Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
3 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

Una dulce mentira

Juan Orellana

La película tiene algo de fábula con moraleja, no sólo en el sentido de que muestra de forma muy divertida las consecuencias de la manipulación y la mentira, sino que perfila con mucho acierto cómo pueden cambiar las personas cuando se sienten utilizadas de forma instrumental. Afortunadamente el cinismo no tiene la última palabra, y el final hace honores a la comedia romántica más clásica.

Al portentoso trabajo de Audrey Tatou se añaden los magníficos trabajos de Nathalie Baye y especialmente de Sami Bouajila, auténtica revelación del film. La película está rodada con mucho oficio, muy mimada su puesta en escena y con momentos brillantes, como el de las sombras chinescas. Aunque el final se demora en exceso y no se puede decir que la película sea eminentemente hilarante, lo cierto es que es entretenida, simpática y deja un buen sabor de boca.

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP