Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
7 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Editorial

Programa del PP: necesario pero obligadamente insuficiente

Y este domingo, por fin, se ha dado a conocer. El programa de Rajoy consiste, sustancialmente, en intentar repetir el "milagro económico" de Aznar. Recoge una reforma laboral que todos los sensatos llevan reclamando desde hace más de una década. La tasa de paro desde el pasado viernes supera el 21 por ciento, la más alta de la UE. La transición atribuyó a los sindicatos demasiado poder, Carrero Blanco fue asesinado al tiempo que se celebraba el proceso 1001 contra los líderes de CCOO, y todavía se está pagando. La reforma de la negociación colectiva prometida es una asignatura pendiente desde hace tiempo y el cambio en los modelos de contratación una necesidad. Los populares anuncian una bajada selectiva de impuestos: menos tributación del ahorro, recuperación de la deducción por la compra de vivienda, prolongación del IVA superreducido para adquisición de una casa.

Una bajada de impuestos complica el objetivo de reducción del déficit hasta el 4,4 por ciento en 2012, exigido por Bruselas. En 2011 superará el 8 por ciento cuando Europa exige el 6 por ciento. ¿Cómo va a logarlo un gobierno del PP sino sube los tributos? El objetivo es dificilísimo. La solución parece estar en lo que los populares llaman "la racionalización de estructuras administrativas y de coste, un nuevo sector público". Es la parte que suena mejor del programa siempre y cuando no se concrete sólo en una política de recortes y conceda un mayor protagonismo a la sociedad civil, haga efectiva la subsidiariedad. Esto último no se menciona, por desgracia, en el programa. Solo se habla del impulso del mecenazgo, para sustituir a las subvenciones. Se queda corto. En cualquier caso la irracionalidad de las administraciones públicas española es astronómica y el peso de la gestión directa de los servicios públicos desproporcionado. Sería una conquista que la crisis obligara a revisar el estatalismo, que también ha afectado a la derecha. Es buen signo que en lugar de hablar de Estado del Bienestar, se refieran a la sociedad del Bienestar. Se reconoce el valor de los emprendedores y se concreta en un tratamiento fiscal, será una medida muy pedagógica para superar cierta pasividad y mentalidad funcionarial de la sociedad española.

En el modelo productivo la insistencia en la política fiscal a favor de la compra de vivienda y del turismo apunta realismo. No se puede hacer el cambio de la noche a la mañana. Los populares se refieren a la innovación, es lo que más necesita España. Si no la impulsan de verdad el futuro está comprometido.

La transformación del modelo productivo depende, sobre todo de la educación, y en ese terreno el centro-derecha tiene mucha tarea por delante. Todas las leyes han sido leyes socialistas, el fracaso escolar es de los más altos de la OCDE. El PP promete una selección nacional de los profesores e impulso de la formación profesional. Hubiera sido necesaria una mención expresa al fomento de la libertad de enseñanza y una apertura al gran problema: la incapacidad de nuestra sociedad para transmitir quiénes somos a las nuevas generaciones. En el ámbito de la lucha a favor de la vida es refrescante el compromiso a favor de las mujeres embarazadas, si bien no se dice cómo se va a cambiar la ley del aborto.

Del programa de los populares se deduce que el Gobierno de Rajoy va a luchar contra el peso desmedido de la Administración pública. Habrá más libertad y menos intervencionismo. La música suena bien, sobre todo si se la compara con la cacofonía de los 7 años de Zapatero. Donde mejor puede estar el PSOE durante muchos años es en la posición y después de una abultada derrota. Lo que propone el PP son condiciones necesarias pero no suficientes para el cambio de una España sofocada por cinco millones de parados. Ese cambio sólo es posible cuando se retoman las razones profundas que hacen posible estar de pie frente a la adversidad: la estima por la realidad, que es siempre positiva a pesar de las dificultades; el deseo de conocer, de construir, de empeñarse en levantar un país mejor; la lucha por esa creatividad imprevista, preñada de trabajo, que cambia al mundo. Y, digámoslo aunque todos quieren censurarlo, la incansable búsqueda del significado de lo que hacemos, la intuición y la certeza de que la vida está en manos del Misterio bueno que hace todas las cosas.

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP