Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
9 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

Gadafi contra los libios

Pablo Hispán

Desde Marruecos hasta Irán todos los gobiernos están teniendo que hacer frente a una imparable contestación interna de unas sociedades hartas de la autocracia y corrupción de sus elites y frente a las que se han levantado con el único deseo de poder decidir libremente su futuro. La rápida y precipitada salida de Ben Alí sirvió para constatar la vulnerabilidad de estos regímenes y alentar nuevas protestas. Aunque Mubarak trató de resistir el pulso de los manifestantes con diversas estrategias, la combinación entre la presión internacional y un ejército no dispuesto a provocar una masacre llevó al exilio al dictador egipcio.

Los Gadafi han aprendido la lección de lo ocurrido en Túnez y Egipto y el heredero, Saif Al Islam acabó con cualquier espejismo de una solución incruenta a las protestas al afirmar que estaba dispuesto a llegar a la guerra civil. El propio Muamar el Gadafi ha declarado también que no está dispuesto a huir y que luchará "hasta la última gota de su sangre". Hasta ahora la sangre derramada en Libia ha sido la de los cientos de opositores a Gadafi que han sido masacrados, incluso desde el aire, por los leales al dictador. Mientras esto ocurre en casi una decena de ciudades libias incluida la capital, en el seno del régimen se han producido dimisiones y es una incógnita si Gadafi mantiene el control absoluto del ejército o si, por el contrario, este se está fraccionando y el país se encamina hacia un conflicto civil de trágicas dimensiones.

Libia es un país poco articulado socialmente, con una gran dependencia tribal y con una zona oriental en torno a Bengasi en la que el islamismo radical influenciado por los Hermanos Musulmanes egipcios tiene gran pujanza. Gadafi, que lleva en el poder desde el golpe de estado que dio junto a un grupo de oficiales en 1969, estaba desde hace unos años tratando de articular una reforma que permitiese dar continuidad a su régimen -Jamahiriya- un sistema opaco basado en pocas estructuras formales de toma de decisión y en recompensar las lealtades personales de la elite del régimen. Dentro de esta política de búsqueda de bases más firmes para su régimen de cara a su sucesión, recuperó en 2006 las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Las protestas han venido en el momento más delicado para cualquier dictadura, cuando intentar cambiar, han provocado que se levante el velo que existía sobre la realidad del país y, aunque el dictador y su hijo no han dudado en sacar el manual de la agresión externa "sionista", "turcos", "corruptores de jóvenes", "Al Qaeda" y "Estados Unidos", la realidad es que se enfrenta a un levantamiento social semejante a los de Egipto o Túnez. Ahora que la comunidad internacional es consciente de que el dictador libio está dispuesto a llevar a cabo todo tipo de violaciones a los derechos de sus conciudadanos con tal de mantenerse en el poder, se comienza a plantear la necesidad de llevar a cabo acciones contundentes de presión. Merkel ha planteado ya la posibilidad de sanciones. En cualquier caso es un nuevo régimen que se está desmoronando y de nuevo se plantean dos incógnitas; cual será el siguiente y en qué dirección final se encaminan todas estas revoluciones. No sé si se puede decir que es el 1989 del mundo musulmán, pero ojalá que así sea porque nosotros lo estamos contemplando desde la orilla de enfrente.

Pablo Hispán es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Ceu-San Pablo

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP