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8 DICIEMBRE 2016
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¿El hombre es dios y eurovisión su profeta?

Benigno Blanco | 18 comentarios valoración: 3  176 votos
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Este año el festival de Eurovisión nos ha acercado un poco más al mundo de la novela 1984 de Orwell: el gran hermano televisivo construye una realidad puramente ficticia para vendernos una verdad sobre lo humano ajena a la realidad de las cosas pero que interesa al poder establecido. La diferencia con el mundo totalitario imaginado por Orwell es que lo que en éste era sórdido y gris, en el gran hermano eurovisivo es glamuroso y estéticamente brillante. La gran semejanza es que en ambos casos la finalidad es destruir a la persona para garantizar el poder de las élites del momento.

Eurovisión nos ha presentado a un personaje ficticio (Conchita es en realidad un señor llamado Tom Neuwirrth) e imposible (el andrógino, la mujer barbuda) que canta al ave fénix que renace de sus cenizas para invocar la recreación de la persona; se convierte así en centro del espectáculo y del premio la visión de la persona de la ideología de género y del pensamiento queer. Y encima le dan el premio del festival, cabe pensar con fundamento que –más que por los méritos musicales– por apuntarse a lo políticamente correcto en esta Europa decadente: afirmar la capacidad del ser humano de crearse a sí mismo definiendo su sexualidad al margen de la naturaleza dada como hombre o mujer. Si la ideología de género es la rebelión del hombre contra su condición de criatura, Eurovisión ha sido su profeta por unas horas.

Ya nos vamos acostumbrando: todo es manipulable al servicio de la ideología de moda, del género como ideología. Los parlamentos, la moda, la (seudo)ciencia, la técnica, el derecho, el lenguaje... Eurovisión se rinden ante los amos del mundo y coadyuvan a deconstruir lo humano al servicio de una causa terrible aunque imposible: borrar la huella de la creación en el hombre, deshumanizar al ser humano convirtiéndolo en un dios que se autocrea a sí mismo sin presupuesto natural previo alguno... como el ave fénix que se construye a sí misma desde una ceniza informe previa. Con este juego terrible acabaríamos convirtiendo al hombre real en ceniza si el empeño fuese posible, que –¡gracias a Dios!– no lo es.

Tengo para mí, aunque no lo puedo demostrar de forma apodíctica aunque sí indiciaria, que detrás de todo esto están muchas cosas, pero que hay una determinante hoy. Las muchas son: la vanidad de muchos, el afán de ganar dinero de otros, la perversión ideológica de tantos en la época moderna, intereses económicos y geoestratégicos de dominio económico y político del mundo, la banalidad del mal propia de las épocas tecnocráticas, los viejos y eternos vicios en materia sexual que tientan a tantos y que parece bonito y liberador vestir de progreso para ocultar su mal olor, los intereses económicos de los empresarios del sexo, la ductilidad adaptativa de los que se apuntan a lo que resulte moderno, sea lo que sea (esos que son capaces de ser nazis en Alemania en 1935, leninistas en Rusia en 1925, adalides del género en la Europa de 2014 o lo que toque con tal de estar en el machito) y los cobardes e indiferentes que no son capaces de tener juicio propio sobre nada o de oponerse a la moda de turno.

Pero más allá de todas estas causas y grupos de personas, hay un motor del fenómeno deshumanizador contemporáneo que representa la ideología de género en sus versiones más extremas; este motor es cada vez más patente y determinante; sobrevuela y a la vez subyace a todas las otras. Se trata del intento de algunos de crear una sociedad postreligiosa y específicamente postcristiana pues piensan que la religión –y en especial la verdadera– es algo a superar si queremos construir (como ellos quieren) un mundo sin Dios, mundo al que identifican como un mundo sin guerra ni violencia al haber desaparecido la gran causa de la división que es –según ellos– la pretensión de verdad de la religión (verdadera). Para los tales, un mundo que haya erradicado el cristianismo será un mundo en paz, adormecido en una tenue indiferencia ante la verdad y el bien, donde todo es posible porque nada será imposible al no haber límites éticos; un mundo en que será muy fácil mandar y ejercer el control pues no habrá más criterio que el poder que ellos creen tener por derecho natural pues para ello son los que saben, los que entienden, los que han sido destinados a controlar, a decidir y a enriquecerse.

Quienes así ven las cosas parecen haber hecho un diagnóstico profundamente certero: intentar acabar con la Iglesia por la vía tradicional de la violencia (matar curas y obispos, quemar iglesias, prohibir las actividad religiosa, etc) no funciona. Ni Hitler, ni Lenin, ni Stalin, ni Nerón, ni Mao, ni... lo consiguieron. Hay que buscar un nuevo método. Si no se consiguió acabar con la religión destruyendo la superestructura eclesiástica, habrá que hacerlo eliminando la base, los cristianos.Y ¿cómo conseguirlo? Deshumanizando al hombre. Sin hombres no habrá cristianos. Y ¿cómo deshumanizar al hombre? Destruyendo la imagen de Dios en el hombre: la sexualidad.

Y tienen razón: si no respetamos nuestra sexualidad, nuestra feminidad o masculinidad, renunciamos a lo que nos define como humanos pues no hay otra forma de ser un ser humano que ser hombre o mujer. Para ser ave fénix hay que renunciar a ser hombre o mujer. Por eso, el género como ideología, el juego mefistofélico queer, son un intento de crear una sociedad posthumana y, por ende, postcristiana, un mundo sin Dios... y sin seres humanos que serán sustituidos por alfas y betas adictos al soma (al sexo) como juego. Así pasamos de la distopía de Orwell a la de Husley, pero no importa pues ambas tienen en común lo mismo: el monopolio del poder por una élite que dirige y controla un rebaño de posthumanos con figura humana.

Quien lea esto que no se asuste. Lo que he descrito es imposible, no sucederá. Pero si no lo atajamos a tiempo, su coste en vidas humanas (ahí está el aborto como testigo) y en felicidad personal puede ser tan terrible como el de los totalitarismos ideológicos del siglo XX. El paraíso del género no existirá nunca porque es imposible como lo era el reich del milenio o el paraíso comunista. Para comprobarlo, ¿vamos a pagar el mismo alto coste humano que pagamos para desengañarnos de los mitos nazis o marxistas? Espero que no, que aprendamos a tiempo.

El ficticio ave fénix de Eurovisión 2014 quizá no sepa nada de esto; probablemente él esté a lo suyo sin más (no soy quién para juzgarle), pero en el juego global de la estrategia de género este espectáculo que las televisiones europeas acaban de dar es una pieza más del puzzle ideológico de nuestra época ante el que no podemos ni chuparnos el dedo ni mostrar indiferencia si queremos ser actores responsables de nuestra época.

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18Comentarios
Mari Pili Saiz Cerreda
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¿El hombre es dios y eurovisión su profeta?
No tiene desperdicio. ¡Merece la pena!
Mari Pili Saiz Cerreda
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¿El hombre es dios y eurovisión su profeta?
Ça vaut la peine! Tout à fait d'accord avec lui!
Vicente A. Morro
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LAS IDEAS TIENEN CONSECUENCIAS: EN ESTE CASO TERRIBLES.
Excelente y profundo artículo, que no se queda en la superficie del fenómeno sino que va a la raíz de la cuestión. Irónico, en ocasiones, y a veces mordaz, pero siempre respetuoso y justo, sin falsedad alguna. Es una reflexión intelectualmente provocadora. El análisis de la ideología de género como fenómeno informador de la corrección política en nuestra sociedad es muy revelador.
Parafraseando a Julián Marías, podríamos decir que la ideología de género es sin excepción alguna lo segundo más grave que ocurrió en siglo XX, después de la aceptación social del aborto, en la medida en que supone la imposición a toda la sociedad de un concreto credo ideológico, carente de toda base científica objetiva, que pretende el cambio de paradigma antropológico. Para ver hasta dónde pueden llegar estos delirios sería conveniente repasar el caso del Dr. John Money y el daño que causó a la familia Reimer (gemelos Bruce y Brian-Brenda-David) en los años 60 en Canadá.
¿Es justo que solo por tener un lobby generosamente subvencionado con fondos públicos en todo el planeta y apoyado por fundaciones multimillonarias supuestamente filantrópicas se pretende borrar de la conciencia colectiva lo que marca la naturaleza?
Lo grave es que, si seguimos en esta deriva, puede que en algún momento no se puedan decir o escribir ya en España artículos tan claros como este pues se está implantando un ambiente de censura y persecución, bajo la acusación de lesa homofobia, a todos los que no comulgamos con esa ideología.
José Luis Amat
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Freaks
Yo pienso que Eurovisión se ha quedado en una exhibición de frikis. Nosotros lo intentamos con Chiquilicuatre, pero ni por esas. Dado que tampoco con nuestros últimos candidatos, de corte clásico, hemos hecho algo, seguramente en las próximas convocatorias se ofrecerá todavía algo "más fuerte", no apto para cardíacos, ya que es la lógica evolución. Permanezcan atentos a las pantallas...mientras tanto, que no cuenten conmigo para verlo. Antes prefiero la muerte...
Alain Vignes
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Alain
Lo que describe el Señor Blanco es exactamente el objetivo de la masoneria internacional que ya piensa imponer el "Nuevo Orden Mundial" que avasallarà a la mayoria de la gente para el provecho de unos cuantos . Y el obstaculo màs grande para ellos es el cristianismo que quieren destruir
Vicente A. Morro
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Con razones mejor que con insultos
¡Qué pena que a Sandra los prejuicios no le dejen ver la realidad! Entiendo que a aquellos que son personas de una sola idea les parezca extraño que otros hagan el esfuerzo de intentar situar los acontecimientos en coordenadas históricas y referentes culturales.
Sin darse cuenta -pues sino lo hubiera ocultado- Sandra ha desvelado su propio error: en el teatro, el cine o la ópera los personajes son ficticios, pero en un certamen como Eurovisión cada cantante se representa a sí mismo y defiende su canción. Es decir, se trata de ser uno mismo y hacerlo lo mejor posible.
En el caso que nos ocupa todo era ficción; ficción, propaganda y campaña de imagen para promocionar eso que a Sandra no le parece que tiene nada que ver con otras cosas.
De nuevo Sandra vuelve a mezclar cosas, pues el autor no ha hablado en ningún momento de conspiración masónica. Es más, el autor solo ha hablado de una agenda perfectamente abierta y promocionada -nada de conspiraciones-. Una agenda, la de la perspectiva de género, generosamente promocionada y subvencionada por diversas agencias internacionales y por algunas fundaciones de multimillonarios, supuestamente filantrópicos.
Estimada Sandra, reflexiones primero y escriba después... y si es posible con razones y sin insultos.
Por cierto, la naturaleza ha asignado a esta persona, como a todos, una concreta combinación cromosómica, tozudamente inmutable. Por mucho que se empeñen, desde el segundo 1 de nuestra existencia somos XX o XY, y no podemos cambiarlo hagamos lo que hagamos. Cambiaremos la apariencia, pero no nuestra naturaleza; cambiaremos las palabras, pero no la realidad.
Menos mal que sigue habiendo gente como D. Benigno que sigue defendiendo, razonadamente, la verdad.
Jose Badenes Olucha
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Los cristianos tenemos la obligación de defender nuestra fe
En España no estan los dos grandes movimientos que la han construido: la Democracia cristiana y la Socialdemocracia. El primero en España no existe ningún partido que defienda el cristianismo, como tal que tienen la obligación los demas partidos democratas de respetarlo y la Socialdemocracia, que  el Eurodiputado Sr. Jauregui ha defendido a su partido el PSOE como socialdemocrata y no lo es, porque como norma ataca al enemigo no al contrario ideológicamente, defendiendo que con lo dificil que es conseguir que los agricultores se pongan de acuerdo cuando se necesita un plan hidrológico nacional aprobado por la derecha, lo primero que hace cuando alcanzan el poder es eliminarlo, enhorabuena, me han demostrado que ese partido no es demócrata, porque si lo fuera lo hubiera mejorado, como se ve en la actual situación de sequía que en numerosas tierras de España se encuentran en este momento con una sucesión de incendios que irán en aumento conforme nos acerquemos al verano. No estarías mal que los cristianos sobre todo jovenes iniciaran la constitución de un partido democrata-cristiano, que al no tener la inmediatez del poder, sino el triunfo de la verdad y no del relativismo, ponga las cosas en su sitio, desde el punto de vista político y jurídico. Animo.
Sandra Gómez
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¿Insultos? Si me dice uno, lo retiro
Me había quedado yo preocupada buscando insultos inexistentes en mi comentario, pero ya veo que no soy la única en pensar que algunos ven monstruos donde no los hay. Cuánto afán...
Al resto responderé en otro momento que ahora tengo que recoger la lavadora.
Saludos
Sandra Gómez
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Más sin insultos y con razones
Vamos por partes, pues, sin insultos y con razones.

Se me acusa de haber insultado al autor del artículo. Y alguien (Xavi) completa diciendo que sorprenderme por su ignorancia es llamarle “ignorante” y que eso es un insulto. Vaya por delante que si el Sr. Blanco se ha sentido ofendido o se ha irritado por mis palabras (que eso es insultar y no otra cosa), lo lamento y me disculpo. Si no ha habido ni lo uno ni lo otro, no ha habido insulto.
En el fondo yo me sorprendía por su ignorancia (es decir, su falta de noticia sobre este particular), pero no se me alcanzaba que eso pudiera ofenderlo dado que ignorantes somos todos. Yo la primera. Y jamás me sentiría ofendida si me lo llamaran. Así que no se molesten en decírmelo: lo sé. Soy muy ignorante también en lo que voy a comentar.
Y me parecía (ahora van las razones) que demostraba ignorancia el Sr. Blanco cuando, por ejemplo, al comentar la actuación de quien representaba a Austria en Eurovisión mencionaba al imposible: el andrógino, la mujer barbuda.
Y me parece ignorancia que desconociera que ni lo uno ni lo otro son imposibles: que incluso Platón menciona a la androginia en el origen de la separación de los sexos (ya se sabe el valor de los mitos: el de Platón y su amor, o el origen de la separación de los sexos en el mito de Adán y Eva, entre otros muchos) y casos de andróginos hay hasta aburrir en la Historia; o el hirsutismo, del que tenemos no pocos ejemplos: el más famoso muy cerca para los que vivan en Madrid: en el museo del Prado (si no me equivoco) el de Magdalena Ventura pintada por Ribera (la famosa mujer barbuda que amamantaba a un bebé en presencia de su marido y que cuando me llevaron de pequeña al museo me produjo una gran fascinación).
Y me parecía ignorante insinuar (si yo no he comprendido mal) la equiparación entre la naturaleza dada (hombre-mujer) con la identidad sexual que de tal condición se deriva (como si el sexo lo definiera únicamente la existencia o no de un apéndice en la zona inguinal). En fin… como si el hombre solo pudiera buscar a la mujer y viceversa (volvemos a Platón). Si la inclinación sexual es de nacimiento es muy probable, digo yo, que sea algo que también da la naturaleza ¿o no?

Y por contestar algo al Sr. Morro. Es verdad que el Sr. Blanco no habla de “conspiración masónica” (lo dije yo, y también otro de los comentarios: no íbamos tan desencaminadas entonces), aunque sí mencionaba otras conspiraciones: el afán del dinero, perversión ideológica, intereses geoestratégicos de dominio, banalidad del mal propia de épocas tecnocráticas, viejos y eternos vicios en materia sexual, intereses económicos de empresarios del sexo, cobardes sin juicio… En fin, toda una lista de ejemplos que suenan muy a “conspiración” (conspirar no es más que el unirse de varios contra algo para lastimar). De entre las conspiraciones la “masónica” ha sido a la que tradicionalmente más se aludía antaño, de ahí mi referencia que no pretendía ser literal: mil perdones si algún masón se ha sentido insultado. No, pues, masónica, Sr. Morro, pero me temo que el autor sí que habla de conspiraciones (aunque no usara esta palabra).

En cuanto a los prejuicios que el mismo Sr. Morro afirma que tengo y que por culpa de ellos no veo la realidad. Pues qué quiere que le diga… Ignorante soy bastante, ya lo he dicho, pero hacer esa afirmación cuando el autor sobre el que debatimos ha mencionado la existencia de la “religión (verdadera)” (el paréntesis es suyo, no sé bien por qué) y su “pretensión” de poseer la verdad, me parece poco oportuno. Sin profundizar mucho, más parece que ese punto de partida (la “religión verdadera”) sí que es una opinión previa y tenaz y que por tratar de algo que ignora, lo convierte en prejuicio. Pero como en todo, opinar es libre. (continúa)
Sandra Gómez
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(Continuación)
Y si el administrador me lo permite y no me cancela ninguna referencia (me he registrado aceptando las nuevas reglas para no ser considerada como una “trolla”) añadiría alguna cosa más para aclarar el “error” que me imputa el Sr. Morro. En un certamen como Eurovisión, ni la cantante se representa a sí misma ni defiende su canción como equivocadamente me rebate. Primero porque representa a un país (o mejor, a la tele pública de su país) y no defiende (la mayoría de las veces) su canción sino la que le han compuesto para la ocasión. Y ejemplos de ficción en Eurovisión ha habido tantos y todos los años, que basta con mirar un poco (escriba “frikis eurovisión” en Google y diviértase: ¿o de verdad cree que ese señor Chiquiliquatre era así en su vida diaria?). Claro que la ignorancia que demuestra el Sr. Morro quizás la considere una virtud (¿ve Ud. cómo no toda ignorancia es mala ni insultante?). En fin, Sr. Morro, estamos ante un espectáculo (como lo son los que yo mencionaba) que Ud. es libre de detestar o no, en el que hay artistas que expresan y reivindican lo que quieren con su ficción, pero todo el resto de las afirmaciones que hacen parecen más propias de mentalidades algo alejadas de la nuestra (ojo: he leído que Turquía cancelará el concurso por un beso lésbico: ¡tengan cuidado no vayan ahora a hermanarse con los turcos, después de lo que nos costó Lepanto!)

Una última cosa: que la naturaleza nos asigne una combinación cromosómica nada tiene que ver con la inclinación sexual de las personas. También hay muchos ejemplos reales (ya que a la realidad apela el Sr. Morro, mejor que los prejuicios). Un gay es muy XY aunque le atraigan sexualmente los hombres. Y si no, pregunte a algún homosexual que tenga cerca (alguno seguro que conoce y si no yo le presento a mi vecino) si siendo hombre y gustándole los hombres se siente menos XY que Ud.

Y, ahora sí, un último gracias y un ánimo a Santiago que ha aparecido al final. Me encanta no estar sola por estos campos.

Encantada de opinar y participar.

Un saludo cordial.
Daniel López
|
Sobre la forma.
Al margen de toda tu argumentación Sandra, por mucho que te empeñes en justificar retóricamente tu falta de educación, empezar un comentario llamando ignorante una persona que para empezar no conoces y que posiblemente sea igual o más culta que tú, es objetivamente una falta de respeto y en mi opinión te desacredita intelectualmente.

Si vas a llamar ignorante a todo el que no comparta tu opinión no sé qué sacas de esta discusión (niega esto si quieres pero sabes de sobra que el motivo de tu insulto es precisamente ese, lo sabes tu, lo se yo, lo sabemos todos)
alejandro gonzalez murga
|
Gracias
Fenomenal, amigo. Fenomenal
Daniel López
|
Originalidad.
Tu quoque, falacia de primero de bachiller.

No entraré a discutir el contenido de tus comentarios porque primero, me parecen intelectualmente poco rigurosos (referencia a los castrati fuera de lugar) y segundo, me parece que no aportan nada nuevo fuera de la ideología dominante en esta sociedad, a diferencia del artículo sobre el que discutimos.

Un poco de originalidad y rigor no mata a nadie.
Sandra Gómez
|
Sea Ud. original, en cambio, no se acobarde
¿No entra Daniel López a discutir porque mis argumentos son "poco rigurosos" y porque "no aportan nada nuevo"? Pues le aseguro que los argumentos del articulista no es la primera vez que los leo. De originales tampoco mucho.
Los suyos, en cambio, son inexistentes. Así cualquiera.
Sea valiente y mójese. El resto son palabrerías.
Saludos.
Sandra Gómez
|
Revisen el sistema de spam
Por cierto, que no debe de funcionar bien el sistema anti-spam a juzgar por los comentarios que han aparecido. Salvo que estén admitiendo muchas entradas en japonés.
alicia maria niesi
|
´el hombre es Dios y Eurovision su profeta´
yo no se como llamar a aquellos que quieren destruir al hombre y a la religión verdadera pero la sociedad cristiana tiene miedo de decir "viva cristo Rey" y nos acobardamos y ni siquiera comentamos lo que no nos hace sentir bien. El artículo no tiene desperdicio.
Angeles Vilá Marsans
|
eurovisión
Un fruto no hace tanto inimaginable, de la ideología de género...
Miquel Gassiot i Matas
|
Doctor en Ciències Químiques
Estic d'acord amb el fons de l'article. El que s'ha fet a Eurovisió és una vergonya, que justifica la indignació amb la que s'ha escrit l'article. Per crear opinió, en el sentit del escrit, potser cal refredar una mica el to sense renunciar a la valentia. Felicitats i endavant

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