Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
4 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Crisis en Honduras

"La OEA, la gran decepción", entrevista a  Carlos Ávila, rector de la Universidad José Cecilio del Valle

P.D.

¿Qué valoración hace de la vuelta de Manuel Zelaya a Honduras? 

Su forzado regreso da la oportunidad de retomar y corregir lo que nunca debió ocurrir, como fue sacarlo del país. Ahora, estando en suelo patrio, comienza la comunidad internacional (¿incrédula?) a ser testigo del mal mayor que probablemente se desataría si a Zelaya se le hubiera detenido aquella madrugada del 28 de junio y se le hubiera llevado a un inmueble o a instalaciones públicas de seguridad: habrían ocurrido muertes, violaciones a derechos  humanos, más vandalismo, intromisión de tropas extranjeras (Hugo Chávez siempre lo vociferó).

Hoy, su presencia voluntaria en una delegación diplomática es una forma de "extradición virtual" puesto que las instalaciones gozan del respeto de sus seguidores, de los gobiernos "albistas" que le apoyan, de los organismos internacionales, y permite a los poderes del Estado el continuar con el proceso judicial correspondiente, que se vio interrumpido con su salida inapropiada del país.

¿Cuál puede ser la solución dialogada? ¿Es conveniente que se celebren las elecciones de noviembre?

La crisis que hoy vivimos no se resuelve con un diálogo entre "las partes" en que han partido a la nación. No existen más que dos partes en este problema: la ley y José Manuel Zelaya Rosales. El problema no es entre el presidente de la República Roberto Micheletti y José Manuel Zelaya, ellos no tienen nada que dialogar, el problema es entre Manuel Zelaya y la Justicia.

Lo que procede es ejecutar el debido proceso jurídico que corresponde a los órganos judiciales y al acusado, José Manuel Zelaya Rosales. Debe llamarse al pan pan y al vino vino. Las voces que deben estarse escuchando son las del Poder Judicial, requiriendo al acusado a presentarse para defenderse ante el juzgado correspondiente por los cargos que han sido presentados en su contra, y la de éste asumiendo la responsabilidad de los actos cometidos y demostrando al mundo entero su inocencia o, de no poder hacerlo, aceptando la culpabilidad de sus actos y el cumplimiento de la condena que le corresponda.

Con los requerimientos del Poder Judicial, el Poder Ejecutivo, presidido por Roberto Micheletti, debe cumplir con sus atribuciones para ejecutar esas disposiciones tanto en las relaciones internacionales ante el Gobierno de Brasil, que se inmiscuyó en una situación de los hondureños, como en lo interno a través de los órganos encargados de que se cumplan las órdenes judiciales correspondientes. Ningún otro Gobierno debe interferir en el debido proceso judicial. Si ya está albergado en la embajada de Brasil, desde allí debe salir y regresar a los juzgados o al sitio que se designe para su juicio, y de allí a su entera libertad o a cumplir la condena que se dicte en el sitio que se asigne para ello. No debe ser trasladado a lugar alguno distinto al que él mismo eligió como su domicilio para que se lleve a cabo el proceso judicial que debe encarar.

Las elecciones del próximo 29 de noviembre son parte de la forma democrática que siempre ha tenido nuestro país y no surgen precipitadamente en respuesta a los acontecimientos del pasado 28 de junio. El proceso electoral se inició en mayo de 2008, por lo tanto legalmente no deben suspenderse, deben por el contrario ser beneficiadas por una concurrencia masiva de los electores y, si se quiere, por una enorme observación internacional, aunque para Honduras el solo hecho de que se dude de su transparencia y legalidad es una muestra de insulto a toda la población honesta del país.

¿Cómo valora la postura de la OEA?

La Organización de Estados Americanos ha sido la gran decepción de los ciudadanos americanos que creen y defienden la democracia. Jamás habríamos imaginado a un ente como la OEA juzgando los acontecimientos suscitados en Honduras sin siquiera conocer la Constitución de la República de Honduras.

Las naciones miembros de la Alternativa Bolivariana para América Latina, ALBA, con la complicidad de su secretario general, José Manuel Insulza, hicieron gala de abuso de poder al emitir sanciones sin siquiera escuchar a las autoridades legalmente constituidas en Honduras. La Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional de la República, el Ministerio Público (Fiscalía General de la República), la Procuraduría General de la República (Representante Legal del Estado) y el Comisionado de los Derechos Humanos nunca han dejado de estar conformados y actuando cada uno en el marco de las atribuciones que les confiere la Ley.

En su visita a Honduras, Insulza se comportó como un inquisidor sin darse la oportunidad siquiera de escuchar a las autoridades indicadas y más bien expresando amenazas sobre las plagas que caerían sobre Honduras ante la negativa de ejecutar el fallo que ya se habían atrevido a emitir en contra del país.

Posteriormente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos se presentó en Honduras para confirmar la existencia de los "miles de muertos y heridos", "miles de personas privadas de su libertad", "cientos de torturados y de personas desaparecidas", que le habían sido denunciadas por la gran cantidad de organizaciones no gubernamentales supuestas defensoras de derechos humanos y miembros de la anterior administración. La visita fue frustrante para sus objetivos puesto que la verdad encontrada fue muy distinta a lo que ya poseían en su informe y sin embargo no han sido capaces de emitir una llamada de cordura o de atención a quienes se atrevieron a levantar tanta información falsa que recorrió el mundo y que no ha sido en igual forma desmentida.

Tres hechos más mantienen defraudado a Honduras y al mundo democrático sobre la postura de la OEA: En primer lugar, fueron los mismos países que condenaron a Honduras los que "históricamente" resolvieron el querer forzar el retorno de Cuba a la OEA, aun cuando una vez hecha pública su resolución el propio Fidel Castro les correspondió con una posición de pleno rechazo a la muestra de congratulación que quisieron hacer para con su "gobierno y sistema democrático". En segundo lugar, no se envió Comisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a Cuba para verificar el cumplimiento de la Carta de los Derechos Humanos en la isla antes de abrirla la puerta; sin embargo, y éste es el tercer hecho, sin escuchar ni verificar en Honduras la génesis de los acontecimientos del 28 de Junio, no sólo se le cerró la puerta sino que se le expulsó de la OEA.

¿Por qué Brasil en este caso parece haberse acercado a Venezuela?

Aun bajo el riesgo de pecar por falta de información general sobre el caso, puedo compartir el criterio que manejamos de que el plan de retorno de Zelaya se da al verse en precario el boicot pretendido al proceso electoral. Hay hechos que lo documentan. La presidenta del Tribunal Electoral de Guatemala atendió la visita del Tribunal Supremo Electoral de Honduras para conocer el proceso electoral que se estaba desarrollando en el país y, habiendo concluido su visita, declaró que se unía a las actividades de fortalecimiento del proceso (observadores internacionales). Pero, al publicarse dichas declaraciones, el presidente de Guatemala la desautorizó y expresó que Guatemala no reconocería el proceso electoral.

El pasado 20 de septiembre, el Gobierno de Panamá anunció el que Panamá sí reconocería los resultados del proceso electoral y que iniciaban la coordinación con el TSE para tales fines. Éste fue el detonante de todo, pues la comunidad internacional ya no presentaba la integración granítica que creían poseer y comenzaban a darse decisiones de cordura y comprensión a la situación interna de Honduras.

Con este paso dado por Panamá y la convocatoria de la ONU para su Asamblea General, se pusieron en acción las estrategias que poseen los gobiernos que apoyan a Zelaya para su pretendido regreso a la presidencia de la República y con ello, gracias a Dios, se vuelve al punto en que debió continuar el proceso legal contra sus actuaciones de traición a la patria por los que la Corte Suprema de Justicia emitió sentencia y orden de captura.

Supuestamente el Plan fue estructurado en Venezuela y tenía como objetivo el albergar a Manuel Zelaya en la sede la Oficina de las Naciones Unidas en Tegucigalpa, capital de la República de Honduras, pero ante la ansiedad de demostrar su protagonismo en la imposición del retorno a la presidencia de la República de Zelaya, Hugo Chávez "dio la primicia noticiosa al mundo", antes de que se hubiera concretado el ingreso real de Zelaya a las oficinas de la ONU en Tegucigalpa, lo que provocó que los que habían sido organizados para acalorar el "éxito de esta operación", haciendo alarde de un triunfo, se dieran cita en las calles aledañas a la mencionada sede sin pensar que ello se volvía más bien un impedimento al logro de su propósito.

Ahora bien, aun cuando no se conoce a ciencia cierta por qué Brasil se prestó a esta maniobra, nos atrevemos a plantear dos hipótesis. Primera: La sede de la delegación diplomática de Brasil es la sede de delegación diplomática de países miembros de la ALBA que se encuentra más próxima al edificio de la sede de la ONU -que era su aparente objetivo inicial conforme los anuncios anticipados de Hugo Chávez- y quienes le transportaban, y probablemente el mismo Zelaya, debieron tomar una decisión ante la imposibilidad de llegar a alcanzar su misión. Y la segunda hipótesis es que Brasil sí sabía y participó desde un inicio en este ingreso ilegal de Zelaya a Honduras, y así se convocó a sus seguidores a las calles aledañas a la sede de la ONU para facilitar su desplazamiento al verdadero sitio de su albergue.

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP