Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
9 DICIEMBRE 2016

Pepito

| 0 comentarios valoración: 2  24 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 2  24 votos

Escribía hace cuatro meses, sobre las Reinas de la vida, (enlace) era el título que les concedía a todas aquellas que han elegido ejercer el amor de madre, ante la amenaza violenta e inesperada que se les presentó en un momento de su embarazo: Acabar con la vida que se estaba gestando dentro de ellas, porque "era especial", el bebé  que ya formaba parte de su vida.

Que facilidad la de algunos para juzgar una decisión  valiente y  a contracorriente de los estándares establecido por esta sociedad hedonista. Personas  que buscan a toda costa, sin importarles los medios utilizados, la supresión de todo dolor y angustia, teniendo como único fin en su vida, la obtención continua del placer en su sentido más amplio. Masas,  incapaces de entender que amar significa dar, que amar trae consigo, pensar antes en el otro que en uno mismo.

Pues bien, mi reina de la vida actual, es una gran amiga, de la que hablaba en mi post del mes de mayo,  (ver aquí) cuando se le diagnosticó al bebé que lleva en sus entrañas, una  "Anencefalia" . ¿A que la mayoría de vosotros no tiene ni idea de ella? Pues  se trata de una enfermedad que da como resultado la ausencia de una importante parte del cerebro, el cráneo y del cuero cabelludo, lo que implica ausencia de pensamiento y coordinación.  Estos niños, no se quedan en este mundo, solo pasan para realizar una breve visita ; la inmensa mayoría por un tiempo breve, apenas unas horas.

Momento suficiente para agradecer el amor recibido, suficiente para asegurarse que en su partida,- cada uno de estos niños- se lleva al completo en su corazón, a los que han hecho posible su existencia. Instante necesario para convencer a  los demás, que ha venido a traer un mensaje que saca del egoísmo y hace fijar la vista en el amor. Ocasión apropiada para que todos puedan ser consciente del valor de una vida.  Cada uno de estos niños, es tan, tan especial, que  una vez cumplida su misión, Dios no aguanta sin tenerlos con Él gozando de una dicha imperecedera  y de una belleza deslumbradora. Y el Creador pone tanto amor en ellos, que se arriesga a ser incomprendido y juzgado por su decisión. Sabe que su obra resplandecerá y por eso permitirá que cada niño que disfruta de Su presencia, cuide e interceda por todo aquél que hizo posible su paso por esta tierra , esperando el reencuentro en ese paraíso donde serán recibidos .  Así lo han vivido numerosas madres, que han compartido su experiencia en la red.

Fueron muchos los que respondieron a la llamada de oraciones por  mi amiga y su esposo. Por entonces creían que era una niña la que venía en camino  y pensaron en el nombre de María, pero luego se verificó que era un niño, así que en honor a San José le llaman Pepito.

Pepito sigue creciendo, y dando señal de su existencia en las patadas que propina dentro del vientre de su madre, y Pepito dentro de un par de meses tiene previsto aparecer , eso hace que los momentos de fortaleza de sus papás, abuelos y demás, mengüen rápidamente.

El miedo por el nacimiento y el después, asalta sin piedad a cada uno de ellos; las preguntas aumentan, los días se convierten cada vez más en nubarrones que paralizan, el llanto no consuela y las palabras balsámicas no existen. A pesar de todo, los papás de Pepito se levantan cada mañana dispuestos a afrontar todos estos desafíos. Yo, que sigo de cerca su embarazo, doy fe de la heroicidad de estos dos jóvenes padres.Y sé que cada noche al final de la ardua  lucha, vencen contra los fantasmas que sin clemencia se les presentan.

Ellos y Pepito me fascinan cada día más; evidencian con su actitud  que Dios no se ha cansado de los hombres, que  aún hay una buena dosis de amor en  este  mundo para cambiarlo de su egocentrismo. Esa esperanza  es la que hace que la rendición  se aleje de  muchos, y los corazones se llenen de alegría.

Sí,  estoy admirado por el testimonio de fe, confianza y aceptación que ofrecen a los demás, pero como he dicho anteriormente ,el combate es cada vez más espinoso y las armas merman;  por eso os pido que no los olvidéis, que intensifiquéis vuestra oración por ellos; que Dios les haga sentir vuestra cercanía, vuestro gozo por conocer a personas que escogieron  el bando del amor . Por todo esto y mucho más : " Yo amo y espero a Pepito".

>Comentar

* campos obligatorios
0Comentarios

<< volver

sobre este blog
Angelo

Casado y padre de cinco hijos. Apasionado de mi familia. El mejor título que se me ha otorgado en la vida es el de la paternidad. Agradecido por tanto bien recibido. Feliz de haberme encontrado con Dios tras años de caminar perdido. Estoy convencido de que este mundo se puede cambiar, llevando amor aunque no se reciba. Y yo quiero empeñarme en ello
Búsqueda en los contenidos de la web

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>Últimos post

27 FEBRERO 2015

Llamad y se os abrirá

6 OCTUBRE 2014

YO SOY EL QUE SOY

1 OCTUBRE 2014

La mamá

17 SEPTIEMBRE 2014

Pepito

15 SEPTIEMBRE 2014

Escampará

>Últimos comentarios

- Llevas razón por eso  cuando nos acordamos de que nuestros hijos son hijos de Dios es cuando nos sentimos en paz. El miedo, en cambio, aparece cuando te olvidas de que Jesuscristo ha muerto por tu hijo, por cada hijo - Por Puri
- Amén, amén y amén. Es como dices. Y, como dices, lo ha sido. Lees a Aristóteles y cuando te hace una valoración de la juventud parece escrito por un padre de hoy en día. (Ángelo, estos de Páginas Digital ¿no se pasan de control de seguridad? He tenido que marcar hasta la talla de calzoncillos). Un abrazo bien fuerte. - Por Rafael

>DESCARGA NUESTRA APP