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22 MARZO 2019
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Arranca Peña Nito

Rodolfo Soriano-Núñez

En cuanto al gabinete, me parece que nunca habrá gabinete perfecto. Ni en México ni en ningún otro país del mundo. Creo, además, que en México le prestamos demasiada atención a la integración de esa instancia que no es tan importante como, por ejemplo, la correlación de fuerzas entre el partido del presidente y el resto de los partidos en la legislatura. Como sea, una vía para mejorar el desempeño del gabinete podría ser reformar las leyes de modo que con cada cartera del gabinete se siga un procedimiento similar al del Procurador General de la República, aunque eso-en estricto sentido-tampoco garantiza que se resuelvan todos los problemas.

Lo que tendríamos que agradecer a Peña es que se haya evitado el efecto "gabinetazo" que vivimos con Zedillo y Fox, aunque tampoco se tuvo el efecto opuesto, el aplauso de la Bolsa, como ocurrió en 2006 cuando Calderón nombró a su gabinete. No creo que la reacción de la Bolsa o el tipo de cambio sea en realidad un buen indicador, pero en México nos gusta malinterpretar, para bien o para mal ese tipo de reacciones y el equipo de Peña entendió bien esto y sacó el nombramiento de esa lógica perversa. Lo logró al filtrar nombres con suficiente antelación y pulsar posibles respuestas a los nombramientos. Quizás es eso lo que explica las salidas de Beatriz Paredes Rangel o Enrique de la Madrid Cordero, a quienes muchos daban-incluso un día antes-por seguros en el nuevo gabinete.

¿Es un buen gabinete? No lo sé. Creo que era difícil que el gabinete fuera aclamado como en los 1950 o 1960, pues somos un país muy diverso y ni Peña ni el PRI contaron con mayorías sólidas en las elecciones presidenciales y legislativas.

Algo que me llama la atención, además del hecho que se haya reservado la integración definitiva, es que-a diferencia de Calderón o de Fox-Peña escogió a hombres con trayectorias políticas propias, que han tenido experiencia en cargos similares. ¿Eso garantiza algo? Tampoco. Pero hace que al menos se resuelva el problema de la experiencia, de construir relaciones con los medios, de no perder piso y de no querer comerse el mundo a puños.

Críticas

Es un gabinete que, como sucedía con el PRI a finales del siglo pasado, refleja equilibrios internos y externos y reconoce espacios a algunos grupos que fueron cercanos a Peña durante su campaña y antes. El más evidente es el de haber entregado la cartera de Energía a Pedro Joaquín Coldwell.

Se puede criticar que hay demasiados mexiquenses y que sean personas demasiado dispuestas a decirle que si al presidente, pero dudo que sea peor que lo que ocurría con Calderón y sus incondicionales. Ese es un riesgo inevitable de cualquier sistema de gobierno y ya dependerá de Peña y sus colaboradores que lo resuelvan bien.

Hay algunos nombramientos que no resultaron sorpresivos por la manera en que Peña gobernó en el Estado de México. Es el caso de Gerardo Ruiz Esparza en la secretaría de Comunicaciones y Transportes y, sobre todo, de Luis Videgaray en la de Hacienda y, en alguna medida, de Alfonso Navarrete Prida, aunque el linaje de Navarrete Prida se remonta a la colaboración cercana que tuvo con Jorge Carpizo y Jorge Madrazo en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Procuraduría General de la República.

Hubo nombramientos que buscan recuperar funcionarios con alguna participación en los gobiernos del PAN, pero que no representan propiamente al PAN, como José Antonio Meade, que pasa de Hacienda a Relaciones Exteriores, así como reacomodos de los esquemas que originalmente se filtraron a los medios, como la presencia de Emilio Lozoya en Petróleos Mexicanos, luego de que se pensó que estaría en Relaciones Exteriores que fue el destino de Meade.

Hay tres nombramientos, en cambio, que son particularmente interesantes. Son los de Manuel Mondragón y Kalb al frente de la Secretaría de Seguridad Pública, dependencia disminuida y en proceso de fusión con Gobernación. El de Emilio Chuayffet en Educación Pública y el de Rosario Robles en la Secretaría de Desarrollo Social.

Mondragón y Kalb llegó a la Secretaría de Seguridad Pública del DF luego de una de las peores tragedias de la seguridad pública en el DF, la de la discoteca News Divine. No es de las peores por el número de las víctimas, sí lo es por la manera en que se ha encubierto a los responsables de esa pesadilla que, como en el caso de la Guardería ABC de Hermosillo, muy probablemente quedará impune.

Mondragón trabajó con Marcelo Ebrard, pero-dado el procedimiento que se sigue en el DF-es una persona que contó al menos con la aquiescencia de Felipe Calderón que, como presidente de la República, ratificó su nombramiento.

Mondragón ha mejorado los tiempos de respuesta de servicios como el 066, pero ha hecho un mal trabajo cuando se considera que los efectivos de la policía del DF se hacen de la vista gorda a casos de violación flagrante de nuevas disposiciones que les obligan a actuar de oficio en casos de trata de menores, entre otros casos que hablan de una modernización tramposa, que se olvida-por ejemplo-del respeto a los derechos humanos.

Acciones y nombramientos

Los otros dos nombramientos conviene considerarlos a la luz de las trece propuestas que Peña presentó en Palacio Nacional. Hay que ver el discurso en Palacio Nacional como el último acto de campaña de Peña. Son propuestas muy desiguales entre sí, tanto en su alcance, como en la capacidad que tendríamos para evaluarlas, de modo que hay que tomarlas con el cuidado que merecen.

Creo que la mejor propuesta, la más fácil de implantar y que refleja qué tan insensible fue el gobierno de Felipe Calderón es la de desistirse de la acción de inconstitucionalidad promovida contra la Ley General de Víctimas, de modo que se le dará el trámite que la necedad, la ineptitud y la soberbia de Calderón se negó a darle a esa legislación, es decir, se aprobará y promulgará. Celebro y aplaudo esta medida por todo lo que representa.

Otra propuesta sensata, responsable e inteligente y que implica un reconocimiento al trabajo de Andrés Manuel López Obrador es la de convertir el programa 70 y más en el programa 65 y más. Es sencillo porque se agrega a un universo relativamente pequeño de mexicanos y porque en muchas entidades de la república (como el Distrito Federal) ya opera de esa manera.

El problema es que, a la par de esa y otras medidas clave para el futuro inmediato de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles tendrá que exorcizar a los demonios que su nombre convoca, luego de su relación con Carlos Ahumada. Es necesario tener presente que el nombramiento de Rosario Robles ha sido asumido como una afrenta por la izquierda mexicana, cuyos sectores más misóginos, no dudan en llamarla prostituta y cosas peores en Twitter.

Doña Rosario es una mujer inteligente, pero concita demasiados odios en la izquierda y eso hará que lo que ella haga-sin importar si es bueno o malo-sea visto en la lógica de la competencia electoral y quizás incluso en la lógica de una guerra fratricida y del cobro de facturas de la izquierda mexicana, que ella misma alentó mientras esperaba su nombramiento.

Que la señora Robles tenga un buen desempeño es crucial para Peña, porque necesita llegar a 2015, la próxima aduana electoral, con algo parecido a una contundente victoria. Sólo así podrá impulsar reformas más ambiciosas; pero, por eso mismo, todo lo que haga el binomio Peña-Robles será visto en la lógica de la competencia electoral. Como sea, deseo de todo corazón que efectivamente ganen la Cruzada Nacional contra el Hambre. Eso es infinitamente mejor que una guerra idiota contra los demonios de un presidente insensible.

Sin embargo, hay otras propuestas que resulta más difícil imaginar cómo podrían hacerse realidad. Es el caso de ofrecer un seguro que garantice que los hijos de una familia puedan llegar a estudiar "la universidad". Una propuesta así puede ser muy efectiva para ganar titulares, pero no es realista, ni el país necesita que todos pasemos por la universidad, ni es algo que el Estado pueda garantizar en realidad.

El más interesante de todos los nombramientos es el de Emilio Chuauyffet. No voy a hacer el recuento de su conflicto con Elba Esther Gordillo. Ya antes hice algún comentario sobre esa posibilidad pero, me parece que, en general, es muy positivo que la señora Gordillo sepa que el secretario de Educación no será su lacayo, como ocurrió con Reyes Tamez, ni será una adversaria que suba al ring con un brazo atado a la espalda como ocurrió con Josefina Vázquez Mota. Como sea, no hay una ruptura definitiva con Elba Esther Gordillo, pues uno de sus alfiles, Roberto Campa Cifrián, será subsecretario en la Secretaría de Gobernación con Miguel Ángel Osorio Chong.

Las propuestas en materia educativa son todas muy positivas. El servicio de carrera que impida que Elba Esther y sus caciques hereden, vendan y trafiquen plazas en el magisterio sería una respuesta muy útil, pero no veo cómo podrían dos enemigos declarados como Emilio Chuauyffet y Elba Esther llegar a acuerdos de esa magnitud. A pesar de ello, me conformo que al menos en los primeros tres años no se le entreguen más proyectos al SNTE como la Carrera Magisterial y con que la SEP no se embarque en fracasos institucionales como Enciclomedia.

Las propuestas en materia de infraestructura pueden ser muy útiles si se reconoce que a los países que les han funcionado (como China) les ha funcionado en la medida que integraron sus propias cadenas de producción de los trenes y no fueron simplemente a comprar a empresas españolas o francesas o chinas los trenes y la tecnología necesaria para operarlos. Un tren a Toluca sería ideal para resolver el problema del tráfico en la carretera y la autopista, pero para que no sea un despropósito, necesita ser un tren hecho en México. Las mejores críticas que he leído sobre estos temas fueron dos publicadas por Roberto Remes en febrero y junio de este año.

Otra propuesta que no me queda claro qué tan viable será es la de integrar un código penal único para todo el país. Me parece que el diseño institucional no da para eso en México y no creo, siquiera, que el problema de la justicia en México dependa de que se tenga un código único. Es más importante fortalecer, por ejemplo, los sistemas de defensoría de oficio, para no tener historias como la de la cinta Presunto Culpable o mejorar la actuación de las policías para evitar abusos de los derechos humanos. Como sea, no descalifico la propuesta del todo. Sólo quisiera tener más detalles.

Lo mismo puede decirse de la propuesta para embridar a los gobiernos estatales y municipales que, de manera muy irresponsable, quieren resolver sus problemas, incluso el pago de sueldos, con la contratación de deuda.

Los casos de Coahuila con Humberto Moreira y, sobre todo, de Juan Sabines en Chiapas son paradigmáticos de los abusos e irresponsabilidad con la que los gobernadores han actuado en México en los últimos 10 años, pero para lograr eso, tendría que garantizarse que la Suprema Corte de Justicia no actuará de manera irresponsable como lo hizo con la ley de sueldos máximos, que la Corte declaró inconstitucional a petición de dos municipios de Tamaulipas, aunque en realidad sirvió para mantener intocada la estructura de privilegios de los sueldos de los ministros de la Corte.

Por último, está la propuesta de austeridad. Esa es una de las propuestas "de cajón" de cualquier inicio de administración en México en los últimos 60 años. Lo que dijo Peña no me da mayores elementos para hablar a favor o en contra. Habrá que esperar a ver cómo se concreta y, sobre todo, esperar a ver cuáles son los efectos de las recientes reformas en materia de contabilidad gubernamental que, se supone, fueron inspiradas por esta preocupación.

Hay un par de silencios que me preocupan mucho en el mensaje de Peña. El primero que se reconozca implícitamente que la reforma fiscal deberá esperar mejores tiempos. El segundo, todavía peor, el que no se hable de la reforma de la relación con los medios. Si Peña acertó al colocar a Chauyffet como dique frente a Elba Esther, ¿quién será el dique que haga algo parecido con Televisa?

Dudo mucho que sea Gerardo Ruiz Esparza y decir que "se licitarán dos redes nacionales" no resuelve problemas de fondo en la relación entre el gobierno federal y Televisa y entre los gobiernos estatales y esa empresa que, como TV Azteca, los ordeña con cada telenovela, cada equipo de futbol, e incluso cada mención en sus noticieros.

Creo, por ello, que los intereses de Televisa delimitan la frontera de la agenda de reformas de Enrique Peña Nieto. Eso es muy negativo, pues implica que se seguirá fortaleciendo a la empresa amarilla-naranja-azul por sobre el interés nacional, tal y como lo hicieron Fox con la Ley Televisa y Calderón con la compra de tiempos para lavar la cara de García Luna.

Los disturbios

En cuanto a los disturbios que ocurrieron esta mañana me parece que son lamentables. En un sentido, la respuesta de las fuerzas de seguridad del Estado lo fue desde que quisieron sitiar la Cámara de Diputados, sin importar el daño que le causaban a los cientos de miles de personas que dependen del uso de la Línea 4 del Metro y, sobre todo, de las estaciones de correspondencia con otras tres líneas de ese sistema que fueron también afectadas por el cierre.

Lo mismo puede decirse de la manera en que actuaron las policías Federal Preventiva y la Preventiva del DF que exhibieron, de nueva cuenta, su incapacidad para seguir protocolos mínimos. Como lo señaló Jesús Robles Maloof, víctima él mismo de los excesos de las autoridades federales en los primeros días del sitio a San Lázaro, ¿por qué si tienen a su disposición mangueras de agua a alta presión, que son menos letales, optaron por lanzar balas de goma o hule o plástico y por usar el gas lacrimógeno?

En este sentido, la lógica que dominó la operación del Estado fue la de la arrogancia y el irrespeto a los derechos humanos que caracterizó el desempeño de Genaro García Luna y, en alguna medida, el de Manuel Mondragón y Kalb en las policías federal y del DF.

Otro problema es el de las personas que se movilizaron. Algo que debe quedar claro es que no fueron sólo jóvenes, no fueron sólo personas que residieran en el DF y que esas personas NO actúan en un vacío social o institucional. Los partidos no cumplen con su función de poleas de transmisión de las demandas y críticas de la opinión pública. Las instituciones y los procesos electorales están, a pesar de los esfuerzos de sus titulares, ampliamente desacreditados por la manera en que sus titulares actúan, con sueldos descomunales, prestaciones ajenas a la realidad de millones de personas y como si no se debieran en primera instancia a la sociedad.

De manera más específica, habla de la dispersión de las fuerzas de la izquierda. López Obrador procedió sensatamente y evitó la confrontación al irse al Ángel de la Independencia, pero es obvio que tenemos una izquierda demasiado dividida e incapaz de dialogar consigo misma. La izquierda tiene la obligación de actuar de manera más coordinada y responsable. Al no hacerlo, lo que se generan son estos espacios en que, quienes están descontentos y no tienen vehículos idóneos para expresar esos descontentos, pueden terminar por poner en peligro su vida de que es lo que, me parece, ocurrió.

Eso no quita que pudiera haber provocadores. En ese rubro la lista puede incluir a muchos grupos, organizados o no. La experiencia más reciente en México en este sentido es la de Oaxaca en 2006 y lo que aquello demostró es que las decisiones de las autoridades son muy importantes para modular las reacciones de los grupos que buscan provocar reacciones violentas, desproporcionadas, de la autoridad.

En el DF no había los problemas de logística, comunicación y entendimiento que marcaron a Ruiz en Oaxaca, ¿por qué actuaron, entonces, en el DF como lo hicieron? ¿Por qué no recurrieron al agua antes que al gas lacrimógeno o a las balas de goma? ¿En realidad funcionan los camiones con mangueras de agua a presión? Como sucede en muchos otros casos en México, ¿no los han reparado? ¿No están habilitados en realidad? ¿Son escenografía o parafernalia?

Es una pena que tengamos dos jóvenes muy heridos. Ojalá que la violencia no se convierta en la marca de la gestión de Peña Nieto.

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Arranca Peña Nito

Juan Carlos Hernández

Analizamos en profundidad con Daniel Innerarity el momento de la campaña electoral. Para el catedrático de Filosofía Política, existe una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político.

En las campañas electorales se producen situaciones de polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido. ¿Exageramos cuando aseguramos que se disuelve el “nosotros compartido? ¿Hay alguna relación entre esta disolución y la aparición de cordones sanitarios a izquierda y derecha?

Me da la impresión de que hay estrategias de los partidos, de unos más que de otros, que han puesto en marcha dinámicas que luego son difíciles de parar. En términos estructurales me parece que se podría hablar de una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político. ¿En qué se caracteriza una campaña? En que polariza y se critica al adversario (a veces en exceso). El problema es que luego hay que pactar con él y aquellas estrategias que sirvieron para ganar dificultan posteriormente la acción de gobierno, cuando se requiere la colaboración del adversario.

¿La polarización política es un falso espejo de la vida social? ¿En nuestro espacio público hay sujetos que se narran, hay relaciones interpersonales y relaciones entre entidades sociales más sanas de las que se dan en la política de partidos?

Es normal que en la política haya una dramatización de los antagonismos que no tiene por qué coincidir con el que hay en la vida real. En la política hay siempre esos dos elementos (antagonización y escenificación) y los ciudadanos tendríamos que aprender a descodificar un poco lo que observamos en la esfera política. Lo que ocurre es que a veces en la vida los personajes que interpretamos terminan devorando a la persona que somos.

Los estudios sociológicos reflejan un interés sostenido por lo político, pero una desafección hacia los líderes políticos. Parece imposible pensar en la política como una vocación animada por un ideal. ¿Qué nos ha pasado? ¿Tenemos graves carencias culturales y educativas?

En mi último libro “Comprender la democracia” analizo un problema que me preocupa desde hace tiempo. Hablamos de una ciudadanía que decide y controla, pero lo cierto es que carecemos de las capacidades necesarias para ello por falta de conocimiento político, por estar sobrecargados, incapaces de procesar la información cacofónica o simplemente desinteresados. El origen de nuestros problemas políticos reside en el hecho de que la democracia necesita unos actores que ella misma es incapaz de producir. Una opinión pública que no entienda la política y que no sea capaz de juzgarla puede ser fácilmente manipulable.

'El entrelazamiento de los destinos colectivos impide definir nuestro bien como el reverso del mal de otros'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  5 votos
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Arranca Peña Nito

Fernando de Haro

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional y se mueve en el entorno de los socialistas del País Vasco. Conversa con paginasdigital.es sobre el 40 aniversario de la Constitución y defiende una reforma de la Carta Magna. Se muestra convencido de la posibilidad de fraguar una mayoría no independentista en Cataluña y de un federalismo que, por fuerza, tiene que ser asimétrico.

¿Hemos conmemorado de modo adecuado los 40 años de la Constitución? ¿Qué es lo que debe quedar tras esta conmemoración?

