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5 DICIEMBRE 2016

¿Quiere que Cataluña crezca? ¿Quiere que sea dependiente?

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El desafío secesionista de Artur Mas avanza y hace unas semanas ha anunciado un referéndum para el 9 de noviembre de 2014 con la pregunta “¿Quiere que Cataluña sea un Estado? Y a continuación, y en caso afirmativo, ¿Quiere que este Estado sea independiente?”. Muchos analistas han coincidido en que la consulta, es obvio que sería inconstitucional, no llegará a celebrarse finalmente. Es probable que así sea pero el daño de la confrontación ya está causado.

Sobre el problema de los nacionalismos suele haber varias posturas que aun teniendo algún aspecto de cierto no tienen en cuenta todos los factores.

Una primera opinión es que se les de la independencia. En ella se olvida que con ello perdemos todos y que es obligación del Estado defender los intereses de todos los españoles, incluidos los catalanes que no se sienten independentistas. Además crearía un peligroso precedente y el efecto independentista se podría propagar a otras regiones e incluso dentro de la propia Cataluña. Otra visión apelaría por un nuevo modelo de financiación, y una mayor autonomía. Al final, es un problema de dinero se viene a decir. Esta es una postura cortoplacista muy extendida entre los Gobiernos nacionales de la democracia actual. Pero, ¿cuánto tiempo se iban a conformar? ¿Alguna vez ha bastado dándoles más autonomía o mayor financiación?. Otra teoría extendida es que todo es una maniobra para ocultar los problemas económicos y los recortes que se producen en la región. Se dice, y con razón, que en Cataluña no se habla de los problemas reales. Sin embargo, el problema del nacionalismo tiene más de un siglo, y aunque ahora se haga más acuciante por la situación económica, no es una problemática que haya nacido ayer y lleva consigo una concepción cultural.

Los nacionalistas siempre han jugado, y viven de eso, con el factor psicológico de que nadie mejor que ellos para defender los intereses “de los nuestros” y acusan de todos sus males, con o sin razón, a Madrid. Calvo Sotelo contaba en sus memorias la siguiente conversación con Jordi Puyol.

Calvo Sotelo: Buenos días, Presidente, ¿cómo te va?

Jordi Puyol: Siempre lidiando problemas con el Gobierno de Madrid

Calvo Sotelo: Y el día en que no los tengas ¿seguirás gobernando tan cómodamente en Barcelona?

¿Qué busca verdaderamente Artur Mas? ¿La independencia cuando apenas si la ha citado? ¿Mantenerse en el poder en una situación que se le ha ido de las manos?.

Por otra parte, ¿cuál debe ser la respuesta del Gobierno? Una cosa es el justo respeto y cuidado de las tradiciones propias, incluida la lengua, de las regiones y que se busque el mejor modo de gestión posible incluso transfiriendo competencias si con ello se logra una mejor gestión y otra cosa es el narcisismo nacionalista. Como dice Julián Marías “La región es una maravillosa, entrañable realidad, hecha formas cotidianas, de recuerdos, de costumbres, de finas modulaciones, de proyectos; es un instrumento que se incorpora, bien templado a una orquesta. No hay impiedad mayor que querer destruir la realidad regional: para que no sea o para que sea otra cosa”.

En esta situación se hace necesaria una respuesta clara por parte del Gobierno y sería deseable que fuera consensuada con el PSOE. De otro modo el peligro de radicalización de las posturas a favor y en contra puede ser grave. Quizá podrían firmar un manifiesto con pocas ideas pero claras afirmadas desde la positividad. La unidad es un bien, cumplimiento de la ley, para poder crecer, y más en un mundo globalizado, hay que ser dependientes, o mejor dicho tener relaciones de interdependencia. Por otro lado, dado el daño causado me parece que debería plantearse si las competencias de educación deben ser retomadas por el Estado aunque reconozco este punto lejano. Lo que hacen los nacionalistas es culpa suya pero la dejación de los grandes partidos nacionales los hace corresponsables de la situación empezando por la educación dejada en manos de los nacionalistas. Esto coincide con una crisis de identidad de qué significa ser español, más allá de las algarabías por un mundial ganado, y por una visión negativa de nuestra historia.

Desde diversos ámbitos se ha interpelado al diálogo. Esta es una postura noble, es verdad, que urge el volver a encontrarse y reconocerse hermanos pero ¿es posible el diálogo? Me parece que es posible entre personas independentistas o no, entre personas de derechas o de izquierdas cuando desde su posición buscan sinceramente el bien común poniendo la experiencia como criterio. Sin embargo, cuando lo que prima es simplemente buscar el poder es muy difícil poder encontrar un punto de unión. Esperemos que se imponga el bien común para que Cataluña y España puedan seguir creciendo juntas como se hace desde siglos. Las grandes conquistas, como la creación de la Unión Europea, se hicieron desde las relaciones de interdependencia no desde la independencia. Esto es así tanto a nivel de naciones como a nivel de las relaciones entre personas.

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2Comentarios
Guillem S.
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Desde Cataluña
La solución es muy simple. Democracia. Que el Estado transfiera a la Generalitat la capacidad para convocar referéndums. De esta manera, votando, se sabría con certeza cual es la opinión del pueblo catalán. Tal y como se hace en el Reino Unido, ni más ni menos. Si sale mayoría unionista, dialogar. Sí sale independentista, pactar la separación. No tiene sentido obligar  manu militari a pertenecer a un mismo Estado a quienes no quieren. La separación podría ser un remedio excelente para regenerar ambos Estados  (sobretodo el español) y crear sinergías internas.

En cuanto a lo de región. Nosotros no nos sentimos ninguna región de España. Del Estado español moderno, se entiende. A este Estado de matriz castellana pertenecemos via anexion militar, posterior a la guerra de sucesión. Los españoles tienen que entender esto de una vez: 1) que España es un estado plurinacional 2) Que Catalunya es una de esas naciones, al lado de Castilla, del País Vasco y Galícia. 3) que el estado Catalán fue ocupado manu militari por el ejército castellano (coaligado con el francés); que su constitución fue derogada vía Decreto de Nueva Planta por Felipe V; 4) que jamás esto se ha reconocido por un gobierno español ni se ha restituido la independencia, paso previo a cualquier clase de federación pactada 5) que, a pesar de los intentos de asimilación cultural, la nación catalana ha sobrevivido hasta ahora y existe una diferencia cultural (no hablo de chovinismo, hablo de diferencia sin más) y de estructura económica. 6) que a todos estos agravios se suma un agravio económico secular. Está parcialmente explicado aquí y sería interesante que circulase por España http://youtu.be/aedfuT5ffs8
7) que independencia supone interdependencia, en un nivel europeo y mundial, cosa que históricamente a defendido el catalanismo (la idea de federación ha venido reclamándose desde aquí) 9) no es una cuestión de Poder, se trata de justicia: reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado y de la restitución de una soberanía que jamás Catalunya ha cedido voluntariamente. Esta es la única forma posible de entendimiento sano, fraternal y sin rencores, de igual a igual 8) finalmente, que  el nacionalismo español debe hacer un esfuerzo para reconocerse como tal y reconsiderar los mitos que lo sustentan (los visigodos eran visigodos, no españoles y España no tiene una historia anterior a las naciones que la conforman).

Finalmente, es interesante observar que esta mirada al pasado tiene un valor relativo y el independentismo catalán mira más bien al presente y, sobretodo, al futuro: un futuro de interdependencias, de resolución democrática de los conflictos y de reconocimiento de los derechos nacionales, sociales e individuales.
Francisco Medina
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La mirada al pasado es fundamental para entender el futuro
Sinceramente. Discrepo del Sr. S. La solución es más DEMOCRACIA EN CATALUÑA: menos nacionalismo secuestrando ámbitos culturales y menos chantaje social por parte de quienes adoctrinan. Lo que no tiene sentido es obligar a la mayoría de los catalanes y al resto de los españoles a comulgar con las ruedas de molino nazionalistas. Por cierto, la separación no crea sinergia alguna y quien ha de regenerarse, ciertamente, es toda la sociedad.

Quien ha escrito el comentario anterior parece no saber nada de HIstoria antigua y medieval:
Los visigodos llegaron a toda Hispania, incluida Cataluña y se sintieron una unidad antes de la llegada de Tariq.
Que, en ningún momento, hubo ocupación manu militari, sino que las revueltas en Cataluña que sofocó el Conde-Duque de Olivares eran de carácter social y no reivindicaciones nazionalistas.

Que los Decretos de Nueva Planta de Felipe V se debieron a que Cataluña apoyó a los Austrias, sin que hubiera Constitución de ningún tipo.

Que Cataluña se aliara con el francés se debe a cuestiones dinásticas y no de tipo nazionalista.

Que el único chauvinismo aquí es el catalanista de Maciá,  y el cortijo o masía catalana que el Sr. Mas ha creado.

Que el nazionalismo catalán vive de un pasado imaginario e ideologizado. Eso de mirar al futuro, como se dice ahora "es para partirse la caja". La Diada fue otro invento para justificar una usurpación del poder que ciertos nazionalistas no quieren dejar.

Que nazionalsocialismo y nazionalismo son lo mismo (aunque nacionalismo se escriba con "c", en el fondo lleva la "z" en el subconsciente ideológico-colectivo).

Lo dicho: menos demagogia y más democracia real.


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Y ahora qué? - Pues se les habrá quedado una cara de pasmarotes... porque ahora ¿qué harán Uds.? La ley más trascendental dicen, y el PP les ha vuelto a dar. El PP "capaz de defender los valores". ¡Me parto! Si es que no escarmientan. Y de políticas a favor de la maternidad, la adopción... pues brillan por su ausencia más burda. Ea, ea... Uds. dale que te pego con el voto bobo. Saludos. - Por Sandra Gómez
Con cariño, discrepo. - Querido Juan Carlos. Permíteme que te tutee pero es que me resulta simpática tu foto. Creo que eres el único que la publica en su blog y eso ya merece mi simpatía, aparte de gustarme tu sonrisa. Eso no quita que, si te he entendido bien, te tenga que contradecir en alguna cosa de las que dices. Y te contradigo en eso de la derecha y la inacción frente al matrimonio homosexual. Si inacción es manifestarse en las calles con los obispos, si inacción es presentar un recurso al constitucional contra la ley y si inacción son las cientos de declaraciones en los medios de toda la derecha, entonces yo debo de ser una marciana de visita. ¡Pero hijo de tu tiempo! ¡Si no ha habido nada más retrógrado, insistente y pelmazo que el PP hablando de este tema para oponerse! Eso sí, todos como tú, con un montón de amigos homosexuales a quienes “estiman profundamente” pero a quienes no les dan lo que legítimamente piden. ¡Y un cuerno! Con amigos así prefiero volverme a Marte, qué quieres que te diga. Y un último apunte. A la Iglesia se la puede ver, como dices, como alguien con quien colaborar, pero es que hace y dice cosas tan, tan raras que o no es lo que dice, o disimula de vicio, o algo se me escapa. Estoy alejadísima de sus posturas y me parece una institución plutoniana (Plutón está más lejos que Marte de la Tierra) pero reconozco que algunas cosas que hace están bien aunque no sé si por equivocación. Pero de acuerdo con algunas cosas que "hace". No de lo que dice sobre cosas que no le competen ni importan ni sabe. Un abrazo, corazón. - Por Sandra Gómez
La mirada al pasado es fundamental para entender el futuro - Sinceramente. Discrepo del Sr. S. La solución es más DEMOCRACIA EN CATALUÑA: menos nacionalismo secuestrando ámbitos culturales y menos chantaje social por parte de quienes adoctrinan. Lo que no tiene sentido es obligar a la mayoría de los catalanes y al resto de los españoles a comulgar con las ruedas de molino nazionalistas. Por cierto, la separación no crea sinergia alguna y quien ha de regenerarse, ciertamente, es toda la sociedad. Quien ha escrito el comentario anterior parece no saber nada de HIstoria antigua y medieval: Los visigodos llegaron a toda Hispania, incluida Cataluña y se sintieron una unidad antes de la llegada de Tariq. Que, en ningún momento, hubo ocupación manu militari, sino que las revueltas en Cataluña que sofocó el Conde-Duque de Olivares eran de carácter social y no reivindicaciones nazionalistas. Que los Decretos de Nueva Planta de Felipe V se debieron a que Cataluña apoyó a los Austrias, sin que hubiera Constitución de ningún tipo. Que Cataluña se aliara con el francés se debe a cuestiones dinásticas y no de tipo nazionalista. Que el único chauvinismo aquí es el catalanista de Maciá,  y el cortijo o masía catalana que el Sr. Mas ha creado. Que el nazionalismo catalán vive de un pasado imaginario e ideologizado. Eso de mirar al futuro, como se dice ahora "es para partirse la caja". La Diada fue otro invento para justificar una usurpación del poder que ciertos nazionalistas no quieren dejar. Que nazionalsocialismo y nazionalismo son lo mismo (aunque nacionalismo se escriba con "c", en el fondo lleva la "z" en el subconsciente ideológico-colectivo). Lo dicho: menos demagogia y más democracia real. - Por Francisco Medina
Felicidades - Buen artículo! - Por Anselmo
El verdadero humanismo - Magnífico post, es cierto que puede ser la ley más trascendental de la legislatura. Esperemos que el PP sea capaz de defender los valores del verdadero humanismo y no se vea arrastrado por sus complejos ante esa pretendida -y falsa- superioridad moral del izquierdismo rampante - Por Joaquín Polo

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