Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
11 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

Aprender un modo nuevo de estar presentes

José Luis Restán

En la presentación pública de estos actos Scola ha explicado que Europa está viviendo una transición en las que se experimenta algo así como los dolores de un parto. Los europeos (creyentes y no creyentes) nos vemos en la necesidad de repensar nuestra propia fisonomía, que en cualquier caso va a estar marcada por la inter-religiosidad y la inter-culturalidad. Con su franqueza habitual, compatible con una exquisita precisión, el purpurado milanés ha advertido que esto será así "nos guste o no", lo que implicará para todos los sujetos sociales la necesidad de aprender a vivir en un contexto nuevo. Y aprender siempre es fatigoso.        

Mirando hacia Oriente, una perspectiva que conoce muy bien y en la que está fuertemente implicado a través de la Fundación OASIS, Scola ha denunciado el fundamentalismo como un fenómeno en el que diversos poderes actúan como parásitos de la religión pervirtiéndola, y ha señalado que allí es preciso trabajar para que crezca el aprecio y la apertura a las diversas expresiones religiosas, por ejemplo eliminando leyes como la de la Blasfemia. En cuanto al mundo occidental la urgencia consiste superar la reticencia hacia el fenómeno religioso y la ambigüedad de algunas concepciones de la laicidad que terminan por crear un clima poco propicio a la auténtica libertad religiosa. Y esto se traduce en daño y empobrecimiento de la convivencia. 

Una vez más Scola ha querido explicar el concepto que ha acuñado como "mestizaje cultural", subrayando que no puede ser entendido como sincretismo, como un espacio de confusión religiosa. Se trata por el contrario de "aprender a vivir en una sociedad plural, a través de una narración recíproca de la propia experiencia de cada uno, en un ámbito de libertad y mutuo respeto". El cardenal ha reconocido que se trata de una empresa compleja, y en este sentido ha subrayado que advierte una gran fatiga en el mundo católico a la hora de buscar su propio lugar, un modo adecuado de estar dentro de la sociedad plural con su propio rostro y en diálogo con todos. Aunque a continuación ha señalado que esta dificultad no afecta sólo a los católicos sino a los diversos sujetos sociales. "Debemos aprender a vivir valorando el bien práctico que supone estar juntos", ha remachado Scola, señalando a los responsables públicos la tarea de transformar este bien práctico de la convivencia en decisiones políticas concretas.

La idea más repetida en su comparecencia ha sido la necesidad y la fatiga de aprender un nuevo modo de estar presentes en este momento convulso de la historia. Para los católicos este es un desafío que debe afrontarse sin temores ni prejuicios, con la imaginación que nace de la potente experiencia humana de la fe. "Como católicos sabemos que nuestro campo es el mundo, no tenemos bastiones que defender sino caminos que por recorrer para ir al encuentro de lo humano". No es difícil reconocer la profunda sintonía con la invitación del papa Francisco a salir de nuestro perímetro de seguridad para alcanzar las periferias existenciales de nuestro mundo. 

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP