Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
3 DICIEMBRE 2016

Arde París... ¡por la vida!

| 1 comentarios valoración: 3  65 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  65 votos

El pasado domingo, 19 de enero, las calles de París se llenaron de una enorme marea humana defendiendo el derecho a la vida de los seres más indefensos que existen: los humanos no nacidos. Seguro que Juan Pablo II, el Papa de la vida, y su amigo Jérôme Lejeune sonrieron satisfechos al ver que se sigue manteniendo el combate por la vida en esta vieja Europa. Vieja por sus siglos de historia, pero vieja también, y más, por sus actuales planteamientos antihumanos, contrarios a la vida.

Esta gran manifestación tuvo, además, protagonismo español. Una nutrida representación de españoles, desde políticos a líderes provida, pasando por residentes en París. Los organizadores, tiñendo de rojo y gualda las pancartas y carteles de la manifestación, quisieron rendir homenaje a la lucha por la vida en España. Esta lucha ha conseguido arrancar un Anteproyecto de Ley para derogar la actual legislación del aborto, heredada de los socialistas. En su intervención ante los manifestantes, Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia, proclamó que «por primera vez desde que en los años setenta del siglo XX se extendió en Europa la legalización del aborto, un país de la Europa occidental comienza el camino de recuperar el compromiso con el derecho a la vida.»

El Anteproyecto, en su actual redacción, supone un cambio histórico, pues demuestra que es posible salir de la inercia abortista y empezar a desandar el camino recorrido. Este hecho recuerda, junto al éxito de la Iniciativa Ciudadana Europea “Uno de Nosotros” (“One of us”), que la batalla por la vida es un combate cultural de alcance universal. Como dijera Juan Pablo II en el número 87 de la Evangelium Vitae, defendemos «toda la vida y la vida de todos», y en todas partes: desde las niñas abortadas por el solo hecho de ser mujeres hasta los torturados en Siria, desde los fusilados en China hasta los ahorcados en Irán, desde las mujeres asesinadas por la violencia machista hasta los niños que mueren al pisar una mina, desde los embriones congelados hasta las víctimas del terrorismo, desde los que mueren en el mar buscando un futuro mejor hasta los que mueren de hambre ante la indiferencia del opulento Occidente. Todas las vidas tienen un inmenso valor y nadie tiene derecho a destruirlas. ¿Puede haber mayor inhumanidad?

A raíz de este acontecimiento, acabo de releer uno de los libros más interesantes, emocionantes y humanos que jamás he leído. Se trata de un libro de contenido científico. Científico y, en parte, jurídico. Tiene, incluso, pasajes que demuestran el sentido del humor del autor. El humor poco o nada tiene que ver con la broma y el chiste fácil y recurrente. Está presente, precisamente, en las personas profundamente humanas y sencillas.

A pesar de lo dicho hasta ahora, he de confesar que la lectura me ha dejado un regusto amargo. Los hombres somos capaces de complicarlo todo, de hacer difícil lo que debía ser sencillo y natural. Nos dejamos llevar por prejuicios, modas o eslóganes, incluso contra nuestro propio bien. En aras de una supuesta autonomía libérrima, sucumbimos a nuestros caprichos y deseos momentáneos sin reparar en las consecuencias. ¡Cómo nos han engañado prometiéndonos una falsa felicidad y libertad absolutas! Al final, siempre aparecen el sufrimiento y las dificultades, precisamente aquello de lo que nos habían dicho que nos libraríamos.

El libro, que recomiendo encarecidamente, se titula ¿Qué es el embrión humano? Su autor, Jérôme Lejeune (1926-1994), fue Doctor en Medicina y Ciencias por la Sorbona y miembro de diversas Academias e instituciones científicas. Es considerado el padre de la genética moderna y la citogenética. Científico eminente, en 1959 descubrió la alteración cromosómica (trisomía 21) causante del Síndrome de Down. Estudió también los efectos de la radiación atómica en la genética. Fue nombrado experto de la Organización Mundial de la Salud (organismo de Naciones Unidas). Su meteórica y brillante carrera hacia el Nobel de Medicina se vio truncada por su defensa incondicional de la vida humana y su frontal oposición al aborto. Ésta se basó fundamentalmente en argumentos científicos y racionales, a pesar de las acusaciones que se le hicieron de querer imponer su fe en este ámbito -nos suena este argumento falaz que se repite recurrentemente, ¿no es cierto?-.

La vida del profesor Lejeune es un buen ejemplo de la oposición entre ciencia e ideología. Sus conocimientos y posiciones científicas no le permitían asumir los prejuicios ideológicos que pretendían justificar los atentados contra la vida humana siendo, precisamente, atacado desde posiciones meramente ideológicas. Además, cometió el ‘delito’ de ser católico, profunda y existencialmente católico. En el año 2007 se inicio su proceso de beatificación. Ciencia y fe, en su vida y en su obra, no se excluían, sino que caminaban juntas y en paralelo, como tantas veces ha sucedido en la historia. En cambio ciencia e ideología son mutuamente excluyentes: ésta pretende someter a la razón para controlar a aquella.

La ciencia, la auténticamente humana, intenta ayudar al hombre a vivir una vida mejor; la ideología, toda ideología, pretende servirse del hombre para construir ‘su’ mundo mejor, ‘su’ propio paraíso, en el que sobran la disidencia o las opiniones libres porque el partido, el líder o el grupo de vanguardia siempre tienen razón.

Decíamos que el libro de Lejeune deja un regusto amargo. Recoge la declaración del profesor, realizada como experto, ante el Tribunal de Justicia de Maryville (Tennessee, USA) en el proceso legal por una disputa para la ‘utilización’ de siete embriones crioconservados. Un matrimonio, ya roto en aquel momento, discutía por la ‘propiedad’ de estos embriones que habían ‘fabricado’ in-vitro porque querían tener –en su momento- un hijo a toda costa, después de haber realizado multitud de intentos infructuosos: ¿complicamos o no las cosas los seres humanos por nuestro egoísmo?

En el excelente libro de Lejeune vemos la oposición ciencia-ideología, por ejemplo, en la discusión sobre el falso concepto de pre-embrión: «Los partidarios de la no-humanidad de los seres más extraordinariamente jóvenes se esforzaban en utilizar un neologismo inútil, el término ‘pre-embrión’. Inútil científicamente porque, antes del embrión, sólo hay un óvulo y espermatozoides.» El Tribunal llegó a afear la utilización de este término en el litigio por parte de algunos de los especialistas (King y Robertson), que era contraria incluso a su propia práctica previa: ¿por qué en el proceso hablaban de pre-embrión cuando en otros trabajos científicos lo hacían de embrión? Obviamente, por puro interés ideológico.

Lejeune denuncia en varias ocasiones las posturas ideológicas anticientíficas: «¡Qué extraña miopía la de los especialistas en vanguardia: son capaces de descubrir la masculinidad o la feminidad del embrión en una sola de sus células, pero rechazan reconocer su humanidad!» En otro momento de su declaración, respondiendo a la pregunta «¿Declaró usted … que, en su opinión, el feto en cuestión era un ser humano?», el científico dijo: «No era ‘mi’ opinión. Lo que estaba diciendo era lo que enseña toda la genética. No hay ninguna duda de que es un ser humano.» Finalmente, en una nota a pie de página, cita un artículo de Cole y otros autores (Lancet, I, 1040, 1990): «De hecho, es falso, y un insulto contra la razón, considerar que el embrión humano es sólo un grupo de células totipotentes.» Ciencia pura.

Termino citando otra de las frases pronunciadas por Benigno Blanco en su discurso: «¡No hay razones para acostumbrarse al aborto y darlo por definitivo! Se puede recuperar un compromiso legal con el derecho a la vida y la abolición legal del aborto, como en su día se logró abolir la esclavitud, la tortura o la discriminación de la mujer.»

>Comentar

* campos obligatorios
1Comentario
José Luis Amat
|
La vida por encima de fronteras
Los frecuentes roces entre buenos vecinos, han desaparecido para defender la vida, por encima de fronteras y que queda muy claro en este gran artículo. Es una sensacional noticia, que apenas ha tenido eco en los medios de comunicación españoles. ¿Por qué?.

<< volver

sobre este blog
Vicente Agustín Morro López

Gracias a Dios, 30 años felizmente casado y padre de 5 hijos. Trabajando, por maldición bíblica, y estudiando, por amor a la sabiduría y a la Verdad. Miembro del Foro de la Familia y de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia. Luchando por la vida,  la libertad y la familia. Mi lema, el del caballo Boxer (Rebelión en la granja): ¡Trabajaré más fuerte!
Búsqueda en los contenidos de la web

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>Últimos comentarios

El PP se ha rendido - Vicente, magnífico post. Das en el clavo, el PP ha renunciado a todo lo que ha motivado que muchísimos españoles le diéramos nuestra confianza. Hay un excelente artículo al respecto de Francisco J. Contreras  en Libertad Digital. Es muy penoso que no hayan derogado, completa, la Ley 3/2007, aquella que invertía la carga de la prueba, siendo así que el que es denunciado por discriminación hacia las mujeres tenga que probar que no lo ha hecho. En esa ley se nos impone a todos una ideología -que parte de una falsedad-, la ideología de género. Y en esa ley encontramos este artículo, que el PP no ha tenido narices de derogar al día siguiente de llegar al poder. Se comenta por sí sólo: Art. 14 de la Ley Orgánica 3/2007: (Criterios generales de actuación de los Poderes Públicos). 11. “La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas”. ¡Gracias, sabio amigo! - Por JOAQUIN POLO
Poco futuro - Excelente artículo, es muy completo, se agradece. Es una pena que el ministro Wert, se haya encerrado, sin escuchar a nadie-nadie. Quien saldrá perdiendo de estos desencuentros serán, -una vez más-, nuestros hijos. - Por José Luis Amat
Tutora legal - La desprotección de las "tutoras legales" es realmente significativa... Un juez podría acogerse a esta omisión para privar del derecho de educación a los hijos adoptivos de una pareja de lesbianas...  - Por Anselmo
Gracias, gracias y gracias. - Agradezco de corazón vuestros comentarios. Para mí es un privilegio poder escribir en Páginas Digital. Me parece increíble que haya gente que se moleste en leerme y votar. Espero no defraudar a nadie. Quiera Dios que lo poco o mucho que se pueda hacer desde este blog sirva para acercar a alguien a la Verdad. - Por Vicente Morro López
- animo Vicente¡ muy b uena idea ¡¡¡ - Por benito zuazu sanchez

>DESCARGA NUESTRA APP