Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
7 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

La literatura era una fiesta

Álvaro de la Rica

Si ya se lee poco o mal, encima no demos más el coñazo con el temita: jamás se supo de nadie que leyera por tener alguien al lado que le reprochase no hacerlo. Yo cada año tengo que enseñar literatura universal a un grupo de cien alumnos de dieciocho años, de modo que creo que estoy en una posición privilegiada para despotricar. Pero no lo hago, salvo respecto de mí mismo, de mis limitaciones inmensas a la hora de enseñar, de abrirme a ellos, de transmitirles algo de valor. Por ejemplo el valor puro y simple de la lectura, tal y como la concibió mi venerado Agustín de Hipona hace dieciséis siglos.

Por decirlo con palabras de otro maestro, Harold Bloom  (¿Dónde se encuentra la sabiduría?, Taurus, 2005, un libro que si no habéis leído no sabéis lo que os perdéis), San Agustín fue el primero de una larga lista (que incluye a Cervantes, Montaigne, Proust, Joyce, Borges, Kafka, Steiner, Vila-Matas o Valeria Luiselli) que vinculó lectura y memoria. De ese modo creó una memoria autobiográfica, transformó la vida en texto y desafió a la muerte por medio del recuerdo escrito. Yo también estoy convencido de que la sola lectura "no nos salvará ni nos hará sabios, pero sin ella nos hundiremos en la muerte en vida" (Bloom, id).

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP