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6 DICIEMBRE 2016
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El PP deja libre a su electorado

Fernando de Haro | 7 comentarios valoración: 3  39 votos
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Habría sido una buena ley. La de protección al no nacido. Pero ya sabemos que no va a salir adelante. El PP está convencido de que le restaría votos y prefiere aparcarla.

En democracia una norma tiene, esencialmente, dos fuentes de legitimidad. Una es la más evidente, la de la mayoría. La otra es el ordenamiento constitucional que especialmente desde mediados del siglo XX en Europa, tras las tragedias de los totalitarismos, se concibe como límite y cauce de la voluntad popular. Una Carta Magna se puede entender como una ventana abierta en el muro del derecho positivo a las evidencias metapolíticas que fundamentan la convivencia. Si esas certezas no son de algún modo compartidas y/o no están formuladas constitucionalmente es dudoso que sea conveniente que la ley imponga ciertos valores. Si así fuera la libertad no estaría garantizada. Y pronto podemos ver cómo una excesiva moralización del derecho puede convertirse en una amenaza. Sobre todo porque a lo mejor la moral que se nos impone no es la que nos gusta. Otro problema es cómo interpretar la Constitución. Y si la Constitución es solo un texto escrito o si además hay una Constitución histórica. Esto nos llevaría muy lejos.

El caso es que el anteproyecto de ley de la protección del no nacido que no verá la luz estaba apoyado en los pilares de la legitimidad. Estaba respaldado por un programa electoral que ha proporcionado mayoría absoluta al PP y respondía, mejor incluso que la actual ley, a la doctrina del Tribunal Constitucional. Además sintonizaba con lo que piensa un porcentaje mayoritario de los españoles: el aborto no es un derecho sino un fracaso. Otra cosa es que una mayoría también considera que se deba permitir en el caso de malformaciones.

Así las cosas el PP ha decidido romper parte del contrato con sus electores. Es normal. La política es así. Ahora, los electores a los que esa parte del contrato les interese, tendrán que sacar consecuencias. El aborto puede considerarse una cláusula del acuerdo pero no la única.

La vida política es la punta del iceberg de un océano cultural y social que se precipita en una serie de decisiones puntuales. Tras el comienzo del XXI, que se inició con la caída de las Torres Gemelas, una buena parte de la cultura occidental se ha movido entre el relativismo y el maniqueísmo. El relativismo débil se expresa en la disolución de la tradición occidental y el maniqueísmo se siente cómodo en el choque de civilizaciones que parece poner a salvo los valores de esa tradición. En realidad es solo un espejismo.

El PP de Aznar, por su posición personal, coqueteó con el maniqueísmo y se alejó del relativismo. Bien es verdad que sin hacer una reflexión ni una aportación relevante sobre esta cuestión. El zapaterismo aceleró intensamente la disolución de las certezas constitucionales que ya estaban disolviéndose en la sociedad española. Alguna derecha europea, como la de Cameron, ha copiado al líder socialista. Y ahora se hace evidente que el PP de Rajoy no quiere servir de freno a la descomposición, a pesar de que tenía plena legitimidad para ello.

A partir de este punto todo está más claro. Hay determinados valores constitucionales que no van a ser defendidos por ningún partido político. Por lo que dejarán de serlo. La protección de la vida del no nacido y el acompañamiento de las madres está en manos de la sociedad civil que tiene que lidiar con una mala ley. A la hora de elegir a quién votar ya solo queda como criterio la mayor o menor tutela de espacios de libertad. Habrá que examinar cada caso sin apriorismos.

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7Comentarios
Cristina Susanna
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Aborto
Interesante artículo... ¿Quiere esto decir que ante esa ley aberrante el votante tiene que resignarse y no luchar contra ella? ¿Ya está? ¿Se acabó? Como el PP es el que más abierto está a muchas cosas ¿tenemos que seguir votándoles aunque no cumplan algo tan importante como eliminar esa ley tan espantosa?  Luego seguirán con otras cosas y al final acabarán con todo. Porque la economía no es lo único. También podían haber mejorado sustancialmente la educación, con esa abrumadora mayoría...; podían haber mejorado la Sanidad, con esa abrumadora mayoría...; incluso podían haber hecho la reforma de la ley del aborto al principio de la legislatura, con esa abrumadora mayoría, mayoría que consiguió engañando a la gente y por rebote porque peor no se podía estar... Pero es que, como digo, no todo es economía. Y todavía quedan por eliminar las duplicidades y triplicidades de altos cargos de funcionarios... Hay muchas cosas que el PP no ha hecho. Y yo, sinceramente, me he cansado de votar. Ya veremos qué pasa en las próximas elecciones, porque no soy la única.
Pedro López
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EN DEFENSA DE LA CONSTITUCIÓN
Hombre,  si la Constitución y la mayoría son bobadas, nos quedamos sin democracia
LOLA PÉREZ
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DEPENDE
A mi me parece que el artículo no dice que haya que dejar de votar al PP. Dice que el aborto ha dejado, por desgracia, de ser un criterio. Y que habrá que ver en cada caso
LUCAS GÓMEZ
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CRITERIO
El aborto es importante pero no puede ser el único criterio de voto
Pablo Berenguer O`Shea
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Libres para no votar al PP
Creo que ya lo éramos. El PP no es freno de ninguna descomposición, es factor activo. Sin maquiavelismos puramente lobbystas: si se da la "batalla" contra el aborto del PP como contra el del PSOE se da, ojalá no acabe esta conciencia cuando se confirme la retirada del proyecto y hasta que vuelva la izquierda al poder con nuevas leyes "morales".
César García
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Qué criterio?
Señor director dice en su artículo: "ya solo queda como criterio la mayor o menor tutela de espacios de libertad". Y yo le digo: el PP ha demostrado, reiteradamente, que no cumple sus compromisos electorales (impuestos, reforma aborto,...). Estos en concreto no son unos compromisos cualquiera, "forman/formaban" parte de su ideario, e hicieron campaña activa (manifestaciones incluidas) contra la reforma del aborto y la subida de impuestos cuando estaban en la oposición. Por tanto, sólo un iluso puede tomar como criterio lo que usted dice. Dicen en el PP: "Tengo estos principios, pero si no le gustan..."
Juán Luis Sevilla Bujalance
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Sobre el aborto, hoy 23 de Septiembre de 2014
Sobre el aborto
Lo siento pero estoy en desacuerdo con la última expresión: a la hora de votar no sólo hay que valorar los espacios de libertad. Eso es llevarnos de nuevo al bipartidismo, a mirar si uno u otro. Y los católicos, y quienes se sientan defensores de la vida en toda su extensión, de la familia natural y de la antropología iusnaturalista, tienen que mirar otros criterios. Por ejemplo, los católicos tenemos el Magisterio de la Iglesia que PROHIBE taxativamente votar partidos que admiten el aborto, el divorcio, las uniones homosexuales equiparadas al matrimonio y algunas otras cuestiones. Eso es lo que hay que valorar. Sustituirlos por eso de los espacios de libertad es llevar las cabras de nuevo al corral de los dos partidos mayoritarios.Y si aquellos valores fundamentales no lo defienden las dos grandes formaciones - grandes no sé porqué, la verdad - hay que prescindir de  votarles. Por cierto, hoy 23 de Septiembre de 2014 es el día en que deben empezar a devolver el carnet del P.P. todos aquellos que se proclaman del mismo, y a la vez pro-vida. Y dejar de decir que a fin de cuentassu Ley es el mal menor. Después de lo ocurrido está claro. P.P = P.S.O.E

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