Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
24 SEPTIEMBRE 2018
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Andrea, demasiados `likes` al final te han dejado solo

Federico Pichetto

Andrea Barone quería existir. En lo alto del centro comercial Sarca de Sesto San Giovanni buscaba la enésima fotografía que colgar en Instagram diciendo al mundo entero que su vida valía la pena. Es difícil saber qué pensaba o sentía realmente, pero hay deseos y emociones que te llevan a bajar la guardia, a pensar que la realidad se someterá a tu voluntad de poder, a tu necesidad de existir. Es la arrogante presunción de omnipotencia propia de la adolescencia, esa que en cierta época lleva a los hijos a sentirse mejores que sus padres, la que permite a los jóvenes ser geniales, locos, lanzados, esa que hace decir a un chico de 15 años que las reglas —hasta las de la física— y los límites —hasta los de la mortalidad— ya son agua pasada, quedan superados ante una nueva generación que va más allá porque ya no es esclava de los miedos de sus padres. Una generación mejor que la anterior, que trata de buscar una justificación para su propia existencia mostrando su valor, su capacidad de bromear con el alcohol, las drogas, el sexo y la muerte. En un juego en el que siempre van a ganar, siempre y en todas partes. Más allá de lo posible.

Por desgracia, Andrea no tuvo en cuenta el conducto del aire acondicionado. Tal vez no lo había visto, tal vez no le pareció tan significativo como para tomarlo en consideración. Bastó un instante, un pie mal puesto, para que su equilibrio vacilara y una vida se viniera abajo desde más de cuarenta metros de altura. Y se acabó. Los sociólogos lo llaman “fomo”, equivalente a las siglas de “fair of missing out”, miedo a quedar fuera del círculo de los importantes, miedo a caer en el olvido. Hace unos días, el Papa se refirió a este fenómeno en su entrevista al diario Il Sole 24 Ore como desocupación, “quedar lejos del movimiento con que el hombre se apropia de su propio lugar, de su propio pedazo de realidad”. Es la plaga y el drama de nuestro tiempo, la distancia entre el sentimiento que tenemos de nosotros mismos, nuestra autoconciencia, y nuestro deseo de existir, de que la vida valga la pena.

Todos los adultos palidecen al oír estas cosas y se criminaliza a las redes sociales. No se dan cuenta de que nada hay más terrible que la duda de si la vida merece la pena, que no hay nada más oprimente que la sospecha de no estar a la altura, de ser un intento fallido de una noche de finales del verano, en una época de meteoros y de vacíos demasiado grandes como para poder soportarse.

Andrea, demasiados 'likes' al final te han dejado solo

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>Gratuitas. 24 de septiembre, 3 y 4 de octubre

Las cuestiones éticas al final de la vida y otros desafíos asistenciales protagonizan las Jornadas de Puertas Abiertas y las Jornadas de Familia y Cuidados Paliativos en el CEHS

El Centro de Humanización de la Salud, fiel a su compromiso social de promover e impulsar el conocimiento para el bienestar de los más frágiles y vulnerables, ha potenciado su foco sobre el final de la vida y todo lo que le rodea. Así, antes de celebrar las veteranas Jornadas de Familia y Cuidados Paliativos, que tendrán lugar en el CEHS los días 3 y 4 de octubre (13ª edición), ahondará en esta realidad ya en otras Jornadas previas, las de Puertas Abiertas, el próximo 24 de septiembre. Y es que en este evento, donde el Centro abre sus puertas para todos aquellos interesados en conocer de primera mano el trabajo y la actividad de los profesionales, destaca una Másterclass impartida por www.josecarlosbermejo.es/" target="_blank">José Carlos Bermejo, Director del Centro, sobre "Cuestiones éticas al final de la vida".

JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS

Es la ocasión perfecta para conocer de primera mano nuestro modelo académico, unas instalaciones formativas de vanguardia y los distintos programas de formación que ponemos a tu disposición: Formación de posgrado, másters, diplomas de especialización universitaria, Certificados de profesionalidad, formación profesional…

Conocerás, directamente de mano de los profesionales, una amplia oferta de acciones formativas para contribuir a la humanización de la salud, la intervención social, el ámbito educativo… y por supuesto la propia vida personal. Te invitamos a participar de esta actividad que se llevará a cabo el próximo 24 de septiembre a partir de las 16:30 horas. ¿El lugar? El auditorio del Centro de Humanización de la Salud, (en el Centro San Camilo, Sector Escultores 39, 28760 Tres Cantos, Madrid). Además, en la Jornada contaremos con la presencia y participación de José Carlos Bermejo, Director del Centro, que impartirá una masterclass muy especial sobre "Cuestiones éticas al final de la vida".

INSCRÍBETE Y RESERVA TU PLAZA

XIII JORNADAS DE FAMILIA Y CUIDADOS PALIATIVOS

Para ir "abriendo boca", os avanzamos que en las Jornadas de Familia y Cuidados Paliativos contaremos con la presencia de Rafael Mota, Presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). Impartirá la conferencia inaugural sobre "Desafíos del cuidado paliativo a las personas con enfermedad avanzada".

También resulta interesante, viendo el programa, otra conferencia de la mano de Javier de la Torre, Teólogo y Director del Máster de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas, sobre "Eutanasia y cuidados paliativos".

No faltarán actividades "veteranas" de estas jornadas, como la Celebración del Día Mundial de los Cuidados Paliativos (con la lectura del manifiesto, una actividad celebrativa, un homenaje...) o los espacios temáticos –talleres– simultáneos.

En esta ocasión, profesionales de medicina, psicología, enfermería, teología, bioética y cuidados paliativos tratarán "El final de la vida a través del cine", "Nutrición y alimentación creativa al final de la vida", "La importancia de los ritos al final de la vida", "Claves para la comunicación alternativa en pacientes con ELA y dificultades para la expresión oral"... Estas Jornadas están acreditadas por la SECPAL.

PROGRAMA COMPLETO E INSCRIPCIÓN

>Gratuitas. 24 de septiembre, 3 y 4 de octubre

Las cuestiones éticas al final de la vida y otros desafíos asistenciales protagonizan las Jornadas de Puertas Abiertas y las Jornadas de Familia y Cuidados Paliativos en el CEHS

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El Centro de Humanización de la Salud, fiel a su compromiso social de promover e impulsar el conocimiento para el bienestar de los más frágiles y vulnerables, ha potenciado su foco sobre el final de la vida y todo lo que le rodea. Así, antes de celebrar las veteranas Jornadas de Familia y Cuidados Paliativos, que tendrán lugar en el CEHS los días 3 y 4 de octubre (13ª edición), ahondará en esta realidad ya en otras Jornadas previas, las de Puertas Abiertas, el próximo 24 de septiembre. Y es que en este evento, donde el Centro abre sus puertas para todos aquellos interesados en conocer de primera mano el trabajo y la actividad de los profesionales, destaca una Másterclass impartida por José Carlos Bermejo, Director del Centro, sobre "Cuestiones éticas al final de la vida".

Somos, todos, los de las cicatrices

P.D.

La pareja ha dado las gracias. La pareja Pablo Iglesias e Irene Montero han dado las gracias en una carta a los médicos y a las enfermeras que han sacado adelante a sus dos hijos que nacieron demasiado pronto. Han dado las gracias a sus rivales políticos, dicen que algunas de las palabras más hermosas, algunos de los abrazos más sinceros, algunos de los consejos más provechosos, vinieron de sus adversarios políticos. Han dado Irene y Pablo las gracias a los que han rezado por los niños aunque ellos dicen ser ateos.

“Somos ateos –han escrito– pero explicaremos a nuestros hijos que nuestros amigos creyentes rezaron por ellos. Nos consta que la Virgen del Tránsito, Santa Rosa de Viterbo y Santa Maria Liberatrice fueron interpeladas (y nunca se sabe...). Hay pocos gestos de amor y amistad más hermosos. Enseñaremos a nuestros hijos que sean siempre respetuosos con el que piensa distinto porque la humanidad, la decencia y la amistad no son el patrimonio exclusivo de ninguna causa”.

No es poco, más bien me parece mucho porque en España no solemos dar las gracias por nada, porque en España, a menudo, lo primero y lo último es la queja y el lamento contra los médicos, contra los políticos, contra el empedrado y contra el destino. ¿Es todo no estar de acuerdo políticamente en casi nada con Pablo e Irene? Dicen Pablo e Irene que les queda una cicatriz llena de amor por sus hijos. En esto estamos de acuerdo, somos los de las cicatrices.

Somos, todos, los de las cicatrices

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El Canal Humanizador en You Tube del CEHS celebra sus diez años con más de 4.100 suscriptores

Una imagen vale más que mil palabras… Si a ella le añadimos contenido de valor y la experiencia en cuidados del Centro San Camilo (Centro Asistencial y Centro de Humanización de la Salud), disfrutamos de las ventajas del Canal Humanizador en You Tube.

El Canal, que ha cumplido una década al servicio de la formación, la información y el entretenimiento sobre humanización de la salud, cuenta actualmente con 435 vídeos especializados –la mayoría de producción propia– en diversas listas de reproducción: Cuentos humanizadores, Asistencia a la persona mayor dependiente, Apoyo en alzhéimer y otras demencias, Campus formativo Humanizar, etc.

Con más de 4.150 suscriptores, el Canal es una plataforma viva, activa y en continuo desarrollo para contribuir a la humanización de la salud. Está pensado para todos: profesionales, estudiantes, usuarios de servicios, pacientes y sus familias, voluntarios…

Transmite conocimientos de los profesionales que integran el Centro, reproduce momentos de la vida del mismo (jornadas, celebraciones, conferencias, homenajes, clases), da a conocer servicios y herramientas para cuidar (actividades formativas, aparatos, nuevas publicaciones) o invita al crecimiento personal a través de la reflexión (audiocuentos humanizadores y canciones).

A lo largo de estos diez años, se han producido 1.754.323 visualizaciones de los suscriptores, que pasan una media de 3 minutos con el vídeo elegido. Han dado en “me gusta” un total de 6.223 veces, y han compartido los contenidos 16.815 veces. Hombres y mujeres casi por igual (53 %- 47%), nos ven desde España un 35%, pero también desde América Latina (México 18%, Argentina 9,6%, Colombia 8,1%) y desde Estados Unidos (7,9%).

En el trimestre veraniego ha habido 80.000 visualizaciones y 251 nuevos suscriptores, lo cual es un dato de crecimiento y actividad muy positivos. Es, así, un reflejo de la vida del Centro –dirigido por José Carlos Bermejo– y sus numerosas actividades e inquietudes (divulgativas, formativas, investigadoras, cuidadoras).

Entre los vídeos sobresalen por sus visualizaciones: “Cuentos humanizadores: el niño y los clavos” (103.154), “El árbol generoso” (65.441), “Los zapatos incómodos” (45.350), “El viejo, maestro de empatía” (35.010), “¿Qué silla de ruedas me compro?” (31.592), “No me toques los paradigmas” (13.014), “La sabiduría del corazón” (10.125), “Duelo por suicidio” (7.994), “Unidad de Cuidados Paliativos San Camilo” (6.509), “Humanización del cuidado del cuidador” (6.200), “Centro San Camilo. Humanizar el cuidado. De la mala a la buena práctica” (5.460), “Resiliencia. Oportunidades de crecimiento en la adversidad” (2.208), “Muerte por suicidio, aprender a vivir sin respuesta” (1.920)…

El Canal Humanizador de You Tube convive y se completa con su “hermano comunicador” específico de la Orden de los Religiosos Camilos, el Canal “Religiosos Camilos España”. Con la misma inquietud y los mismos valores. ¡Conócelo y suscríbete!

El Canal Humanizador en You Tube del CEHS celebra sus diez años con más de 4.100 suscriptores

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Historias urbanas (II)

Ángel Satué

Parece que el hospital a las horas del mediodía se para y enmudece. Es como un gran trasatlántico, sigue navegando, pero más lento a medida que se acerca a la costa. Los pasajeros en sus camarotes. Los pacientes en sus habitaciones. La tripulación en la sala de máquinas, en la sala de mandos, en el puente, sobre cubierta. La plantilla de enfermeros en sus puestos, los médicos rotando.

Cuando a Julián le llama un compañero para ir a comer, antes le pide que le acompañe. Ayer fue a visitar a una paciente ingresada, algo grave, y un amigo le ha pedido que le eche un vistazo. Poco más, porque Julián es anestesista y poco sabe ya de otras historias. Pero Julián acepta y le acompaña, muerto de hambre.

Según subía el día anterior a la habitación de esta paciente, con su bata blanca, se sabía receptor de las miradas de las decenas de ojos somnolientos que pueblan las esperas, de las orejas que hacen corros en torno a las máquinas expendedoras ya de todo, antes de café.

Hoy pasa de nuevo, pero cuando van dos médicos, además, esos ojos y orejas se abren a su paso, como si dos fuera una combinación impetuosa, como si avanzar acompañado por los pasillos diera un aire marcial a la marcha.

Julián no sabe qué pensará su colega, Pere, que le acompaña antes de irse juntos a llenar el estómago, porque comer es otra cosa, es disfrutar del tiempo, de la amistad, de la conversación. Difícil a una hora de operar.

Cuando entran en la habitación ella les recibe sonriendo. Está grave. Los términos médicos desaparecen cuando ella sonríe. Pere se queda estupefacto. Mira a Julián, que arquea la ceja derecha, como diciendo “ya ves macho, está jodida y sonríe”. Pere se pregunta por qué sonríe esta paciente, cuando debiera estar sollozando, mustia, triste. Todo lo contrario. Julián apenas ha intercambiado unas palabras ayer y hoy, pero ella se siente acompañada por una mano invisible que no, no es la del mercado, esa no existe, es la mano invisible que envía amigos de amigos a acompañarla. Pere está incómodo. Se interroga. Ahora no entiende por qué Julián lleva dos días yendo a esta habitación. Este Julián mira que se complica la vida. Y menos aún, no comprende si debe estar ahí, siendo médico, pero como hombre, ¿dónde va a estar mejor que acompañando a su amigo y colega, que acompaña a una completa desconocida?

El pasillo se vuelve a llenar. Se les ha pasado la hora de la comida. Han hablado demasiado. Pere piensa que ella no está derrotada, sino que es expresión de una vida de categoría que sí merece la pena. Nunca mejor dicho Pere, la pena, se dice él mismo. El derrotado en el día de hoy cae en la cuenta de que hubiera sido él. Pero esta sonrisa de esta muchacha le ha rescatado de unos pasillos bañados en luz artificial, de ojos somnolientos y de olor a limpio. Todo gracias a Julián, que pudo decir no.

Historias urbanas (II)

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>Counselling, duelo, gerontología, autocuidado, espiritualidad...

El Centro de Humanización de la Salud roza la quincena de novedades editoriales entre 2017-2018

En el ecuador de 2018, comprobamos cómo ha crecido el fondo bibliográfico del CEHS, rozando los 15 títulos de reciente creación. En total, más de 140 publicaciones de calidad agrupadas en 12 colecciones especializadas al servicio de la humanización de la salud.

Nacidas de la experiencia de 30 años de vida en el Centro de Humanización de la Salud, estas publicaciones son “expresión de nuestro esmero por estudiar, reflexionar y ordenar experiencias y temas que tenemos en el corazón y deseamos compartir”, explica José Carlos Bermejo, su director.

Y así, en 2017 nacieron los títulos:

Cuentos que sanan. Para regalar

Corazones al servicio de las fragilidades humanas. Voluntarios, testigos de esperanza

Orar el duelo

Salud y Felicidad

Pedagogía de los sentidos

Un corazón atento. Entre la misericordia y la compasión

Cuando nada tiene sentido. Reflexiones sobre el suicidio desde la logoterapia

La diaconía de la caridad

Y en lo que llevamos de 2018 han visto la luz, por el momento:

Counselling Humanista. Cómo humanizar las relaciones de ayuda

El duelo del perdón. Relatos para recibir y dar perdón

Sanar la culpa

Cuando tu sufrimiento y el mío son un mismo sufrimiento. La vida como sanación compasiva

Cuidar la casa común con los cinco sentidos

Inmunoterapia ética

>Counselling, duelo, gerontología, autocuidado, espiritualidad...

El Centro de Humanización de la Salud roza la quincena de novedades editoriales entre 2017-2018

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Fórmate en counselling e intervención en duelo con el Centro de Humanización de la Salud

El Centro de Humanización de la Salud presenta la oferta de formación de posgrado para el nuevo curso 2018-2019 con el aval de 29 años experiencia. Nuestro Centro, por el que ya han pasado más de 1.700 alumnos de posgrado, se caracteriza por ofrecer un acompañamiento personalizado y una formación de calidad a todos sus alumnos homologada por la Universidad Ramón Llull. Además posee instalaciones completamente equipadas con Cámara Gesell para las prácticas y un campus virtual que facilita los procesos de aprendizaje a distancia.

Todo ello nos ha llevado a obtener la certificación EFQM +500, que acredita al Centro como entidad enmarcada en el modelo de la Excelencia Europea, especialmente por la coherencia entre sus valores y la gestión y por el compromiso permanente de calidad y mejora.

Esta propuesta de formación se dirige prioritariamente a profesionales de los ámbitos sociosanitario, educativo, de la gestión, de la pastoral y a toda persona que quiera mejorar su relación con los que sufren o realizar un camino de crecimiento personal.

Primer Máster de Intervención en Duelo en España

Este Máster presenta la experiencia del  Centro de Escucha San Camilo, que lleva más de 17 años acompañando a personas en situación de duelo. Atendiendo a más de 800 personas al año y que ha dado lugar a más de 35 centros repartidos por la geografía española y 6 en Latinoamérica.

Máster de Counselling

El Máster de Counselling acredita una experiencia de 16 años formando a alumnos que desean especializarse en el acompañamiento a personas que viven una situación de crisis, dificultad o necesitan asesoramiento en toma de decisiones. El modelo de aprendizaje del Centro de Humanización de la Salud es muy práctico con entrevistas supervisadas en cámara Gesell con actores, con compañeros y el análisis de entrevistas en grupo.

Diploma de Especialización Universitaria de gestión y atención a la Dependencia

Más de 700 alumnos han cursado en el Centro de Humanización de la Salud el Diploma de Especialización Universitaria en Gestión de centros y Servicios para personas mayores y atención a la Dependencia.

Esta titulación se dirige fundamentalmente a aquellas personas que dirigen o quieran liderar un centro o servicio de atención a la dependencia. De hecho, este curso habilita para la dirección de centros residenciales y servicios sociales conforme a la normativa de la Comunidad de Madrid.

De modalidad semipresencial, cuenta con un valor añadido notable: el Prácticum, con el que los alumnos pueden presenciar, vivir y participar de la planificación de actividad residencial en el Centro Asistencial San Camilo.

•    Diploma de Especialización Universitaria en modalidad a distancia en Cuidados Paliativos Multidisciplinares,

•    Humanización de la Salud e Intervención Social y

•    Pastoral de la Salud, con sesiones presenciales opcionales:

El Diploma de Especialización Universitaria en Cuidados Paliativos se dirige a todos los profesionales vinculados con personas al final de la vida: sanitarios, religiosos, trabajadores sociales, educadores, asistentes espirituales… Y ofrece un Prácticum, consistente en la realización de prácticas supervisadas en la Unidad de Cuidados Paliativos San Camilo, Unidad que ha cumplido 14 años de vida.

Fórmate en counselling e intervención en duelo con el Centro de Humanización de la Salud

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Historias urbanas

Ángel Satué

Los días en Madrid son ya largos y calurosos, aunque comienzan a acortarse inapreciablemente. Como cuando crece la hierba. ¿Quién está atento a esto en las ciudades que no cesan? A las 7:30 de la mañana comienza a despertar Madrid, porque lo hace su tráfico. Su pulso se acelera con cada acelerón. Es cuando amanece en Madrid.

A esa hora los ejecutivos ya habrán desayunado, o en ayunas irán al primer bar de la esquina, con algún compañero, a tomarse el primer café del día, mientras se despachan con comentarios y aspavientos cotidianos, a modo de otro tipo de alimento light. Que si el fútbol, que si el rey, que si el golfo ese, que si mira esta…

El tiempo sucede circular, aunque para nosotros, mortales, es lineal. Cuando llega la noche la ciudad hace como que duerme, pero no duerme, ya ni sueña. Solo que vive de noche, sin sueños. Por eso la gente enmudece, ennegrece y entristece tanto.

Sin embargo, como un reloj atómico, la gitana está ahí, a las 7:30 y al caer el sol, a la fresca. En un semáforo. El más concurrido de la capital. A la espera de una moneda por un lavado rápido de parabrisas.

Hace unos días que Pedro, oficinista, lo que haga falta para sacar una familia adelante, se paró en el semáforo. La gitana se abalanzó sobre su parabrisas. Le dio unos céntimos. Desde aquel día, la gitana cuando ve el viejo coche de Pedro y a éste le pilla el semáforo, tal avalancha corre hacia el capó. Cuando el semáforo se abre y Pedro no para, da igual, saluda a Pedro al pasar, para estupefacción de los otros oficinistas somnolientos. Siempre con una sonrisa que ilumina el enorme cartel de El Corte Inglés que anuncia rebajas, el verano o el año chino. No le pagan por esa luz.

Pedro se queda pensando cuando arranca. Ha estado días esquivando esta mirada que le interroga. Ha circulado por otras calles evitando el semáforo porque esa sonrisa, de una descartada de la sociedad, es para él un misterio. Le hace preguntarse muchas cosas, muchas prioridades. Su vida entera. Los sueños que tuvo un día y que la ciudad de las oportunidades ahoga. Un euro por una sonrisa, o una sonrisa por un euro. Gitana que bien sonríes, a la ciudad perteneces.

Historias urbanas

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Inmigración. Camisetas rojas y camisas blancas

Giuseppe Frangi

Ante las noticias que a diario llenan las crónicas informativas sobre inmigración, es muy fácil sentirse objetivamente desorientados. Muchos podemos tener una percepción clara de cuál es la actitud más adecuada, y por tanto humana, frente a un fenómeno que a menudo adquiere tintes dramáticos, pero resulta muy complicado presentar a nivel público las razones de este enfoque “civil”. Estamos en un momento en que las razones del bien sufren de afasia. Mejor dicho, estamos en un momento en que el bien no consigue llegar a expresar claramente sus propias razones.

Cuando uno se prepara para entrar en faena con la intención de hacer frente a la ofensiva creciente de los “malpensados”, al final casi siempre acaba aduciendo razones que parecen poco realistas ante la brutalidad de las razones que hoy resultan vencedoras. ¿Por qué pasa esto? La primera respuesta es sencilla: porque el fenómeno migratorio se contempla en último término en función de la política, tanto en un bando como en otro. De tal modo que no interesa tanto proponer y fortalecer las buenas razones (probablemente a base de hechos) sino conquistar espacios. Algunos en Italia se ponen ahora camisetas rojas pero en el fondo no les interesa realmente el destino de estos inmigrantes, les preocupa más desmarcarse y mantener limpia su tacha moral frente a la vulgaridad dominante. Se reivindica así la propia nobleza ética por un día pero la cosa acaba ahí. Al día siguiente volvemos a la camisa blanca como si nada.

La segunda respuesta podría ser esta. El bien ha pecado de idealismo y simplismo en sus análisis. Es decir, se ha confiado a una lógica elemental, según la cual las rutas migratorias son rutas que se generan espontáneamente siguiendo el sueño de una vida distinta por parte de cientos de miles de personas. Sin duda es así, pero es igual de cierto que no solo es así. La inmigración se alimenta de intereses ajenos, de quienes ven una gran posibilidad de hacer negocio. Y no me refiero solo a los contrabandistas y traficantes, también a los que les empujan a marcharse e incluso a veces, desgraciadamente, también a los que les acogen.

Esta observación sugiere una tercera respuesta. Los que están del lado del bien no han tenido el coraje de mirarse a sí mismos. No han visto que entre sus filas muchos hablaban muy bien pero actuaban muy mal. En nombre de la emergencia, se han legitimado modelos de acogida no solo fracasados sino muchas veces humillantes para los que eran acogidos. Así lo demuestra una investigación realizada en centros de acogida extraordinaria en Italia. Se ha desatado una especie de codicia que ha llevado a crear centros enormes sin preocuparse de invertir en la contratación de personal adecuadamente preparado. El resultado ha supuesto la creación de una presión social sobre comunidades que se han visto obligadas a convivir con estos enclaves de solicitantes de asilo abandonados a su suerte en estas estructuras. Resumiendo, el bien se ha autolegitimado demasiado a priori y por el camino ha perdido sus razones.

Inmigración. Camisetas rojas y camisas blancas

Giuseppe Frangi | 0 comentarios valoración: 2  18 votos

El algoritmo y el hombre

Giorgio Vittadini

Hace unas semanas circuló por las redes una fotografía falseada del hallazgo de tres niños muertos en un naufragio el 29 de junio en las costas libias. La intención era demostrar que no era real, sino que se había montado en un estudio, como si también la noticia fuera falsa. Pero el naufragio y los muertos se han confirmado y documentado. Llegados a este punto de manipulación tan odiosa, el tema de las noticias falsas nos obliga a mirar a fondo el problema de cómo se forma nuestro conocimiento.

Ciertamente, la desinformación no es un fenómeno nuevo. Solo que hoy se conoce más por la enorme cantidad de datos y por la velocidad con la que circulan por la red. El grado de falsedad que encontramos es variado y oculta diversas motivaciones, desde las económicas (los clics que incrementan el tráfico y por tanto la contratación de publicidad) a las ideológicas, con frases y títulos efectistas que pretenden dar un sentido general a fenómenos complejos, y cifras y datos sacados de contexto. Todo esto orientado naturalmente a nuestro lado más débil, pues todos sabemos que, como seres humanos, parece que por naturaleza necesitemos ver confirmados incluso nuestros prejuicios. Más que nunca en estos tiempos inciertos buscamos seguridad, asertividad, atajos en nuestra búsqueda de la verdad. Y cada vez estamos menos dubitativos, reflexivos y sedientos de conocer.

Pero buscar la verdad nunca es fácil. La verdad está viva, no soporta los automatismos. Es como si exigiera ser verdaderamente querida y buscada. Además, al engañamos de lo contrario disponemos de un acceso directo a la información que era impensable en otros tiempos. Por eso los big data de la era digital se valoran actualmente como si fueran el santo grial del conocimiento. La digitalización nos está obligando a dar un potente paso adelante con su idea de que recogiendo grandes cantidades de datos podremos hacer descubrimientos extraordinarios. Pero corremos el riesgo de olvidar que interpretar tanta información no solo requiere instrumentos específicos para “manejar” tal cantidad sino también criterios que valoren su calidad, más allá de enfoques interpretativos evidentes.

Paradójicamente, muchos datos en este momento corren el riesgo de no significar “más conocimiento” sino “más ideología”, porque para conocer hacen falta criterios y objetivos. Es decir, sabiduría. Para hacernos idea de la dificultad de una investigación, a mis alumnos de estadística les digo que es como estudiar la contaminación de un lago. Con las técnicas modernas podremos tener millones de datos. Si además llegáramos a descubrir que su efecto es nulo, podría suceder en cambio que en ese lago muera alguien a causa precisamente de algún agente contaminante. ¿Por qué? Porque la distribución de los agentes contaminantes puede no ser homogénea y concentrarse de manera nociva en ciertos puntos. Es decir, la peligrosidad de los agentes contaminantes no se puede detectar con un algoritmo “mecánico”, que resulta incapaz de captarla en la enorme masa del agua de un lago.

El algoritmo y el hombre

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Educación, todo a babor

Antonio Amate

Con el nuevo Gobierno, la legislatura cambia también de rumbo a la orden de “todo a babor” de Pedro Sánchez. Las primeras declaraciones de los responsables políticos del MECD apuntan hacia una nueva reforma de la reforma educativa de la LOE que fue la LOMCE de Wert, y que pueda dar alguna satisfacción a los suyos, aunque jugando todavía con la bandera del Pacto educativo. El secretario de Estado, Alejandro Tiana, lo declaró recientemente con tres afirmaciones contundentes: no dudará, aplicará las políticas que estime necesarias y lo hará con la máxima aceptación posible. ¿Hasta dónde llegará esa máxima aceptación posible para evitar caer en la imposición? La serie histórica de los golpes de timón en nuestra política educativa puede dejarnos huérfanos, una vez más, de los cambios más necesarios y urgentes para modernizar nuestra enseñanza y acercarla a un modelo de sociedad definida por el cambio, por la multiculturalidad y por la digitalización.

No vendría mal también reflexionar sobre el profesorado, que soporta las cargas más fuertes del sistema, y orientar todos los esfuerzos en facilitar la tarea docente, eliminando trabas y obstáculos archidenunciados como la actual inflación burocrática y dejar hacer con más libertad, más creatividad e innovación y menos instrucciones a quienes están en las aulas. La ministra Celaá tantea y envía globos sonda a la opinión pública retomando las viejas polémicas educativas, envejeciendo con ellas de manera prematura y frenando en seco la tímida esperanza de aparejar un nuevo enfoque educativo que se centrara, por una vez, sobre las cuestiones educativas.

Paradójico, ¿no? Que la novedad consista en hablar de educación y no en seguir enfangados en resolver los intereses corporativos de los partidos políticos, los sindicatos, las asociaciones y todos los que no están en un aula dejándose la vida para enseñar. Pues no. Se recurrió otra vez a la estrategia de la tinta del calamar, al debate ideológico, que es como el laberinto del Minotauro. Un artificio para esconder lo que no se quiere mostrar, y es que pactar en educación consiste en establecer un orden de prioridades nuevo frente al que ya conocemos, que se ha mostrado incapaz e inútil para alcanzar ningún consenso. Aparecieron una vez más todos los fantasmas en laica procesión: la escuela concertada no será prioritaria sobre la escuela pública, la asignatura de religión vuelve a la configuración LOE y empeorada (¿sin alternativa?, ¿sin efectos académicos?) y, por último, apareció la estrella del Belén de Zapatero: la asignatura de valores cívicos obligatoria para todos y establecida sobre unos contenidos que van a dar mucho que hablar.

Michel Foucault expuso una idea interesantísima: las ideas no se ocultan por la represión y el silencio, sino por la sobreexposición y la escenificación. Para evitar hablar a fondo sobre cuestiones prácticas de la educación, sobre temas interesantes, se recurre a la sobreexposición del discurso normativo con su mitología clásica: conciertos, religión, educación para la ciudadanía, reválidas, itinerarios, etc.

Educación, todo a babor

Antonio Amate | 0 comentarios valoración: 3  42 votos

'Lo que hay que legalizar en España son los cuidados paliativos, que siguen siendo ilegales'

P.D.

Con motivo de la regulación de la eutanasia en España, hemos empezado a mirar con más atención la situación de los cuidados paliativos en nuestro país, donde parece que aún hay mucho por hacer. El doctor Carlos Centeno es director de la unidad de Medicina Paliativa en la Clínica Universitaria de Navarra.

¿Es verdad que en España aún hay mucho que desarrollar en el ámbito de los cuidados paliativos?

Sí, es cierto. En España, aunque hemos dado pasos importantes, más hace unos años que recientemente, aunque hemos desarrollado equipos de cuidados paliativos y los hemos integrado de alguna manera en ciertas estructuras como la atención primaria, desde luego que queda muchísimo por hacer.

En su práctica médica, ¿qué pueden hacer unos cuidados paliativos para una persona que está en la fase final de su vida?

Primero, los cuidados paliativos hay que separarlos del final, vamos a juntarlos más a la palabra vida que a la expresión “final de la vida”. Cuidados paliativos empieza a intervenir cuando ciertamente el horizonte de una persona se achica, disminuye, pero nos gusta poder trabajar, ayudar y acompañar –esa es una buena palabra– al paciente y a su familia –otra palabra clave– cuanto antes mejor, desde el momento en que en el horizonte se ve la incurabilidad, desde el momento en que la situación se torna más compleja, desde el momento en que podemos reconocer que no es posible curar la enfermedad pero es posible hacer muchísimas otras cosas.

¿Cuáles?

La primera y quizás más importante, digamos que la puerta de entrada, es aliviar el dolor. Quizá para muchos sería sorprendente saber que tampoco el dolor es uno de nuestros principales problemas. Cuando me avisan de que un paciente viene con dolor, yo en el fondo, como profesional, me alegro porque sé que ese paciente va a estar mejor, porque es difícil fallar en el dolor con las medicaciones, sé que vamos a tener éxito en un porcentaje enorme de los casos, y que ese paciente a corto plazo va a estar mejor. Esa es la puerta, si no la abrimos, si no dejamos al paciente libre de dolor, hay poco más que hablar, así que eso es lo primero que hay que trabajar. Pero también es sorprendente cómo a veces lo más importante no es el dolor, que se suele controlar bien ya desde el principio, incluso desde el médico de familia porque son medicaciones disponibles para todos los especialistas, hay otras cosas más complejas que esa. A veces es mucho más complejo, por ejemplo, que un paciente descanse por la noche, o la sensación de náusea crónica que algunos enfermos tienen en distintas patologías, en enfermedades que afectan al tubo digestivo o que tienen que ver con tumores cerebrales. O que está bajo de ánimo, no es que tenga una depresión o no, cada uno vive la enfermedad como puede, el paciente hace lo que puede y nosotros tenemos que saber apoyar, dar soporte a esa situación, a veces con medicación pero otras veces con un apoyo clínico, médico que alivie esa sensación de tristeza infinita que algunos pacientes tienen.

'Lo que hay que legalizar en España son los cuidados paliativos, que siguen siendo ilegales'

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>Entrevista a Juan José Domínguez Toledano

Hay que valorar al emprendedor

Francisco Medina

Dialogamos con Juan José Domínguez Toledano, director de la empresa DÉDALO y promotor de la iniciativa IBERESPA, que promueve las relaciones entre iniciativas de España y de América Latina.

Has impulsado dos iniciativas: Dédalo Consultores e IBERESPA. ¿Cómo nace Dédalo?

Dédalo Consultores nace en 2005 cuando habíamos notado que en la construcción se empezaba a bajar en el precio en el ámbito de las ingenierías. Yo trabajaba como director técnico en una empresa grande, de auditor, y me di cuenta de que empezaba a bajar el precio. Entonces intenté posicionar una empresa diferente, que no hiciera lo mismo que hacía, ingeniería, para intentar hacer una empresa que de alguna manera marcara una forma de trabajo haciendo las cosas bien. Como yo había aprendido en las empresas donde había trabajado pero teniendo en cuenta que hay que luchar contra el precio, la idea era poder plantear una formación de las personas, un plan de innovación, hacer un modelo de empresa que a todos nos gusta.

Sin tener cultura empresarial en mi familia, yo tenía mi carrera de ingeniero de Caminos, un MBA, un máster de gestión de ONG, y al final decidí que si quería estar en una empresa que estuviera a la altura de mi corazón, tenía que arriesgarme yo a emprender. Sabía que era un riesgo pero lo pude hacer cuando había más trabajo, entre 2005 y 2007.

Justo antes de la crisis, entonces…

Ya se veía antes de la crisis que en el sector de la construcción empezaba a haber una bajada de precios: Había mucha construcción y a mí me interesaba seguir en una línea de trabajo constructiva y de crecimiento, no empezar a bajar los precios. Y esa fue la razón. Me gusta mucho la gestión de trabajo en equipo, monté la empresa y, finalmente, salió. No fue difícil, fue duro pero no era difícil antes de la crisis, había más facilidad para encontrar un apoyo de crédito privado.

¿Tanto público como privado? ¿O sólo privado?

Privado. Para llegar a un apoyo público vimos que era complicado. El apoyo público dependía de la apuesta innovadora de la empresa y nosotros empezamos como empresa de ingeniería.

Cuando un emprendedor empieza a poner en marcha una empresa, el tema es que aunque uno esté preparado, como era mi caso, si no tienes cultura empresarial al final hay muchas cosas para las que ese aprendizaje requiere muchísimo tiempo, y llegas a lo que puedes. Sí intentamos conseguir una financiación pública, pero había requisitos que no cumplíamos, y eso lo vas aprendiendo cuando lo haces, como todo. En un inicio tienes una etapa de aprendizaje

¿Qué oportunidades has tenido cuando empezaste esta iniciativa? ¿Se ha dado algún tejido de relaciones?

>Entrevista a Juan José Domínguez Toledano

Hay que valorar al emprendedor

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El mundial y la globalización

Ángel Satué

La selección de fútbol de España ha llegado al Mundial de Rusia 2018. Una selección nacional cuyo entrenador fue cesado fulminantemente, por haber anunciado urbi et orbe su fichaje por el Real Madrid antes del comienzo de aquel.

Todos han demostrado muy poca clase en estos hechos y, sobre todo, todos han demostrado que el poder, la gloria y el dinero siguen siendo tres estatuillas de barro ante las que aún los hombres se postran, esclavos de sus deseos. Estos dioses campan a sus anchas por nuestra sociedad, y venden camisetas a nuestros chavales y no tan chavales.

El fútbol emerge como deporte de la globalización, de la nueva cultura planetaria. Un amigo que ha trabajado en África para Naciones Unidas me decía hace tiempo que le seguía impresionando ver en Sudán a un chaval de 5 años con una camiseta de Messi. Es que el deseo de estar juntos, de alegría, de disfrutar del cuerpo echando una carrera, del esfuerzo, de ganar, de mejorar, de estar en compañía… es humano.

Rusia ha demostrado que está a la altura de la propaganda. A pesar de ser un estado autoritario, de haber invadido un país vecino y europeo, de amenazar el Báltico y de “ciber-interferir” en los procesos electorales de media Europa, esto no le ha penalizado, pues tal vez las opiniones públicas occidentales toleran más aquello que no poder participar en un mundial de fútbol.

En pocos años, le toca a Qatar, y en las olimpiadas, ya vimos China. De un tiempo a esta parte, deportes de impacto mundial son cada vez más utilizados por las satrapías del mundo y por las democracias socio-liberales, por su gran impacto mediático.

Son un nuevo campo de batalla de la geopolítica del deporte que los que vamos peinando algunas canas recordamos de los tiempos de la guerra fría. El fútbol es el nuevo campo de batalla estos días de la guerra soterrada de los estados nacionales. En su doble vertiente. Sirve internamente para mantener vivo un sentido de pertenencia y de orgullo tribales, mientras se “olvidan” problemas sociales graves y de convivencia, y externamente sirve para abordar la globalización desde una óptica netamente neo-imperialista, por tanto, realista, nada idealista y hegemónica.

Marcas, multinacionales del deporte y la FIFA emergen como actores globales, junto a las selecciones nacionales de los estados –esas abstracciones territoriales que conviven con las ciudades–, da igual el tipo de estados que sean.

Supongo que el tiempo dirá si seguiremos disfrutando de selecciones nacionales, o si disfrutaremos de mundiales de ciudades, o mejor dicho, de megametrópolis. Pero sobre todo, tenemos que acercarnos a este fenómeno del mundial con cuidado.

Disfrutemos de las tácticas, del poderío, del señorío, de las marrullerías, de los goles, de las carreras, de las emociones, pero sin olvidar que no se trata ya de un juego de niños o de un juego de idealistas. Se trata de poder, y del poder de los datos de cientos de millones de consumidores potenciales. Se trata del néctar del opio más dulce, el deporte.

El mundial y la globalización

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Escuela de verano de Pastoral de la Salud

La Escuela de Pastoral de la Salud del Centro de Humanización es un referente en la capacitación de religiosos, religiosas y cualquier otra persona interesada en profundizar en conocimientos, actitudes y habilidades de acompañamiento espiritual al enfermo.

Vinculada durante años a la FERS, es hoy un proyecto de los Religiosos Camilos, comprometidos en divulgar la cultura de la ética y la humanización en la atención integral a la persona.

Con la dirección de D. José Carlos Bermejo, religioso camilo, la escuela cuenta con un equipo variado de docentes expertos en áreas como la teología, psicología, medicina, bioética, duelo y counselling.

Siguiendo metodologías prácticas y participativas, el alumno podrá introducirse en la intervención pastoral de la salud así como asentar y poner en práctica conocimientos y habilidades útiles para el acompañamiento espiritual.

Destinatarios

• Cualquier persona interesada en profundizar en la dimensión espiritual del acompañamiento.

• Profesionales de la salud, así como de la intervención social o educativa y voluntarios interesados en adquirir competencias para el acompañamiento espiritual y religioso a enfermos y personas dependientes y sus familias.

• Voluntarios que acompañan a personas en duelo, enfermos o en otras situaciones de sufrimiento.

• Coordinadores y dinamizadores de servicios de atención espiritual y voluntariado en centros sanitarios o sociosanitarios.

• Seminaristas.

Del 02 al 06 de julio de 2018

Modalidad: Presencial

Créditos: 30 horas

Matrícula: 300 € (Régimen externado) 475€ (Régimen internado)

Horario: De lunes a viernes de 9.00 a 18.30.

Lugar: Centro de Humanización de la Salud. Sector Escultores 39. Tres Cantos (Madrid)

Para más información pincha aquí

Escuela de verano de Pastoral de la Salud

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Ministerio de Ciencia: una agenda repleta

César Nombela

La noticia reciente de un nuevo Ejecutivo en España nos da cuenta de que una de las carteras incluidas es Ciencia, Innovación y Universidades. Como científico estoy del lado de los que piensan que la creación de conocimiento y todo lo que conlleva (transmisión, transferencia, explotación, tecnología, ingeniería, desarrollo…) debe constituir una prioridad. Priorizar en política significa invertir, significa gestionar con eficacia, al tiempo que reformar lo que sea necesario para que esa priorización dé sus frutos.

Parecería que, a la hora de establecer objetivos prioritarios para nuestra sociedad y su futuro, desarrollar Ciencia y Tecnología puede constituir un punto de encuentro, en el que las fuerzas políticas tienen una excelente ocasión para el consenso. Saludamos ciertamente la creación de un ministerio que lleva el rótulo de Ciencia. Pero tampoco se nos escapa que al incluir el nuevo Gobierno cuatro carteras más que el anterior, el esfuerzo del titular de Ciencia para hacer valer la prioridad de la I+D tendrá que ser muy grande.

Tres intentos anteriores

En 1979, tras ganar las elecciones al frente de la UCD, el presidente Suárez creó un Ministerio de Universidades e Investigación. Su existencia fue efímera, en apenas dos años y tras los avatares del 23F, las competencias volvieron al Ministerio clásico de Educación y Ciencia. No obstante, sí cabe decir que desde el comienzo de los ochenta se fue configurando en España un sistema de Ciencia y Tecnología que aspiraba a invertir, a seleccionar y a priorizar la investigación de calidad y a expandir el sistema universitario.

Hay que reconocer que la Administración del PSOE que encabezó Felipe González en 1983, manteniendo las competencias en Educación y Ciencia, promovió en 1986 la llamada Ley de la Ciencia, que fue aprobada también por la fuerza mayoritaria de la oposición, la entonces Alianza Popular. La referida ley supuso un impulso notable a nuestros esfuerzos en pro de la Ciencia y la Investigación, avanzamos en inversión, en producción científica y en internacionalización, con una gestión adecuada que estimuló la creación de grupos científicos en todos los organismos. Todo ello quedó reforzado con nuestro ingreso en la Unión Europea. En muchos foros he sostenido que esta Ley de la Ciencia, ampliamente consensuada, produjo excelentes frutos; en contraste, la Ley de Reforma Universitaria (LRU), con sólo algunos aciertos, puso las bases de muchos de los males que ahora aquejan a nuestra universidad, en especial la endogamia y la falta de movilidad del profesorado.

Ministerio de Ciencia: una agenda repleta

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>CESAL cumple 30 años

Del crecimiento al desarrollo humano

Giuseppe Folloni

El punto focal del método de CESAL en las actividades de cooperación al desarrollo es la “centralidad de la persona”; se podría decir también “partir de la persona”, la persona centro de toda acción.

Yo querría profundizar sobre lo que se entiende con tal afirmación para entender cuándo sucede verdaderamente, cuándo la persona es efectivamente el centro de un desarrollo humano integral, o cuándo, por el contrario, se afirma la frase pero no se capta el contenido.

Para llegar a esto me permitiré recordar algunos pasajes de cómo, en nuestra cultura pasada y presente, hemos entendido el desarrollo, reduciéndolo a crecimiento.

Desde hace mucho tiempo, hemos entendido el desarrollo de forma reducida, como un mecanismo que emergía del funcionamiento mismo de la economía, de la “mecánica” de los comportamientos económicos y que generaba, por sí mismo, el crecimiento del bienestar. La afirmación de Simon Kuznets (1955) de que el crecimiento primero sucede en un punto y después se difunde (aunque diciéndolo así se está tergiversando un poco a Kuznets, pero es así como fue entendida su posición) se convirtió en cultura dominante. No hacía falta nada más, bastaba esperar el resultado de las puras dinámicas económicas.

Algunos años después (1963) a JF Kennedy le fue atribuida una frase que, de forma más pintoresca, confirmaba que el mecanismo de los hechos económicos tenía por sí mismo efectos positivos. La frase era “a rising tide lifts all boats” (una marea creciente eleva todas las barcas).

La experiencia que hemos hecho, después de los primeros dos decenios de reconstrucción de los daños de la Guerra Mundial, dice, sin embargo, lo contrario. El crecimiento ha llevado frecuentemente a la desigualdad tanto entre los países como sobre todo dentro de los mismos. También en el campo específico de la cooperación internacional, un sistema de ayuda al desarrollo centrado solo en la entrega de recursos a administraciones o liderazgo local para la solución de problemas materiales ha tenido en muchas ocasiones efectos no positivos, generando corrupción, predominio de las élites y, como consecuencia, desigualdad y divisiones sociales en las comunidades. Es verdad que se ha producido una reducción del número de pobres, en particular de la pobreza extrema, pero esto normalmente en la gente ayudada a salir de la pobreza no ha generado una capacidad de estar adecuadamente frente a la realidad, sino dependencia.

Sólo comienza a darse un cambio real en la percepción de lo que es verdaderamente el desarrollo humano décadas después. Querría citar a Mahbub Ul Haq, que en los años 90 trabajaba en Naciones Unidas: “El desarrollo humano es el generarse de capacidades humanas –invirtiendo en las personas–haciendo que tales capacidades sean plenamente usadas”. Desde entonces, el término “desarrollo humano” ha entrado en el vocabulario de las instituciones internacionales y de las grandes fundaciones internacionales de cooperación, empezando así a subrayar lo que hemos llamado “centralidad de la persona”.

Centralidad de la persona

>CESAL cumple 30 años

Del crecimiento al desarrollo humano

Giuseppe Folloni | 0 comentarios valoración: 2  28 votos

Una broma juvenil que acaba en matrimonio

Federico Pichetto

Repasando las noticias de sociedad a veces encuentras historias muy particulares. Es el caso de Kimberley y Ron, una pareja de amigos de Minnesota que hace 37 años se prometieron matrimonio en broma y en caso de que ambos llegaran solteros a los 50 años. Sus vidas siguieron caminos distintos y ahora, cada uno con un matrimonio a la espalda, han decidido mantener aquel compromiso y volver a casarse.

Más allá de todos los rasgos típicamente americanos de esta historia, lo más interesante es la evidencia de que el matrimonio, antes que un sentimiento, es un juicio. Hace 37 años Kimberley y Ron reconocieron el uno en el otro un camino, una indicación para vivir, pero lo dejaron pasar porque se enamoraron de otros con los que se comprometieron afectivamente. Parece que la relación entre amor y matrimonio está totalmente por descubrir. Puede sonar un poco escandaloso, sin duda, pero uno no se puede casar solo por amor. Quererse, amarse, es por supuesto un motor, un motivo para elegir, pero la decisión es lo que marca la diferencia. Lo que adquiere rango jurídico no es el amor entre dos esposos sino el vínculo, el juicio que existe entre ambos: reconozco que tú eres decisiva para que yo sea más yo, para que tú seas más tú. Y poco importa si dentro de unas temporadas yo dejo de amarte, o te amo de otra manera, o me voy con otra persona. Ese juicio no decae, no se borra con las arrugas ni con el cambio de las circunstancias.

Hoy demasiados matrimonios lo apuestan todo al amor, con la complacencia colectiva y la miopía de muchos que pretenden transformar cualquier amor en matrimonio. Pero el fundamento del matrimonio no es la necesidad afectiva, la inspiración del corazón o el miedo a quedarse solos. El amor romántico es uno de las muchas maneras de amarse, pero para construir algo hace falta tu decisión, tu voluntad. De otro modo, pasamos de un matrimonio a otro, de un vínculo a otro, sin haber contraído nunca ninguno verdadero. Para elegirse hace falta ser libres de toda constricción cultural y social, hace falta madurez a la hora de querer perseguir la unidad, la fidelidad y la fecundidad en la vida, hace falta la conciencia de que el objetivo por el que optar es el bien de todos, el deseo de contribuir –con ese juicio– al bien de todos. Convirtiéndose en signo de que en la vida nada puede impedir acogerse mutuamente, ni siquiera el mal que nos podamos hacer, convertirse en el seno donde hacerse cargo de miles de humanidades que nos piden ser custodiadas y educadas, una casa donde cada uno se realiza no porque persigue su propia autoafirmación sino porque afirma que en el mundo existe una societas, la familia y las relaciones, cuyo bien es determinante para que se realice el bien de cada uno. Y todo eso puede nacer tal vez de una noche, una llamada, una broma en la que uno se promete –sin ni siquiera pensar por qué– matrimonio. Dejando espacio a una intuición que el amor puede confirmar o provocar, pero que es mucho más que un sentimiento. Es la percepción repentina del Destino.

Una broma juvenil que acaba en matrimonio

Federico Pichetto | 0 comentarios valoración: 2  23 votos
>Entrevista a Alberto Galiana, consejero de Educación de La Rioja

'Las Comunidades Autónomas necesitamos un pacto educativo'

F.H.

¿Qué supone para las Comunidades Autónomas que al final no haya Pacto Educativo?

En primer lugar, creo que es necesario decir que todavía no se han agotado todas las posibilidades de llegar a un Pacto Educativo. Sería ingenuo pensar que es fácil conseguirlo tras la retirada táctica del PSOE y Podemos, pero todavía es posible. Las Comunidades Autónomas necesitamos ese pacto. Como gestores directos de la Educación en España lo vemos como imprescindible. De hecho, algunas comunidades Autónomas gobernadas por el PSOE se inclinan a seguir negociando porque, en mi opinión, son conscientes de que hay un anhelo social por llegar a un acuerdo en esta materia tan importante y tan sensible. De hecho, y ante la coyuntura del nuevo cambio de Gobierno de España, en la primera oportunidad que tenga de hablar con la ministra y su equipo de Gobierno, les insistiré en la necesidad de retomar la senda del Pacto por el bien del sistema educativo. Es un compromiso en el no podemos dejar de insistir y avanzar.

¿Hubo en algún momento voluntad de acercamiento? ¿La ruptura ha sido por cuestiones económicas?

Sinceramente creo que ha habido por todas las partes voluntad real de acercamiento, sin perjuicio de que en algunos sectores de la izquierda ideológica haya predominado por desgracia un doble discurso que ha desembocado en la retirada táctica a la que antes me refería. En cuanto al aspecto económico, como consejero de Educación nunca voy a ver mal un incremento en el presupuesto en esta materia pero es también nuestra responsabilidad velar porque el uso del dinero público sea eficiente y llegue a resultados concretos y tangibles.

Tenemos el ejemplo de Uruguay para analizar lo vano del discurso incrementalista del gasto público en Educación. Este país sudamericano es ejemplar en muchos aspectos pero en los años 90 cayó en un discurso de incrementar el gasto sin atender a indicadores, sin mejorar metodologías y formación del profesorado y el resultado fue que la década siguiente empeoró significativamente los resultados a pesar de gastar mucho más. La conclusión es que no todo incremento de gasto conduce necesariamente a mejoras educativas. Todo depende de cómo se gaste y por ello es necesario introducir en las políticas educativas el concepto de evaluación de resultados e indicadores de eficiencia de la inversión. Primero hay que pensar qué deber hacerse y cómo, luego viene el presupuesto. No al revés.

¿Hay un antagonismo ideológico entre las posiciones del PP y del PSOE insuperable?

Ningún antagonismo ideológico es insuperable si quienes lo sostienen ponen sus ideas al servicio de las personas y la sociedad y no a la inversa. Tengo la sensación de que este momento de crisis en la negociación responde al tacticismo propio de precampañas electorales pero confío que pueda reconducirse y se vuelva a una estrategia de servicio a España con altura de miras. De lo contrario los españoles lo penalizarán electoralmente y tendrán razón al hacerlo. Por ello quiero insistir en que la nueva coyuntura a nivel nacional con el nuevo Gobierno que se acaba de formar, puede ofrecer una oportunidad para que se avance hasta alcanzarse el anhelado Pacto Educativo.

La LOMCE se ha ido quedando amputada. ¿Cuál es la solución?

Como toda obra humana, la LOMCE tiene sus virtudes y sus defectos, pero es la ley vigente y como tal ley debe cumplirse o modificarse con la mayoría parlamentaria correspondiente. Lo que no es admisible, salvo supuestos de objeción de conciencia que no parecen aplicables a este caso, es que organizaciones o incluso algunas Administraciones Públicas promuevan un incumplimiento de la ley. Pocas cosas pueden ir más en contra de un verdadero proceso educativo que promover que el sustento de nuestra convivencia democrática, que es el Estado de Derecho y sus leyes, no se cumplan dependiendo de si nos convienen o no. No creo que nuestros jóvenes deban ser alentados a incumplir las normas, ya que por desgracia si eso se hace, supone manipularlos al servicio de ideologías y no educarlos en el uso responsable de su libertad. Dicho esto, entiendo que la solución necesariamente pasa por el Pacto Educativo, de manera que pueda surgir del mismo una nueva Ley flexible pero con vocación de permanencia. Creo que hay que pasar de una actitud política cuya prioridad es la derogación de la LOMCE a otra en la que la prioridad sea la propuesta de mejoras de la normativa actual, cambiando lo que haga falta y conservando lo que pueda tener de positivo. Históricamente en España la idea de hacer tabla rasa con lo anterior ha estado más asociada a la imposición que al diálogo y la concordia, y es esto último lo que precisamente necesitamos en nuestro sistema educativo.

>Entrevista a Alberto Galiana, consejero de Educación de La Rioja

'Las Comunidades Autónomas necesitamos un pacto educativo'

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Los niños, educadores para la paz

Antonio R. Rubio Plo

La lectura del libro “¡A la escuela de la paz! Educar a los niños en el mundo global” (ed. San Pablo) me ha reafirmado en la creencia de que el mundo será mucho más humano gracias a los niños. Los niños son una escuela de humanidad y, en consecuencia, de paz, y esto lo sabe muy bien la Comunidad de Sant’Egidio, que acaba de cumplir cincuenta años de existencia. Todos hemos oído hablar de la labor mediadora de Sant’Egidio en conflictos armados y sus actividades con la gente que vive en la calle o con los refugiados que arriesgan su vida en el Mediterráneo, pero es menos conocida la existencia de sus Escuelas de Paz, donde los protagonistas son los niños, niños marginados y explotados por las guerras o el crimen organizado. Pese a todo, encuentran una oportunidad en las Escuelas para reparar unas vidas lesionadas o rotas por la intransigencia y el egoísmo de los adultos, aferrados a sus intereses materiales o a sus ideologías excluyentes. Las Escuelas materializan el derecho a la educación de los niños que es, sin duda, un derecho al futuro.

No es un libro descriptivo de lo que son las Escuelas de Paz. No entra en consideraciones sociológicas o jurídicas. Lo que importa es la historia personal de cada niño en más de setenta países, desde El Salvador hasta Malaui, desde Buenos Aires a Nápoles. No hay métodos patentados ni reglas mágicas. Es una historia de afecto, ternura y comprensión la protagonizada por los miembros de Sant’Egidio, dirigida a niños carentes de una afectividad que no está entre las coordenadas de un mundo individualista y competitivo. En las Escuelas de Paz a los niños se les da la palabra y se escuchan sus razones. Estos chicos escriben sus testimonios en toda clase de cartas y notas, que no son una mera actividad escolar, sino que expresan el profundo deseo de esa parte fundamental de la humanidad que son los niños de que la paz y la solidaridad reinen en el mundo. Los niños han descubierto, gracias a las Escuelas de Paz, la fuerza de la amistad, que no se reduce, como suele ser habitual, a la gente de su edad, sino que se extiende también a los adultos y a los ancianos.

Para que las Escuelas de Paz se hayan hecho realidad ha sido necesario un viaje a las periferias, las geográficas de las macrociudades o simplemente las existenciales. Mucho antes de que el papa Francisco hablara de la cultura del encuentro, Sant’Egidio lo había puesto en práctica empezando por las periferias de la ciudad de Roma desde finales de la década de 1960. La cultura del encuentro implica además una preferencia por los débiles, entre los que se encuentran los niños, aunque sus testimonios en el libro pueden sorprendernos por lo que muestran de resiliencia y fortaleza. No es extraño que Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, valorara positivamente la labor de Sant’Egidio en la capital argentina.

Los niños, educadores para la paz

Antonio R. Rubio Plo | 0 comentarios valoración: 2  26 votos
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