Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
9 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Desde el escaño

El maldito copago

Eugenio Nasarre

Argumentaba el informe que en el sistema de seguros médicos es muy frecuente la fórmula de participación del asegurado en el pago (parcial) de los actos sanitarios concretos. La sanidad pública no debería apartarse de la lógica de este modelo para procurar un uso racional de los recursos públicos, siempre limitados.

Aquel informe fue acogido con alabanzas, pero muy pronto una buena parte de sus recomendaciones, las más exigentes, quedaron en el cajón del olvido. El caso del "copago" es especialmente emblemático. A la clase política, prácticamente sin excepción, le entró pánico hablar de él, porque intuía que sería una medida "impopular". Y lo que hizo fue demonizarla cada vez que se hacía patente la necesidad de racionalizar los recursos sanitarios y había alguien que se aventuraba a sugerir la adopción de tal medida. El copago ha ido, así, convirtiéndose entre nosotros en una "causa maldita".

Los años de bonanza económica han propiciado que nuestra sociedad haya vivido, en éste y en otros ámbitos, en un estado de creciente espejismo. Todo parecía posible y los recursos se nos antojaban ilimitados. Nadie quería ejercer de aguafiestas. Y a las Casandras, que también las ha habido, se les ha callado la boca enseguida.

Lo que puede resultar asombroso es que en medio de la crisis que nos azota este pánico, que nos atenaza y nos incapacita a tomar medidas imprescindibles, sigue pesando como una losa. Sabemos que todos los países de nuestro entorno (Alemania, Francia, Italia, Portugal...) han adoptado ya la medida. Sabemos que la financiación de nuestra sanidad, uno de los pilares de la sociedad del bienestar, es ya insostenible. Lo hablamos cuando tomamos un café o en nuestras casas con nuestros hijos. Y así se va generando un doble lenguaje en la vida pública y privada, que resulta perverso, porque aboca a la hipocresía y a la mentira.

Yo hago una modesta propuesta. Desempolvemos el "Informe Abril" y comencemos a debatirlo sin prejuicios, sin tirarnos los trastos a la cabeza, como lugar de encuentro entre las distintas fuerzas políticas. Esa era, por cierto, su vocación y, aunque hayan pasado dos décadas, a mí me parece más vigente y necesario que entonces. No, el "copago sanitario" no es ninguna maldición.

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP