desborda todo lo conocido hasta la fecha, actuando además en: A) la cuestión territorial, y B) la cuestión del equilibrio entre el estado social, el democrático, el de derecho y el autonómico.

>La cuestión social y la cuestión medioambiental

España ante el diván

Angel Satué de Córdova | 0 comentarios valoración: 2  12 votos

Ciudadanos, la hora del sí es sí

F.H.

¿Ha ganado la izquierda las elecciones o ha perdido la derecha las elecciones? Las dos cosas. En realidad los dos grandes bloques, el bloque de la izquierda, formado por el PSOE y por Unidas Podemos, solo supera por unas pocas décimas al bloque la de derecha formada por PP, Ciudadanos y Vox. Estamos hablando de un 42,9 por ciento de la izquierda frente a un 42,8 de la derecha. Un auténtico empate técnico.

Pero la ley electoral es la ley electoral, y no todos los votos valen lo mismo. Cuantos más votos se concentran en un solo partido más escaños se sacan. Y eso es lo que en gran medida ha conseguido el PSOE. Sánchez ha conseguido movilizar el voto de la izquierda y recuperar votos que se le habían ido a Podemos. El miedo a una nueva derecha ha movilizado a los votantes de izquierda. A la derecha, por el contrario, le ha penalizado la fragmentación. La aparición de Vox ha contribuido de forma importante a que la derecha haya sido derrotada. No es la única causa pero sí una causa importante. La derecha ha perdido solo tres puntos porcentuales de voto, pero eso ha provocado que la suma de PP, Ciudadanos y Vox arroje 22 diputados menos de los que tenían PP y Ciudadanos en 2016. ¿Por qué ha sido eso? En gran medida porque no ha habido eso que Abascal a lo largo de la campaña ha despreciado como el voto útil.

No hubo sorpresa, ni voto oculto de Vox, los más de dos millones largos de votos que Vox le ha quitado al PP no se han convertido en muchos escaños.

EL PP se ha hundido hasta un fondo que le da menos diputados, 66, que tenía Podemos en 2016. ¿Ha sido la emergencia de Vox la única causa del hundimiento del PP? No. Probablemente hay un millón de votos que antes eran del PP que se han ido a Ciudadanos. ¿Por qué? Casado, que es un político consistente, ha hecho una mala campaña. Se ha acercado mucho a Vox, que parecía estar marcando la gran tendencia, cuando en realidad las elecciones se ganan en el centro. Casado y su equipo no han sabido encontrar su sitio. Y luego, claro, está la herencia de Rajoy. Al PP se le asocia con la corrupción, con los sacrificios de la crisis. Sánchez sabía que a Casado no le había dado tiempo a rehacer la imagen del PP y aprovechó la oportunidad.

Y ahora estamos en la España de los noes. Parece que estamos condenados a ser víctimas de los cordones sanitarios, los vetos. Hay que recordar que tras las elecciones de 2016 no volvimos a unas terceras elecciones porque Sánchez fue sustituido durante unos meses por una gestora presidida por Javier Fernández. Ahora el no es no viene de Ciudadanos. Arrimadas, látigo de Sánchez por su diálogo con el independentismo, ha reiterado lo que Ciudadanos prometió en campaña: pongo al cielo por testigo de que con Sánchez no pactaré nunca.

Ciudadanos, la hora del sí es sí

F.H. | 0 comentarios valoración: 2  35 votos
>Entrevista con Juan José Laborda, expresidente del Senado

'Ciudadanos y PP deberían acordar reformas con Sánchez'

P.D.

¿El resultado de las elecciones autonómicas y municipales significa que, en cierto modo, los españoles han rechazado las opciones más extremas?

Es cierto, esa ha sido la opción mayoritariamente preferida por los españoles, pero además es coherente con nuestro sistema político-constitucional. Expresa también que España es uno de los países europeos más identificados con las bases ideológicas con las que creó en 1957 la idea de una Europa política, con el Tratado de Roma, que no hay que olvidar que fue también una respuesta a la URSS y a los EEUU (la actitud de De Gaulle, presidente de Francia, es esclarecedora de esa equidistancia respecto de las dos potencias. La RFA de Adenauer aportó un tipo de capitalismo con acuerdos sociales, que se llamó “capitalismo renano”; muy distinto del capitalismo anglosajón, que después evolucionó en la ideología del liberalismo económico.

¿Por qué cree que se ha producido caída de voto en Vox, Podemos y Ciudadanos?

Todos ellos se equivocaron optando por una estrategia que rechazaba acuerdos con el PSOE. Sin embargo, Sánchez hizo lo contrario. C´s fue el más rígido y por eso fracasó en todos los objetivos: ni alcanzó plazas importantes, ni superó al PP como partido hegemónico en el centro-derecha. En cuanto a VOX podría ser un regalo para el PP: recoge entre un 5 y 10 por ciento de antiguos votantes del PP –pero que ostentaron un poder muy notable en su seno–, ahora no condicionarán una posible evolución ideológica del PP. El PP lleva años sin resolver un dilema que le condiciona: o ser heredero de AP (cuya ideología era como VOX), o reencontrarse con la herencia de UCD. El PP no debiera temer a VOX, que es un partido hinchado por medios de comunicación, como fue, en sentido contrario, Podemos. El extremismo de raíz fascista, en Italia y Alemania, fue obra de líderes civiles, Mussolini y Hitler. En España, porque tenía un Estado con muchísima más historia que Alemania e Italia, los líderes civiles fascistas no tuvieron ninguna influencia. En España el extremismo llegó con los militares africanistas, que aplicaron su estrategia de ocupación de las plazas enemigas, y que buscaron en la Falange y en la Iglesia una legitimación. VOX posee un cierto extremismo de fundamento católico, parece que de procedencia mexicana, pero la Iglesia española ahora no apoya esos aspavientos; en cuanto a los militares, los diputados de VOX que son oficiales retirados, pero no tienen nada de revolucionarios fascistas.

¿A qué cree que se debe la crisis del PP? ¿Qué dimensiones tiene?

El dilema de heredero de AP o de UCD. Esa irresolución explica las inmensas ventajas que le dio al PSOE para ser el partido más identificado con los éxitos de la España constitucional.

¿Cuál sería la opción mejor para la investidura y para la legislatura de Sánchez?

Creo que C´s y el PP tendrían que acordar con Sánchez un programa de reformas para los próximos tres años (el año 4º habrá elecciones, pero antes ninguna, salvo en Cataluña y Euskadi). José Luis Malo de Molina, el responsable del servicio de estudios del Banco de España, acaba de publicar un libro en el que sostiene que España o hace reformas, o se convertirá en un país de segunda fila. Y las reformas solo son posibles con acuerdos.

>Entrevista con Juan José Laborda, expresidente del Senado

'Ciudadanos y PP deberían acordar reformas con Sánchez'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
>Entrevista a Miquel Escudero, escritor

'Ciudadanos ha pagado un precio altísimo por competir con el PP'

P.D.

¿Qué supone el claro relevo que se ha producido en las elecciones municipales en Cataluña? ERC es ahora el partido líder.

No hay tan claro relevo. En Barcelona, ERC ha aventajado al partido de Colau en apenas 5.000 votos y con el mismo número de escaños. ERC no suma mayoría con el PDeCAT. Los pactos son imprescindibles y van a hacer aflorar contradicciones serias.

¿Cuál sería el mejor gobierno para la alcaldía de Barcelona?

Para mí sería uno encabezado por la lista que voté. Pero está claro que su pregunta se orienta al mejor gobierno ‘en las circunstancias actuales’, de acuerdo con los resultados. Manuel Valls ha sido extraordinariamente hábil en ofrecer su apoyo para cerrar el paso al independentismo agresivo, el cual dominaría entonces no solo el poder de la Generalitat sino el de la Ciudad Condal.

¿Han sido las elecciones de mayo una segunda vuelta de las elecciones de abril? ¿Qué conclusiones habría que sacar?

En cierto modo, sí. Espero que Albert Rivera sea consciente por fin del error de competir por el espacio conservador y nacionalista que suponen el PP y su partido escindido Vox, con el fin de encabezar la oposición al PSOE. Condenar a Cs a ser lo que nunca fue: parte de un bloque de ‘derechas’, no le ha llevado a superar al PP. A qué engañarse, el precio ha sido altísimo en Cataluña; Ciutadans no ha conseguido una sola alcaldía.

Después de este largo ciclo electoral, ¿hay más fractura entre la sociedad y los partidos?

No creo que haya más. Pero el cataclismo del partido de Pablo Iglesias y la desnaturalización del que encabeza Albert Rivera confirman la falacia del dilema entre una política nueva y otra vieja. La política, por definición, es vieja y tiene sus leyes, por más que se renueven las caras y los planteamientos en su acción. Hace falta más humildad para ganar en sabiduría y eficacia.

¿Hemos huido los españoles de los extremos?

Ojalá. Pero hay demasiada tontera acumulada entre nosotros. ¿Es aceptable que el partido socialista apoye en Navarra a los nacionalistas vascos y a los herederos de ETA, en lugar de a ‘Navarra Suma’ (Na+), amplia ganadora pero que no ha obtenido la mayoría absoluta? ¿O que se aleje del constitucionalismo en Badalona y se conjure contra Albiol?

>Entrevista a Miquel Escudero, escritor

'Ciudadanos ha pagado un precio altísimo por competir con el PP'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  14 votos

La clave es Navarra, otra vez

R.I.

De todos los pactos autonómicos que se negociarán en las próximas semanas quizás el más decisivo de todos sea el del Gobierno de Navarra. Durante los cuatro últimos años ha gobernado en Navarra el cuatripartito formado por Geroa Bai, que es el PNV, Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra. Durante cuatro años se han llevado a cabo políticas claras de vasquización. Ha avanzado el sueño del nacionalismo vasco, también el de ETA: convertir a Navarra en la cuarta provincia vasca.

Por eso fue un acierto que UPN, Ciudadanos y PP unieran sus fuerzas en Navarra Suma. El domingo ganó las elecciones Navarra Suma pero sin mayoría absoluta: tiene 19 diputados y la mayoría absoluta está en 26. La cosa sería fácil, con los votos de los socialistas de Navarra, 11 diputados, podría gobernar el constitucionalismo y frenar la vasquización de Navarra. Pero hay un problema, aunque los socialistas quisieran apoyar a Navarra Suma no pueden porque el PNV ya les ha dicho que si dejan gobernar a Navarra Suma que se olviden de los apoyos que necesita Sánchez en Madrid de los nacionalistas vascos. ¿Qué puede hacer el PSOE ante este problema? Facilitar la investidura de Uxue Barcos y un nuevo Gobierno del cuatripartito sería muy difícil de digerir para los votantes del PSOE en el resto de España. Si los socialistas apoyan a Navarra Suma, Sánchez se queda sin investidura, si los socialistas apoyan al cuatripartito nacionalista se les acusará de vender España. ¿Tiene salida este laberinto? Este jueves Ábalos ha apuntaba una solución: presentar a María Chivite a la investidura y hacerla presidenta con los votos de los nacionalistas.

Pero claro, eso tiene un aparente inconveniente, para que salga adelante esa solución hace falta que Bildu, por lo menos, se abstenga. Con la abstención de Bildu bastaría. Los socialistas siempre podrían decir que no han negociado con Bildu, que es exactamente lo que ha dicho Ábalos.

El razonamiento de Ábalos es el mismo que ha utilizado Sánchez desde que consiguió llegar a Moncloa con los votos de Bildu. Sánchez siempre ha dicho que no negoció con Bildu, que esos votos cayeron del cielo. Y ahora parece que va a ser lo mismo, los socialistas le cortan el paso a Navarro Suma, gobiernan con el apoyo del PNV en Navarra, que sigue vasquizándose, y Sánchez tiene el apoyo del PNV en Madrid. Problema resuelto.

La clave es Navarra, otra vez

R.I. | 0 comentarios valoración: 2  13 votos

La clave es el PNV, no ERC

Rafael Izquierdo

Hace cuatro años, en una entrevista, Zapatero reconocía que en lo que más se empeñó fue en el diálogo con ETA.

Tanto se empeñó en la negociación con ETA que siguió hablando con los terroristas tras el atentado de la T4. Tras ese atentado que costó la vida a dos personas, Zapatero ofreció a ETA la legalización de Batasuna, no detener etarras, liberar a De Juana Chaos y otros presos enfermos, acabar con la Doctrina Parot y una fórmula de unión entre el País Vasco y Navarra. Así consta en las actas de la banda a las que ha tenido acceso Europa Press después de que fuera levantado, por parte de la Audiencia Nacional, el secreto del sumario sobre la investigación de la negociación entre el Ejecutivo socialista y la banda terrorista ETA.

De Juana Chaos está probablemente en Venezuela y no hay manera de extraditarlo. Bildu y Sortu están legalizados desde 2011 y 2012 gracias al voto del que era entonces el presidente del Constitucional, Pascual Sala, afín al PSOE. La doctrina Parot está anulada por el Tribunal de Estrasburgo. Y falta la unión del País Vasco con Navarra. Pero en eso ha estado trabajando el Gobierno de los últimos cuatro años presidido por Uxue Barcos, de Geroa Bai. La marca del PNV en Navarra, con el apoyo de Bildu, ha desarrollado una política de intensa vasquización lingüística de Navarra. Uxue Barcos ha dicho que votaría a favor de la anexión de Navarra al País Vasco. Por eso ha sido tan importante que Navarra Suma, la lista de UPN, PP y Ciudadanos ganara el domingo. Pero el PNV va a hacer todo lo posible para impedir que Navarra Suma gobierne. Y lo tiene fácil. Sánchez ya no depende de ERC para la investidura pero sí depende del PNV. Y el PNV ya demostró que no se anda con chiquitas. Ya este martes el presidente del PNV de Guipúzcoa, Joseba Egiba, dejó claro que si los socialistas en Navarra votan a favor o se abstienen para que Navarra Suma gobierne, que se vayan atando los machos. Sánchez no va a tener que claudicar ante el independentismo catalán pero sí ante el nacionalismo vasco. Los socialistas no van a dejar gobernar a Navarra Suma.

La clave es el PNV, no ERC

Rafael Izquierdo | 0 comentarios valoración: 2  12 votos

26-M. Esta vez el examen es para los electores

P.D.

Este domingo los españoles estamos llamados de nuevo a las urnas. El ciclo electoral ha sido demasiado largo. Hace menos de un mes votamos para las generales y en realidad llevamos en campaña desde 2015. No por eso la cita es menos importante. Tenemos que elegir a los responsables de las políticas municipales y, en muchos casos, a los responsables de las políticas autonómicas. Son las políticas más cercanas a la vida cotidiana. Nos jugamos casi más que en los comicios al Congreso y al Senado. Y, aunque parezca paradójico, el voto al Parlamento Europeo tiene ese mismo sesgo: menos abstracto y más vinculado con decisiones que nos afectan en el día a día.

Salvo sorpresa todo indica que el domingo el resultado va a ser muy semejante al de finales de abril: una España en la que la derecha y la izquierda están empatadas. El grado de fragmentación de cada uno de los bloques es el que, en muchos casos, decantará quién está al frente de los gobiernos locales o regionales. Descartada en casi todos los casos la alianza que con cierta lógica sería la más razonable (PP y PSOE), el resultado va a servir para medir de nuevo varios elementos: cómo es de intenso el cambio de ciclo en favor de la izquierda (PSOE y Podemos), cómo de profunda es la crisis de los populares, cómo de profundo es el empuje en favor del relevo de Ciudadanos, cómo de fiel es el apoyo a Vox. Son sin duda cuestiones a tener en cuenta para decidir la papeleta.

Pero votar solo en una onda nacional sería olvidar lo que se decide. Lo que cuenta para el domingo de verdad es qué política de limpieza, de seguridad, de intervención social, de cultura de barrio se va a hacer en nuestro pueblo y en nuestra ciudad en los próximos años. Y en este caso conviene olvidarse de siglas y de referencias ideológicas genéricas. Lo que cuenta es lo que se ha hecho hasta ahora y la relación que como vecinos, como sociedad civil, hemos tenido con quien gobierna en los municipios. En las Comunidades Autónomas hay algo más de distancia pero el criterio es el mismo, aplicado en este caso a cuestiones como la sanidad o la educación.

Por todo eso, por el momento en el que vive España y porque estamos ante unas elecciones locales y municipales, se puede decir que, en cierto modo, quienes nos examinamos el domingo somos los electores. Si al votar lo hacemos solo por consideraciones abstractas, por criterios más o menos justos, estamos dejando el cambio solo en manos de la agenda de los políticos. Durante los últimos cinco años ya hemos tenido experiencia de lo limitada que es esa agenda. Pero si al votar podemos tomar en cuenta la relación que tenemos ya, de hecho, con el poder municipal y autonómico, si podemos decidir en función de un cambio que ya estamos generando como sociedad civil, entonces votar será algo diferente.

26-M. Esta vez el examen es para los electores

P.D. | 0 comentarios valoración: 1  15 votos
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