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11 DICIEMBRE 2016
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>Entrevista a la profesora italiana Rita Randolfi

"No se puede entender una obra de arte sin descender a la realidad de quien la ha creado"

Enrique Chuvieco | 0 comentarios valoración: 2  57 votos
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Está en desacuerdo con quienes consideran mercenarios religiosos a los artistas del Renacimiento y Barroco porque, “más allá de satisfacer al cliente”, cada uno “comunica su propia e interior relación personal con Dios”. Para ello, cita los casos de Caravaggio y de Miguel Ángel, máxime cuando este último es el primer creador que se opuso a un Papa para sacar adelante su proyecto, el de la Capilla Sixtina, “representando la historia de la Revelación como el pintor la había meditado”, subraya la docente transalpina. Experta en las épocas aludidas, Randolfi, que impartió recientemente una conferencia en el Obispado de Alcalá de Henares (Madrid), sostiene que por extraña que se le puedan hacer a agnósticos o practicantes de otros credos las obras religiosas, “el observador más atento no podrá dejar de hacerse preguntas respecto a ciertas escenas: ¿por qué ese hombre se deja matar en una cruz? ¿Por qué el Padre eterno en la Capilla Sixtina tiene una expresión de ternura sólo cuando crea a Adán y Eva?”.

Aunque conocían el dogma católico, a veces se pone en duda la religiosidad genuina de los artistas del Renacimiento y del Barroco, argumentando que se debían a quienes les pagaban, preferentemente eclesiásticos. ¿Es esto cierto de algún modo?

¡No es totalmente cierto que los artistas del Renacimiento y del Barroco no fueran creyentes! Es cierto que la persona que encargaba el trabajo les influía; muchas veces detrás de un artista está un teólogo que sugiere algunos elementos que se deben respetar, pero cada artista, más allá de satisfacer a un cliente, expresa la propia fe, comunica su propio interior, la relación personal con Dios. Cada pintor y cada escultor dan más relieve a una cita bíblica, a un detalle que a otro, inventan un rostro, una mirada, los gestos de los protagonistas de las historias que se cuentan en la Biblia, trasmitiendo la propia experiencia de Dios. Como el hombre contemporáneo, existen unos artistas más convencidos y otros más inquietos. No se puede olvidar que el s. XVI está marcado por la crisis de la Reforma protestante, pero hay quienes, como Lorenzo Lotto, aunque sea atacado por alguna duda, sobre todo en referencia a algunas actitudes de la Iglesia oficial, sin embargo permanece fiel y muere como oblato en Loreto. O el caso de Andrea Pozzo o el Baciccio, que con su “cielo barroco”, en las iglesias de S. Ignacio o del Jesús, en Roma, intentan hacer partícipes a los cristianos de la belleza del paraíso, del corazón de Dios que se abre misericordioso hacia el hombre. Es el caso de Caravaggio que busca toda la vida una auténtica relación con Dios, invitando a las altas esferas de la Iglesia a que regresen al mensaje del Evangelio. Y se podrían todavía recordar muchos otros ejemplos…

Antes y sobre todo en el Renacimiento, se inició un camino de autoafirmación del hombre sobre lo creado, ¿supuso esto un intento de autonomía con relación a Dios?

El hombre del Renacimiento no puede dejar de lado a Dios, al contrario, disfruta de la obra de Dios en la perfección de la creación y de sus criaturas. Un ilustre historiador del arte italiano, Giulio Carlo Argan, afirmaba que en el Renacimiento el artista continúa la obra creadora de Dios, dando una forma distinta a lo que existe, por ejemplo el mármol creado por Dios que se convierte en una escultura gracias al hombre. Las Sagradas Escrituras son una fuente de inspiración imprescindible, e incluso con la Reforma protestante, el hombre no rechaza a Dios, sino que busca una relación más directa con Él. Se cambia el modo de relacionarse con Dios, pero su existencia está en el centro de la vida del hombre de aquella época.

Con el descreimiento actual, ¿es posible que el hombre entienda la Capilla Sixtina?

Para entender el mensaje profundo de Miguel Ángel es necesario observar con atención y entonces todo se vuelve claro. Es cierto que sería necesario saber que Miguel Ángel es el primer artista que impuso su propia idea a Julio II; así se puede entender que todo lo que está representado es la historia de la Revelación así como el pintor la había meditado. Quien ve la Capilla Sixtina queda extasiado: no podemos quedar indiferentes delante de la belleza de Adán. Pero no se puede entender a fondo una obra de arte si no se desciende a la realidad de quien la ha creado, si no se penetra en el espíritu de quien la ha realizado. Es como si nosotros analizáramos el Guernica solo desde el punto de vista estilístico, considerando las líneas discontinuas, la forma deformada, el uso exclusivo y obligatorio del blanco y negro; o como si nos detuviésemos únicamente en los sujetos, el toro, la madre, la lámpara encendida, y no captáramos el pensamiento de Picasso que, a través de aquellos medios, propios de su labor como pintor, quiere condenar la Guerra Civil y todas las guerras del mundo.

¿Qué cree que aportan y trasmiten las pinturas y esculturas renacentistas y barrocas para quienes provienen de otras religiones o son agnósticos o ateos?

El arte es un lenguaje universal que normalmente llega a todos, al menos en la parte meramente estética, la forma, los colores, la belleza. El mensaje que está debajo de las obras tendría que ser explicado en cada caso: un turista japonés tendría la misma dificultad para entender una historia de la mitología griega. Pero creo que el observador más atento no podrá no hacerse preguntas respecto a ciertas escenas: ¿por qué ese hombre se deja matar en una cruz? ¿Por qué el Padre eterno en la Capilla Sixtina tiene una expresión de ternura solo cuando crea a Adán y Eva? ¿Por qué en la Anunciación del Beato Angélico hay detrás dos personajes (Adán y Eva) que son consolados, aunque son expulsados de un lugar maravilloso? Pienso que estas preguntas quedan en el corazón de las personas y pueden suscitar, al menos, curiosidad, deseo de entender…

¿Qué enfoque deberían ofrecer los educadores católicos cuando explican a sus alumnos -muchos de ellos sin bautizar y/o práctica religiosa- las obras de nuestros clásicos? ¿Qué elementos deberían tener en cuenta para ofrecer una propuesta que motive a los estudiantes a acercarse al Misterio?

Creo que la mejor manera para entrar en el significado de una obra de arte sea estimular la curiosidad, hacer de modo que los alumnos se hagan preguntas y deseen respuestas que tengan que ver con la biografía del artista, el tiempo en el cual ha trabajado, las técnicas utilizadas y, sobre todo, el mensaje. Pero como ya he dicho, el mensaje no puede ser acogido sin un estudio serio del periodo histórico y de la vida del artista que, a través de su obra, trasmite su propia vida.

¿Cree que la Iglesia trabaja en nuevas formas de proponer la fe en la educación y aprovecha suficientemente las obras de arte que acoge en sus templos?

En Italia, hay diversas propuestas: por ejemplo, sé que algunas parroquias o asociaciones han pensado itinerarios para grupos de alumnos para profundizar la fe a través de las obras de arte. En el Año de la Fe se ha organizado una exposición sobre san Pedro en el Castillo San Ángel, en Roma, que ha sido muy visitada. Seguramente que en España habrá otras iniciativas similares que no conozco. En el fondo, pienso que la Escuela de Arte Cristiano de Alcalá de Henares se mueve en esta dirección.

¿Opina que la ternura y el amor de Dios por el hombre volverá a despertar la respuesta del hombre por su Creador, utilizando pinturas y esculturas?

Pienso que sí, sin duda alguna. Dios llama a todos y a cada uno de una manera distinta, con una fantasía increíble. Utiliza nuestro lenguaje: algunos se acercan a Dios a través de la amistad, un encuentro, un acontecimiento feliz o incluso triste, o también a través de la musica, la poesía, el arte… Las obras de arte trasmiten la ternura y el amor de Dios y las personas de hoy pueden estar abiertas a percibir este amor. Pero siempre en el centro está la libertad del hombre para responder o no a esta llamada de Dios.

¿Qué artistas y propuestas actuales se pueden considerar cristianas o que estén abiertas al hecho religioso?

Sinceramente no tengo un conocimiento profundo de los artistas contemporáneos, soy una especialista de arte antiguo. Pero a menudo me doy cuenta del hecho de que al menos la pintura occidental, incluso la contemporánea, a menudo cita pasajes de la Biblia o símbolos que vienen del arte cristiano. Es más, tengo la impresión de que hay muchos artistas de hoy, no solo pintores y escultores, sino también músicos, cantantes y autores literarios, que están en búsqueda de Dios o que dan testimonio de su conversión.

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