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11 DICIEMBRE 2016
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40 años de la misteriosa muerte de Jim Morrison

Félix Caballero
Jim Morrison y The Doors vuelven a ser noticia, si es que alguna vez han dejado de serlo. Un músico y un grupo considerados entre los más influyentes e innovadores en la historia del rock no pueden dejar de ser actualidad nunca. Lo cierto es que el 3 de julio se han cumplido 40 años de la muerte de Morrison y hoy, día 5, se pone a la venta una caja conmemorativa con los seis discos de estudio grabados por The Doors con su carismático líder al frente. La banda registraría luego otros tres, pero ya nada sería igual.

Los seis álbumes, remasterizados y con sus correspondientes libretos, son The Doors (1967), Strange Days (1967), Waiting for the Sun (1968), The Soft Parade (1969), Morrison Hotel (1970) y L.A. Woman (1971). Contienen canciones tan memorables como Light my Fire -cuyo autor no fue Morrison sino el guitarrista Robby Krieger-, Riders on the Storm, Roadhouse Blues o L. A. Woman.

James Douglas 'Jim' Morrison Clarke (Melbourne, Estados Unidos, 8 de diciembre de 1943) murió a los 27 años, la misma edad que Jimi Hendrix y Janis Joplin, que habían fallecido también en trágicas circunstancias muy poco antes. En sólo nueve meses y medio desaparecieron los tres, dando lugar a uno de los años más trágicos de la historia del rock.

Morrison murió en París y está enterrado en el en el cementerio Père-Lachaise, lugar de peregrinación para fans de todo el mundo. Su tumba es el cuarto lugar más visitado por los turistas en la capital francesa, después de la Torre Eiffel, Notre Dame y el Centro Pompidou. Hay cámaras por todos lados, debido a que los fans ya han robado cuatro lápidas. La actual, colocada por los padres del cantante en 1991, dice en griego antiguo: "Kata Ton Daimona Eaytoy", que se presta a dos interpretaciones: "Al espíritu divino dentro de él" y "Creó sus propios demonios". En el cementerio Père-Lachaise descansan también muchos otros famosos, como los escritores La Fontaine, Moliere, Balzac y Oscar Wilde; los pintores Daumier, Ingres, Delacroix y Corot; los músicos Rossini y Chopin; y la cantante Edith Piaf.

Después de la grabación de L.A. Woman, Morrison decidió tomarse un tiempo libre y se mudó a París con su novia, Pamela Courson, en marzo. Por un tiempo, pareció contento con escribir y explorar la ciudad, pero luego volvió al alcohol y en mayo cayó de un segundo piso. El 16 de junio registró sus últimas grabaciones conocidas, cuando conoció a dos músicos callejeros y los invitó a un estudio. Los resultados fueron estrenados en 1994 en el LP pirata The Lost Paris Tapes.

El 3 de julio fue encontrado muerto en la bañera de su piso del barrio del Marais. La conclusión fue que falleció por un ataque al corazón, pero el hecho de que no se le hiciera la autopsia antes de ser enterrado y de que el forense cometiera en su informe oficial la negligencia de describir el cadáver como el de "alguien de más de 50 años y 1,90 metros de altura", cuando en realidad el cantante tenía 27 años y medía 1,78 metros, dispararon durante años las especulaciones sobre las verdaderas circunstancias de su muerte. Además, Pamela Courson mantuvo el cuerpo de Morrison durante más de cuatro días en el apartamento que compartían, depositando hielo a su alrededor para detener parcialmente el proceso de descomposición. También se dijo que el padre de Jim sacó el cuerpo de su hijo del cementerio para llevarlo a Estados Unidos.

¿Paro cardíaco o sobredosis de heroína?

Durante los años siguientes a su muerte, persistieron algunos rumores de que el deceso del cantante se había produjo por sobredosis de heroína en los baños del bar Rock n' Roll Circus, siendo su cuerpo trasladado por conocidos a la bañera de su casa. Supuestamente se le habría intentado reanimar allí con agua fría sin éxito.

Es indudable que Morrison había sido consumidor habitual de varios tipos de drogas (LSD, cannabis y peyote) y, según se dice, siempre defendió el uso de estas sustancias psicoactivas. Sin embargo, no es probable que consumiera heroína, principalmente porque tenía diagnosticada una fobia a las agujas. De hecho, cuando sorprendió a su novia Pamela inyectándose, fue en busca del proveedor, conocido de ambos, para darle una paliza. Se dice que la cocaína también era droga de su predilección por su efecto acelerador. Lo cierto es que, sobre todo, utilizó las drogas propuestas por la comunidad hippie para alcanzar estados de equilibrio y paz, además de alcohol en abundancia. Con todo, el antiguo socio de Morrison, Danny Sugerman, asegura en su libro Wonderland Avenue que la novia del cantante, que moriría poco después también de sobredosis, le confirmó que Morrison murió de una sobredosis de heroína y que había sido ella misma la que le había inyectado la droga debido al miedo del cantante a las agujas.

¿Fingió su muerte para escapar del estrellato?

También se dijo que el líder de The Doors había fingido su muerte para escapar del estrellato, ya que sus tarjetas de crédito y pasaportes aún siguen vigentes, supuestamente porque así lo especificó en un testamento poco antes. Los únicos que vieron su cuerpo fueron su novia y un médico que ya no ejercía. Varias personas afirmaron haber visto al cantante en un café de París, así como en varios sitios de mala reputación de Los Ángeles. Asimismo, se ha dicho que, después de su fallecimiento, una persona que decía ser Jim Morrison y vestía como él obtenía dinero mediante cheques a su nombre. De Elvis Presley también se afirmaron cosas parecidas. Ray Manzarek, el teclista de The Doors, responsable de la sugestiva música de órgano característica de la banda, no contribuyó precisamente a poner fin a este tipo de especulaciones cuando declaró que "si existe un tipo capaz de escenificar su propio fallecimiento -creando un certificado de muerte ridículo y pagando a un doctor francés-, poner un saco de ciento cincuenta libras dentro del ataúd y desaparecer a alguna parte de este planeta -África, quién sabe-, ese tipo es Jim Morrison. Él sí sería capaz de llevar todo esto a buen puerto".

Jim Morrison no fue sólo una estrella del rock, sino también uno de sus primeros y más grandes poetas, a la altura de Bob Dylan, con una notable obra lírica. Tanto las letras de sus canciones como sus poemarios han sido recogidos en diversas ediciones bilingües inglés-castellano por Fundamentos y Plaza & Janés. Cuarenta años después de su misteriosa muerte, escuchar sus canciones y/o leer sus poemas se antojan la mejor manera de rendirle tributo.

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