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3 DICIEMBRE 2016
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>Cumbre UE-Latinoamérica

Se quedó en poco

Rafael Vázquez

¿Qué balance se puede hacer de la cumbre?

Jorge Salaverry: La VI Cumbre Unión Europea - América Latina y el Caribe (UE-ALC) ha concluido sin grandes logros. Tan es así que el simple relanzamiento de las negociaciones UE-MERCOSUR se presenta como uno de los más relevantes, después de que, como se sabe, esas negociaciones han estado estancadas muchos años. A pesar de eso, el reinicio de negociaciones se ha destacado con mucha más fuerza en los medios de comunicación que el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica que se rubricó hoy. Ese acuerdo, que además de incluir un tratado de libre comercio tiene sólidos componentes de diálogo político y de cooperación, es muy amplio. Ojalá que en un futuro no muy lejano se alcance algo parecido con MERCOSUR. Pero por de pronto lo que hay que celebrar de verdad es el acuerdo europeo-centroamericano.

También con Colombia y Perú hubo avances en materia de convenios comerciales. Éstos fueron posibles debido a que en la V Cumbre UE - ALC celebrada hace dos años en Lima, la Unión Europea decidió flexibilizar la posición que tenía de negociar sólo con bloques de países y no de forma bilateral. De haber insistido en esa posición no se hubiese logrado nada con Perú y Colombia, ya que ambos países son parte de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), a la que también pertenecen Ecuador y Bolivia. Estos dos últimos países -sobre todo Bolivia- han interferido la consecución de un acuerdo Unión Europea-CAN.

Pedro Fernández Barbadillo: Ha sido una cumbre muy poco importante. Por un lado, la crisis económica hace que cada país y cada bloque se centre en sus problemas. Por otro lado, Rodríguez Zapatero es un apestado en política internacional debido a sus extravagancias y a su falta de seriedad, y la mayoría de los líderes de cierta importancia han buscado excusas para no asistir. ¿Alguien recuerda que Rodríguez es el presidente de turno de la UE? ¿Han contado con él Sarkozy, Merkel y Berlusconi para planear la respuesta a la crisis financiera griega? De la consideración que se tiene a Rodríguez en la diplomacia internacional da idea que dos presidentes, Evo Morales y Cristina Fernández de Kirchner, se han permitido inmiscuirse en asuntos internos españoles, como el procesamiento al juez Garzón, algo que ellos no consentirían a los gobernantes españoles. La debilidad del Gobierno socialista queda demostrada con la ausencia de reacción ante las declaraciones de estos dos aliados suyos.

Mencionan la reapertura de las negociaciones entre MERCOSUR y la UE, ¿hay alguna posibilidad de que logren algún éxito?

Jorge Salaverry: Es muy difícil predecir un buen suceso. Son muchos los intereses encontrados en ambas partes.

Pedro Fernández Barbadillo: Este tipo de negociaciones lleva mucho tiempo, por lo que no podemos pronunciarnos. Brasil es una potencia emergente, cuyo PIB ya ha superado al español o está a punto de hacerlo. Desde los años 90, Brasil lleva una política exterior compartida por todos los partidos y cuyo objetivo es convertir al país en la mayor potencia de Sudamérica, con capacidad militar y con autoabastecimiento energético. Argentina vuelve a encontrarse en una de sus periódicas crisis económicas, con evasión de divisas, estrangulamiento de la producción, excesivo intervencionismo... Sobre el papel, estos acuerdos pueden beneficiar a ambos bloques: nuevos mercados, seguridad para las inversiones, descenso de precios de los productos... Como digo, es algo que lleva mucho tiempo. Téngase presente además que la UE es una organización no sólo económica, sino también política (legislación y tribunales comunes). MERCOSUR no pasa por ahora de ser una organización económica con muchas excepciones al comercio entre los miembros. 

¿Qué importancia ha tenido que no haya podido asistir Porfirio Lobo, el presidente de Honduras?

Jorge Salaverry: Los presidentes del grupo bolivariano, liderados esta vez por el presidente Lula da Silva, de Brasil, amenazaron con no asistir a la cumbre si asistía el presidente Lobo. Es lamentable que Lula haya adoptado esa posición. No se pueden negar los méritos de Lula en materia de logros económicos y sociales en Brasil, pero su actuación con respecto a Honduras ha sido mezquina. Nadie puede negar que el presidente Porfirio Lobo resultó elegido por el pueblo hondureño en un proceso electoral libre, democrático y totalmente transparente. No obstante, el presidente Lobo estuvo en Madrid para firmar el Acuerdo de Asociación Unión Europea - Centroamérica, el logro máximo de la cumbre.

Pedro Fernández Barbadillo: Venezuela es un país que se está cayendo a pedazos: hay desabastecimiento de alimentos y productos básicos (carne, arroz, papel higiénico) en los mercados, cortes de suministro eléctrico, corrupción imparable, delincuencia espantosa, descenso de la producción de petróleo... Sin embargo, Hugo Chávez sigue siendo capaz de imponer algunos de sus deseos al resto de Iberoamérica e incluso a Estados Unidos y España. El rechazo a Porfirio Lobo, presidente electo de Honduras después de que el Congreso destituyese a Manuel Zelaya, es una muestra. El pueblo y las instituciones hondureñas rechazaron el plan chavista para que Zelaya se mantuviera en el poder, y Chávez se lo está haciendo pagar. Da pena que España contribuya al aislamiento de este pequeño país. Lobo pidió la asistencia del príncipe de Asturias a su toma de posesión y el Gobierno de Rodríguez rechazó la invitación. Al menos, aunque Lobo no ha estado presente, ha habido una delegación hondureña que ha participado en la cumbre, incluso en el acuerdo entre Centroamérica y la UE.

¿Cómo es de relevante que se haya cerrado el acuerdo de libre asociación con Centroamérica?

Jorge Salaverry: Es muy relevante. Se abre una gran oportunidad para que el intercambio comercial entre la UE y los países centroamericanos crezca considerablemente. Centroamérica puede decir con orgullo que es el primer bloque de naciones latinoamericanas que logra un acuerdo de esa naturaleza y alcance. La región tiene también en operación un tratado de libre comercio con los Estados Unidos de América, pero el acuerdo rubricado es más que un simple TLC porque tiene dos componentes adicionales muy importantes en materia de diálogo político y de cooperación.

Pedro Fernández Barbadillo: Los países centroamericanos y la UE podrán venderse mutuamente productos alimenticios. Para Centroamérica es una posibilidad de aumentar sus ingresos mediante exportaciones a nuevos mercados. También se han hecho planes para aumentar la inversión económica europea y las ventas de equipos industriales. Lógicamente, es una oportunidad para las empresas españolas, algunas de las cuales ya están presentes en varios de estos países, como Unión Fenosa, Telefónica y Sacyr, que ha recibido la adjudicación de las obras de ampliación del canal de Panamá. Para España, otros puntos importantes son la participación de los agricultores y ganaderos españoles en las cuotas de leche, queso y carne que se ha concedido a la UE y, además, el régimen del plátano canario, ya que en diez años los aranceles europeos al banano se reducirán por debajo de la mitad. Estos detalles dependen de los técnicos comunitarios y de la presión de los funcionarios españoles en defensa de nuestros intereses nacionales.

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