Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
18 OCTUBRE 2017

El grito de cada hombre expresado en una de las obras más célebres del pintor noruego Munch

Edvard Munch, uno de los predecesores del Expresionismo, con una infancia trágica, refleja vivencias personales en sus obras. Pues el mismo pintor afirma que no se deberían pintar más interiores con hombres leyendo y mujeres bordando. Debería pintarse gente viva, que respira, siente, sufre y ama.

Hoy mostramos su obra más célebre, El Grito, en donde se expresa la angustia absoluta, la soledad del hombre ante la vida y la muerte, reflejo de la incomunicación. Un hombre que siente el grito enorme, infinito, de la naturaleza.

Al contemplar esta obra resulta inevitable que surja en nosotros esta pregunta, ¿existe un hombre que sea capaz de responder a esta angustia expresada en el rostro?, ¿es posible volver a comenzar, tener ganas de vivir intensamente cada instante, a pesar de las circunstancias? Nos detenemos, miramos a nuestro alrededor y comprobamos que sí.

La última palabra no es la enfermedad, la muerte, la angustia, es decir, las circunstancias, sino saber que somos amados cada instante. El tiempo corre a nuestro favor.

 

 

<< volver

sobre este blog
María Pizarro
Licenciada en Historia del Arte y apasionada por la enseñanza de la lengua y cultura española, a la que se dedica desde hace varios años.
Búsqueda en los contenidos de la web

>SÍGUENOS EN

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP