Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
17 OCTUBRE 2018

Quiero que nada humano me sea ajeno. Absolutamente nada: Libertad, libertades, educación, libertad de educación, matrimonio, familia, amor, sexualidad, maternidad, paternidad, infancia, demografía, defensa de la vida, ciencia, conciencia, ciencia con conciencia, Religión, razón, Fe, verdad, Política, mentira, manipulación del lenguaje, ‘política’, políticos, Derecho, derechos, paz, guerras, violencia, terrorismo, víctimas del terrorismo…

DISCREPANDO RADICALMENTE, SIN DISCRIMINAR A NADIE

Vicente A. Morro López

DISCREPANDO RADICALMENTE, SIN DISCRIMINAR A NADIE

El pasado 23 de julio tuve el honor de comparecer ante la Comisión de Políticas de Igualdad de Género y del Colectivo LGTBI, en Les Corts Valencianes, para intervenir en la Comisión Especial de Participación Ciudadana en la tramitación del “Proyecto de Ley, de la Generalitat, de igualdad de las personas LGTBI”; honor, porque aunque sea desde la discrepancia más profunda y radical, es un deber cívico colaborar con el Estado de Derecho en la elaboración de las normas que a todos nos obligan y afectan, manifestando la opinión y propuestas, por vía de enmiendas, de una parte de la sociedad civil.

Uno de nuestros propósitos, al comparecer, era demostrar que la nuestra es una sociedad plural, en la que no existe el pensamiento único ni la ideología única, al menos de momento. Hay multitud de ciudadanos que no se sienten identificados ni vinculados con la ideología de género, que es el pensamiento políticamente correcto que se impone a toda la sociedad desde determinados grupos o colectivos. La ideología dominante de género, difundida por “tierra, mar y aire”, y regada con abundantes fondos, públicos y privados, no puede limitar la libertad de pensamiento, de expresión y de conciencia de los ciudadanos que no la compartimos. No somos la mayoría, pues de nueve comparecientes ocho eran miembros de diferentes colectivos y organizaciones vinculadas al denominado “colectivo LGTBI” y apoyaban, lógicamente, la necesidad de la norma, y solo uno –nosotros- éramos contrarios tanto a su contenido como a la necesidad de su aprobación, al considerar que es redundante en nuestro ordenamiento jurídico, de profunda carga ideológica y que ignora el derecho a la libertad de educación.

La lástima es que, dado el formato de las comparecencias, es imposible responder a las múltiples y siempre interesantes preguntas de sus Señorías. Después de 8 minutos de exposición, los representantes de los grupos parlamentarios –cinco en este caso- tienen cuatro minutos para preguntar al compareciente y, finalmente, el compareciente tiene solo un turno de cuatro minutos finales para “responder”, lo cual es obviamente imposible, cuando se realizan más de veinte preguntas.

Link a la grabación de la comparecencia:

http://videos.cortsvalencianes.es/seneca/ds.asp

Link a la página de FCAPA, donde consta el texto de la comparecencia y otros materiales relativos a la ideología de género:

http://www.fcapa-valencia.org/documentos/fcapa/comparecencia_corts_valencianes_230718.pdf

DISCREPANDO RADICALMENTE, SIN DISCRIMINAR A NADIE

Vicente A. Morro López | 1 comentarios valoración: 4  10 votos

El pasado 23 de julio tuve el honor de comparecer ante la Comisión de Políticas de Igualdad de Género y del Colectivo LGTBI, en Les Corts Valencianes, para intervenir en la Comisión Especial de Participación Ciudadana en la tramitación del “Proyecto de Ley, de la Generalitat, de igualdad de las personas LGTBI”; honor, porque aunque sea desde la discrepancia más profunda y radical, es un deber cívico colaborar con el Estado de Derecho en la elaboración de las normas que a todos nos obligan y afectan, manifestando la opinión y propuestas, por vía de enmiendas, de una parte de la sociedad civil.

Uno de nuestros propósitos, al comparecer, era demostrar que la nuestra es una sociedad plural, en la que no existe el pensamiento único ni la ideología única, al menos de momento. Hay multitud de ciudadanos que no se sienten identificados ni vinculados con la ideología de género, que es el pensamiento políticamente correcto que se impone a toda la sociedad desde determinados grupos o colectivos. La ideología dominante de género, difundida por “tierra, mar y aire”, y regada con abundantes fondos, públicos y privados, no puede limitar la libertad de pensamiento, de expresión y de conciencia de los ciudadanos que no la compartimos. No somos la mayoría, pues de nueve comparecientes ocho eran miembros de diferentes colectivos y organizaciones vinculadas al denominado “colectivo LGTBI” y apoyaban, lógicamente, la necesidad de la norma, y solo uno –nosotros- éramos contrarios tanto a su contenido como a la necesidad de su aprobación, al considerar que es redundante en nuestro ordenamiento jurídico, de profunda carga ideológica y que ignora el derecho a la libertad de educación.

La libertad de educación en la Comunidad Valenciana en el punto de mira.

Vicente Abustín Morro López

Breve ponencia presentada el pasado 14 de junio en el Ateneo Mercantil de Valencia en un acto organizado por el Foro de Opinión Francesc de Vinatea y la Real Academia de Cultura Valenciana, para hablar de LIBERTAD DE EDUCACIÓN.

Efectivamente, la libertad de educación –derecho humano reconocido también en la Constitución Española- está en el punto de mira de una parte de nuestra sociedad, de una parte de la comunidad educativa. Ocuparse de la cuestión de la educación, y necesariamente en consecuencia de la libertad de educación, es fundamental para el futuro de nuestra sociedad:

En primer lugar, deseamos agradecer al Foro de Opinión Francesc de Vinatea y a la Real Academia de Cultura Valenciana, que hayan invitado a nuestra Federación a participar en este acto, que tiene un título tan sugerente como real, por desgracia: “La libertad de educación en la Comunidad Valenciana en el punto de mira”. Efectivamente, la libertad de educación –derecho humano reconocido también en la Constitución Española- está en el punto de mira de una parte de nuestra sociedad, de una parte de la comunidad educativa: sindicatos, federaciones de asociaciones de padres, partidos políticos y asociaciones más o menos “cívicas” o “culturales”.

Ocuparse de la cuestión de la educación, y necesariamente en consecuencia de la libertad de educación, es fundamental para el futuro de nuestra sociedad: nuestros hijos, aunque cada vez sean menos por el invierno demográfico que nos invade, son ese futuro, por eso debemos darles la mejor educación posible, una educación en libertad, de calidad y en igualdad. Defender la libertad de educación es hoy en día nadar contracorriente. Es más cansado, exige esfuerzo, pero es la actitud más verdaderamente humana. A los hijos no los educa la tribu entera, los educamos los padres; con todo el apoyo y la ayuda técnica que sea necesaria por parte de los centros escolares y de los docentes, y también de otras instituciones sociales. Apoyo y ayuda, pero no sustitución en el derecho, y deber, de educar a nuestros hijos.

La Federación Católica de Asociaciones de personas guardadoras 1 y de personas guardadoras 2 o de progenitores 1 y 2 de alumnos y alumnas de la Provincia de Valencia se siente orgullosa de nadar contracorriente en este asunto, como en otros muchos, y está dispuesta a seguir defendiendo los derechos de los padres en este ámbito.

Cuando hablamos de educación estamos hablando, en primer lugar, de personas: nuestros hijos; luego de libertad y de derechos, y después de todo lo demás: curriculums, habilidades, competencias, financiación, sistemas, inglés, TICs, etc., etc., etc. Hablamos de nuestros hijos, de su futuro, de su felicidad. Como señala Javier Orrico, «un debate sobre la enseñanza, sobre la educación que es su consecuencia, es siempre en el fondo un debate sobre la felicidad, sobre cómo preparar a los niños y a los jóvenes para conseguirla, para hacer frente a la vida.» Por eso es profundamente injusto generar tanta incertidumbre en las familias, especialmente cuando se carece de fundamento para ello, más allá de programas políticos o proyectos ideológicos. Se han dirigido a nosotros familias angustiadas porque a sus hijos les cierran las aulas y tienen que cambiar de centro; directores de colegios afectados por el denominado “arreglo escolar” preocupados porque la gente de su barrio ya no va a poder llevar a los pequeños a su centro escolar; familias obligadas a cambiar de colegio porque modificaban la jornada escolar sin dejarles exponer los problemas reales de esos cambios.

La libertad de educación en la Comunidad Valenciana en el punto de mira.

Vicente Abustín Morro López | 0 comentarios valoración: 3  319 votos

LA EDUCACIÓN Y LOS DERECHOS DE LOS PADRES

Vicente A. Morro López

LA EDUCACIÓN Y LOS DERECHOS DE LOS PADRES.

Comunicación presentada, en nombre de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Provincia de Valencia (FCAPA), en la Fase Diocesana de Valencia del I Congreso Interdiocesano de Educación, el día 20 de mayo de 2017.

Parafraseando a Chesterton, podríamos decir que quien manipula la educación, quien trata de modificar su sentido y esencia transformándola en mera ideología, «no sabe lo que hace, porque no sabe lo que deshace.»:

Eminentísimo y Reverendísimo Sr. Cardenal, Excelentísimo y Reverendísimo Sr. Obispo Auxiliar, Excelentísima Rectora Magnífica de la Universidad Católica de Valencia, distinguidas autoridades religiosas y académicas, señoras y señores:

La Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Provincia de Valencia (en adelante, FCAPA) agradece la invitación a participar en este encuentro preparatorio del I Congreso Interdiocesano de Educación que se desarrollará, Dios mediante, en el próximo mes de octubre, bajo el lema “La Educación: un reto a los padres, a la Iglesia, y a la sociedad”.

Parafraseando a Chesterton, podríamos decir que quien manipula la educación, quien trata de modificar su sentido y esencia transformándola en mera ideología, «no sabe lo que hace, porque no sabe lo que deshace.» Permítanme dirigirme en este momento, para mostrar todo el apoyo y solidaridad de FCAPA, a las comunidades educativas de los centros que hoy han visto publicada en el DOGV la resolución que injustamente les recorta sus derechos. Nuestra Federación se ofrece a prestarles todo el apoyo que necesiten en la defensa de esos derechos y en la recuperación, mucho más temprano que tarde, de la libertad de educación de la que hoy se han visto privados.

La educación, y esto es lo que parece que molesta a algunos, es un servicio a la verdad: ciencia, razón y derecho. Para nosotros, los católicos, la verdad, en minúscula, hace referencia directa a la Verdad, en mayúscula. El pasado domingo, precisamente, proclamábamos en el Evangelio de la Eucaristía quién es esa Verdad, que además es Camino y Vida. Como ya ha señalado en diversas ocasiones nuestro Arzobispo, el problema central de la escuela y de los sistemas y de las instituciones educativas, es la cuestión de la verdad, que no es una más entre las muchas cuestiones que la persona, cada persona, debe afrontar, sino la cuestión fundamental.

Este servicio a la verdad, en palabras de Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), hace que el objetivo de la educación sea «… la formación del ser humano en su totalidad, en todas sus fortalezas y capacidades con el fin de que sea lo que debe ser.» D. Antonio lo ha dicho esta tarde, en el mismo sentido, con otras palabras: «llegar a ser plenamente hombre». Ser lo que debe ser, esa es la clave. Esto es, una vez más, lo que algunos no pueden aceptar: que haya una instancia exterior y superior –ya sea la naturaleza, la realidad o Dios- que me indique qué y quién soy.

Como señaló el Papa Benedicto XVI, en su homilía en la Santa Misa de la Cena del Señor, en el año 2012, «pensamos ser libres y verdaderamente nosotros mismos sólo si seguimos exclusivamente nuestra voluntad… Esta es la rebelión fundamental que atraviesa la historia, y la mentira de fondo que desnaturaliza la vida. Cuando el hombre se pone contra Dios, se pone contra la propia verdad y, por tanto, no llega a ser libre, sino alienado de sí mismo. Únicamente somos libres si estamos en nuestra verdad, si estamos unidos a Dios.»

Como recordó también el Papa Benedicto XVI en su Discurso a la Asamblea general de la Conferencia Episcopal Italiana, el 27 de mayo de 2010, «educar es formar a las nuevas generaciones para que sepan entrar en relación con el mundo, apoyadas en una memoria significativa que no es sólo ocasional, sino que se incrementa con el lenguaje de Dios que encontramos en la naturaleza y en la Revelación, con un patrimonio interior compartido, con la verdadera sabiduría que, a la vez que reconoce el fin trascendente de la vida, orienta el pensamiento, los afectos y el juicio.»

LA EDUCACIÓN Y LOS DERECHOS DE LOS PADRES

Vicente A. Morro López | 0 comentarios valoración: 3  127 votos

Derecho, razón y ciencia, frente a la imposición de la ideología de género.

Vicente A. Morro López

Retomo hoy la publicación de este blog. Desde hace poco más de un año no había podido escribir. Ha sido un año de trabajo intenso, pero ha valido la pena. No he podido hacer lo que quería, lo que me gusta, pero he hecho lo que tenía que hacer, como siervo inútil.

La ideología de género está omnipresente hoy en nuestra sociedad, y parece omnipotente. La ideología dominante, el pensamiento políticamente correcto, los medios de comunicación, la cultura de masas, las agencias internacionales, las grandes fundaciones multimillonarias. ¡Qué pequeños somos frente a ese inmenso monstruo! Parece que jamás podrá ser derrotado, a pesar del daño que hace. ¿Deberemos tirar la toalla? No, nunca. Decía Kolakovski, en un artículo publicado en “El hombre sin alternativa” que «…las metas cuya consecución no es posible por el momento no se realizarán jamás si no se las formula cuando todavía resultaban irrealizables. Dicho en otras palabras: aquello que era imposible en un momento dado, resultará posible en otro momento distinto tan sólo si fue considerado posible en el momento en que todavía era imposible.» Parece imposible ahora derrotar a la ideología de género, pero estoy convencido de que es posible: por el trabajo de mucha gente y por su propia esencia, antihumana y antinatural.

Una sencilla muestra de este empeño: el texto completo que preparé para la comparecencia en Les Corts Valencianes sobre el Proyecto de Ley de Identidad de Género, un programa de imposición de la ideología de género a toda la sociedad valenciana.

Ilustre Señora Presidenta de la Comisión de Políticas de Igualdad de Género y del Colectivo LGTBI, Ilustres miembros de la Comisión y demás Diputados presentes, comparecientes y público asistente a esta sesión, buenos días. La Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia (FCAPA) y el Foro Valenciano de la Familia (FVF) agradecemos la posibilidad de comparecer ante la Comisión.

Permítanme comenzar señalando que no se encontrará en esta intervención ninguna actitud de discriminación, desprecio o falta de respeto a la dignidad de ninguna persona, sea cual sea su condición. No se encontrará aquí rastro de ninguna de esas supuestas fobias con las que, en ocasiones, se pretende estigmatizar a quien no comparte las imposiciones ideológicas de la corrección política de género, actual ideología dominante en nuestro tiempo. La propia naturaleza de las entidades a las que represento en este momento, FCAPA y FVF, y mis propias convicciones personales, lo impedirían.

En recientes notas de prensa FCAPA se expresaba en ese sentido. En fecha 27-9-16, decíamos que «una cosa es luchar contra la discriminación –que todos rechazamos y que nadie puede tolerar ni aprobar en virtud del respeto que la dignidad y derechos de toda persona merecen-, y otra pretender adoctrinar en asuntos referentes a la afectividad y la sexualidad, imponiendo los criterios de la ideología de género a toda la sociedad. Ideología que carece de fundamentos sólidos en la ciencia y la antropología.» El 24-10-16, FCAPA declaraba que «respeta, como no podría ser de otra forma dado su propio ideario y naturaleza, la igual dignidad y derechos de toda persona, independientemente de sus opiniones, creencias, identidad o circunstancias personales o sociales. FCAPA, en esa línea, siempre ha realizado todas sus propuestas a la sociedad de una forma cívica, pacífica, respetuosa y democrática… La oposición a imposiciones ideológicas, por radical y frontal que sea, no es jamás oposición a las personas.» Estas ideas se reiteraron, el pasado 28-12-16, con ocasión de la publicación en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana de la Instrucción por la que se establece el protocolo de acompañamiento para garantizar el derecho a la identidad de género, la expresión de género y la intersexualidad.

Derecho, razón y ciencia, frente a la imposición de la ideología de género.

Vicente A. Morro López | 0 comentarios valoración: 3  804 votos

Retomo hoy la publicación de este blog. Desde hace poco más de un año no había podido escribir. Ha sido un año de trabajo intenso, pero ha valido la pena. No he podido hacer lo que quería, lo que me gusta, pero he hecho lo que tenía que hacer, como siervo inútil.

La ideología de género está omnipresente hoy en nuestra sociedad, y parece omnipotente. La ideología dominante, el pensamiento políticamente correcto, los medios de comunicación, la cultura de masas, las agencias internacionales, las grandes fundaciones multimillonarias. ¡Qué pequeños somos frente a ese inmenso monstruo! Parece que jamás podrá ser derrotado, a pesar del daño que hace. ¿Deberemos tirar la toalla? No, nunca. Decía Kolakovski, en un artículo publicado en “El hombre sin alternativa” que «…las metas cuya consecución no es posible por el momento no se realizarán jamás si no se las formula cuando todavía resultaban irrealizables. Dicho en otras palabras: aquello que era imposible en un momento dado, resultará posible en otro momento distinto tan sólo si fue considerado posible en el momento en que todavía era imposible.» Parece imposible ahora derrotar a la ideología de género, pero estoy convencido de que es posible: por el trabajo de mucha gente y por su propia esencia, antihumana y antinatural.

Una sencilla muestra de este empeño: el texto completo que preparé para la comparecencia en Les Corts Valencianes sobre el Proyecto de Ley de Identidad de Género, un programa de imposición de la ideología de género a toda la sociedad valenciana.

«Decíamos ayer...» (Sobre el permanente problema de la educación)

Vicente A. MORRO LÓPEZ

«Decíamos ayer…» Así comenzó Fray Luis de León la primera clase al volver a su cátedra en la Universidad de Salamanca. Había estado apartado de ella cinco años. Cinco años prisionero de la Inquisición, en el Siglo XVI, en un proceso en el que finalmente fue absuelto. También Miguel de Unamuno empleó esta frase al regresar a su cátedra en la misma Universidad, después de unos años de exilio interior y exterior en el pasado Siglo XX.

«Decíamos ayer…» Escribíamos ayer, me atrevo a utilizar yo, al retomar después de unos meses de ausencia este blog que tan amablemente me cede Páginas Digital. Desde el pasado 12 de abril, por razones que no vienen ahora al caso, este es el primer post que puedo escribir. Advierto desde ya al amable lector de que no será el último, si Dios quiere.

Al volver a escribir lo hago sobre la situación de la educación, problema permanente en nuestra sociedad. También en esto podríamos repetir «decíamos ayer…», y anteayer, y hace un año, y dos y tres, y algunas décadas. Al no ir a la raíz de la cuestión, y actuar sólo, y esto en contadas ocasiones, sobre las consecuencias y manifestaciones exteriores, las reflexiones y críticas se pueden reiterar una y otra vez casi con las mismas palabras.

El Papa Benedicto XVI describió la situación de la formación de los niños y jóvenes en nuestro mundo occidental como de «emergencia educativa», en ajustada y objetiva expresión. En el caso del sistema educativo español la descripción no podía ser más acertada. Estamos en situación de emergencia permanente, de crisis crónica, agravada no por la inacción de los actores del sistema sino por su mala praxis.

Coexisten diversos actores en el ámbito educativo. Es lo que algunos denominan, con más buena voluntad que realismo y acierto, comunidad educativa: alumnos, padres, profesores, personal no docente, titulares de los centros, directores, sindicalistas, pedagogos, políticos. En las últimas décadas, a casi todos ellos se les ha echado –se nos ha echado- la culpa del estado de semiruina, de colapso, del sistema. No olvidemos que su situación ha generado multitud de estudios y análisis serios, profundos y realmente alarmados, que han recibido títulos como “El destrozo educativo”, “La gran estafa”, “El profesor en la trinchera”, “La escuela contra el mundo”, “La enseñanza destruida”, “La secta pedagógica”, “Genocidio educativo”, “De la buena y la mala educación” o “La educación en peligro”. ¡Como para no preocuparse!

En uno u otro momento, casi todos los sectores hemos sido considerados culpables de la situación de nuestra educación. Repara, querido lector, en que he vuelto a emplear “casi todos”. Obviamente, quienes tienen la capacidad y la responsabilidad de tomar decisiones, los políticos, y quienes les aconsejan y aplauden en ocasiones, los sindicalistas y los pedagogos, no se auto inculpan por los fallos del sistema. A lo sumo, según los colores y las épocas, señalan y critican los errores de los del otro bando, pero jamás se les ha ocurrido pensar que ellos podían tener parte de la responsabilidad, o toda.

A los alumnos se les ha echado la culpa por no esforzarse lo suficiente, por no aprovechar las oportunidades y los medios que sus familias y la sociedad entera ponen a su disposición; por imposibilitar la docencia con su indisciplina; por no mostrar interés en aprender. A los padres, en otros momentos, se nos ha culpado por estar ausentes de la educación o, en el sentido contrario, por querer “meternos” hasta en la cocina del colegio; por “aparcar” a nuestros hijos en los centros educativos; por sobrecargarlos de actividades extraescolares y por tolerar que los maestros y profesores los sobrecarguen inhumanamente de deberes y tareas; por despreocuparnos totalmente o por estar siempre encima de los profesores y hasta quitarles la autoridad.

«Decíamos ayer...» (Sobre el permanente problema de la educación)

Vicente A. MORRO LÓPEZ | 2 comentarios valoración: 3  579 votos

LA DEFENSA DE LA VIDA, TAREA EDUCATIVA.

Vicente A. Morro López

I.- INTRODUCCIÓN.

José Javier Rodríguez Santos, filósofo y Técnico Municipal de Educación del Ayuntamiento de Salamanca, entre otras muchas cosas, comenzaba uno de sus artículos de opinión con esta contundente frase: «La defensa de la vida, una asignatura que la escuela suspende.»

En la raíz de la naturaleza del hombre, de su esencia, está la dignidad inviolable de toda vida humana, sea cual sea su estado de desarrollo y sus circunstancias particulares. Este ámbito, la defensa de la vida, es crucial para el futuro de la Humanidad. Una gran batalla cultural está librándose en torno a él especialmente desde el último tercio del Siglo XX. En ella está en juego la concepción misma del hombre. Tomando prestada la expresión de Ortega, podríamos decir que ‘el tema de nuestro tiempo’ es el ‘tema’ de la defensa de la vida, del mismo modo que la cuestión social fue el ‘tema’ de finales del Siglo XIX. Juan Pablo II, en la Encíclica Evangelium Vitae, llamaba la atención al respecto: «Hoy una gran multitud de seres humanos débiles e indefensos, como son, concretamente, los niños aún no nacidos, está siendo aplastada en su derecho fundamental a la vida. Si la Iglesia, al final del siglo pasado, no podía callar ante los abusos entonces existentes, menos aún puede callar hoy, cuando a las injusticias sociales del pasado, tristemente no superadas todavía, se añaden en tantas partes del mundo injusticias y opresiones incluso más graves, consideradas tal vez como elementos de progreso de cara a la organización de un nuevo orden mundial.» Monseñor Livio Melina, Presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II, lo expresa así: «Las cuestiones fundamentales del respeto de la vida humana… han sido profetizadas por el Magisterio de la Iglesia en su dimensión no solamente de moral individual, sino propiamente social: estas cuestiones son como la “nueva frontera” de la cuestión social.»

Monseñor Reig Plá insistía también en este aspecto: «La cuestión del amor humano podría calificarse como la gran cuestión de los tiempos actuales, como lo fue la “cuestión social” durante los cien años que van de la Rerum novarum de León XIII (1893) a la Centesimus annus de Juan Pablo II.» También la Conferencia Episcopal Española reforzaba esta idea, en el documento La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad, al hacer presente que «al Evangelio del matrimonio y de la familia va estrechamente unido el Evangelio de la vida.» Es decir, la vinculación esencial entre ambos ámbitos hace que también el matrimonio y la familia se encuentren en el epicentro de la batalla cultural a la que hemos aludido. Con algo más de vehemencia se pronunciaba al respecto Giuliano Ferrara, director del diario italiano Il Foglio y promotor de una iniciativa para proponer a Naciones Unidas una moratoria en la aplicación del aborto, al proclamar que «la batalla contra el aborto y la eugenesia, contra el gesto más antifemenino que uno pueda imaginar y contra el programa de mejora de la raza, es la frontera decisiva de nuestro siglo.»

Además, si hay un ámbito en que fe y razón, religión y ciencia, se complementan y colaboran estrechamente, caminando unidas, es el de la defensa de la vida humana y de la promoción de su valor y dignidad. Sus descubrimientos, intuiciones, hallazgos, no entran en contradicción sino que mutuamente se refuerzan y confirman. Esta complementariedad la enunció ya el Papa Juan Pablo II, en su Encíclica Fides et Ratio: «La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo.» Monseñor Melina señala que «la Revelación cristiana ofrece posteriores confirmaciones a las indicaciones de la ciencia biológica y a las evidencias de la razón filosófica, proyectando una luz nueva sobre la dignidad singular de la persona.»

LA DEFENSA DE LA VIDA, TAREA EDUCATIVA.

Vicente A. Morro López | 18 comentarios valoración: 3  661 votos

Errare humanum est, Señor Rajoy

Don Mariano, «equivocarse es humano» es un conocido aforismo latino que en ocasiones se completa añadiendo que «permanecer en el error es diabólico». Equivocarse es de hombres, Señor Rajoy, y rectificar de sabios. Hasta el momento, en el balance de su Gobierno hay más de lo primero que de lo segundo. No dudo, en absoluto, que usted es capaz de reconocer sus errores, rectificarlos y encaminarse por la senda de la verdad, la justicia y la recta razón.

Permanecer en el error es lo que el Diccionario de la Real Academia Española define como primera acepción de ‘contumacia’: «tenacidad y dureza en mantener un error.» Estoy seguro de que usted no está dispuesto a mantener esa actitud, a permanecer porfiadamente en sus errores. Distinto sería si estuviéramos hablando de los anteriores gobernantes: me temo que pedirles rectificación sería predicar en el desierto. En dos ocasiones anteriores ya califiqué de este modo la actitud de los gobernantes del Partido Socialista (en septiembre de 2008 –“Contumaces y falsarios”- y en febrero de 2010 –“Falsarios y contumaces, y también sectarios”-). Pero, veamos ahora sus errores, Señor Rajoy.

Se ha equivocado usted, en primer lugar, al no mantener la política tradicional de su partido en relación con los sanguinarios terroristas de ETA y con sus víctimas. Las víctimas del terrorismo merecen respeto, y no maltrato, por su testimonio de humanidad y su coraje cívico. La lucha incansable de algunos de sus colectivos por la memoria, la dignidad y la justicia, es un ejemplo de auténtica ciudadanía democrática y responsable que todos deberíamos imitar. En lugar de eso, han sido postergadas en toda decisión y han debido soportar que se diera prioridad a argumentos de cuestionable, como mínimo, validez legal para justificar acciones vergonzantes. Han tenido que ver a los asesinos en la calle, disfrutando de inmerecidos derechos. Las decisiones, en demasiadas ocasiones, han sido ejecutadas con una pasmosa diligencia digna de mejores y más justas causas. Y para justificar esto, los poderes del Estado –todos, desde los tres constitucionales hasta el denominado “cuarto poder”- han elaborado retorcidas argumentaciones, faltas en ocasiones del más elemental sentido común y de la Justicia: decisiones quizá legales, pero no legítimas.

También en las políticas sobre el matrimonio y el apoyo a la familia se ha equivocado usted, Don Mariano. En esto el más grave de sus errores, por la trascendencia que tiene para el futuro de nuestra sociedad, ha sido mantener la desconfiguración de la institución matrimonial que impulsó Rodríguez Zapatero. La propia sentencia del Tribunal Constitucional, de fecha 6 de noviembre de 2012, sobre el mal llamado ‘matrimonio homosexual’ ofrecía una oportunidad de rectificación que, de momento, ustedes no han querido aprovechar. La Sentencia dice en diversas ocasiones que el legislador en 2005 optó por una de las configuraciones posibles respecto del matrimonio, pero que no era la única opción constitucionalmente válida. Es decir, hubiera sido igualmente constitucional mantener la definición inicial del matrimonio, adoptando otra regulación legal para las uniones estables de personas del mismo sexo. Que se mantenga todavía la opción elegida por los socialistas en 2005, opción estrechamente vinculada a los dictados de la ideología de género, es responsabilidad exclusiva del actual Gobierno de España. En este momento el Partido Popular tiene capacidad –cuantitativa y cualitativamente- para recuperar la configuración legal original del matrimonio, aquella que se supone defendían al interponer recurso de inconstitucionalidad. Más aún, el tiempo transcurrido ha demostrado que no existía ninguna demanda social real ni ninguna razón de peso, más allá de prejuicios ideológicos contra el matrimonio y la familia.

La familia continúa, y es otro de sus errores, sin una adecuada protección social, a pesar del mandato constitucional del artículo 39.1.: «Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.» Una ley de apoyo integral o una carta de derechos de la familia, una ley de protección de la maternidad, son medidas imprescindibles. Sería pura justicia social reconocer así el extraordinario papel que la familia está desempeñando en nuestra sociedad, especialmente en estos tiempos de crisis.

Errare humanum est, Señor Rajoy

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sobre este blog
Vicente Agustín Morro López

Gracias a Dios, 30 años felizmente casado y padre de 5 hijos. Trabajando, por maldición bíblica, y estudiando, por amor a la sabiduría y a la Verdad. Miembro del Foro de la Familia y de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia. Luchando por la vida,  la libertad y la familia. Mi lema, el del caballo Boxer (Rebelión en la granja): ¡Trabajaré más fuerte!
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El PP se ha rendido - Vicente, magnífico post. Das en el clavo, el PP ha renunciado a todo lo que ha motivado que muchísimos españoles le diéramos nuestra confianza. Hay un excelente artículo al respecto de Francisco J. Contreras  en Libertad Digital. Es muy penoso que no hayan derogado, completa, la Ley 3/2007, aquella que invertía la carga de la prueba, siendo así que el que es denunciado por discriminación hacia las mujeres tenga que probar que no lo ha hecho. En esa ley se nos impone a todos una ideología -que parte de una falsedad-, la ideología de género. Y en esa ley encontramos este artículo, que el PP no ha tenido narices de derogar al día siguiente de llegar al poder. Se comenta por sí sólo: Art. 14 de la Ley Orgánica 3/2007: (Criterios generales de actuación de los Poderes Públicos). 11. “La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas”. ¡Gracias, sabio amigo! - Por JOAQUIN POLO
Poco futuro - Excelente artículo, es muy completo, se agradece. Es una pena que el ministro Wert, se haya encerrado, sin escuchar a nadie-nadie. Quien saldrá perdiendo de estos desencuentros serán, -una vez más-, nuestros hijos. - Por José Luis Amat
Tutora legal - La desprotección de las "tutoras legales" es realmente significativa... Un juez podría acogerse a esta omisión para privar del derecho de educación a los hijos adoptivos de una pareja de lesbianas...  - Por Anselmo
Gracias, gracias y gracias. - Agradezco de corazón vuestros comentarios. Para mí es un privilegio poder escribir en Páginas Digital. Me parece increíble que haya gente que se moleste en leerme y votar. Espero no defraudar a nadie. Quiera Dios que lo poco o mucho que se pueda hacer desde este blog sirva para acercar a alguien a la Verdad. - Por Vicente Morro López
- animo Vicente¡ muy b uena idea ¡¡¡ - Por benito zuazu sanchez