Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
27 MAYO 2018

El niño y el mar

| 0 comentarios valoración: 3  426 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  426 votos

Era muy pequeño cuando admiró la belleza por primera vez. No hay duda de que lo hizo sin darse cuenta. Pero sí se acordaba de una de las primeras veces en que exclamó, cuando ya sabía hablar: “¡Qué bonito!”. Tendría en torno a cinco años. Su familia había decidido pasar las vacaciones en la playa. Hasta entonces lo habían hecho en la meseta castellana, muertos de sed, pero con el aire fresco justo para poder pasar un tiempo agradable. Con moscas; pero moscas hay siempre en todas partes.

Ese verano fue distinto. Habían pasado ya seis horas en el viejo Opel Corsa gris y Marcos estaba cansado de mirar por la ventana. Iba a preguntar por enésima vez cuánto faltaba para llegar, cuando el coche hizo un giro y, de repente, en el paisaje apareció algo nuevo. Era azul y se juntaba con el cielo, pero no era el cielo. Marcos se incorporó rápidamente y se pegó a la ventana todo cuanto pudo. Y también se unía al sol, porque éste dejaba sus reflejos en el agua, haciéndola brillar más por unas zonas que por otras. Además, había unas cosas blancas que se parecían a la espuma de la bañera de mamá. Pero esta espuma era mucho más especial, sin duda, y más importante que aquella otra: aparecía desde lejos, desaparecía de repente, hacía remolinos, unas veces chocaba con rocas y otras, sin embargo, se fundía con la arena… Era un espectáculo. Más grande que el circo del sol de Madrid, y mejor que la película de Disney que había visto en el cine ese año.  

No dijo nada al principio. No podía decir nada. En el coche sonaba una canción clásica, de esas que ponían sus padres y que a él también le gustaban. Y la música parecía hecha para el mar. Porque eso tenía que ser el mar. “Cuando lo veas, lo reconocerás”, le había dicho su madre la noche anterior mientras hacían juntos la maleta. Y él supo que, si su madre lo decía, así sucedería.

Al cabo, sin darse el niño cuenta, estaban bordeando la costa a menos distancia de la que había entre su casa de la meseta castellana y la de sus vecinos de enfrente- o, al menos, eso le pareció a él. Entonces sí exclamó: “¡Qué bonito!”. Y lo repitió una y otra vez, y desde entonces siempre se acordó de la primera vez que algo le había -conscientemente- parecido bonito. Y deseó quedarse para siempre junto al mar.

>Comentar

* campos obligatorios
0Comentarios

<< volver

sobre este blog
Farfallina

De formación, periodista. En realidad, sólo vividora.
Búsqueda en los contenidos de la web

>SÍGUENOS EN

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>Últimos post

30 ABRIL 2015

El recuerdo de Marta

6 ABRIL 2015

Thinking amish

30 NOVIEMBRE 2014

Quería creer

16 NOVIEMBRE 2014

La espera de un gran amor

>Últimos comentarios

- Personne n'est une île isolée. De toute évidence, les gens sont des animaux grégaires, chacun d'entre eux formant une relation spéciale avec quelqu'un à proximité dans certaines circonstances. replique montre Cependant, ce à quoi nous ne pensons pas, c'est que les individus individuels et individuels du groupe seront indépendants et formeront une relation spéciale.Dans "L'ouzbek", l'auteur mentionne des points de vue très intéressants qui sont contraires à certaines de nos connaissances. Par exemple, dans le groupe, l'intelligence, la conscience et la personnalité de l'individu seront affaiblies, la qualité inconsciente occupera le dessus, formant la conscience collective. Cette conscience collective est temporaire et a certains prémisses. Peu importe à quel point l'intelligence de l'individu est supérieure, il y a un niveau de médiocrité dans le groupe qui intègre chaque individu. Cartier Cela contredisait notre célèbre "Trois Stooges l'un sur l'autre". Il suffit de nous faire savoir pourquoi la «tyrannie de la majorité» est apparue dans la Grèce antique et pourquoi Socrate, qui a maintenu la vérité, sera exilé. - Por jingboo