Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
3 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Elecciones en Chile

'El triunfo de Piñera cierra un ciclo', entrevista a Matta Alwin

P.D.

¿Qué puede suponer que Piñera venza en las elecciones del próximo domingo?

Las implicaciones de un eventual triunfo de Piñera pueden ser múltiples, según la perspectiva que se tome. Desde un punto de vista simbólico, implica el cierre de un ciclo que comenzó antes del 73, que dio paso al golpe de Estado, luego a la dictadura de Pinochet -la etapa más oscura de la historia de Chile-, y finalmente a casi 20 años de gobiernos democráticos de la Concertación, la época más próspera de nuestro país. Así, el regreso de la derecha al poder, vía elecciones populares, podría entenderse como la concreción de un compromiso de todos los sectores políticos en torno a los valores de la democracia y como una superación de ciertos paradigmas que dividieron a Chile entre pinochetistas y demócratas.

Por otra parte, creo que Chile goza actualmente de una institucionalidad económica y política sólida, aunque corregible. De esta manera, hoy existen ciertos consensos generales acerca del modelo económico y del sistema político que no debieran variar sustancialmente si gana la derecha. Sin embargo, existen énfasis diferentes entre la Concertación y la llamada Coalición por el Cambio de Piñera. Uno de los principales es el rol que un sector y el otro asignan al mercado y al Estado como motores de desarrollo. Así, para la derecha, el crecimiento económico y la estabilidad social descansan fundamentalmente en el libre mercado, mientras que para la coalición gobernante, en una combinación de aquél con políticas redistributivas y de protección social dirigidas por el Estado.

Otra diferencia entre la Concertación y la derecha se encuentra en el ámbito de la "agenda valórica", que incluye temas como los métodos de control de la natalidad, las uniones homosexuales y otros similares. Aquí encontramos una derecha con tendencia al conservadurismo -especialmente por parte de la UDI-, mientras que la Concertación adopta posturas más progresistas.

Finalmente, es posible, aunque no seguro, que un gobierno de Piñera implique una radicalización de ciertas organizaciones sociales, especialmente las de más izquierda, que ven como una amenaza a sus derechos y a aquellos que están en vías de conquistar, a una coalición de derecha en el poder.  

¿La victoria de Piñera puede suponer que se ha pasado definitivamente página de la dictadura de Pinochet?

El eventual triunfo de Piñera simboliza, de alguna manera, el cierre de un ciclo, que comenzó poco antes de la dictadura militar de Pinochet, apoyada por la derecha, y que concluye con un regreso de ese sector político al poder, pero esta vez por elección popular, consolidando así un consenso general en torno a los valores democráticos y al respeto irrestricto a los derechos humanos. Es decir, la derecha, en caso de que Piñera sea electo, se juega una oportunidad histórica de demostrar que se ha desligado de sus fantasmas y líderes del pasado y que efectivamente son una legítima alternativa de gobierno.

¿La Concertación está agotada? ¿Por qué?

La Concertación es la coalición política más exitosa de la historia de Chile y, probablemente, una de las más exitosas de Latinoamérica. Ella permitió una transición democrática pacífica y con justicia en muchos de los casos de violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura de Pinochet. Pero, además, logró índices de desarrollo económico y social que pocos países pueden mostrar en un espacio de tiempo tan limitado. Por lo mismo, creo que la Concertación es un proyecto político plenamente vigente, que aún tiene mucho para aportar a Chile. Sin embargo, sin duda que después de casi 20 años en el poder ha sufrido un desgaste que la obliga a replantear sus postulados, a reinspirarse y, sobre todo, a renovarse en sus propuestas y en sus liderazgos. Si gana la derecha, claramente va a haber un reordenamiento de fuerzas en su interior, emergiendo una Concertación distinta a la que actualmente conocemos. Pero eso está lejos de implicar su fin o el agotamiento de su proyecto.

¿Qué valoración hace del legado de Bachelet?

En mi opinión, el gran legado de la presidenta está dado por el cambio cultural que ella ha representado para Chile. Pocos años atrás era absolutamente impensable que una mujer, y además con su historia de madre soltera, de cultura de izquierda y que vivió en la clandestinidad y en el exilio, pudiese llegar a la primera magistratura del país. Éste es un cambio cultural que se siente en todos los ámbitos de nuestro país y que parece haber llegado para no irse más. Por otra parte, reconozco en la presidenta un estilo de gobernar humano y cercano a la gente, que explica, más allá de cualquier política pública emprendida por su gobierno, sus altísimos índices de popularidad, que superan el 80% de adhesión. 

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP