Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
4 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

No números, sino personas

Al empezar el acto, se proyecta el video de apertura de la exposición “Inmigrantes, el desafío del encuentro”, abierta al público durante todo el Meeting. “Las imágenes y las palabras que el Papa Francisco, en su visita a la isla de Lesbos, pronunció el pasado 16 de abril nos permiten identificarnos con la vida de los sesenta millones de refugiados presentes en Europa. ¿Cuál es nuestra tarea?”. Con estas palabras, el periodista Giorgio Paolucci presenta a los ponentes: Monseñor Silvano Maria Tomasi, miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz; Romano Prodi, presidente de la Fundación por la colaboración entre los pueblos; y Naguib Sawiris, director general y presidente del CdA de Orascom Telecom Media and Technology Holding Sae.

Monseñor Tomasi abordó el tema de la acogida como camino posible para el desarrollo de los países que ya están recibiendo inmigrantes. “Nuestro mundo no funciona bien cuando miles de personas encuentran la muerte en el fondo del Mediterráneo”, subrayó el prelado, “no podemos seguir atrincherados tras las barreras del miedo. ¿Por qué no acogemos a quien huye de situaciones imposibles?”. Hoy prevalece el miedo, pero las migraciones son un fenómeno constante en la historia de la humanidad. El problema es que el éxodo ha comenzado y no se sabe cuánto va a durar, por eso predomina la incertidumbre. “Hay hombres y mujeres que, inspirados por el mensaje del Evangelio o incluso solo por su propio corazón, ejercitan la acogida en nombre del hecho de que el otro me ofrece la posibilidad de entenderme mejor a mí mismo. El otro puede convertirse en una auténtica fuerza de propulsión para una sociedad que atraviesa una crisis tan grave desde el punto de vista demográfico. Necesitamos a los inmigrantes, y ellos pueden integrarse eficazmente. La acogida que se ofrece es la preparación de la nueva sociedad y de un camino hacia el futuro”. Pero eso solo puede suceder en un contexto social que comparta valores y orientaciones comunes.

Para Romano Prodi, Europa se encuentra miope ante los desafíos de la inmigración. Se mueve de manera desordenada, sin un proyecto unitario ni estrategias coordinadas. Resulta evidente en su comportamiento con los refugiados sirios y libios, que entre otras cosas “deberían gozar de una preferencia sobre los inmigrantes económicos”. El profesor abordó después las dificultades no solo en la acogida sino también en la integración. “Muchos se quedan unos años en Italia, pero precisamente porque falta una integración real, los mejor dotados se marchan atraídos por metas más prometedoras”. Un recorrido sólido de integración solo se puede llevar a cabo en plazos muy largos, lo que no hace más que aumentar el miedo a perder el estado de bienestar. Según el ponente, la deriva populista (como sucede con el apoyo ya Trump en Estados Unidos o a Le Pen en Francia), que comporta estar dispuestos a renunciar en todo o en parte a la democracia, también tiene su origen en el miedo.

Sawiris se mostró de acuerdo en el hecho de que el problema de la inmigración revela una estrategia miope por parte de la comunidad internacional. “No se ha querido apoyar a los fermentos que procedían del movimiento de las primaveras árabes”. El empresario egipcio barajó la hipótesis de comprar una isla del Mediterráneo donde realizar una patria para los flujos de emigrantes que llegan y preparar con ellos un modelo de desarrollo basado en la construcción de viviendas, hospitales, centros educativos. “La posibilidad financiera existe, solo falta la libertad política”. Es, por tanto, una cuestión de miedo. “Los europeos no pueden tener miedo, pero los medios solo se dedican a dar malas noticias”.

No números, sino personas

| 0 comentarios valoración: 2  27 votos
>Meeting de Rimini

En medio del genocidio, el canto

Fernando de Haro

“Es un genocidio, lo que están sufriendo los cristianos en Oriente Próximo es un genocidio en el sentido técnico de la palabra, tal y como se usa en el derecho internacional. Un millón de cristianos han tenido que abandonar sus casas en Siria y otro millón en Iraq”. Jan Figel, enviado especial de la Comisión Europea para la promoción de la libertad de religión  fuera de la Unión Europea, no se exalta en el Meeting de Rimini  al hacer una afirmación tan fuerte pero es contundente. Figel, de origen eslovaco, ocupa un puesto de reciente creación en Bruselas. Un puesto que refleja hasta qué punto las cosas han cambiado en la Comisión, cómo hay una nueva sensibilidad sobre la necesidad de proteger la libertad religiosa. El enviado especial invita al parlamento italiano (suponemos que también al español) a declarar genocidio la persecución de los bautizados de Oriente Medio,  como ya han hecho el parlamento europeo, el parlamento británico, el de Australia y la secretaria de Estado de Estados Unidos. Es un genocidio que repite lo sucedido hace un siglo en Armenia. Figel está impresionado por lo que ha visto en los dos últimos días en el Meeting de Rimini. Destaca algunos de los testimonios, especialmente la experiencia APAC en las cárceles brasileñas, y hace suyo el lema del encuentro de Comunión y Liberación: tú eres un bien para mi. “El lema de este Meeting expresa lo que asegura la Carta de las Naciones Unidas de 1948, donde hay muchos derechos y el deber de fraternidad”, señala Figel. La libertad de religión y la libertad de cambiar de religión son de los primeros derechos. “Hay tres zonas en el mundo en las que son especialmente atacados: Oriente Medio, el Sudeste Asiático y  África Septentrional”, añade. Las formas de conculcación de esta libertad fundamental varían: sistema de castas, leyes antiblasfemia y un largo etcétera. Figel, que asumió su responsabilidad al tiempo que se le concedía el premio Carlomagno a  Francisco, cree que el papa encarna el espíritu de fraternidad de la Unión Europea.

Junto a Figel ha hablado uno de los testigos del genocidio. El padre Fieras Lufti, de la parroquia y del convento de los franciscanos en Alepo. Sorteando no pocos  riesgos,  el fraile francisco ha podio salir de la ciudad siria martirizada. “Alepo –señala el padre Fieras- es en este momento una ciudad arrasada. Falta de todo, agua, comida, electricidad. Vivimos bajo las bombas”. El fraile acompaña sus afirmaciones con fotos que ha tomado desde la ventana de su estudio. En una de esas imágenes aparece reconstruyendo el marco de una ventana. La ventana da uno de los patios del convento. Hace un mes   estalló en el alfeizar un alfeizar. Unos pocos centímetros más y se hubiese colado en una gran habitación en la que se encontraban refugiados decenas de vecinos de Alepo. “Mi tarea es reconstruir, nosotros somos reconstructores   en medio de las bombas”, señala Lufti. Los franciscanos mantienen el único colegio de sordomudos abierto de Alepo. Y este verano han organizado un campamento de verano en el convento. Mientras las bombas siguen cayendo, en el patio atacado  días antes, un grupo de chichos y chicas cantaban en un escenario adornado con globos, quién sabe de dónde los han sacado. “Quiero oir la campana de mi colegio, quiero cantar, quiero vivir en paz”, dice la la letra de la canción. “Para los niños es muy importante una actividad como el campamento de verano, porque son niños, necesitan jugar”. Necesitan algo más que esas bombas que se oyen mientras juegan. En medio del genocidio la vida sigue, la vida se afirma con tenacidad. Los padres franciscanos han creado un oasis en medio del infierno. Y el padre Fierras recurre a la encíclica Spe Salvi para explicar lo que sucede en su convento: “el mensaje cristiano no es solo informativo sino performativo. El evangelio no es, sobre todo, una comunicación de cosas que se pueden saber sino una comunicación que produce hechos que cambian la vida”. En medio del Genocidio, el canto. Así nace la pequeña esperanza.

>Meeting de Rimini

En medio del genocidio, el canto

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  30 votos

Comunión y Liberación. El Meeting y las señales del cambio

Dario Di Vico

En el programa oficial del Meeting ni siquiera aparece su nombre entre los ponentes, pero don Julián Carrón, el sucesor de don Giussani, está pilotando con seguridad un profundo cambio de piel de Comunión y Liberación. Paseando por los pasillos de la feria de Rímini o asistiendo a los atestados debates, no es fácil -por lo menos para los observadores externos- entender con precisión qué está sucediendo. Cuáles son las diferencias que se esconden tras los ritos de siempre o simplemente detrás de la sonrisa contagiosa de los 2.000 voluntarios que renuncian a sus vacaciones para dar vida al espectáculo. Los periodistas han apuntado que este año una parte de los sponsor han cortado el grifo y han reducido las contribuciones, que las empresas de juego y apuestas ya no aparecen en la lista de financiadores y sin embargo se ha sostenido mejor la captación de fondos. También los periodistas esperaban con curiosidad el debut en el Meeting del cómico Gene Gnocchi, que sorprendentemente ha sido precedido por una entrevista en el Avvenire en la que recordó que está licenciado en Filosofía del Derecho y que se considera además un discípulo de Hans-Georg Gadaner, el pensador alemán alumno de Heidegger.

Pero más allá de los detalles coloridos, Rímini 2016 establece el nacimiento de un CL menos dado a la ostentación y que, sobre todo, para sostener sus raones no necesita encontrar a toda cosra un adversario. Para un movimiento nacido para proponer con vigor la originalidad de la experiencia cristiana en la Italia de los años 60, que ya le parecía a don Giussani cínica y secularizada, trasladar hoy el acento del "yo" al "tú" -que aparece en todas partes en Rïmini- no es una operación pequeña (el presidente Sergio Mattarella, de hecho, ha mostrado apreciarlo). Existe el riesgo de perder un trozo de identidad. Pero en la extrema confusión de la modernidad, que ha perdido su sentido de marcha, Carrón no quiere añadir más ruido de fondo proponiendo un CL demasiado lleno de sí mismo y de capacidad de magnetizar el consenso. Prefiere en cambio poner el acento sobre todo aquello que puede unir. Puentes, hilos y diálogo son las palabras del momento en lugar de conflictos, contraposiciones y alternativas. "Tú eres necesario para que yo exista" es la frase que quizá mejor sintetiza el cambio del que hablamos. Y mientras el movimiento se reposiciona y saborea las ventajas del buenismo se van al hoyo, hay dos opciones en el corazón del sucesor de don Giussani: desaparece la centralidad política-organizativa de Milán y se realiza una silenciosa renovación generacional del grupo dirigente que llevará en primera fila nombres hasta ahora desconocidos al gran público. No es poco, y el pueblo cielino, por su naturaleza obediente, está metabolizando un cambio que viene, por otro lado en plena sintonía con el Vaticano. Sin querer hacer una confrontación con el reclamo de sus predecesores el Papa Francisco es un punto de referencia importante para el movimiento y una brújula de navegación para Carrón.

Para complicar todavía más la cuadratura del círculo está el cambio de la jerarquía de las contradicciones que hoy proyecta en primer plano el riesgo de una nueva guerra mundial. Comunión y Liberación niega  en esta fase la centralidad de la cuestión islámica y Davide Rondoni, escritor y poeta cercano al movimiento, en el editorial del Avvenire del otro día, llegó a escribir que "hay un yo sumido tanto en el radicalismo islámico como en el occidente neocapitalista". La frase asusta y no se puede firmar como licencia poética pero en Rímini honestamente no ha causado escándalo. Es evidente, por otro lado, que el movimiento no tiene ninguna gana de alistarse, que prefiere el sueño de una integración absoluta con los inmigrantes a las proclamas bélicas, un alargamiento de una comunidad basada en el mero reconocimiento de la necesidad. Sin la necesidad de teorizar algún modelo y menos de abrazar el verbo del multiculturalismo. Todo en plena sintonía con el itilerario elegido por el papa Francisco.  

Comunión y Liberación. El Meeting y las señales del cambio

Dario Di Vico | 0 comentarios valoración: 2  30 votos

¿A dónde vas Europa? Espacio privilegiado de la esperanza del hombre

Coincidiendo con la cumbre de Ventotene, también en el Meeting se habla de Europa. Roberto fontolan, director del Centro Internacional de Comnión y Liberación, conduce el diálogo con Enzo Moavero, profesor de Derecho de la Unión Europea y Joseph Weiler, presidente del Instituto Universitario Europeo.

Fontolan abre con la pregunta: "en plena crisis de los refugiados, ¿para qué sirve Europa hoy, si los países miembros no son capaces de adecuarse a los principios de los padres fundadores, y se limitan a la aplicación eventual de reglamentos? ¿Es suficiente esta Europa? Weiler responde primero resaltando que la percepción del problema migratorio esconde una evidente miopía. "Los europeos, y no los gobiernos de los Estados miembros, no ven que la crisis demográfica en la que se encuentran necesita de los imigrantes, si quieren imaginar un futuro dentro de un estado social como el que tienen hoy". Para Moavero, que se muestra de acuerdo con lo afirmado por Weiler, la UE "se ha quedado sola para afrontar el problema y faltan instrumentos normativos suficientes para hacerlo". Ciertamente podría superar tal necesidad, pero en la política de hoy de los líderes europeos falta la previsión de los padres fundadores.

El segundo tema propuesto por Fontolan es una interpretación del Brexit: "¿los ingleses han dicho no a demasiada o a demasiada poca Europa? ¿Y por qué la generación de los adultos no está convencida de esta Europa? ¿Qué consecuencia tendrá todo esto en el continente?" Para Moavero los ingleses, dentro de todas las contradicciones y la poca claridad de intenciones han decidido realmente salir de Europa. Pero esto se llevará a cabo solo a través de negociaciones que se realizarán en el marco de cuatro o cinco años. Es más inmediato otro problema que se deja entrever: la grieta generacional expresada en la manifestación del 'remain' entre los jóvenes, aunque esto tiene un aspecto positivo, el de una persona europea que se está formando gracias al plan Erasmus y a las redes sociales. Para Weiler el referéndum sobre el Brexit es consecuencia, en parte, de la falta de conciencia que ha habido en Europa tras el referéndum en Francia y Holanda sobre la Constitución. "No bastan la paz y el bienestar; es indispensable que se cree una comunidad de destino" continúa Weiler, llevando a la reflexión sobre la necesidad de poner en práctica los valores copartidos hasta identificar una modalidad europea precisa para afrontar problemas.

Sobre este punto, Fontolan pide a los ponentes que identifiquen los 'ladrillos' de la identidad europea. "La herencia helenística y judeo-cristiana" responde Weiler, a lo cual Moavero añade "toda la latina de la Roma imperial, la inteligencia ingenierística y el Derecho".

El último tema propuesto por Fontolan lleva a los ponentes a reflexionar sobre los Millennians: "Qué Europa veis en los jóvenes?" Para Moavero son más 'europeos' que las generaciones precedentes, pero tienen miedo: "seguridad, trabajo y ahorro son los problemas que afligen  a esta generación". "A los jóvenes les digo que heredan un mundo donde la libertad económica y los derechos fundamentales están garantizados -concluye Weiler- ¿qué queréis hacer?".

Fontolan cierra el diálgo citando un pasaje de la entrevista a Julián Carrón: "si ha sido posible reconstruir después de la Segunda Guerra Mundial, ¿por qué no debería ser posible hoy?".  

¿A dónde vas Europa? Espacio privilegiado de la esperanza del hombre

| 0 comentarios valoración: 2  25 votos
>Meeting de Rímini

Del amor nadie huye

Fernando de Haro

Luiz Da Silva fue condenado en Brasil después de haber sido el líder de una banda violentísima que sembraba la destrucción por el deseo de vengar a su hermano asesinado. Cumplió los primeros diez años de pena en una cárcel tradicional. Lo que en su país significa no tener para comer, no tener aire fresco para respirar, estar internado en una celda de 6 metros cuadrados con otros 20 reclusos. Después pasó a una extraña prisión, a una cárcel sin carceleros, sin policías, gestionada por los propios condenados. Da Silva cuenta su experiencia en una sala del Meeting de Rímini en la que escuchan 5.000 personas. Presenta la exposición titulada “Del amor no se huye”, preparada por los españoles Julián de la Morena y Javier Restán para dar a conocer la obra iniciada por Mario Ottoboni al comienzo de los años 70. Fue en ese momento cuando lo que sus propios promotores denominan el “método APAC” (Asociación de Protección y Asistencia a los condenados) se puso en marcha. Ottoboni, con un grupo de voluntarios, promovió entonces un modo diferente de mirar y de tratar a los presos. De aquella mirada ha surgido una iniciativa social con importantes consecuencias políticas en el corazón de América Latina donde la falta de seguridad condiciona la vida de casi todos los países. “La sociedad vive normalmente con el prejuicio de que los que están en las cárceles tienen que sufrir. Nosotros, con las APAC, hemos defendido que el detenido es un misterio”, explica Valdecí Antonio Ferrerira, uno de los responsables de este movimiento que lucha en favor de los derechos de los reclusos. El preso es un misterio que merece ser tratado con la dignidad de una persona, mirado con la misericordia con la que es mirado por Dios. Ya en los años 70 el grupo de Ottoboni recibe el encargo de gestionar, a través de sus voluntarios, una cárcel en el Estado de Sao Paulo. Ahora son ya más de 40 las cárceles gestionadas por diferentes APAC. El método es el mismo en todas ellas: se fomenta el sentido de comunidad, se cuida el orden, la belleza. Los presos, a los que se les llaman “recuperandos”, comen bien, trabajan mucho. Sus familias deben residir cerca. Y se les invita a encontrarse con sus víctimas, a protagonizar procesos de justicia reparativa. El trabajo para que reconozcan el mal causado y pidan perdón es intenso. Los resultados son llamativos: mientras en el resto de las cárceles la tasa de reincidencia es del 70 por ciento, la tasa de reincidencia de los APAC es del 10 por ciento. El coste de la gestión de las APAC es un tercio del coste de la gestión de las cárceles del Estado. Las APAC implican a las comunidades locales donde se instalan, que deben consentir su creación. Cada APAC alberga como máximo a 200 recuperandos.

La experiencia cristiana de la que nace las APAC no se oculta a nadie. Experiencia que se propone a la libertad de los recuperandos. Da Silva explica que su ingreso en una APAC fue difícil porque se encontró con sus enemigos, con los que habían matado a su hermano. Nadie le ahorró el dolor por el mal causado. Pero el ser considerado un recuperando, alguien que merece ser abrazado, amado, afirmado en su dignidad, mirando con misericordia, le llevó a la conversión. Ahora tiene 32 años, se ha casado y ha fundado una familia. Al entrar en la cárcel tenía 19 y una larga pena porque su banda había cometido 400 atentados contra la vida. Nadie le quitó importancia a lo que había hecho. Pero se ha encontrado con gente para la que el mal hecho no era la última palabra. Ahora está recuperado. La suya es una historia particular, como la de todos los presos de las APAC. Una historia particular que se ha convertido en un modo diferente de afrontar uno de los mayores problemas sociales y políticos de América Latina. De la misericordia a la gestión subsidiaria.

>Meeting de Rímini

Del amor nadie huye

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  36 votos
>Meeting Rímini

El islam no es el enemigo

Fernando de Haro

La tinta del Corriere della Sera, que llevo bajo el brazo, estaba todavía fresca cuando comienza en el Meeting de Rímini una mesa redonda sobre el islam en Europa. Los invitados, Wael Farouq, profesor egipcio de la Universidad Católica de Milán, y Aziz Hasanovic, gran muftí de Croacia. Mientras se sientan ojeo en el Corriere una larga entrevista a Julián Carrón, el actual presidente de Comunión y Liberación. “¿Usted no cree que en Europa sea central la cuestión islámica?”, pregunta Dario de Vico al español. “No –contesta Carrón- pienso que lo que urge en Europa es transmitir a las personas una concepción de la vida que les ayude a vivir en la confusión de esta fase de la modernidad. Comunión. Liberación, para vivir, no tiene necesidad de un enemigo”.

El muftí Hasanovic no puede ser considerado ciertamente un enemigo. Perdió a 38 miembros de su familia en la última guerra de los Balcanes. Y no quiere olvidar. Por eso lucha contra la violencia, especialmente contra la violencia que cometen algunos musulmanes. En los últimos años se ha puesto a disposición del papa Francisco para viajar por aquellos países en los que los cristianos son perseguidos, quiere defenderlos. El mutfí se dirige a las 2.000 personas que le escuchan en árabe. Sus afirmaciones revelan la existencia de un islam no confundido, atropellado, por la modernidad. Hasanovic rechaza categóricamente la violencia, subraya la historia de convivencia pacífica entre musulmanes, judíos y cristianos. Invoca también la suprema regla: “no puede haber constricción en materia de religión” para los creyentes del libro. Y su intervención se hace especialmente significativa cuando distingue tradición de religión. Sus palabras lo sitúan a años luz del wahabismo rigorista. “Muchos musulmanes –asegura- asumen ciertas costumbres porque tienen miedo de perder su religión. Las costumbres sobre cómo debe vestir la mujer son un buen ejemplo. Pero esas costumbres no son el islam, son elementos culturales que no son esenciales. El problema es que, a menudo, no se conoce lo suficiente el islam para vivirlo de un modo diferente según los contextos en los que se está. Para el islam europeo es un deber buscar, estudiar el islam puro”. Hasanovic invita a una criticidad dentro del islam que también invoca Farouq: “tenemos la tarea de volver al corazón de islam –señala el egipcio-. Nos hemos olvidado de la invitación del profeta que nos llama a interrogar nuestro corazón. La pregunta al corazón se ha sustituido por las fatwas (pronunciamientos jurídicos). Hay que volver a usar la razón en el islam, no hay religión musulmana sin razón. Si no es así, el islam puede convertirse en una ideología”. Farouq defiende una exégesis seria del Corán “que no fue escrito en tiempo de Mahoma sino en un tiempo medieval”.

La superación dentro del islam, según Hasanovic, es lo que permitirá luchar contra el terrorismo. A juicio del gran muftí croata, la violencia es fruto “de la manipulación de la enseñanza. Un verdadero musulmán no puede ni matar ni matarse. El que atacó en Niza no es un musulmán. Tenemos que comprender lo que le llevó a cometer el acto de barbarie, no para justificarlo, sino para evitarlo”. “Hay una diferencia clara entre el musulmán verdadero y el islamista –añade Farouq-. El musulmán verdadero cree que Dios le protege, el islamista cree que él protege a Dios”. Según el egipcio, Europa tiene una tarea por delante: la integración. Una integración que no puede estar fundamentada en el nihilismo, “en una nada sagrada”. Hasanovic también pide ayuda para el islam de Europa sea verdadero islam. “Necesitamos un programa, que se pueda aplicar con la ayuda de los gobiernos, para protegernos de la manipulación que sufren los musulmanes”. La nada sagrada es una amenaza también para el islam.

Se acaba la mesa redonda y me fijo en otra de las respuestas que da Carrón: “las migraciones e incluso los atentados pueden representar un estímulo para proponer de nuevo la originalidad cristiana. Es un reto. Debemos preguntarnos con qué se encuentran los migrantes que llegan”.

>Meeting Rímini

El islam no es el enemigo

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  27 votos
>Meeting Rímini

Hacer la voluntad del Padre Nuestro,un diálogo entre judíos y cristianos

El diálogo entre cristianos y judíos, histórico leitmotiv del Meeting, dio ayer un nuevo paso fascinante. Ignacio Carbajosa Pérez, catedrático de Antiguo Testamento en la facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid, y Eugene B. Korn, director académico del Centro de cooperación judeo-cristiana, abordaron juntos la declaración “Hacer la voluntad del Padre Nuestro en el cielo: hacia un partenariado entre judíos y cristianos”, redactada el pasado mes de diciembre por 28 rabinos. En ella se afirma que el cristianismo no fue un incidente sino parte del plan divino de Dios.

Alberto Savorana, portavoz de Comunión y Liberación y moderador del acto, explicó el sentido de este encuentro, al que atribuyó un valor excepcional. A partir de la Nostra Aetate, el moderador hizo un excursus histórico del camino realizado por ambas partes, que testimonia el deseo de un verdadero encuentro entre judíos y cristianos. Tampoco faltaron menciones a Luigi Giussani, que siempre estuvo atento a ofrecer la riqueza hebrea para una verdadera comprensión del cristianismo.

El rabino Korn explicó por qué han hecho falta cincuenta años para que los rabinos tomaran una iniciativa así. «Antes de la Nostra Aetate los sentimientos hacia la Iglesia católica eran muy negativos». Mediante diapositivas, describió un itinerario histórico que generó en los judíos una sensación de exclusión y humillación. «Dominaba la idea extendida de que el cristianismo había sustituido al judaísmo, y que el judaísmo era por tanto una religión falsa. Se pensaba que los judíos estaban ciegos ante el mensaje del mesías, y malditos por ser considerados responsables de la muerte de Jesús», por citar solo algunos juicios infundados, así como otras consecuencias históricas de dura persecución para el pueblo judío antes aún de la Shoah.

«El holocausto contra los judíos perpetrado en el corazón de la cristiandad en el siglo pasado abrió en la Iglesia una etapa de reflexión y purificación que llegó a la Nostra Aetate; donde se afirma que la Iglesia condena todas las formas de antisemitismo, que los judíos no son responsables de la muerte de Jesús y que el judaísmo no fue sustituido por la Iglesia», continúa el rabino citando el documento de diciembre. «Cristianos y judíos deben trabajar juntos. El cristianismo no es un accidente ni un error, solo hay diferencias teológicas importantes. Ni la iglesia ni la sinagoga pueden realizar solas el gran designio de Dios en el mundo. Tenemos en común mucho más de lo que nos separa: servicio al prójimo, amor, familia, paz en el mundo, son principios que compartimos». ¿Qué quiere Dios de nosotros? Una visión de libertad, paz, seguridad, donde todos comprendan la autoridad y moralidad de la ley de Dios y podamos caminar juntos en el nombre de Dios.

En su respuesta, Carbajosa trató de mostrar cómo se fue corrompiendo la relación con el Antiguo Testamento durante el siglo XVI en el ámbito protestante, como resultado de un proceso histórico que comenzó con Joaquín de Fiore y todo un eje que comprende la escolástica posterior a Tomás de Aquino, Lessing, Harnack. Todo un proceso histórico de devaluación del Antiguo Testamento que llevó hasta la promoción del discurso antisemita. Pero al principio no fue así. En el siglo segundo, la herejía marcionita fue claramente condenada por la Iglesia y en la carta a los Romanos (capítulos 9 a 11) el apóstol espera del designio de Dios la participación total en la salvación del pueblo judío. Pío XI escribe en 1937 una encíclica para hacer frente a la ideología del Tercer Reich, donde habla de «blasfemia contra la palabra de Dios» la condena del Antiguo Testamento. «Nuestra tarea es volver juntos a nuestras raíces, a la misión entre judíos y cristianos, es decir, que el designio de Dios sea conocido en el tiempo», concluyó el teólogo español.

>Meeting Rímini

Hacer la voluntad del Padre Nuestro,un diálogo entre judíos y cristianos

| 0 comentarios valoración: 2  26 votos
>Meeting Rímini

'CL no necesita un enemigo ni vive para las migajas del poder'

Dario Di Vico

Han pasado cuatro años desde el primer artículo en el que don Julián Carrón, el sucesor de don Giussani, invitaba a Comunión y Liberación a liberarse del peso de la búsqueda de la hegemonía y a redescubrir el auténtico valor del testimonio. Corría el año de gracia de 2012 y el movimiento vivía días bastante difíciles. El compromiso (y el éxito) político se estaba revelando como una trampa, y los medios de comunicación asociaban a CL a términos como «lobby» y «corrupción». A muchos observadores aquel escrito les pareció incluso ingenuo, y pocos habrían apostado por los resultados.

A distancia de 50 meses, ¿puedo pedirle un balance?

No realicé una campaña contra la hegemonía, sino que me limité a proponer de nuevo la belleza de la experiencia de nuestro fundador, don Giussani, sosteniendo que no era necesario validarla con ningún poder añadido. La única forma de relación con la verdad es la libertad, y por eso la búsqueda de la hegemonía está en contradicción con la verdad.

Sin embargo se ha desmantelado de este modo una extraordinaria máquina política como era la CL de los años de oro.

Nuestro objetivo es contribuir al bien común; no quiero perder el valor de la pasión política, pero recordé que teníamos como motivación algo más fascinante que recoger las migajas del poder.

¿Y de este modo os habéis desarmado?

Sí. Hemos devuelto al primer puesto la pertinencia de la fe a las exigencias de la vida. Prefiero el testimonio a la militancia. Además, Dios ha llamado discretamente a la puerta de nuestros corazones, no ha hecho uso de su poder exterior, sino que ha suscitado amor.

¿No teme que en esta operación CL sufra una pérdida drástica de identidad?

Despojarse del poder no quiere decir perder identidad. Dios ha actuado así y se ha hecho carne; también nosotros podíamos hacer algo parecido, aunque infinitamente más pequeño.

Entretanto, la historia no se ha detenido (¡en absoluto!), y se genera una paradoja. Habéis militado contra la secularización y el 68 y hoy, frente a la amenaza del islamismo radical, os profesáis desarmados.

Le respondo ante todo al tema de los años 70. Don Giussani explicó con posterioridad que nos habíamos movido animados por una «inseguridad existencial», que habíamos aceptado el mismo campo de juego de aquellos a los que criticábamos. Al final fuimos una presencia reactiva cuando debíamos de haber sido una presencia original. Para vivir, CL no necesitaba y no necesita un enemigo. Y lo mismo vale para el islam.

>Meeting Rímini

'CL no necesita un enemigo ni vive para las migajas del poder'

Dario Di Vico | 0 comentarios valoración: 2  30 votos
>Meeting Rímini

'Sobre la tregua en Alepo no cedo'

Maurizio Vitali

Sobre la tregua para Alepo, Staffan De Mistura no tiene ninguna intención de abandonar. El enviado especial de la ONU en Siria, ocupado en una fase delicadísima de la diplomacia internacional, lo dijo con claridad en el escenario del Meeting de Rímini. "He suspendido la reunión de la fuerza humanitaria -explicó- sobre todo para subrayar con fuerza la necesidad de una tregua de al menos 48 horas. Ni siquiera un convoy humanitario ha podido alcanzar la parte asediada de Alepo". Y para marcar su determinación, confió en que, por lo generl, en los momentos más críticos se repite el viejo refrán: "Has probado? Prueba otra vez. ¿Has fracasado? Prueba de nuevo, fracasarás mejor. Y prueba otra vez, y otra, y otra. No te rindas". Mensaje claro. ¿De qué sirve una tregua si dura poco? "Una tregua -De Mistura no tiene dudas- puede salvar vidas. Puede dar un respiro a la población e incluso puede romper la espiral de violencia. Las ciudades son  como nuestras vidas: en los momentos de dificultad tienen necesidad de reencontrar la fe en ellas mismas, pero sobre todo, de sentir la confianza de los otros, de no sentirse abandonadas".

Las ciudades. Aquellas que corren el riesgo de morir bajo las bombas y el terrorismo. Ciudades como Giuba (Sudan), Dubrovnik (Croacia), Beirut (Líbano) y por supuesto Alepo, en Siria. De Mistura, en el curso de sus 19 misiones internacionales, ha vivido en primera persona el drama de estas ciudades. Giuba, donde en 1989 se consiguió romper el asedio con un vuelo humanitario gracias a la ayuda de la Madre Teresa de Calcuta. Dubrovnik ("donde durante 42 días tuve que utilizar cerveza para lavarme por falta e agua"), reducida a escombros por las bombas, abandonada por los que pudieron huir. "Pero Dubrovnik no murió -recuerda el embajador- porque quien entre los supervivientes sabía tocar un instrumento dio vida a un increíble concierto en la plaza mientras los asediantes estaban todavía en las colinas en torno a la ciudad. Es como decir: podéis bombardearnos a nosotros, pero no a nuestros valores, a nuestra alma". "Las ciudades no pueden morir" era el título del encuentro en el que intervino De Mistura. "Un título que es como un grito" dijo Andrea Simoncini, profesor de Derecho Constitucional, explicando que se trata de la recuperación de la institución de Giorgio La Pira, que en el 55 dio vida en FLorencia a unas conferencias de los ayuntamientos de todo el mundo por la paz. Pero no se trata solo de la recueración de la institución. Aceptando la propuesta del actual ayuntamiento de la ciudad del lirio, el Meeting por la amistad entre los pueblos se ha mostrado dispuesto a acoger, a partir del año que viene, análogos encuentros mundiales de ayuntamientos de las grandes ciudades.

El encuentro de ayer fue como un previo, o una muestra, de esta empresa. Participaron ayuntamientos y representantes de ciudades emblemáticas de los dramas de nuestro tiempo: el drector del Museo del Bardo de Túnez, Moncef Ben Moussa; la alcaldesa de Diyabarkir, en el Kurdistán turco, Goultan Kisanak; la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini; el alcalde de Florencia Dario Nardella.

Hiroshima fue destruida por la bomba atómica. Para el director del Bardo, "la nueva bomba atómica H es la ignorancia de la historia y de la cultura de un pueblo. La ciudad es el lugar de culturas diversas que se conocen y conviven. Y esto es lo que el terrorismo y el racismo quieren atacar. La colaboración para relanzar la cultura y ela rte con las ciudades italianas, Florencia, Turín, Asís, Sestri Levante y ahora Rímini, es extraordinaria. El museo ha perdido visitantes internacionales a causa del atentado, pero los italianos siguen siendo los más numerosos y los tunecinos están aprendiendo, a través del redescubrimiento de nuestros tesoros artísticos, a conocer su propia cultura.

Diyarbakir tiene casi dos millones de habitantes que pertencen a 33 etnias distintas, el 70% de los habitantes son de lengua kurda. Está al sudeste de Estambul, a una distancia de 1400 km; Alepo en Siria y Mosul en Iraq están solo a 400km. Diyarbakir, donde las armas y la violencia no han cesado, acoge a nada menos que 300.000 refugiados provenientes de Siria. Ha ayudado con todos los medios posibles a los habitantes o a prófugos de ciudades masacradas como Sinjar, Sirnak y Kobane. Defiende con uñas y dientes el pluralismo, la tolerancia y la democracia. Estas son sus armas contra el terrorismo, así como la cultura lo es para el director del museo de Túnez. Es como la acogida humanitaria de la combativa e incansable Giusi Nicolini de Lampedusa, orgullosa de que su pequeña isla sea la salvación para 300.000 refugiados. Por ahora.

>Meeting Rímini

'Sobre la tregua en Alepo no cedo'

Maurizio Vitali | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
>Meeting Rímini

El encuentro imposible: terroristas y víctimas

Fernando de Haro

“De pronto descubrí que el dolor no era algo exclusivo nuestro, de las víctimas. También hay un dolor de los verdugos. He conocido personas que se presentan, te dicen su nombre y a continuación añaden el nombre de las personas que han asesinado y viven siempre con eso encima”, explica Agnese Moro, la hija de Aldo Moro, el que fuera primer ministro de Italia hasta su asesinato en 1978. Agnese ha sido una de las protagonistas de la mesa redonda sobre la justicia que va más allá de la pena. La mesa ha reunido a los protagonistas de una serie de encuentros que se han producido en los últimos años entre terroristas y víctimas de una violencia que dejó entre los años 60 y los 80 casi 500 muertos en Italia. Eran los años de plomo, jóvenes universitarios, “en búsqueda de una vida mejor, de más vida, ofendimos la vida, la dañamos” como explica uno de ellos. El encuentro era tan imposible, a juzgar por lo que han contado unos y otros, como necesario. Después de meses de conversaciones, de gritarse, de abrazarse, han constatado que necesitaban del otro - víctima de la violencia o responsable de la misma- para rehacer sus vidas. Nadie en su sano juicio hubiera afirmado, antes de escucharlos, que la víctima y el verdugo son un bien el uno para el otro. Lo han hecho ellos, los únicos autorizados. Junto a Agnese Moro ha relatado su experiencia Maria Grazia Grena, ex-terrorista que ha cumplió largos años de cárcel.

Agnese Moro es lucidísima en la descripción del dolor de la joven de 25 años que era cuando su padre fue asesinado. Su único delito fue querer formar un Gobierno con la democracia cristiana y los comunistas. Agnesea recuerda el zarpazo de la ausencia y después “la soledad de no tener a nadie a quien preguntarle por qué ha sucedido lo que ha sucedido”. “La violencia- añade la hija de Moro- nos cosifica. Cosifica a los que matan y cosifica a las víctimas. Los culpables son juzgados, cumplen su condena. Y eso es necesario porque la sociedad tiene que distinguir lo que está bien de lo que está mal y castigarlo. Pero esa justicia no es suficiente. En realidad no sabemos definir qué es la justicia, pero lo que sí sabemos es qué es la injusticia. Sabemos qué es la justicia cuando nos falta”. La hija de Moro relata que ha encontrado parte de esa justicia que le falta al superar el papel social asignado a la víctima. “Como víctima tienes un papel social, todo el mundo sabe quién eres, qué representas”, señala. Pero esa etiqueta no le sirvió durante décadas para que aflorase su humanidad herida por el asesinato del padre. En la mayor de las paradojas, esa humanidad sí ha reaparecido en el encuentro con los verdugos. Lo que hasta el momento era un soliloquio atormentado se ha convertido en un diálogo. Un diálogo que no justifica al verdugo, que no puede ser buenismo porque tiene lugar en un terreno en el que el mal ha sido demasiado serio. Un diálogo que permite, misteriosamente, salir de lo que estaba definitivamente cerrado. “El cambio –explica Agnese- no es que el pasado desaparezca, el pasado sigue allí, pero ocupa su puesto”. No mina ni el presente ni el futuro.

Maria Gracia Grena no tenía ningún interés en encontrarse con las víctimas. Había cumplido con su pena, se dedicaba a la asistencia a los presos –“para devolverle a la sociedad parte de lo mucho que le había quitado”, señala-. “Creía haber rehecho mi vida. Al final me atrajo la curiosidad de estos grupos de encuentro y acabé participando en ellos”. Entonces se dió cuenta de que había cerrado en falso su historia. Los años duros de cárcel no le habían servido para comprender qué le había sucedido. “La cárcel no te ayuda a comprender qué te ha pasado. Nosotros optamos por la lucha armada porque queríamos conseguir cosas justas, algunas de esas cosas por las que luchamos hacen mejor nuestro país”. Pero la gran cuestión que según Grena necesitaba afrontar era cómo esa lucha llegó a justificar la violencia. “En los primeros encuentros con las víctimas tenía delante de mí a personas que me gritaban”, señala Grena. El diálogo con las víctimas le ha dado mucho más que los años de prisión, le ha ayudado a comprenderse. Moro escucha con atención a Grena. Cuando le aplaude con cariño. Grena le lanza un beso. “No se por qué os interesa tanto nuestra historia”, concluye Agnese. Ahora nos tocaría gritar a nosotros: porque esta es la historia imposible del bien del otro que ningún tratado de psicología se atrevería a formular, porque el otro que te ha hecho el mayor mal se ha convertido en un bien, porque también nosotros necesitamos una historia así. La historia de una justicia limitada superada por el ilimitado don de un tú.

>Meeting Rímini

El encuentro imposible: terroristas y víctimas

Fernando de Haro | 1 comentarios valoración: 2  25 votos
>Meeting Rímini

De qué hablamos cuando hablamos de libertad religiosa

En el espacio del Meeting dedicado a “Mapas: pedazos de guerra y vías de paz”, a cargo de Monica Maggioni, presidenta de la RAI, la periodista italiana entabló un diálogo con Brian Grim, presidente de la asociación americana Religious Freedom & Business Foundation. El punto de partida de la conversación con el sociólogo americano se situó en los estereotipos más difundidos sobre esta cuestión: ¿la religión es factor de desarrollo o fuente de conflictos?, ¿qué relación tiene la religión con el terrorismo?, ¿hacen falta medidas restrictivas o permisivas?

«El mayor desafío actualmente ante la cuestión religiosa es el terrorismo que lleva a la gente a decir que el problema es la religión y no los que eligen el mal». A partir de esta aseveración, Grim, considerado el principal sociólogo de las religiones contemporáneo, señaló que a nivel global está creciendo una población laica que no posee ninguna cultura religiosa y que nunca podrá conocer los aspectos positivos de los diversos credos, lo que hace que muchos piensen que la religión es el problema y no la solución.

Al conocer de cerca el contexto del mundo islámico, emerge un escenario muy distinto, que Grim abordó refiriéndose a sus estudios de veinte años en ámbitos de cultura musulmana. «La población de religión islámica presenta la tasa de crecimiento más rápida del mundo, es una población joven y numerosa que en 2050 alcanzará la cifra de cristianos en el mundo. Solo el 20% vive en Oriente Medio, el resto de fieles está muy repartido».

El sociólogo también hizo referencia a la China, donde la mitad de la población ya ha vuelto a las religiones del periodo anterior al comunismo. «Si China hubiera siguiendo reprimiendo el factor religioso, no habría dado todos estos pasos adelante». La religión acompaña por tanto en más de una ocasión el crecimiento, también económico, no es pues un factor de ralentización del desarrollo.

«El profesor Grim nos ha dibujado un cuadro muy diferente al que estamos acostumbrados a oír aquí, en Occidente. Por ejemplo, ¿cuántos de los presentes en la sala ha oído hablar de la Declaración de Marrakech?». Esta pregunta sirvió para introducir el video-mensaje enviado al Meeting por el jeque Abdallah Bin Bayyah, al no poder viajar a Italia por motivos de edad y de salud. En el video, el jeque ilustra la Declaración de Marrakech de enero de 2016, de la que ha sido el principal promotor, un documento con el que el mundo árabe ha querido, después de años de trabajo, estudio e investigación, señalar las verdades ya declaradas por el mismo Mahoma en la Carta de Medina sobre los contenidos del Corán.

Se trata de «una serie de principios conformes a la ciudadanía contractual constitucional, como la libertad de movimiento, la propiedad, la solidaridad mutua y la defensa, así como la justicia y la igualdad ante la ley. Creemos haber puesto <b>bases sólidas para el desarrollo pacífico de nuestros países</b>», afirmó Bin Bayyah. Sin duda se trata de un documento que, no sin una buena dosis de coraje, afirma que los miembros de una misma nación gozan todos de igualdad jurídica, y tienen los mismos derechos y deberes, independientemente de su pertenencia religiosa.

>Meeting Rímini

De qué hablamos cuando hablamos de libertad religiosa

| 0 comentarios valoración: 3  16 votos

El documental 'Aleluya' se presenta en el Meeting

Rostros atentos y atónitos ante la presentación y proyección del documental dirigido por el periodista Fernando de Haro, “Aleluya”. Lo presenta Roberto Fontolan: “Nigeria es un mundo que conocemos poco, este documental indaga y explora los grandes lugares de la persecución de los cristianos”.

Al empezar el video, impresiona el canto de fondo “Aleluya”, del que deriva el título. Luego empiezan los emocionantes testimonios: una mujer viuda que huye de las persecuciones de los musulmanes muestra su vivienda y narra cómo mataron a su marido. Llena de dolor, pero también de alegría en nombre de Dios, su única salvación. Luego un hombre que también ha huido de la persecución muestra el suelo donde le arrancaron a sus seres queridos. Con el corazón roto, pero lleno de alegría en Cristo. “Según aumentan los ataques y persecuciones, más florece el cristianismo –explica el obispo–; quien piense en eliminar el cristianismo en Nigeria se equivoca. Es imposible”. Como testimonia uno de los muchos jóvenes en el documental: “Me niego a renegar del nombre de Jesús, pues él dijo: ‘A quien niegue mi nombre negaré yo delante del Padre’”.

Nigeria es el país más poblado del África occidental. La población, desde el punto de vista religioso, se divide entre cristianos y musulmanes, aunque estos últimos son mayoría en el norte. En cambio, en el sur, después de las persecuciones los cristianos hallaron refugio y parece haber un mayor equilibrio. Nigeria es una tierra atormentada, pero alegre. Muchos de los entrevistados en el video afirman: “Para vosotros, cristianos de Occidente, es posible decidir libremente el domingo si ir o no a misa, para nosotros esta decisión es cuestión de vida o muerte”.

Afirmar la propia pertenencia cristiana puede significar no solo la muerte sino también violencia, chantaje y secuestros masivos. Muestra de ello es la acción de Boko Haram (que significa “no a la educación occidental”), cuyos miembros suelen proceder de situaciones de extrema pobreza y de hecho sirven a un proyecto político que institucionalizó la sharía en 1999, como señaló el periodista Gian Micalessin, experto en reportajes bélicos.

Son muchos los ejemplos de convivencia pacífica que contrastan con este uso político de la religión islámica. En el video se muestran iniciativas educativas que los cristianos proponen en sus comunidades, enseñando a sus hijos el amor al prójimo, aunque sea enemigo. “Para mí, ha sido un don profesional y humano estar en medio de esta gente sencilla, capaz de no tener miedo a mostrar su fe a riesgo de la propia vida. Solo uno que da la vida rompe la cadena del mal que quiere crear el terrorismo”, concluyó De Haro.

El documental 'Aleluya' se presenta en el Meeting

| 0 comentarios valoración: 3  30 votos
>Meeting Rímini

No un discurso, el otro

Fernando de Haro

No ha sido solo el arranque. El Meeting de Rimini parece querer tomarse en serio el lema: “tú eres un bien”.  En la política, en la cultura, en lo religioso. Pero digámoslo rápidamente. A estas alturas de la edición de 2016, habría que constatar un rotundo fracaso si el Meeting se hubiera dedicado simplemente a defender el valor del otro. Está bien contrarrestar la narrativa de la  identidad conflictiva que ha generado la globalización. Pero no se construyen  discursos en favor del valor de la persona y del respeto a los demás sin hacer en cierto modo el ridículo o sin alimentar un escepticismo impotente. Cuando el otro es el chivo expiatorio global al que se le hace pagar la  insatisfacción de no saber hacia donde va el mundo, incluso el discurso justo, moralmente preciso,  genera más cansancio.

Lo que marca la diferencia del Meeting, quizás de un modo inconsciente,  es que el valor del otro antes que ser teorizado, pensado o defendido, sucede. El Meeting está poniendo delante de miles de personas a protagonistas de un mundo en transición que han aprovechado el recurso del otro para  desarrollar una gran estatura humana. La necesidad del otro siempre es teorizada desde un sistema cerrado, como un añadido que no es capaz de superar la cerrazón de los sistemas ideológicos. A menos que se vea  en acto a los testigos que han construido su personalidad acogiendo como una riqueza la circunstancia de otros rostros. Otros rostros  con un pensamiento y una afectividad diferente, que pueden tener incluso una apariencia enemiga. Si el valor del otro sucede se puede hacer cultura nueva, si no es moralismo.

>Meeting Rímini

No un discurso, el otro

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  26 votos
>Meeting Rímini

Romano Guardini y el encuentro cristiano con la modernidad

Massimo Borghesi

Cuando Romano Guardini estudiaba Teología en la Alemania de los años 10 del siglo pasado, el horizonte cultural del catolicismo estaba determinado por la neoescolástica, con su carácter medieval antimoderno. Marcado por el Syllabus de Pío IX, el pensamiento católico miraba idealmente al pasado, a la era medieval concebida románticamente como era “orgánica”, en perfecta unión entre clero y pueblo, Estado e Iglesia, fe y razón. En antítesis a la disolución moderna, donde esos polos se contraponían y la división era reina soberana. Algo de esta orientación se ve también en los primeros ensayos de Guardini. Se trata, sin embargo, de un periodo breve.

Cuando comenzó a dar clase de “Filosofía de la religión y visión del mundo católica” en la Universidad de Berlín, a principios de los años 20, junto a su actividad como educador del movimiento juvenil cristiano Quickborn, su nueva perspectiva era muy clara. Así lo muestra en su libro de antropología filosófica de 1925, titulado “La oposición polar”. Tentativas dirigidas a una filosofía de lo concreto viviente. El modelo histórico sugerido es triádico. A la unidad medieval totalizante, “pre-crítica”, entre Iglesia y personalidad, sigue la división y la oposición moderna, y por último la urgencia de una nueva unidad entre fe y razón. Pero ahora se trata de una unidad “crítica” que, en la relación entre Iglesia y persona, mantiene al mismo tiempo el sentido de la distinción para poder acoger el valor moderno de la libertad.

Como escribió Guardini en “El sentido de la Iglesia”, en 1922, el Medievo sufre un “cortocircuito religioso”, una fusión demasiado estrecha entre sagrado y profano. Por eso, la tarea del presente consistía en abrirse a un encuentro renovado entre la comunidad eclesial y la libre personalidad. Guardini anticipaba aquí el histórico encuentro entre la Iglesia y las libertades modernas que se realizará en el documento Dignitatis Humanae del Concilio Vaticano II.

Ciertamente, en los primeros años 20 no se identifica el modelo medieval en auge con el mundo católico. “Por mucho que se pueda amar al Medievo por su inigualable profundidad, plenitud y belleza, no se creerá ni siquiera por un instante en la oportunidad de intercambiar nuestra situación por la medieval”. El “retorno al Medievo” como vía de salida de la “crisis moderna” es un camino impracticable y anti-histórico. “La actitud medieval se disolvió y, después de que la Reforma y la autodenominación de la cultura desataran las conexiones histórico-psicológicas entre cristianismo y cultura, entramos de nuevo plenamente en el círculo candente del problema del cristianismo primitivo”, escribe en 1926. Y en 1928, al concluir su ensayo “Der Glaube in der Reflexion”, afirma: “No podemos pensar que las posibilidades de realización de la fe propias del Medievo y del Barroco sean el no va más. Existen otras cuestiones, aún más elevadas si cabe, que podemos encontrar de varias formas en nuestro camino. Nosotros presentimos un ardor y una profundidad de la fe y una capacidad de superación al menos tan grande como en el Medievo, aunque con un matiz espiritual bien distinto. Incluso más grande por carecer de los innumerables apoyos que tenía en el Medievo”.

El “retorno al Medievo” no solo es anti-histórico. También es injusto desde la perspectiva ideal. La cristiandad medieval es una realidad grande pero no carente de limitaciones, la principal de las cuales es la unidad “orgánica”, “pre-crítica”, entre Iglesia y mundo. Una síntesis demasiado restringida que explica la reacción moderna. Para Guardini, estamos ante dos modelos antitéticos, ambos unilaterales. La relación adecuada entre Dios y la creación “se puede resolver de dos formas distintas: cuando la realidad de las cosas en cuanto creadas se obnubila y el mundo se sitúa en lo absoluto, pero también cuando el absoluto religioso se ve tan directamente como el único auténtico que lo finito pierde el espesor de su realidad y de su significado”. Triunfo del mundo contra teopanismo: dos perspectivas desviadas que se fundamentan sobre la exclusión mutua. Llevado a la sede histórica, el modelo guardiniano interpreta la autonomía moderna como reacción frente al absolutismo medieval, una reacción que adopta la forma de revuelta. Se trata entonces de separar esos dos momentos, la rebelión (negativa) contra Dios de la adecuada afirmación de la libertad y de los derechos de la persona que el modelo sacro medieval no reconoció adecuadamente.

>Meeting Rímini

Romano Guardini y el encuentro cristiano con la modernidad

Massimo Borghesi | 0 comentarios valoración: 2  20 votos
>Meeting Rimini

Diálogo, sí, diálogo

Fernando de Haro

Apertura con un lema –“Tú eres un bien para mi”- que podría ser una losa o un brindis al sol cuando acaba, por fin,  el verano del terror (Niza, Normandía, Baviera, Alepo y un largo etcétera). El Meeting de Rimini ha abierto este viernes su XXXVII edición con un mensaje contundente del Papa. Francisco ha enviado un texto al  megaencuentro de Comunión y Liberación  con un juicio histórico muy contundente a raíz de lo sucedido en las últimas semanas. “Frente a las amenazas a la paz y a la seguridad de los pueblos, estamos llamados a tomar conciencia de que  la inseguridad existencial es la que nos hace tener miedo del otro y nos hace tratarlo como un antagonista”. La clave del “cambio de época”, de la violencia yihadista, de la respuesta perpleja de una Europa que no sabe cómo responder, de un populismo y de un nacionalismo alimentado por la globalización, es una “inseguridad existencial”. Inseguridad que se expresa en  la presunción de salvarse solo en  la dialéctica del enemigo. El mensaje de Francisco al Meeting difícilmente consiente una interpretación espiritual o buenista de la afirmación “Tú eres un bien para mi”.

No parece que en las primeras horas del Meeting el subrayado de  Francisco sobre  el valor histórico del diálogo (la salvación, el bienestar de los pueblos, la verdad es relacional), haya sonado extraña en los pabellones de la Feria de Rimini. Al tiempo que llegaba el mensaje del Papa, se abría el Meeting con un diálogo con el presidente de la República. Sergio Mattarella no es un hombre del  mundo católico. Su intervención ha sido introducida por Luciano Violante, excomunista muy activo durante los años 90 en la vida pública contra ciertas formas de presencia cristiana. Este nuevo amigo del Meeting que viene “de la otra orilla”  ha destacado el valor civil de la propuesta de CL.   Después Mattarela, a las puertas de un nuevo otoño caliente por la reforma constitucional,  ha asegurado  que “los inevitables choques de las dialéctica democrática no deben hacer olvidar que los momentos de unidad son decisivos”. La intervención de Mattarella ha dado inicio a una serie de trabajos,  que se prolongaran durante toda la semana,  en la que personajes que tuvieron y siguen teniendo un gran peso en la vida pública italiana revisarán la historia y las instituciones del país- sin huir de la fatiga de lo complejo y de lo técnico- a la luz de la afirmación del otro como un bien.

La agenda internacional del Meeting se ha abierto con Túnez y Arabia Saudí. Túnez, el país que resiste el estropicio de las primaveras árabes. Arabia Saudí, el país que desde hace décadas produce un wahabismo violento, padre y abuelo del actual yihadismo. Protagonista de la mesa redonda sobre Túnez, el premio Nobel Fadhel Mahfoud.  Mahfoud ha contado el giro que impidió a los islamistas apropiarse de la revolución. Muchos  tunecinos supieron defender el proceso de democratización  en nombre de un islam que rechazaba el integrismo. Camillo Ballin, vicario apostólico de Arabia del Norte, ha contado las restricciones casi absolutas para  la libertad religiosa en su región. . Ballin Ha llegado como el cristianismo llega a la tierra de la Meca, supuestamente blindada,  a través de una ironía de la historia, a través de trabajadores asiáticos que son tratados como esclavos. “He dedicado 47 años a Arabia, a los cristianos y a los musulmanes y no tengo más que agradecimiento”, ha señalado. Un millón de razones para considerar al wahabismo como el enemigo mortal. No ha cedido a ninguna. Ballin obedece al modo en el que el Misterio hace el cristianismo, con esclavos. Solo testigos como él le dan peso a un lema que, de otro modo, podría parecer una frase bonita escrita en el agua.

>Meeting Rimini

Diálogo, sí, diálogo

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  17 votos

El saludo del Papa al Meeting de Rímini

Con ocasión del XXXVII Meeting por la amistad entre los pueblos, me alegra dirigir a usted, a los organizadores, a los voluntarios y a todos los participantes el saludo del Santo Padre Francisco con sus mejores deseos, unido al mío personal de todo bien para este evento tan significativo.

El título del encuentro -«Tú eres un bien para mí»- es valiente. De hecho, hace falta valor para afirmar algo así, cuando tantos aspectos de la realidad que nos rodea parecen avanzar en sentido opuesto. Demasiadas veces cedemos a la tentación de encerrarnos en el estrecho horizonte de los propios intereses, de modo que los demás se convierten en algo superfluo o, peor aún, en un fastidio, un obstáculo. Pero esto no es conforme a nuestra naturaleza. Desde niños, nosotros descubrimos la belleza del vínculo entre seres humanos, aprendemos a encontrarnos con el otro, reconociéndolo y respetándolo como interlocutor y como hermano, como hijo del Padre común que está en los cielos. En cambio, el individualismo nos aleja de las personas, se fija sobre todo en los límites y en los defectos, debilitando el deseo y la capacidad de una convivencia donde cada uno pueda ser libre y feliz en compañía de los demás, con la riqueza de su diversidad.

Ante las amenazas contra la paz y la seguridad de los pueblos y de las naciones, estamos llamados a tomar conciencia de que lo que nos hace tener miedo del otro es ante todo una inseguridad existencial, como si el otro fuera un antagonista que viene a quitarnos espacio vital y a sobrepasar las fronteras que nos hemos construido. Ante el cambio de época en el que todos estamos inmersos, ¿quién puede pensar en salvarse solo con sus propias fuerzas? Esa es la presunción que está en el origen de todo conflicto humano. Siguiendo el ejemplo del Señor Jesús, el cristiano cultiva siempre un pensamiento abierto hacia el otro, sea quien sea, porque no considera a ninguna persona como perdida definitivamente. El Evangelio nos ofrece una imagen sugerente de esta actitud: el hijo pródigo que cuida cerdos y el padre que todas las noches sube al balcón para ver si vuelve a casa y le espera, a pesar de todo y de todos. ¡Cuánto cambiaría nuestro mundo si esta esperanza desmedida se convirtiera en la lente con la que los hombres se miraran unos a otros! El publicano Zaqueo y el buen ladrón en la cruz fueron mirados por Jesús como criaturas de Dios necesitadas del abrazo que salva. Incluso Judas, justo cuando lo entregaba a sus enemigos, sintió cómo Jesús le llamaba «amigo».

El saludo del Papa al Meeting de Rímini

| 0 comentarios valoración: 2  19 votos
>Meeting Rimini

El presidente Sergio Matarella celebra en el Meeting los 70 años de la República italiana

Emilia Guarnieri, presidenta de la Fundación Meeting dio inicio al encuentro inagural de la XXXVII edición del Meeting por la amistad entre los pueblos con la lectura del mensaje del Papa Francisco. «Quiero dirigir un sentido agradecimiento al Santo Padre, que también este año ha querido indicarnos el camino a seguir. Nada como el lema del Meeting de este año resume la experiencia hecha con el tiempo, la certeza de que el otro es un bien para mí, para nosotros. El valor de cada persona consiste en el hecho de que existe».

Giorgio Vittadini, presidente de la Fundación por la Subsidiariedad aludió a la celebración más importante de los setenta años de la República. ¿Qué nos enseña la historia? «Hoy estamos acostumbrados a una vida pública hecha de continuos desencuentros y deslegitimaciones. Pero no siempre ha sido así. En el origen de nuestra República había un camino alternativo, marcado por personas que no renunciaron a crear, sostener y dirigir, aun perteneciendo a culturas políticas distintas. La fuerza de aquellas clases dirigentes consistió en implicar al pueblo, permitiendo el compromiso de gente diferente en favor del bien común». Si no recuperamos «la evidencia elemental de que el otro es un bien, será difícil salir de esta situación. Volver a encontrarnos, superando las dificultades ideológicas: este es el camino que queremos hacer y la contribución que queremos ofrecer a toda la sociedad italiana».

El primer mensaje del presidente de la República se dirigió a los organizadores y voluntarios del Meeting: «Sois un recurso muy valioso para nuestra sociedad. Al daros las gracias quiero invitar a todos los jóvenes a moverse por una pasión, por un ideal. La República es joven y ha atravesado y superado muchas pruebas duras. Para seguir adelante necesitamos que los jóvenes sean protagonistas de su propia historia. Este factor vale más que cualquier indicador bursátil».

Citando a don Giussani, el presidente vislumbró el punto crucial de la recuperación en la conciencia de que «el yo no es autosuficiente. Para realizarse necesita un “tú” que ponga de manifiesto la exigencia de convertirse en un “nosotros”. Sin un camino que lleva al nosotros, el yo se debilita. Por eso es tan importante reconocer el valor del diálogo. El egoísmo no genera un rescate civil». . «En cambio, la Constitución nos obliga a trabajar para hacer más fuerte al pueblo italiano en su relación con una Europa que no siempre nos satisface, pero que no puede realizarse de otro modo. También en Europa el camino a recorrer es el de la humanidad, la seguridad y la acogida para combatir a los que quieren y provocan las guerras. Sin Europa, ningún país podrá afrontar por sí solo el problema de la inmigración. Debemos impedir que el miedo coarte nuestro futuro».

Después se sucedieron tres preguntas del público. Carlo, estudiante de Letras, preguntó al presidente cuál es la verdadera contribución identitaria que puede ofrecer Italia. «Nuestro país -respondió- tiene una gran riqueza que es fruto de su historia. En setenta años de vida se han producido fenómenos que han generado unidad, sobre todo la educación, pero también la televisión. Es cierto que esto ha llevado a una homogeneidad creciente que no debería eliminar las diferencias. Los desequilibrios hay que corregirlos, no cancelarlos. Pero también hace falta la unidad de Europa y del género humano. Italia tiene mucho que decir al mundo, tenemos un patrimonio importantísimo».

Davide preguntó por los valores que reflejan hoy los grandes ideales que dieron vida a la República. «¿Qué puede unir hoy a un pueblo?». «En momentos históricos de cambio de época a veces se idealiza el presente. Los valores que permanecen son siempre los de la paz, la libertad y el crecimiento social. Perseguirlos sigue siendo un compromiso nada desdeñable».

La última en preguntar fue una estudiante de Ciencias Políticas: «Los jóvenes a veces nos enquistamos en los problemas cotidianos como encontrar un empleo o una casa. ¿Qué nos pueden enseñar los setenta años de historia de la República?». Respuesta: «Los jóvenes se enfrentan a grandes dificultades que nos interpelan y exigen respuesta a todos nosotros. ¿Cómo recuperar la inventiva? Hay que conjugar visión y realismo, coraje e iniciativa. Crear condiciones favorables al desarrollo de las capacidades de las que disponen los jóvenes es tarea de las instituciones. Conjugar el trabajo de las instituciones y el coraje de los jóvenes tal vez sea el mayor problema que tenemos en nuestro país».

>Meeting Rimini

El presidente Sergio Matarella celebra en el Meeting los 70 años de la República italiana

| 0 comentarios valoración: 3  20 votos

Madre Teresa, protagonista de una de las exposiciones del Meeting

La Madre Teresa de Calcuta será canonizada por el Papa Francisco el 4 de septiembre de 2016. El Meeting ha preparado una exposición en la que ofrece un itinerario para conocer a esta monja sencilla que dedicó toda su vida a los pobres por amor a Cristo, y que dejó en herencia muchas hermanas y hermanos dedicados a las necesidades de los más pobres entre los pobres.

La exposición recorre la vida de la Madre Teresa a través de documentos inéditos que se han recuperado después de su muerte: cartas que la religiosa escribió a su familia, a su padre espiritual, al arzobispo de Calcuta, a su familia de misioneras de la caridad, que permitirán a los visitantes encontrarse con su humanidad y cotidianeidad. Junto a estos textos, los videos y las fotos, también se expondrán objetos que pertenecieron a la Madre Teresa, como su sari, su hábito blanco con rayas azules, así como muchos de los reconocimientos que se le atribuyeron, como el premio Nobel de la Paz en 1979.

Madre Teresa, protagonista de una de las exposiciones del Meeting

| 0 comentarios valoración: 1  61 votos
>Meeting 2016

El presidente de la República italiana inaugurará el próximo Meeting de Rímini

Durante la presentación de la XXXVII edición del Meeting de Rímini, su presidenta Emilia Guarnieri anunció que el presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, será el encargado de inaugurar este evento el próximo 19 de agosto.

“Es propio de la tradición del Meeting confiar la comunicación de los contenidos a la sugerente energía de la belleza”. Así presentó Guarnieri el espectáculo inaugural de este año, titulado “Un solo canto”, con la cantante italiana Tosca, la soprano libanesa Tania Kassis y la joven intérprete siria Mirna Kassis, que interpretarán tres fragmentos de su repertorio, alternados con la lectura de algunos fragmentos del poeta portugués Fernando Pessoa. “La experiencia de la belleza se convierte así en ocasión para intuir una positividad posible en la vida, para alzar la mirada y abrirla de par en par a la realidad. Esta pasión por una verdad que se comunica mediante lo bello vuelve a ser este año el alma del espectáculo inaugural”.

Junto a Guarnieri, durante la presentación intervinieron también tres importantes protagonistas del próximo Meeting, como son la cantante y actriz italiana Tosca, el presidente emérito de la Cámara italiana de diputados, Luciano Violante, y Mons. Silvano Maria Tomasi, arzobispo y miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz.

Violante presentó el trabajo dedicado a los setenta años de historia de la República italiana, que en el Meeting tomará forma con seis encuentros y una exposición titulada “Le encuentro de uno con el otro. Genio de la República (1946-2016)”. Un proyecto que nació de una intuición de Violante al final del Meeting 2015, constatando la necesidad de hacer memoria, sobre todo para los jóvenes, de la historia de la República.

Por su parte, Mons. Tomasi abordó los grandes desafíos que el fenómeno de la inmigración plantea a todos, un tema dramáticamente actual que en el Meeting se profundizará y analizará en muchas ocasiones, especialmente en la exposición “Era forastero y me acogisteis”.

“Hoy hemos querido detenernos en estos tres grandes momentos del próximo Meeting –dijo Guarnieri al cerrar el acto– con tres amigos del Meeting, tres invitados extraordinarios que nos ayudan a adentrarnos más en el lema de este año, ‘Tú eres un bien para mí’, una afirmación, un horizonte que muestra una certeza que hay que descubrir y experimentar en toda su verdad, tan sencilla, tan dramáticamente actual y al mismo tiempo tan cargada de preguntas y provocaciones para cada uno de nosotros”.

>Meeting 2016

El presidente de la República italiana inaugurará el próximo Meeting de Rímini

| 0 comentarios valoración: 1  57 votos
>Meeting 2016

'Tú eres un bien para mí'. La provocación del Meeting para este verano

El momento histórico actual se caracteriza por una profunda crisis cuya principal consecuencia es una desconfianza general a la hora de afrontar el presente y mirar hacia el futuro. Se desmoronan modelos de convivencia social y civil que hasta ahora habían garantizado el bien común; una generación entera, los llamados ni-ni, han renunciado a estudiar y a trabajar; el fenómeno de la inmigración y de los refugiados –aparentemente imparable– afecta ya a toda Europa; la violencia del terrorismo, sobre todo tras los trágicos acontecimientos en Francia, crece de un modo cada vez más amenazante. El otro, el diferente, lo que está "fuera", aparece como una amenaza, es visto y considerado desde una óptica sobre todo instrumental y utilitarista.

En estas dramáticas circunstancias, el Papa Francisco ha convocado el Jubileo Extraordinario de la Misericordia. "Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une a Dios y al hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado".

La naturaleza del hombre y la realidad misma indican de hecho la inexorabilidad de una relación, de un encuentro continuo con la realidad como primera necesidad para descubrir la verdad de uno mismo y del mundo. Familia, hijos, amigos, colegas, un pobre encontrado casualmente en la calle: son desafíos con los que medirse diariamente. A menudo, la sustitución de las relaciones y "contactos" de carne y hueso por otras más cómodas, automáticas y siempre disponibles –aunque en último término ausentes– de los espacios virtuales puede generar una profunda soledad, pero también la ilusión de autonomía, de una última libertad extrema, que ya no depende de ningún vínculo. El hombre necesita al otro para compartir deseos, proyectos, fatigas, sacrificios, miedos, dolores: para compartir el motivo por el cual existe. La comunidad se forma y se crea exactamente por esto.

Y por tanto el yo de cada hombre existe ante todo como una historia, formada de rostros, de relaciones y de circunstancias que se despliegan con el paso del tiempo.

¿Cómo es posible mirar al otro de una forma nueva, no simplemente tolerando al que es diferente sino vislumbrando y apostando por el hecho de que "tú" eres y representas una positividad última de la que "yo" necesito para vivir? ¿Qué hace posible una posición humana como esta que acabamos de describir?

La historia del siglo XX, con las guerras mundiales, nos recuerda a todos el intento de diversas y contrapuestas ideologías de eliminarse mutuamente, de eliminar al otro: la memoria nos muestra sufrimientos atroces y millones de muertes, pero también que en un cierto momento fue posible percibir al otro –que hasta apenas unos días antes era el enemigo a combatir– con su diferencia como un recurso, como un bien. Fue exactamente en ese momento histórico cuando nació Europa. De hecho, sin una experiencia de positividad, capaz de abrazarlo todo y a todos, no es posible volver a empezar.

Mediante exposiciones, espectáculos, mesas redondas, testimonios, el Meeting 2016, con sus diversos lenguajes, narrará historias de integración y de perdón, pondrá sobre la mesa las grandes emergencias de hoy, dará la palabra a los protagonistas de la cultura y de la expresividad, se confrontará con los desafíos de la tecnología y la innovación, intentará mirar el trabajo y la economía sin demonizaciones moralistas, reunirá pedazos de la historia pasada. Nos gustaría que en el próximo Meeting también pudiera estallar la belleza de una positividad y esperanza capaces de atraer la libertad de cualquiera y hacerle desear un cambio para sí mismo y para el mundo.

>Meeting 2016

'Tú eres un bien para mí'. La provocación del Meeting para este verano

| 0 comentarios valoración: 1  54 votos

Perseguidos, no aplastados

Davide Giuliani

Un testimonio conmovedor porque abre el corazón de par en par. En el espacio de dos horas los kilómetros que separan a Rímini de Iraq y Siria se borran y el pueblo del Meeting se estremece. Todo el bullicio del recinto ferial se detuvo. Miles de personas escuchando el testimonio de Douglas Al-Bazi, párroco iraquí en Erbil, y el padre Ibrahim Alsabagh, franciscano responsable de la comunidad latina de Alepo. Todos son atraídos por sus palabras que hablan de sufrimiento, sí, pero también de certeza en el presente y esperanza en el futuro. El impacto emotivo en la sala es fuerte y se ven varias lágrimas.

El primero en intervenir es el padre Douglas: “Yo soy el pueblo de los cristianos en Iraq”, dice con fuerza. Ha huido en dos ocasiones de ataques con explosivos, estuvo secuestrado durante nueve días, sin agua, y ha sido víctima de disparos. Su historia está marcada por el sufrimiento, que se refleja en su intervención. “El padre Douglas pasará al número de nuestros mártires”, oyó decir al sacerdote que se encargó de negociar su liberación. Por eso comprende por qué de los dos millones de cristianos presentes en Iraq antes de la intervención americana de 2003 para abatir a Saddam Hussein solo queden 200.000, un pueblo que en los últimos cien años ha sido atacado hasta ocho veces.

“Atacan a los cristianos porque somos los últimos formados”, porque somos los últimos en difundir la cultura. Pero como todos los cristianos iraquíes, el padre Douglas no se deja aplastar por lo que sucede: “Cuando estaba en prisión, usaba los diez eslabones de la cadena con que me ataron para rezar el rosario. Miradme a la cara, ¿os parezco asustado? Pues así es mi gente”.

“No me toméis por uno que ha renunciado”, prosigue el padre Douglas. “Soy un sacerdote y creo que me matarán, pero me preocupo por mi comunidad igual que haría una madre. Creo que nos destruirán en Oriente Medio, pero la última palabra será la nuestra y será ‘Jesús nos ha salvado’”. Concluyó con una petición a todos los cristianos que viven en Occidente: “Sed nuestra voz”.

Distinto todo tuvo la intervención del padre Ibrahim, uno de los trece frailes franciscanos aún presentes en Siria. En su visita al Meeting de tres días, quiso aclarar inmediatamente cuál era su objetivo: “Estoy aquí para compartir la alegría de la fe”. Su parroquia se encuentra bajo protección del gobierno regular sirio, pero los yihadistas están tan solo a unos metros. De los bombardeos constantes no se libran las iglesias, las mezquitas, los niños ni los ancianos; al problema de la seguridad se añade también el coste de la vida, que cada vez es más cara. Un tiempo que el padre Ibrahim compara con el Apocalipsis: “Estamos en el caos, nos falta todo. ¿Cómo convencer a los cristianos de que se queden en este país? Muchos lo han abandonado y lo harán en el futuro”.

Lo que está en juego es muchísimo y es evidente para los que viven todos los días en Siria: “Si el Señor ha plantado la semilla de la cultura cristiana en Oriente Medio, nosotros tenemos derecho a llevar adelante este árbol. Nuestra tarea consiste en dar fruto allí, seguir testimoniando nuestra fe. ¿Cuánto tiempo haría falta si no para replantar el cristianismo en nuestra tierra?”

Perseguidos, no aplastados

Davide Giuliani | 0 comentarios valoración: 3  50 votos

Hacia un nuevo bienestar

G.G.

Reformar el Estado del Bienestar para garantizar a los ciudadanos educación, asistencia, servicios sanitarios eficientes y eficaces, pero ¿cómo? Introduciendo en las empresas y en la administración pública métodos e instrumentos de evaluación para medir los impactos y el grado de satisfacción de sus usuarios. El encuentro sobre el nuevo Estado de Bienestar celebrado en el Meeting de Rímini ha sido una confrontación abierta entre representantes del asociacionismo, de las empresas sociales, de las finanzas y de la administración pública.

La presidenta de la Compañía de las Obras Sociales, Monica Poletto, ha sido la encargada de moderar a los ponentes. “La persona con sus necesidades es la cuestión central –ha dicho Poletto–, el camino que hemos emprendido hoy es prometedor”

“En sectores como la educación, la sanidad o la cultura, los usuarios no pueden ver la calidad de los servicios antes de que se les presten. La eficacia de un curso de orientación laboral solo la puedo verificar al final, si encuentro trabajo. Hoy más que nunca la gente quiere evaluar la eficacia”, sostiene Giorgio Vittadini, presidente de la Fundación para la Subsidiariedad. “Como no se pueden juzgar a priori, existe una asimetría informativa que prejuzga la eficacia, y es peor aún cuando los servicios no se prestan”. Algunas regiones italianas, como la Lombardía, ya han introducido con óptimos resultados criterios de evaluación de los servicios que han elevado el nivel de calidad y el ahorro. “Los recortes en sanidad no se pueden aplicar de manera horizontal, igual para todos, sino que deben tener en cuenta varios criterios: satisfacción de los usuarios, eficiencia y eficacia que se traducen en ahorro, un elevado nivel de calidad de los servicios, respuesta a las necesidades de la gente”, señala la moderadora.

En esta línea se ha manifestado Donato Iacovone, director de Ernst&Young Italia: “Es fundamental, además de urgente, encontrar métodos que midan el impacto de las acciones destinadas a la colectividad, de forma que se puedan orientar las decisiones sobre en qué invertir para el bienestar de los ciudadanos. Esto vale para las empresas que deben realizar sus inversiones y medir los resultados obtenidos, y también para la administración pública, donde en un contexto como el actual los recursos son cada vez más escasos y las necesidades crecientes”. Iacovone ve en la filantropía una inversión para producir bienestar colectivo real. “La evaluación del impacto social es por tanto la brújula para entender cómo y dónde invertir, y permite una planificación optimizada, poniendo en juego de forma sinérgica a todos los actores”.

Como ejemplo, pone el nuevo modelo de evaluación desarrollado por su empresa, “una herramienta de evaluación aplicable antes y después a las organizaciones, públicas, profit y non profit, para medir su impacto sobre el bienestar de las comunidades. Se trata de un instrumento distinto, también en términos de finalidad, de formas de evaluación tradicional. De hecho, mide las necesidades y los impactos sociales en término de bienestar y competitividad de forma sistémica, concreta y fiable a partir de prioridades reales del territorio nacional, regional o comunal en cuestión”. Este modelo contempla la evaluación del impacto sobre las prioridades del bienestar con otra dimensión de análisis: la alineación con las prioridades estratégicas de la organización, una dimensión fundamental que sirve para identificar los intereses prioritarios sobre la base sobre la que construir relaciones”.

Hacia un nuevo bienestar

G.G. | 0 comentarios valoración: 2  40 votos
>Meeting de Rímini

La ausencia, ¿defecto o recurso?

“¿De qué es ausencia esta ausencia, corazón, que de repente te llena?”. Este verso del poeta Mario Luzi dará título a la próxima edición del Meeting por la amistad entre los pueblos, que se celebrará del 20 al 26 de agosto.

Como el poeta, el Meeting quiere interpelar al corazón del hombre, descubriendo en él la experiencia de una ausencia que, con una fuerza abrumadora, como el agua que escapa de un dique al romperse, lo inunda. ¿Pero cuál es el origen de esta ausencia? ¿De dónde viene? ¿Es un defecto, o puede ser un recurso?

No afrontar estas preguntas produce un empobrecimiento de la persona: la reducción del deseo, “la falta de meditación, la imprudencia o desesperada confusión o complaciente repetición de «verdades» que se han convertido en triviales y vacías”, como dice Hannah Arendt, la indiferencia ante los demás, la paradójica soledad dentro de un mundo hiper-tecnológico y siempre conectado, la sensación de ahogarse porque las circunstancias y los hechos de la vida se convierten en una cárcel, una especie de búnker del que no se puede salir.

El arte, la música, la poesía, expresiones en las que el Meeting de este año pondrá una particular atención, representan desde siempre el testimonio de esa irreductible ausencia que habita en el corazón del hombre, pero al mismo tiempo expresan ese grito y esa chispa de nostalgia capaces de suscitar el deseo de lo eterno.

Provocados y conmovidos ante la ausencia que reconocemos en nosotros mismos y en todos los hombres, trataremos de observar los diversos ámbitos del vivir (ciencia, y biología en particular, derecho, filosofía, economía, política), documentando cómo cualquier reducción del yo, aun inconscientemente, influye en la vida concreta y real de todos los días. Al mismo tiempo, seguiremos las huellas de hombres que, precisamente a partir de algo que falta en su vida, no se cansan de buscar, emprender y salir al encuentro.

¿Pero aún es posible para cada uno de nosotros un imprevisto, un pequeño deslumbramiento, capaz de hacer renacer el corazón, capaz de afecto y de amor, finalmente presente ante sí mismo y libre ante la realidad? ¿Dónde interceptar la mirada de alguien que todavía sepa sorprenderse y dejarse cambiar por lo que sucede?

Solo aceptar el desafío de esta posibilidad hace que aún siga valiendo la pena realizar el Meeting y participar en él.

>Meeting de Rímini

La ausencia, ¿defecto o recurso?

| 0 comentarios valoración: 2  71 votos

La imagen del día

>Meeting de Rímini
>Meeting de Rímini

Vista general de un colorido pueblo conocido por los lugareños como Kampung Warna-Warni en Malang, Java Oriental (Indonesia). Fully Handoko (EFE)

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP