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26 MARZO 2019
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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Andrea Tornielli | 0 comentarios valoración: 3  99 votos
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“La Navidad para mí es esperanza y ternura…”. Francisco habla con el periódico La Stampa de su primera Navidad como obispo de Roma. Casa Santa Marta, martes 10 de diciembre, hora 12:50. El Papa nos acoge en una sala junto al comedor. El encuentro durará una hora y media. Dos veces, durante el coloquio, del rostro de Francisco desaparece la serenidad que todo el mundo conoce: cuando alude al sufrimiento inocente de los niños y a la tragedia del hambre en el mundo. En la entrevista, el Papa habla también de las relaciones con las otras confesiones cristianas y del “ecumenismo de la sangre” que  va unido a las persecuciones, aborda las cuestiones sobre matrimonio y familia que serán tratadas en el próximo Sínodo, responde a las críticas que llegan de Estados Unidos definiéndolo como “un marxista” y habla de la relación entre Iglesia y política.

¿Qué significa para usted la Navidad?

Es el encuentro con Jesús. Dios siempre ha buscado a su pueblo, lo ha conducido, lo ha cuidado, ha prometido estar siempre cerca de él. En el Libro del Deuteronomio leemos que Dios camina con nosotros, nos lleva de la mano como un papá hace con su hijo. Esto es precioso. La Navidad es el encuentro de Dios son su pueblo. Y es también una consolación, un misterio de consolación. Muchas veces, después de la misa del gallo, he pasado varias horas solo, en la capilla, antes de celebrar la misa de la aurora. Con este sentimiento de profunda consolación y paz. Recuerdo una vez, aquí en Roma, creo que era la Navidad de 1974, una noche de oración después de la misa en la residencia del Centro Astalli. Para mí, la Navidad siempre ha sido esto: contemplar la visita de Dios a su pueblo.

¿Qué dice la Navidad al hombre de hoy?

Nos habla de la ternura y de la esperanza. Dios, viniendo a nuestro encuentro, nos dice dos cosas. La primera es: tened esperanza. Dios abre siempre las puertas, nunca las cierra. Es el papá que nos abre las puertas. Segunda: no tengáis miedo de la ternura. Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la ternura, se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se embrolla en las ideologías, en los comportamientos mundanos. Mientras que la simplicidad de Dios te dice: sigue adelante, yo soy un Padre que te acaricia. Tengo miedo cuando los cristianos pierden la esperanza y la capacidad de abrazar y acariciar. Quizá por esto, mirando al futuro, hablo a menudo de los niños y de los ancianos, es decir, de los más indefensos. En mi vida de sacerdote, yendo a la parroquia, siempre he buscado transmitir esta ternura sobre todo a niños y ancianos. Me hace bien, y me hace pensar en la ternura que Dios tiene con nosotros.

¿Cómo se puede creer que Dios, considerado por las religiones infinito y omnipotente, se haga así de pequeño?

Los Padres griegos lo llamaban “synkatabasis”, condescendencia divina. Dios se abaja y se queda con nosotros. Es uno de los misterios de Dios. En Belén, en el año 2000, Juan Pablo II dijo que Dios se ha hecho un niño totalmente dependiente de los cuidados de un padre y una madre. Por eso la Navidad nos da tanta alegría. No nos sentimos ya solos, Dios ha bajado para estar con nosotros. Jesús se ha hecho uno de nosotros y por nosotros ha sufrido en la cruz, el final más feo, el de un criminal.

La Navidad, a menudo, se presenta como una fábula azucarada. Pero Dios nace en un mundo donde hay también mucho sufrimiento y miseria.

Lo que leemos en el Evangelio es un anuncio de alegría. Los evangelistas han descrito una alegría. No se hacen consideraciones sobre el mundo injusto, sobre cómo se le ocurre a Dios nacer en un mundo así. Todo esto es el fruto de nuestra contemplación: los pobres, el niño que debe nacer en la precariedad. La Navidad no es la denuncia de la injusticia social, de la pobreza, sino un anuncio de alegría. Todo lo demás son consecuencias que nosotros sacamos. Algunas justas, otras menos justas, otras incluso ideologizadas. La Navidad es alegría, alegría religiosa, alegría de Dios, interior, de luz, de paz. Cuando no se tiene la capacidad o se está en una situación humana que no te permite comprender esta alegría, se vive la fiesta con alegría mundana. Pero entre la alegría profunda y la alegría mundana hay diferencia.

Es su primera Navidad, en un mundo donde no faltan conflictos y guerras…

Dios nunca da un don a quien no es capaz de recibirlo. Si nos ofrece el regalo de la Navidad es porque todos tenemos la capacidad de comprenderlo y recibirlo. Todos, del más santo al más pecador, del más limpio al más corrupto. También el corrupto tiene esta capacidad: pobrecillo, la tiene a lo mejor un poco oxidada, pero la tiene. La Navidad en este tiempo de conflictos es una llamada de Dios, que nos da este regalo. ¿Queremos recibirlo o preferimos otros regalos? Esta Navidad en un mundo atormentado por las guerras, a mí me hace pensar en la paciencia de Dios. La principal virtud de Dios –explicitada en la Biblia- es que Dios es amor. Él nos espera, nunca se cansa de esperarnos. Él da el regalo y después nos espera. Esto ocurre también en la vida de cada uno de nosotros. Hay quien lo ignora. Pero Dios es paciente y la paz, la serenidad de la Nochebuena, es un reflejo de la paciencia de Dios con nosotros.

En enero se cumplirán cincuenta años del histórico viaje de Pablo VI a Tierra Santa. ¿Va a ir?

Navidad siempre nos hace pensar en Belén, y Belén está en un punto preciso, en Tierra Santa, donde vivió Jesús. En la Noche de Navidad pienso sobre todo en los cristianos que viven allí, en aquellos que tienen dificultad, en tantos como han tenido que abandonar esa tierra por diversos problemas. Pero Belén sigue siendo Belén. Dios ha venido en un punto determinado, en una tierra determinada, allí se ha aparecido la ternura de Dios, la gracia de Dios. No podemos pensar en la Navidad sin pensar en Tierra Santa. Hace cincuenta años, Pablo VI tuvo la valentía de salir para ir hasta allí, y así comenzó la época de los viajes papales. También yo deseo ir, para encontrar a mi hermano Bartolomeo, patriarca de Constantinopla, y con él conmemorar este cincuentenario renovando el abrazo entre el Papa Montini y Atenágoras, que tuvo lugar en Jerusalén en 1964. Estamos preparándolo.

Usted se ha encontrado muchas veces con niños gravemente enfermos. ¿Qué puede decir delante de este sufrimiento inocente?

Dostoievksy ha sido para mí un maestro de vida, y esa pregunta suya, explícita e implícita, siempre me ha dado vueltas en el corazón: ¿Por qué el sufrimiento de los niños? No hay explicación. Me viene esta imagen: es un momento dado de su vida, el niño se “despierta”, no entiende muchas cosas, se siente amenazado, comienza a hacer preguntas a su padre o a su madre. Es la edad del “por qué”. Pero cuando el hijo pregunta, después no escucha todo lo que le tienes que decir, enseguida te asalta con un nuevo “¿por qué?”. Lo que busca, más que la explicación, es la mirada del padre que le da seguridad. Delante de un niño que sufre, la única oración que me viene es la oración del por qué. ¿Señor, por qué? Él no me explica nada. Pero siento que me mira. Y así le puedo decir: Tú sabes el porqué, yo no lo sé y Tú no me lo dices, pero me miras y yo me fío de Ti, Señor, me fío de tu mirada.

Hablando del sufrimiento de los niños, no se puede olvidar la tragedia de los que sufren el hambre.

Con el alimento que desperdiciamos y tiramos a la basura, podríamos dar de comer a muchísimos. Si conseguimos no malgastar, reciclar la comida, el hambre en el mundo disminuiría muchísimo. Me ha impresionado leer una estadística que habla de diez mil niños muertos de hambre cada día en el mundo. Hay muchos niños que lloran porque tienen hambre. El otro día, en la audiencia del miércoles, detrás de una valla, había una joven mamá con su bebé de pocos meses. Cuando pasé, el niño lloraba mucho. La madre lo acariciaba. Y le dije: “Señora, creo que el pequeño tiene hambre”. Ella me respondió: “Sí, es la hora…” Repliqué: “¡Pero dele de comer, por favor!” Ella tenía pudor, no quería darle de mamar en público, mientras pasaba el Papa. Pues eso, quisiera decir lo mismo a la humanidad: “¡Dadles de comer!” Esa mujer tenía la leche para su bebé, en el mundo tenemos suficiente alimento para que nadie pase hambre. Si trabajamos con las organizaciones humanitarias y logramos ponernos todos de acuerdo en no desperdiciar el alimento, haciéndolo llegar a quien lo necesita, haremos una gran contribución para resolver la tragedia del hambre en el mundo. Quisiera repetir a la humanidad lo que le dije a aquella madre: “¡Dad de comer a quien tiene hambre!” La esperanza y la ternura del Nacimiento del Señor nos sacuden la indiferencia.

Algunos párrafos de la Evangelii Gaudium le han acarreado acusaciones de los ultra-conservadores americanos. ¿Qué efecto produce en un Papa escuchar que le definen como “marxista”?

La ideología marxista está equivocada. Pero en mi vida he conocido a muchos marxistas buenos como personas, y por eso no me he sentido ofendido.

Las palabras que más han impactado son esas de la economía que “asesina”…

En la exhortación no hay nada que no se encuentre en la Doctrina Social de la Iglesia. No he hablado desde un punto de vista técnico, he intentado presentar una fotografía de cuando sucede. La única cita específica era la de la teoría de la “recaída favorable”, según la cual cada crecimiento económico, favorecido por el libre mercado, puede producir por sí mismo una mayor equidad e inclusión social en el mundo. Estaba la promesa de que, cuando el vaso estuviera lleno, se desbordaría y lo pobres se beneficiarían. Ocurre en cambio que, cuando está colmado, el vaso mágicamente se agranda, de manera que nunca sale nada para los pobres. Esta ha sido la única referencia a una teoría específica. Repito: no he hablado como un técnico, sino según la doctrina social de la Iglesia. Y esto no significa ser marxista.

Usted ha anunciado una “conversión del papado”. ¿Los encuentros con los patriarcas ortodoxos le han sugerido alguna vía concreta?

Juan Pablo II ya habló todavía más explícitamente de un modo de ejercicio del primado que se abra a una situación nueva. Pero no solo desde el punto de vista de las relaciones ecuménicas, también en las relaciones con la Curia y con las iglesias locales. En estos primeros nueve meses he recibido la visita de muchos hermanos ortodoxos: Bartolomeo, Hilarión, el teólogo Zizioulas, el copto Tawadros. Este último es un místico, entraba en la capilla, se quitaba los zapatos y se ponía a rezar. Me he sentido hermano de todos ellos. Tienen la sucesión apostólica, les he recibido como hermanos obispos. Es un dolor no poder aún celebrar la Eucaristía juntos, pero la amistad está ahí. Creo que el camino es este: amistad, trabajo común, y rezar por la unidad. Nos hemos bendecido el uno al otro, un hermano bendice al otro, un hermano se llama Pedro y el otro se llama Andrés, Marcos, Tomás…

 

¿La unidad de los cristianos es una prioridad para usted?

Sí, para mí el ecumenismo es prioritario. Hoy existe el ecumenismo de la sangre. En algunos países asesinan a los cristianos porque llevan una cruz o tienen una Biblia, y antes de masacrarlos no les preguntan si son anglicanos, luteranos, católicos u ortodoxos. La sangre está mezclada. Para los que asesinan, somos cristianos. Unidos en la sangre, aunque entre nosotros todavía no hayamos conseguido dar pasos necesarios hacia la unidad y quizá todavía no ha llegado el tiempo. La unidad es una gracia, que se debe pedir. Conocía a un párroco de Hamburgo que seguía la causa de beatificación de un cura católico guillotinado por los nazis porque enseñaba el catecismo a los niños. Después de él, en la fila de los condenados, había un pastor luterano, asesinado por el mismo motivo. Su sangre se mezcló. El párroco me contaba que había ido a ver al obispo y le había dicho: “Prosiga con la causa, pero de los dos, no solo del católico”. Esto es el ecumenismo de la sangre. Existe también hoy, basta leer los periódicos. Quienes asesinan a los cristianos no te piden el carné para saber en qué Iglesia has sido bautizado.  Debemos tomar en consideración esta realidad.

En la exhortación invita a tomar decisiones pastorales prudentes y audaces en lo referente a los sacramentos. ¿A qué se refería?

Cuando hablo de prudencia no pienso en un comportamiento paralizante, sino en una virtud del que gobierna. También la audacia lo es. Se debe gobernar con audacia y con prudencia. He hablado del bautismo, y de la comunión como alimento espiritual para seguir adelante, de considerarla un remedio y no un premio. Algunos enseguida han pensado en los sacramentos para los divorciados vueltos a casar, pero yo no he entrado en casos particulares. Solo quería indicar un principio. Debemos buscar facilitar la fe de las personas más que controlarla. El año pasado en Argentina denuncié el comportamiento de algunos curas que no bautizaban a los hijos de las madres adolescentes. Es una mentalidad enferma.

¿Y en cuanto a los divorciados que se vuelven a casar?

La exclusión de la comunión para los divorciados que viven una segunda unión no es una sanción. Es bueno recordarlo. Pero no he hablado de esto en la exhortación.

¿Y se tratará en el próximo sínodo de los obispos?

La sinodalidad de la Iglesia es importante: del matrimonio en su complejidad hablaremos en las reuniones del consistorio de febrero. Además el tema será afrontado en el Sínodo extraordinario de octubre de 2014 y de nuevo durante el Sínodo ordinario del año sucesivo. En estas sedes se hablará y se profundizará sobre muchas cosas.

¿Cómo va el trabajo de sus ocho “consejeros” para la reforma de la Curia?

El trabajo es largo. Quien quería avanzar propuestas o enviar ideas lo ha hecho. El cardenal Bertello ha recogido el parecer de todos los dicasterios vaticanos. Hemos recibido sugerencias de los obispos de todo el mundo. En la última reunión, los ocho cardenales han dicho que hemos llegado al momento de avanzar propuestas concretas, y en el próximo encuentro, en febrero, me entregarán sus primeras sugerencias. Yo estoy siempre presente en los encuentros, excepto en la mañana del miércoles porque es la audiencia general. Pero no hablo, solamente escucho, y esto me hace bien. Un cardenal anciano he dijo hace algunos meses: “La reforma de la Curia  ya la ha comenzado usted con la misa cotidiana en Santa Marta”. Esto me ha hecho pensar: la reforma comienza siempre con iniciativas espirituales y pastorales, antes que con cambios estructurales.

 

¿Cuál es la relación adecuada entre la Iglesia y la política?

La relación debe ser al mismo tiempo paralela y convergente. Paralela, porque cada uno tiene su camino y sus diferentes deberes. Convergente, únicamente para ayudar al pueblo. Cuando las relaciones son primero convergentes, sin el pueblo, o pasando del pueblo, empieza ese connubio con el poder político que termina por pudrir la Iglesia: los negocios, los compromisos… Es necesario proceder en paralelo, cada uno con su propio método, sus propios deberes, su propia vocación. Convergentes solo en el bien común. La política es noble, es una de las formas más altas de caridad, como decía Pablo VI. La ensuciamos cuando la usamos para los negocios. También la relación entre Iglesia y poder político puede ser corrupta, si no converge solamente en el bien común.

¿Puedo preguntarle si tendremos mujeres cardenales?

Eso es una tontería que no sé de dónde ha salido. Las mujeres en la Iglesia deben ser valorizadas, no “clericalizadas”. Quien piensa en mujeres cardenales sufre un poco de clericalismo.

¿Cómo va el trabajo de limpieza en el IOR?

Las comisiones que se ocupan de eso están trabajando bien. Moneyval nos ha dado un informe favorable, estamos en el camino adecuado. Sobre el futuro del IOR, ya veremos. Por ejemplo, el “banco central” del Vaticano sería el APSA. El IOR se creó para ayudar a las obras de religión, misiones, las iglesias pobres. Después se convirtió en lo que es ahora.

Hace un año, ¿se hubiera imaginado que la Navidad 2013 la celebraría en San Pedro?

Absolutamente no.

¿Se esperaba ser elegido?

No me lo esperaba. No perdí la paz mientras aumentaban los votos. Permanecí tranquilo. Y esa paz la tengo todavía, la considero un don del Señor. Terminado el último escrutinio, me llevaron al centro de la Sixtina y me fue preguntado si aceptaba. Respondí que sí, dije que me llamaría Francisco. Únicamente entonces me alejé. Me llevaron a la estancia contigua para cambiarme la ropa. Después, poco después de asomarme, me arrodillé para rezar durante algunos minutos junto con el cardenal Vallini y el cardenal Hummes en la capilla Paulina.

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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Fernando de Haro

CESAL es una de las ONG españolas más consolidadas en España de las que se dedican a la cooperación internacional. paginasdigital.es conversa con Pablo Llano, su director general, sobre el valor de su experiencia para la construcción de una sociedad en la que sea cada vez más frecuente un diálogo real, sobre la relación más adecuada entre Estado y sociedad civil. Abordamos también el reto de la migración y le pedimos que nos defina el mejor Gobierno para su labor.

CESAL es una ONG que desde hace más de 30 años viene trabajando en el campo de la cooperación internacional y de la intervención social. ¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho en este tiempo?

La historia de CESAL se ha ido construyendo a través de personas apasionadas por la realidad del hombre y por el mundo. Desde la humildad de saber que no tenemos respuestas para todo pero con la certeza de tener una hipótesis que poner en juego y a través de la cual podemos afrontar el desafío de responder juntos a las necesidades y aspiraciones de tantas personas que no cuentan con oportunidades ni nadie que los acompañe en el camino.

De esta forma, nos hemos ido encontrando con personas, con iniciativas, con experiencias que nos han ayudado a conocer y a adentrarnos más en el corazón del desarrollo. Y también hemos ido tejiendo una red de relaciones que nos han mostrado la posibilidad de construir con cualquiera, siempre que se esté dispuesto a un diálogo abierto y sincero que no parta de prejuicios sino de un mismo deseo de aprender, de construir, de generar respuestas que responden a problemas reales de las personas. De esta forma, se han dado relaciones y alianzas inimaginables con personas e instituciones que desde orígenes y presupuestos diferentes comparten una misma pasión y un mismo interés

De esta experiencia, ¿qué puede tener valor como método y como contenido para el conjunto de la sociedad española?

En primer lugar, el diálogo sobre problemas reales que afectan a personas con un rostro identificable. No porque renunciemos a incidir en políticas públicas, al contrario, pero si el diálogo no parte de la realidad es fácil abstraer y reducir el diálogo a un debate ideológico.

En segundo lugar, hay un aspecto de método muy arraigado en la forma de trabajar de CESAL que considero que sería un bien en los debates sociales y políticos y es el “partir de lo positivo”. Existe un valor y una riqueza muy grande de la que partir, hay múltiples iniciativas que ya tratan de responder con creatividad y entusiasmo a los problemas que nos afectan. Y, en última instancia, la propia persona encierra un potencial muy grande que hay que ayudar a desvelar y desarrollar.

Si en lugar de amenazas viéramos oportunidades, provocaciones que nos ayudan a crecer y ser mejores, se generaría una cultura del encuentro más creativa y constructiva.

'Un Gobierno abierto a la sociedad civil, no ideológico y con sensibilidad social'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  8 votos
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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Juan Carlos Hernández

Analizamos en profundidad con Daniel Innerarity el momento de la campaña electoral. Para el catedrático de Filosofía Política, existe una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político.

En las campañas electorales se producen situaciones de polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido. ¿Exageramos cuando aseguramos que se disuelve el “nosotros compartido? ¿Hay alguna relación entre esta disolución y la aparición de cordones sanitarios a izquierda y derecha?

Me da la impresión de que hay estrategias de los partidos, de unos más que de otros, que han puesto en marcha dinámicas que luego son difíciles de parar. En términos estructurales me parece que se podría hablar de una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político. ¿En qué se caracteriza una campaña? En que polariza y se critica al adversario (a veces en exceso). El problema es que luego hay que pactar con él y aquellas estrategias que sirvieron para ganar dificultan posteriormente la acción de gobierno, cuando se requiere la colaboración del adversario.

¿La polarización política es un falso espejo de la vida social? ¿En nuestro espacio público hay sujetos que se narran, hay relaciones interpersonales y relaciones entre entidades sociales más sanas de las que se dan en la política de partidos?

Es normal que en la política haya una dramatización de los antagonismos que no tiene por qué coincidir con el que hay en la vida real. En la política hay siempre esos dos elementos (antagonización y escenificación) y los ciudadanos tendríamos que aprender a descodificar un poco lo que observamos en la esfera política. Lo que ocurre es que a veces en la vida los personajes que interpretamos terminan devorando a la persona que somos.

Los estudios sociológicos reflejan un interés sostenido por lo político, pero una desafección hacia los líderes políticos. Parece imposible pensar en la política como una vocación animada por un ideal. ¿Qué nos ha pasado? ¿Tenemos graves carencias culturales y educativas?

En mi último libro “Comprender la democracia” analizo un problema que me preocupa desde hace tiempo. Hablamos de una ciudadanía que decide y controla, pero lo cierto es que carecemos de las capacidades necesarias para ello por falta de conocimiento político, por estar sobrecargados, incapaces de procesar la información cacofónica o simplemente desinteresados. El origen de nuestros problemas políticos reside en el hecho de que la democracia necesita unos actores que ella misma es incapaz de producir. Una opinión pública que no entienda la política y que no sea capaz de juzgarla puede ser fácilmente manipulable.

'El entrelazamiento de los destinos colectivos impide definir nuestro bien como el reverso del mal de otros'

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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

P.D.

Entrevista a Juan Sánchez Corzo, presidente de la Compañía de las Obras, una asociación que engloba a iniciativas empresariales y sin ánimo de lucro en toda España.

La CdO es una realidad que agrupa desde hace ya algunos años a empresas y entidades no lucrativas. ¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho en este tiempo?

La CdO es un lugar de encuentro entre personas y realidades de muy distintos ámbitos. Es un lugar en el que las distintas realidades se acompañan entre sí, se hace networking, se comparten experiencias, se producen encuentros, se imparte formación, nos ayudamos mutuamente... se amplían los horizontes, se recupera la ilusión por los quehaceres cotidianos. Uno de sus elementos originales, en efecto, es que entidades con y sin ánimo de lucro comparten el mismo patio, un mismo lugar común.

Son las obras asociadas las que sostienen en primer lugar esa tarea de construcción social, ya sea generando empleo y riqueza o ayudando a los menos desfavorecidos. En la CdO nos ocupamos de las obras asociadas o de quienes las promueven. ¿Cómo? Te pongo un ejemplo. Uno de los grandes déficits de la pyme española es la gestión, motivada en gran medida por la falta de experiencia y de conocimientos del pequeño y mediano empresario. Pues bien, desde hace algún tiempo venimos teniendo sesiones periódicas en las que un grupo de empresarios –en este caso del sector servicios–, compartiendo experiencias y necesidades y poniéndolas delante de un consultor de empresas, tratan de mejorar determinados aspectos de la gestión de la empresa (recursos humanos, tecnología, marketing, proyectos, internacionalización...). En el ámbito de las obras sociales, se encuentran con una cierta periodicidad para trabajar aspectos de su vida cotidiana, tales como, por ejemplo, el trabajo con voluntarios o la financiación de proyectos.

De esta experiencia, ¿qué crees que tiene un valor para el conjunto de la sociedad española?

Siempre que tenemos oportunidad, compartimos experiencias, incluso negativas, enriquece muchísimo y genera confianza. ¡Qué pocas veces nos ponemos realmente en juego con los demás y qué formalistas solemos ser! 

'Voto a quien creo que me garantiza un mayor grado de libertad'

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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Fernando de Haro

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional y se mueve en el entorno de los socialistas del País Vasco. Conversa con paginasdigital.es sobre el 40 aniversario de la Constitución y defiende una reforma de la Carta Magna. Se muestra convencido de la posibilidad de fraguar una mayoría no independentista en Cataluña y de un federalismo que, por fuerza, tiene que ser asimétrico.

¿Hemos conmemorado de modo adecuado los 40 años de la Constitución? ¿Qué es lo que debe quedar tras esta conmemoración?

La conmemoración del aniversario de la Constitución debía tener, necesariamente, un amplio aspecto de celebración, de reconocimiento laudatorio de su significado absolutamente excepcional en nuestra historia como sistema político democrático. Los elogios a la Constitución son absolutamente merecidos y es difícil excederse al hacerlos. Nada que objetar a ello. Es la primera Constitución plenamente democrática, en total sintonía con las de los sistemas democráticos más sólidos de Europa, que es integradora –y no de un partido– y que pervive durante cuarenta años. La combinación de estas características es única en nuestra historia, por lo que los elogios son merecidos. Pero he tenido la impresión de que, en muchos casos, los elogios eran una forma de auto-convencimiento, de encerramiento, de tratar de alejar cualquier otra consideración que no fuese la simplemente adulatoria, de tratar de que no se escuchase ninguna otra consideración. En mi opinión, se trata de alabanzas que, en el mejor de los casos, solo miran al pasado, de forma estéril, sin tratar de extraer ninguna enseñanza, sin mirar al futuro. Sin plantearse qué y cómo debemos hacer para que la Constitución, nuestro sistema democrático, tenga una más larga vida. Me gustaría que tras esta conmemoración quedase la convicción de que la Constitución, qué y cómo se hizo, es una fuente de enseñanza para ver cómo somos capaces de que, dentro de diez años, podamos conmemorar los cincuenta años de la Constitución; y de que las generaciones que nos siguen puedan llegar a conmemorar su primer centenario. Y estoy absolutamente convencido de que eso no se logrará sobre la base de declamaciones laudatorias puramente autocomplacientes, defensivas, atrincheradas en el inmovilismo, que se niegan a afrontar los retos que tenemos frente a nosotros, creyendo que esas declamaciones son una concha defensiva inexpugnable.

'Hay que advertir a los políticos de que es urgente la reforma de la Constitución'

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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

P.D.

paginasdigital.es conversa con Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, sobre los retos de fondo que emergen en la campaña electoral. Levy responde a preguntas que no se le plantean habitualmente.

En las campañas electorales se produce una situación polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido.

Tenemos que asumir que España ha pasado de apostar por un sistema bipartidista que, a pesar de sus imperfecciones, otorgaba una estabilidad evidente al país, a un sistema pluripartidista con múltiples actores políticos donde se dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y llegar a consensos debido a la multiplicidad de vetos cruzados.

Esto, además, es un balón de oxígeno para la izquierda, puesto que la dispersión del voto del centro derecha minimiza las opciones de gobierno. Lo vimos en 2015 en la ciudad de Madrid donde, a pesar de que el Partido Popular fue la fuerza más votada y preferida por los madrileños, los votos a VOX impidieron que tuviésemos la mayoría. Ahora, en el escenario electoral en el que nos encontramos, muchos advierten de la posibilidad de volver a vivir un escenario en el que el centro derecha tenga mayoría en votos pero cuya fragmentación disminuiría las opciones de una clara mayoría.

¿La opción por un determinado partido a la hora de votar tiene que ver más con opciones ideológicas o con pulsiones de última hora que con experiencias concretas de implicación social?

Las campañas electorales son más importantes que nunca. El ciudadano cada vez elige más tarde su voto por lo que los partidos nos vemos obligados a presentar los mejores proyectos posibles, los más viables y los más beneficiosos. Si algo ha cambiado en las últimas décadas es la infinidad de canales de comunicación existentes a través de los cuales cualquier ciudadano, con independencia de donde viva, puede tener acceso a toda la información sobre qué pensamos cada uno. En ese sentido, el Partido Popular tiene una clara ventaja: somos conocidos, reconocibles y previsibles. El ciudadano sabe que cuando gobierna el Partido Popular se crea empleo, se mejoran las condiciones de vida de la gente y se aumentan las oportunidades. Nos presentamos a las elecciones con un programa electoral atractivo para cumplirlo. Que nadie busque frases grandilocuentes disfrazadas de propuestas, porque lo que van a encontrar es soluciones reales a los problemas y preocupaciones de los ciudadanos, no eslóganes vacíos.

'Hay que huir del enfrentamiento y del revanchismo'

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"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

P.D.

La Casa Estela de Cometa nació hace dos años, creada por un grupo de personas que hacen voluntariado de acompañamiento a niños y jóvenes tutelados que viven en residencias de la Comunidad de Madrid. La Casa se ocupa de acoger a jóvenes que han finalizado la tutela. Su directora, Meri Gómez, reflexiona con paginasdigital.es sobre el valor político de esta experiencia.

¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho desde que se fundara vuestra casa?

Construcción social se podría llamar a todo lo que hacemos. La casa se crea con la idea de construir un entorno en el que las chicas extuteladas puedan disfrutar de un lugar que les permita crecer como personas, formarse y poder participar de una vida activa dentro de la sociedad. Entendemos que para construir la sociedad hacen falta sujetos con una base firme en la vida y creemos que la casa es una experiencia de construcción social muy potente. Personas firmes en la vida son las que son capaces de construir dentro de la sociedad. En cuanto a participación ciudadana, en la casa hemos visto cómo hay un lenguaje que todo el mundo entiende y sabe hablar, basta tener un interlocutor, es el lenguaje de la caridad, hemos visto cómo gente, amigos cercanos, familiares, amigos de amigos, incluso desconocidos que han oído la existencia de la casa, nos han ayudado y nos ayudan diariamente, de muchas formas: con el mantenimiento de la casa, económicamente, con gestiones de cualquier índole y sobre todo siendo nuestros amigos. Hemos visto así que hay un punto común en el hombre más allá de condiciones sociales e ideologías en el que es posible el diálogo.

'Necesitamos un Gobierno que piense un futuro común para todos'

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>Entrevista a Daniel Gascón

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Juan Carlos Hernández

Entrevistamos a Daniel Gascón, es escritor, traductor y editor de la edición española de la revista Letras Libres. “A pesar de las circunstancias actuales, de una conversación pública irresponsable y propensa al antagonismo, las instituciones de la democracia liberal resisten”, afirma el articulista del periódico El País.

En un editorial de este periódico se afirmaba que “la democracia requiere de una conciencia del nosotros, de un bien común para aquellos que pertenecen a una comunidad siempre superior a los intereses de los grupos particulares y a sus diferencias. Es lo que ha desaparecido”. ¿Qué le sugiere esta afirmación?

Me parece que se produce una especie de rechazo a ciertos impulsos disgregadores: social y culturalmente rompen algunos vínculos; económicamente estamos en una situación más inestable e individualista. El mundo del trabajo ya no es como antes, una cierta idea de identidad que tenía que ver con la clase, con lo que eras y hacías, se debilita. El Estado-nación tampoco sirve para muchos de esos problemas. No hay otro modelo económico viable que la economía de mercado desde el 89, pero este tiene fallos y produce injusticias. Creo que son factores que influyen en una percepción de la identidad amenazada, y que eso tiene que ver con el rebrote de los nacionalismos, del repliegue. Defiendes algo que crees que corre peligro de desaparecer.

Muchos grupos tienden a intentar defender sus intereses particulares, que pueden ser legítimos, pero que a veces pueden caer en una estigmatización del que piensa distinto. Mark Lilla habla de una “política de la identidad”. ¿Podría ayudar el juicio de Lilla a explicar lo que está ocurriendo?

Estamos en un tiempo de subjetivismo y polarización. Es más importante el elemento expresivo, nuestra visión sobre el mundo, que lo que sucede fuera. Lilla dice que el énfasis en la identidad por parte de los progresistas ha sido contraproducente, porque debilita la unión que permitiría la victoria de la izquierda. Para él, tienes que ganar para defender los derechos de las minorías, tienes que buscar un discurso que unifique para luego implementar tu programa. Un problema de esa idea es que a lo mejor estás hablando de un mundo que ya no puede ser. El discurso encajaba en una comunidad más homogénea y afianzaba una coalición de votantes que ahora parece más complicada por muchos factores. Otros dirían que ese universalismo, que se presenta teñido de nostalgia, no dejaba de ser un particularismo, y que lo que se presentaba como algo para todos era menos inclusivo de lo que pensamos.

¿Cómo se pueden traducir sus ideas a la realidad española?

'Existe una percepción de la identidad amenazada, y es por los nacionalismos'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
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>Entrevista a Francisco Igea

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

F.H.

Francisco Igea es médico, entró en política como diputado nacional de Ciudadanos tras las elecciones que hubo que repetir. Acaba de ganar las primarias de su partido en Castilla y León.

La polarización ha aumentado mucho en el último tiempo y parece que se ha disuelto la percepción del “nosotros” como país.

En los tiempos del miedo y la incertidumbre en que vivimos, que son tiempos de incertidumbre económica y política, lo que está triunfando en gran parte es el mensaje del egoísmo. El mensaje nacionalista no es más que un mensaje egoísta, es el egoísmo elevado a categoría política. Siempre he dicho que es un mensaje egoísta y adolescente que se mira a sí mismo. Y el mensaje populista también es un mensaje egoísta, de que el culpable es otro, hay un enemigo responsable, se huye de la responsabilidad. Y todo eso hace que se diluya el “nosotros”, que se diluya la capacidad de pensar que nosotros somos responsables, que todos y cada uno somos responsables de las cosas, que todos y cada uno participamos de esto, pues siempre es más fácil buscar un enemigo que buscar una solución o asumir una responsabilidad.

Tenemos una participación electoral en torno al 70%, pero la participación ciudadana en España es del 20%. ¿Hay desconexión entre la vida política y la actividad social?

Hay mucha desconexión porque los partidos son estructuras muy cerradas y la gente piensa que el mundo es lo que pasa en twitter. Nos pasa a todos que se nos olvida llegar a casa y abrir la ventana, salir y hablar con la gente, y ver que a la mayoría de la población la política no le ocupa casi nada de su tiempo, le ocupa su familia, la enfermedad, el trabajo, las cosas importantes. A veces los políticos somos incapaces de hablarle a la gente de esas cosas, de escucharles y dejar un rato de hablar de política, de ser humanos, que es una de las cosas que a veces uno pierde cuando se mete en esa burbuja.

¿Cree que hay una burbuja, que la vida social va por otro lado, que las relaciones interpersonales son más sanas que las que se viven en el ámbito de los partidos?

Creo que afortunadamente sí, aunque hay sitios de España donde desafortunadamente eso no es real y donde se vive una polarización social potente, por ejemplo en Cataluña, donde se vive un grado de enfrentamiento civil real, pero la mayoría de la población en España sigue compartiendo amigos de uno y otro lado, tiene una vida normal, y eso es lo que hay que intentar, que la división política no se convierta en división social. Siempre ha sido una de mis obsesiones acabar con el frentismo, luchar contra esa manera de entender la política tan del Madrid y del Barça que a veces tiene este país.

'Es necesaria una política que vuelva a ser servicio al ciudadano'

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>Entrevista a Manuel Reyes Mate, filósofo

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Fernando de Haro

Manuel Reyes Mate posiblemente es el pensador español que más esfuerzo ha dedicado a reflexionar sobre la condición de las víctimas. paginasdigital.es conversa con Reyes Mate sobre el reto de la globalización, la crisis migratoria, las identidades excluyentes, el nacionalismo y otras cuestiones que marcan la actualidad.

Usted ha asegurado que “la pregunta que se hiciera Hannah Arendt en su ensayo de 1943 ‘We refugees’ sobre la significación política del refugiado sigue teniendo actualidad en pleno siglo XXI”. ¿Por qué?

Para Arendt los refugiados son la vanguardia de los pueblos –y no la retaguardia o un efecto secundario– porque lo que se hizo con ellos, el poder lo puede hacer con cualquiera. “Ellos” eran el pueblo judío alemán, alemanes por los cuatro costados, que habían luchado por Alemania en la I Guerra Mundial, que se sentían totalmente asimilados, y que, de repente, son señalados como “otros”, privados de su nacionalidad, es decir, desnaturalizados. Son devueltos a su estado natural de meros seres humanos. Y ellos descubren que eso es ser menos que nada, porque lo importante son los papeles. Bueno, pues su tesis es que lo que el Estado hitleriano ha hecho con ellos, los judíos, porque son de otra sangre aunque compartan la misma tierra, lo pueden hacer mañana con los gitanos, con los enfermos mentales, con los improductivos o con los viejos. De poco sirve decir que “todos nacemos iguales y libres” si el Estado se arroga la facultad de decir quiénes son los sujetos de los derechos políticos y sociales. Ese era un problema que tenía la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Hay que tomarse en serio los derechos del hombre. No hay que admitir la distinción entre “nacionales” y “nacionalizados”. Y hay que exigir que el ser humano sea siempre un ciudadano.

¿Qué desvela sobre Occidente la reacción a los refugiados y a las migraciones?

'Nos hemos acostumbrado a marcar nuestras señas de identidad excluyendo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
Juan José Laborda saludado por Su Majestad el Rey de España vista rápida >
>Entrevista a Juan José Laborda, expresidente del Senado

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Fernando de Haro

Juan José Laborda, socialista, fue una de las referencias en el Senado, donde tuvo escaño desde 1977 hasta 2004. Miembro del Consejo de Estado, analiza con www.paginasdigital.es los 40 años de la Constitución, el momento por el que pasa España y los retos del independentismo catalán.

Comienza el juicio por el proceso de secesión. ¿Además de una respuesta jurídica habría que dar otra política? ¿En qué términos?

La Justicia actúa de acuerdo con la ley, es independiente. Pero los que no acatan la Constitución dirán que el juicio es político. La respuesta política que los demócratas pueden dar es defender al Tribunal que juzga los delitos que presuntamente cometieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y los demás procesados. Sería necesario que en este asunto hubiera una actitud común por parte de los partidos constitucionales, pero me temo que eso será imposible, lo cual me parece estúpido, además de negativo para la calidad de nuestra democracia.

¿Cómo sería posible volver a encuadrar a la mitad de los catalanes que apuestan por la independencia en el marco constitucional? ¿Es posible? ¿Qué sería necesario?

Para integrar a los catalanes que ahora no están dentro del marco constitucional, habrá que pensar primero en los catalanes que sí se sienten dentro de la Constitución Española. Y para eso es necesario argumentar en qué están equivocados los nacionalistas catalanes. Sin complejos, y con la verdad. No se puede ganar el juego de la integración sin rechazar la aceptación resignada de las ideas de los nacionalistas sobre el Estado y España. El Estado constitucional no es una jaula de nacionalidades, sino la norma que las ha reconocido por primera vez. Cataluña votó la Constitución el 6 de diciembre de 1978 con más porcentaje de votos afirmativos que la mayor parte de los territorios de España. El proceso de reintegración mayoritaria de los catalanes en un marco común requiere tiempo, y un consenso entre los constitucionalistas que dure todo ese tiempo. Y cuando hablo de consenso, no me refiero solo a los partidos. Existe una sociedad civil que espera un signo de la política para ponerse en marcha en ese proyecto, que podríamos calificar de patriotismo constitucional.

'La democracia es incompatible con la noción de enemigo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  23 votos
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>Entrevista a Joseba Arregi

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Juan Carlos Hernández

Dialogamos con Joseba Arregi sobre los desafíos de la modernidad. “La posmodernidad es el resultado de la acumulación de los efectos colaterales secundarios no queridos pero estructuralmente propios de lo que ha querido la propia modernidad”, afirma exconsejero del Gobierno Vasco.

¿Existe una falta del sentimiento del nosotros que se diluye en los intereses particulares?

El nosotros, si tiene que ser un nosotros civilizado, cívico, adaptado al estado de derecho, no puede ser un yo o un nosotros construido fuera de la igualdad de derechos, fuera de la igualdad ante la ley. Tiene que ser contando y partiendo de esa igualdad ante la ley, igualdad en derechos y libertades. Lo que pasa es que los pequeños colectivos que se han constituido después de la crisis del capitalismo, de la cultura moderna, en el posmodernismo y demás, son yoes colectivos particulares pero que se unen en alguna identificación particular, no en la identificación universal de los derechos y de la igualdad ante la ley, sino en sentimientos étnicos, en las políticas de género, que también son identidades particulares que no llegan a ser universales.

En definitiva, no son representantes de un nosotros constituido en base a una conversación y a una negociación permanente de lo que es el bien público, el bien común. Son unidos por intereses o sentimientos particulares, y eso se ha acrecentado tremendamente en lo que se llama la cultura del capitalismo de consumo, que sobrevalora el sujeto, los sentimientos subjetivos, las emociones, los intereses colectivos particulares, sin que haya un horizonte de un nosotros que constituya al conjunto de la comunidad política.

Últimamente se ha hablado mucho de los movimientos feministas. ¿Cuál es su valoración?

'El populismo es peligroso cuando tiende a convertirse en totalitarismo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos
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>Entrevista a Tulio Álvarez

"Nunca hay que tener miedo de la ternura"

Juan Carlos Hernández

Hablamos con Tulio Álvarez, reconocido activista por los derechos humanos en Venezuela. Condenado por el régimen de Maduro, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos suspendió la sentencia condenatoria.

¿Cómo es la situación social hoy en día en Venezuela? Se ha hablado en los últimos días incluso de detenciones masivas y arbitrarias.

El rumor de que están llevándose jóvenes en las calles indiscriminadamente para una especie de reclutamiento forzado es falso. Creo que incluso está sembrado por el propio régimen. Lo que ha pasado es que muchachos jóvenes que han participado, como están participando todos los venezolanos, en la protesta han sido retenidos y detenidos, llevados a tribunales como si fueran adultos y condenados, y en este momento están retenidos varias decenas de niños y con órdenes de tribunales. Tenemos el testimonio de una juez que ha tomado esa decisión porque se ha visto forzado, lo cual no hace que esa decisión siga siendo aberrante, pero es una prueba irrefutable de la manipulación. Yo tengo conocimiento de tres jueces que han dictado medidas de detención de estos niños, son aproximadamente entre 70 y 100 niños. Estamos hablando de niños de 14-15 años, en realidad son niños que tienen conciencia política.

¿Cómo es la situación actual de abastecimiento de productos de primera necesidad?

Es imposible que yo te narre el drama social por el tema de la hambruna y la falta de medicinas que se vive en Venezuela. Si yo tratara de llevar esto al máximo grado de perversión que se pueda narrar, yo no tendría la capacidad de mostrar la situación límite en que está Venezuela. Es una situación de hambruna, donde no hay asistencia social, no hay medicinas. Todo enfermo de cualquier enfermedad que necesite un tratamiento está en riesgo de muerte. Las muertes en los hospitales son constantes. Tenemos una situación en la que no hay equipos médicos. Yo trabajo con empresas de equipos médicos que son las que prestan mantenimiento y no los hay. El 90% de los equipos médicos de los hospitales públicos en Venezuela están paralizados. No hay posibilidad de tratamiento de ningún tipo, no hay posibilidad de hacer exámenes básicos de hemodinamia, rayos X, radioterapia… ninguna posibilidad. Y las medicinas, cualquier ciudadano español que tenga una farmacia sabe que diariamente le llegan personas tratando de comprar medicinas para mandarlas a Venezuela. No hay ni las medicinas más básicas, ni para dolor de cabeza, ni antigripales… Es una situación desesperada.

Con la irrupción de Juan Guaidó, ¿se ha podido conseguir por fin la deseada unidad de la oposición en Venezuela?

En Venezuela no hay oposición. Oposición hay en un país que tiene democracia. En Venezuela hay factores democráticos activados y está unánimemente activado todo el factor democrático en contra de la dictadura.

¿Sería más correcto hablar de disidencia?

'En Venezuela no se enfrentan dos actores políticos, hay un régimen de facto contra un pueblo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos

El otro es un bien, también en política

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