Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
9 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Editorial

Crisis Marilyn

La fuerza narrativa de Capote oscila entre el ensañamiento y la ternura para contarnos la personalidad de la actriz, la que fue su amiga. La inseguridad de la Monroe se hace asfixiante, la conversación entre los dos se convierte en una especie de laberinto que siempre lleva al mismo punto. Marilyn se compara con todas sus compañeras, detalla una y otra vez sus límites personales, sus incapacidades, recuenta sus fracasos. Se mira al espejo y pregunta insistentemente: "si alguien te pregunta cómo es verdaderamente la Monroe, ¿qué responderías?". Sólo al final del relato Capote contesta: "diría que es una adorable criatura". En esas pocas páginas aparece con toda su fuerza el drama de la libertad y de la identidad. La tortura de un yo construido sólo en función de sus capacidades, la necesidad de ser realmente libre. Es una cuestión económica.

De hecho, desde hace algún tiempo se viene hablando en ciertos círculos de la "economía de la identidad". El término ha servido de título a un libro de George Akerlof, Nobel de Economía de 2001. Su trabajo sigue la estela de otro Nobel, el ya clásico Gary S.Becker. Becker se hizo famoso al investigar el peso del comportamiento individual en la economía, se le considera el padre del concepto "capital humano". La economía de la identidad explica los efectos que tiene el modo de concebirse una persona en función del ámbito al que pertenece. La percepción que tenemos de nosotros mismos, por el modo en el que hemos usado nuestra libertad, tiene consecuencias en lo que esta escuela denomina "la utilidad y el bienestar".

En este momento en el que el Fondo Monetario Internacional ha pronosticado dos años de recesión se hace especialmente relevante desarrollar una auténtica "economía de la identidad". La creatividad necesaria para afrontar la difícil situación que tenemos por delante, para encarar el desempleo a una edad en la que no es fácil volver a encontrar trabajo, para encontrar energías que nos hagan capaces de asumir los nuevos retos y humildes para volver a empezar solo puede surgir de hombres auténticamente libres. Si seguimos, como Marilyn, mirándonos en el espejo de nuestras capacidades, nuestros errores y nuestros aciertos estamos condenados a la agonía. Sólo un hombre libre, con la identidad consolidada por su pertenencia al Misterio que hace todas las cosas, con la ayuda de otros hombre libres, puede usar de un modo creativo la razón, puede tener el afecto necesario para no sucumbir. Todos necesitamos que alguien nos haga saber que "somos adorables criaturas". La crisis tiene una dimensión religiosa insoslayable.

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP