Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
10 DICIEMBRE 2016

La escuela que libera

Comienza la etapa de solicitar colegio para los más pequeños de la casa. Algunos papás y mamás preocupados andarán mirando en foros, ránkings y demás sitios qué colegio es el más adecuado para que sus pequeños crezcan en sabiduría y en gracia, o por lo menos no se pierdan en el intento. Y yo, que últimamente pienso en este tema más de lo habitual por experiencias recientes, quiero tomar prestadas unas geniales palabras del escritor Daniel Pennac, que me sirven para hacer un acercamiento al porqué de mi defensa de la escuela pública, tristemente denostada por algunos sectores ideológicos.

En su libro autobiográfico Mal de escuela, Pennac explica que él, de niño, era tenido por todos como un zoquete que nunca llegaría a nada, y fue gracias a algunos maestros que creyeron en él, que finalmente llegó a terminar los estudios básicos, llegó a la universidad, se convirtió en maestro y, posteriormente, en escritor. Todo un cambio de rumbo, una bofetada a los que miran con tristeza a los alumnos «negados» y piensan en el «gasto» que supone su formación.

Pues bien, indagando en las posibles razones de su temprana incapacidad, comenta lo siguiente:

Tampoco puede obtenerse una explicación a partir de la historia familiar. Es una progresión social en tres generaciones gracias a la escuela laica, gratuita y obligatoria, un ascenso republicano, en suma, una victoria a la Jules Ferry... Otro Jules, el tío de mi padre, el Tío, Jules Pennacchioni, condujo hasta el certificado de estudios a los niños de Guargualé y PilaCanale, los pueblos corsos de la familia; se le deben generaciones de maestros, de carteros, de gendarmes y demás funcionarios de la Francia colonial o metropolitana... (tal vez también algunos bandidos, pero los habría convertido en lectores). El Tío, según dicen, obligaba a hacer dictados y ejercicios de cálculo a todo el mundo y en cualquier circunstancia; se dice también que era capaz de raptar a los niños obligados por sus padres a hacer novillos durante la recolección de las castañas. Los capturaba en el monte, se los llevaba a casa y avisaba al padre esclavista:

—Te devolveré a tu muchacho cuando tenga el certificado.

Si es una leyenda, me gusta. No creo que pueda concebirse de otro modo el oficio de maestro. Todo lo malo que se dice de la escuela nos oculta el número de niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de las familias.

Así era el Tío.

<< volver

sobre este blog
Susana

Hija, hermana, amiga, novia, tía, alumna, filóloga, monitora, getafense y persona humana en general.
Búsqueda en los contenidos de la web

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>Últimos post

5 SEPTIEMBRE 2015

La carne tras el concepto

2 NOVIEMBRE 2014

#HazteElSanto

1 NOVIEMBRE 2014

#NoTeHagasElMuerto

31 OCTUBRE 2014

Adán y Eva (II)

>DESCARGA NUESTRA APP