La conmemoración del aniversario de la Constitución debía tener, necesariamente, un amplio aspecto de celebración, de reconocimiento laudatorio de su significado absolutamente excepcional en nuestra historia como sistema político democrático. Los elogios a la Constitución son absolutamente merecidos y es difícil excederse al hacerlos. Nada que objetar a ello. Es la primera Constitución plenamente democrática, en total sintonía con las de los sistemas democráticos más sólidos de Europa, que es integradora –y no de un partido– y que pervive durante cuarenta años. La combinación de estas características es única en nuestra historia, por lo que los elogios son merecidos. Pero he tenido la impresión de que, en muchos casos, los elogios eran una forma de auto-convencimiento, de encerramiento, de tratar de alejar cualquier otra consideración que no fuese la simplemente adulatoria, de tratar de que no se escuchase ninguna otra consideración. En mi opinión, se trata de alabanzas que, en el mejor de los casos, solo miran al pasado, de forma estéril, sin tratar de extraer ninguna enseñanza, sin mirar al futuro. Sin plantearse qué y cómo debemos hacer para que la Constitución, nuestro sistema democrático, tenga una más larga vida. Me gustaría que tras esta conmemoración quedase la convicción de que la Constitución, qué y cómo se hizo, es una fuente de enseñanza para ver cómo somos capaces de que, dentro de diez años, podamos conmemorar los cincuenta años de la Constitución; y de que las generaciones que nos siguen puedan llegar a conmemorar su primer centenario. Y estoy absolutamente convencido de que eso no se logrará sobre la base de declamaciones laudatorias puramente autocomplacientes, defensivas, atrincheradas en el inmovilismo, que se niegan a afrontar los retos que tenemos frente a nosotros, creyendo que esas declamaciones son una concha defensiva inexpugnable.

'Hay que advertir a los políticos de que es urgente la reforma de la Constitución'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
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Arranca Peña Nito

P.D.

paginasdigital.es conversa con Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, sobre los retos de fondo que emergen en la campaña electoral. Levy responde a preguntas que no se le plantean habitualmente.

En las campañas electorales se produce una situación polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido.

Tenemos que asumir que España ha pasado de apostar por un sistema bipartidista que, a pesar de sus imperfecciones, otorgaba una estabilidad evidente al país, a un sistema pluripartidista con múltiples actores políticos donde se dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y llegar a consensos debido a la multiplicidad de vetos cruzados.

Esto, además, es un balón de oxígeno para la izquierda, puesto que la dispersión del voto del centro derecha minimiza las opciones de gobierno. Lo vimos en 2015 en la ciudad de Madrid donde, a pesar de que el Partido Popular fue la fuerza más votada y preferida por los madrileños, los votos a VOX impidieron que tuviésemos la mayoría. Ahora, en el escenario electoral en el que nos encontramos, muchos advierten de la posibilidad de volver a vivir un escenario en el que el centro derecha tenga mayoría en votos pero cuya fragmentación disminuiría las opciones de una clara mayoría.

¿La opción por un determinado partido a la hora de votar tiene que ver más con opciones ideológicas o con pulsiones de última hora que con experiencias concretas de implicación social?

Las campañas electorales son más importantes que nunca. El ciudadano cada vez elige más tarde su voto por lo que los partidos nos vemos obligados a presentar los mejores proyectos posibles, los más viables y los más beneficiosos. Si algo ha cambiado en las últimas décadas es la infinidad de canales de comunicación existentes a través de los cuales cualquier ciudadano, con independencia de donde viva, puede tener acceso a toda la información sobre qué pensamos cada uno. En ese sentido, el Partido Popular tiene una clara ventaja: somos conocidos, reconocibles y previsibles. El ciudadano sabe que cuando gobierna el Partido Popular se crea empleo, se mejoran las condiciones de vida de la gente y se aumentan las oportunidades. Nos presentamos a las elecciones con un programa electoral atractivo para cumplirlo. Que nadie busque frases grandilocuentes disfrazadas de propuestas, porque lo que van a encontrar es soluciones reales a los problemas y preocupaciones de los ciudadanos, no eslóganes vacíos.

'Hay que huir del enfrentamiento y del revanchismo'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  17 votos
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>Reconectar el voto y la experiencia social

Arranca Peña Nito

P.D.

La Casa Estela de Cometa nació hace dos años, creada por un grupo de personas que hacen voluntariado de acompañamiento a niños y jóvenes tutelados que viven en residencias de la Comunidad de Madrid. La Casa se ocupa de acoger a jóvenes que han finalizado la tutela. Su directora, Meri Gómez, reflexiona con paginasdigital.es sobre el valor político de esta experiencia.

¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho desde que se fundara vuestra casa?

Construcción social se podría llamar a todo lo que hacemos. La casa se crea con la idea de construir un entorno en el que las chicas extuteladas puedan disfrutar de un lugar que les permita crecer como personas, formarse y poder participar de una vida activa dentro de la sociedad. Entendemos que para construir la sociedad hacen falta sujetos con una base firme en la vida y creemos que la casa es una experiencia de construcción social muy potente. Personas firmes en la vida son las que son capaces de construir dentro de la sociedad. En cuanto a participación ciudadana, en la casa hemos visto cómo hay un lenguaje que todo el mundo entiende y sabe hablar, basta tener un interlocutor, es el lenguaje de la caridad, hemos visto cómo gente, amigos cercanos, familiares, amigos de amigos, incluso desconocidos que han oído la existencia de la casa, nos han ayudado y nos ayudan diariamente, de muchas formas: con el mantenimiento de la casa, económicamente, con gestiones de cualquier índole y sobre todo siendo nuestros amigos. Hemos visto así que hay un punto común en el hombre más allá de condiciones sociales e ideologías en el que es posible el diálogo.

'Necesitamos un Gobierno que piense un futuro común para todos'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  16 votos
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>Entrevista a Daniel Gascón

Arranca Peña Nito

Juan Carlos Hernández

Entrevistamos a Daniel Gascón, es escritor, traductor y editor de la edición española de la revista Letras Libres. “A pesar de las circunstancias actuales, de una conversación pública irresponsable y propensa al antagonismo, las instituciones de la democracia liberal resisten”, afirma el articulista del periódico El País.

En un editorial de este periódico se afirmaba que “la democracia requiere de una conciencia del nosotros, de un bien común para aquellos que pertenecen a una comunidad siempre superior a los intereses de los grupos particulares y a sus diferencias. Es lo que ha desaparecido”. ¿Qué le sugiere esta afirmación?

Me parece que se produce una especie de rechazo a ciertos impulsos disgregadores: social y culturalmente rompen algunos vínculos; económicamente estamos en una situación más inestable e individualista. El mundo del trabajo ya no es como antes, una cierta idea de identidad que tenía que ver con la clase, con lo que eras y hacías, se debilita. El Estado-nación tampoco sirve para muchos de esos problemas. No hay otro modelo económico viable que la economía de mercado desde el 89, pero este tiene fallos y produce injusticias. Creo que son factores que influyen en una percepción de la identidad amenazada, y que eso tiene que ver con el rebrote de los nacionalismos, del repliegue. Defiendes algo que crees que corre peligro de desaparecer.

Muchos grupos tienden a intentar defender sus intereses particulares, que pueden ser legítimos, pero que a veces pueden caer en una estigmatización del que piensa distinto. Mark Lilla habla de una “política de la identidad”. ¿Podría ayudar el juicio de Lilla a explicar lo que está ocurriendo?

Estamos en un tiempo de subjetivismo y polarización. Es más importante el elemento expresivo, nuestra visión sobre el mundo, que lo que sucede fuera. Lilla dice que el énfasis en la identidad por parte de los progresistas ha sido contraproducente, porque debilita la unión que permitiría la victoria de la izquierda. Para él, tienes que ganar para defender los derechos de las minorías, tienes que buscar un discurso que unifique para luego implementar tu programa. Un problema de esa idea es que a lo mejor estás hablando de un mundo que ya no puede ser. El discurso encajaba en una comunidad más homogénea y afianzaba una coalición de votantes que ahora parece más complicada por muchos factores. Otros dirían que ese universalismo, que se presenta teñido de nostalgia, no dejaba de ser un particularismo, y que lo que se presentaba como algo para todos era menos inclusivo de lo que pensamos.

¿Cómo se pueden traducir sus ideas a la realidad española?

'Existe una percepción de la identidad amenazada, y es por los nacionalismos'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
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>Entrevista a Francisco Igea

Arranca Peña Nito

F.H.

Francisco Igea es médico, entró en política como diputado nacional de Ciudadanos tras las elecciones que hubo que repetir. Acaba de ganar las primarias de su partido en Castilla y León.

La polarización ha aumentado mucho en el último tiempo y parece que se ha disuelto la percepción del “nosotros” como país.

En los tiempos del miedo y la incertidumbre en que vivimos, que son tiempos de incertidumbre económica y política, lo que está triunfando en gran parte es el mensaje del egoísmo. El mensaje nacionalista no es más que un mensaje egoísta, es el egoísmo elevado a categoría política. Siempre he dicho que es un mensaje egoísta y adolescente que se mira a sí mismo. Y el mensaje populista también es un mensaje egoísta, de que el culpable es otro, hay un enemigo responsable, se huye de la responsabilidad. Y todo eso hace que se diluya el “nosotros”, que se diluya la capacidad de pensar que nosotros somos responsables, que todos y cada uno somos responsables de las cosas, que todos y cada uno participamos de esto, pues siempre es más fácil buscar un enemigo que buscar una solución o asumir una responsabilidad.

Tenemos una participación electoral en torno al 70%, pero la participación ciudadana en España es del 20%. ¿Hay desconexión entre la vida política y la actividad social?

Hay mucha desconexión porque los partidos son estructuras muy cerradas y la gente piensa que el mundo es lo que pasa en twitter. Nos pasa a todos que se nos olvida llegar a casa y abrir la ventana, salir y hablar con la gente, y ver que a la mayoría de la población la política no le ocupa casi nada de su tiempo, le ocupa su familia, la enfermedad, el trabajo, las cosas importantes. A veces los políticos somos incapaces de hablarle a la gente de esas cosas, de escucharles y dejar un rato de hablar de política, de ser humanos, que es una de las cosas que a veces uno pierde cuando se mete en esa burbuja.

¿Cree que hay una burbuja, que la vida social va por otro lado, que las relaciones interpersonales son más sanas que las que se viven en el ámbito de los partidos?

Creo que afortunadamente sí, aunque hay sitios de España donde desafortunadamente eso no es real y donde se vive una polarización social potente, por ejemplo en Cataluña, donde se vive un grado de enfrentamiento civil real, pero la mayoría de la población en España sigue compartiendo amigos de uno y otro lado, tiene una vida normal, y eso es lo que hay que intentar, que la división política no se convierta en división social. Siempre ha sido una de mis obsesiones acabar con el frentismo, luchar contra esa manera de entender la política tan del Madrid y del Barça que a veces tiene este país.

'Es necesaria una política que vuelva a ser servicio al ciudadano'

F.H. | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
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>Entrevista a Manuel Reyes Mate, filósofo

Arranca Peña Nito

Fernando de Haro

Manuel Reyes Mate posiblemente es el pensador español que más esfuerzo ha dedicado a reflexionar sobre la condición de las víctimas. paginasdigital.es conversa con Reyes Mate sobre el reto de la globalización, la crisis migratoria, las identidades excluyentes, el nacionalismo y otras cuestiones que marcan la actualidad.

Usted ha asegurado que “la pregunta que se hiciera Hannah Arendt en su ensayo de 1943 ‘We refugees’ sobre la significación política del refugiado sigue teniendo actualidad en pleno siglo XXI”. ¿Por qué?

Para Arendt los refugiados son la vanguardia de los pueblos –y no la retaguardia o un efecto secundario– porque lo que se hizo con ellos, el poder lo puede hacer con cualquiera. “Ellos” eran el pueblo judío alemán, alemanes por los cuatro costados, que habían luchado por Alemania en la I Guerra Mundial, que se sentían totalmente asimilados, y que, de repente, son señalados como “otros”, privados de su nacionalidad, es decir, desnaturalizados. Son devueltos a su estado natural de meros seres humanos. Y ellos descubren que eso es ser menos que nada, porque lo importante son los papeles. Bueno, pues su tesis es que lo que el Estado hitleriano ha hecho con ellos, los judíos, porque son de otra sangre aunque compartan la misma tierra, lo pueden hacer mañana con los gitanos, con los enfermos mentales, con los improductivos o con los viejos. De poco sirve decir que “todos nacemos iguales y libres” si el Estado se arroga la facultad de decir quiénes son los sujetos de los derechos políticos y sociales. Ese era un problema que tenía la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Hay que tomarse en serio los derechos del hombre. No hay que admitir la distinción entre “nacionales” y “nacionalizados”. Y hay que exigir que el ser humano sea siempre un ciudadano.

¿Qué desvela sobre Occidente la reacción a los refugiados y a las migraciones?

'Nos hemos acostumbrado a marcar nuestras señas de identidad excluyendo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
Juan José Laborda saludado por Su Majestad el Rey de España vista rápida >
>Entrevista a Juan José Laborda, expresidente del Senado

Arranca Peña Nito

Fernando de Haro

Juan José Laborda, socialista, fue una de las referencias en el Senado, donde tuvo escaño desde 1977 hasta 2004. Miembro del Consejo de Estado, analiza con www.paginasdigital.es los 40 años de la Constitución, el momento por el que pasa España y los retos del independentismo catalán.

Comienza el juicio por el proceso de secesión. ¿Además de una respuesta jurídica habría que dar otra política? ¿En qué términos?

La Justicia actúa de acuerdo con la ley, es independiente. Pero los que no acatan la Constitución dirán que el juicio es político. La respuesta política que los demócratas pueden dar es defender al Tribunal que juzga los delitos que presuntamente cometieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y los demás procesados. Sería necesario que en este asunto hubiera una actitud común por parte de los partidos constitucionales, pero me temo que eso será imposible, lo cual me parece estúpido, además de negativo para la calidad de nuestra democracia.

¿Cómo sería posible volver a encuadrar a la mitad de los catalanes que apuestan por la independencia en el marco constitucional? ¿Es posible? ¿Qué sería necesario?

Para integrar a los catalanes que ahora no están dentro del marco constitucional, habrá que pensar primero en los catalanes que sí se sienten dentro de la Constitución Española. Y para eso es necesario argumentar en qué están equivocados los nacionalistas catalanes. Sin complejos, y con la verdad. No se puede ganar el juego de la integración sin rechazar la aceptación resignada de las ideas de los nacionalistas sobre el Estado y España. El Estado constitucional no es una jaula de nacionalidades, sino la norma que las ha reconocido por primera vez. Cataluña votó la Constitución el 6 de diciembre de 1978 con más porcentaje de votos afirmativos que la mayor parte de los territorios de España. El proceso de reintegración mayoritaria de los catalanes en un marco común requiere tiempo, y un consenso entre los constitucionalistas que dure todo ese tiempo. Y cuando hablo de consenso, no me refiero solo a los partidos. Existe una sociedad civil que espera un signo de la política para ponerse en marcha en ese proyecto, que podríamos calificar de patriotismo constitucional.

'La democracia es incompatible con la noción de enemigo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  23 votos
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>Entrevista a Joseba Arregi

Arranca Peña Nito

Juan Carlos Hernández

Dialogamos con Joseba Arregi sobre los desafíos de la modernidad. “La posmodernidad es el resultado de la acumulación de los efectos colaterales secundarios no queridos pero estructuralmente propios de lo que ha querido la propia modernidad”, afirma exconsejero del Gobierno Vasco.

¿Existe una falta del sentimiento del nosotros que se diluye en los intereses particulares?

El nosotros, si tiene que ser un nosotros civilizado, cívico, adaptado al estado de derecho, no puede ser un yo o un nosotros construido fuera de la igualdad de derechos, fuera de la igualdad ante la ley. Tiene que ser contando y partiendo de esa igualdad ante la ley, igualdad en derechos y libertades. Lo que pasa es que los pequeños colectivos que se han constituido después de la crisis del capitalismo, de la cultura moderna, en el posmodernismo y demás, son yoes colectivos particulares pero que se unen en alguna identificación particular, no en la identificación universal de los derechos y de la igualdad ante la ley, sino en sentimientos étnicos, en las políticas de género, que también son identidades particulares que no llegan a ser universales.

En definitiva, no son representantes de un nosotros constituido en base a una conversación y a una negociación permanente de lo que es el bien público, el bien común. Son unidos por intereses o sentimientos particulares, y eso se ha acrecentado tremendamente en lo que se llama la cultura del capitalismo de consumo, que sobrevalora el sujeto, los sentimientos subjetivos, las emociones, los intereses colectivos particulares, sin que haya un horizonte de un nosotros que constituya al conjunto de la comunidad política.

Últimamente se ha hablado mucho de los movimientos feministas. ¿Cuál es su valoración?

'El populismo es peligroso cuando tiende a convertirse en totalitarismo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos
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>Entrevista a Tulio Álvarez

Arranca Peña Nito

Juan Carlos Hernández

Hablamos con Tulio Álvarez, reconocido activista por los derechos humanos en Venezuela. Condenado por el régimen de Maduro, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos suspendió la sentencia condenatoria.

¿Cómo es la situación social hoy en día en Venezuela? Se ha hablado en los últimos días incluso de detenciones masivas y arbitrarias.

El rumor de que están llevándose jóvenes en las calles indiscriminadamente para una especie de reclutamiento forzado es falso. Creo que incluso está sembrado por el propio régimen. Lo que ha pasado es que muchachos jóvenes que han participado, como están participando todos los venezolanos, en la protesta han sido retenidos y detenidos, llevados a tribunales como si fueran adultos y condenados, y en este momento están retenidos varias decenas de niños y con órdenes de tribunales. Tenemos el testimonio de una juez que ha tomado esa decisión porque se ha visto forzado, lo cual no hace que esa decisión siga siendo aberrante, pero es una prueba irrefutable de la manipulación. Yo tengo conocimiento de tres jueces que han dictado medidas de detención de estos niños, son aproximadamente entre 70 y 100 niños. Estamos hablando de niños de 14-15 años, en realidad son niños que tienen conciencia política.

¿Cómo es la situación actual de abastecimiento de productos de primera necesidad?

Es imposible que yo te narre el drama social por el tema de la hambruna y la falta de medicinas que se vive en Venezuela. Si yo tratara de llevar esto al máximo grado de perversión que se pueda narrar, yo no tendría la capacidad de mostrar la situación límite en que está Venezuela. Es una situación de hambruna, donde no hay asistencia social, no hay medicinas. Todo enfermo de cualquier enfermedad que necesite un tratamiento está en riesgo de muerte. Las muertes en los hospitales son constantes. Tenemos una situación en la que no hay equipos médicos. Yo trabajo con empresas de equipos médicos que son las que prestan mantenimiento y no los hay. El 90% de los equipos médicos de los hospitales públicos en Venezuela están paralizados. No hay posibilidad de tratamiento de ningún tipo, no hay posibilidad de hacer exámenes básicos de hemodinamia, rayos X, radioterapia… ninguna posibilidad. Y las medicinas, cualquier ciudadano español que tenga una farmacia sabe que diariamente le llegan personas tratando de comprar medicinas para mandarlas a Venezuela. No hay ni las medicinas más básicas, ni para dolor de cabeza, ni antigripales… Es una situación desesperada.

Con la irrupción de Juan Guaidó, ¿se ha podido conseguir por fin la deseada unidad de la oposición en Venezuela?

En Venezuela no hay oposición. Oposición hay en un país que tiene democracia. En Venezuela hay factores democráticos activados y está unánimemente activado todo el factor democrático en contra de la dictadura.

¿Sería más correcto hablar de disidencia?

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Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos

El otro es un bien, también en política

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