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26 MARZO 2019
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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Arturo Illia | 0 comentarios valoración: 3  51 votos
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Según la organización Trasparency International, Argentina es uno de los países con mayor índice de corrupción del mundo: de 177 países ocupa el puesto 107 (España ocupa el 40). Es uno de los problemas más graves del país, el que en la práctica siempre ha obstaculizado el despegue de una nación tan rica en recursos, impidiéndole convertirse en una potencia a nivel mundial.

En el clima de cambio que se respira y que debería concretarse con las elecciones presidenciales de 2015, hay quien ha considerado la lucha contra la corrupción y la injusticia como algo inevitablemente importante para contribuir a construir una Argentina mejor. El ingeniero Edgardo Carranza es uno de los muchos ejemplos. Lleva años dedicado especialmente al mundo de los transportes. Abordamos con él esta cuestión, centrados sobre todo en dos casos extremos de corrupción: el de la compañía aérea Aerolíneas Argentinas y la degradación del sistema ferroviario que provocó la tragedia de la Estación Once, donde el 22 de febrero de 2012 murieron 53 pasajeros de un tren cuyos frenos fallaron al llegar allí.

Argentina está considerada como uno de los países más corruptos del mundo. El Papa Francisco h a afirmado que la corrupción es el verdadero cáncer de la política. Usted lleva años estudiando este tema, sobre todo en el sector de los transportes. ¿Qué puede decir al respecto?

Obviamente, comparto la afirmación del Papa, pero nuestro problema es que todos son conscientes de lo que sucede pero muy pocos se interesan activamente, porque la desconfianza en la justicia es total, y eso desanima. Yo, después de leer un libro de Daniel Santoro (periodista argentino de investigación) sobre técnicas de investigación, decidí empezar a interesarme en el tema, ocupándome especialmente del sector de los transportes. Como dijo el ex presidente Néstor Kirchner nada más ser elegido, “el país es un cuerpo enfermo: por donde aprietes sale pus”. Obviamente, inmediatamente me encontré con dificultades por parte de los medios de comunicación, porque esto exige un nivel de investigación que no suele llegar a los límites de la intervención judicial.

Entre otras cosas, usted se ha ocupado del caso de la compañía aérea Arolíneas Argentinas que, recordemos, al principio fue privatizada dos veces y luego se volvió a nacionalizar.

Sí, y con Juan Josè Guiraldes (ex presidente de Aerolíneas Argentinas) hicimos investigaciones que terminaron con una carta al rey de España en medio de la segunda privatización, en 2003, con el grupo español Marsans, donde informábamos de la corrupción y del desastroso estado en que se encontraba la compañía. El ministro de Economía español entonces, Rodrigo Rato, prefirió no investigar para no remover demasiado las aguas que sabía que estaban turbias, igual que lo estuvieron durante las privatizaciones de la época menemista, pero al final una manifestación de los empleados de la compañía dio paso a la acción.

¿Y qué sucedió?

Informamos de todos los detalles a la entonces diputada y ahora presidenta Cristina Fernández de Kirchner y la invitamos a ir a Madrid y agarrar el toro por los cuernos, pero en aquella ocasión no se hizo nada. Después se hizo efectiva la nacionalización (proceso que se completó en 2008 mediante una expropiación) que se contrató mediante el CIADI, una institución del Banco Mundial dedicada a estas operaciones, pero el precio de la venta nunca se terminó de pagar totalmente y sigue siendo un crédito por parte del grupo español.

Pero el Estado lo retomó.

En el plazo de marzo a julio que precedió a la nacionalización, fue nombrado director y representante del Estado Julio Alak, que hizo que en pocos meses el déficit se duplicara. Una vez nacionalizada, Aerolíneas pasó a ser gestionada por la Cámpora, un poderoso grupo político ultrakirchnerista, y se eligió como presidente al actual ministro de Economía Axel Kicillof. Pero inmediatamente se supo que la maniobra no tenía visos de mejora, pues solo representaba una fuente de ganancias inmensas en operaciones financieras dudosas, como aquella con la que Kicillof justificó la adquisición de aeronaves Embraer con un precio desorbitado de 500.000 dólares por cada vehículo, compra que hizo el secretario de Transportes Ricardo Jaime. Veinte vehículos comprados por cien millones de dólares que desaparecieron del país en un momento en que se defendía una política de ahorro y con Brasil exigiendo importantes rebajas en el precio, delatando la limitada capacidad de carga del modelo. Así que se gastaron 800 millones de dólares para tener aviones nuevos prácticamente inservibles.

Actualmente, ¿en qué condiciones se encuentra la compañía?

El Estado ha puesto tres mil millones de dólares y debe gastar 300 al año para mantenerla. Se dice que genera una facturación de mil millones al año, pero nunca se han publicado las cuentas porque, por todo lo que ya hemos comentado, las acciones de Aerolíneas aún son del propietario anterior. De hecho, el gobierno, como en otros casos, se ha comprometido a pagar los 1.600 millones que debe a España más otros 400 al grupo Marsans a través del CIADI, pero el empresario español Díaz Ferrán está en la cárcel, así como el gerente español de Aerolíneas, Antonio Mata, precisamente por todas las maniobras de la privatización. Obviamente, el gobierno argentino hace como si nada, como si no hubiera pasado nada.

Pero lamentablemente en el sector ferroviario también suceden muchas cosas, como la tragedia de la Estación Once hace dos años, que registró 53 muertos y que constituye el episodio más grave de una cadena de incidentes que parece no tener fin. Parece demostrar cómo la destrucción de un eje fundamental de los transportes, sobre todo en un país tan grande como Argentina, que comenzó en la época menemista, continúa.

El tema ferroviario está vinculado a las privatizaciones de los años noventa, sí, pero también a una ley de 2001 que imponía la reformulación de los contratos de concesión por parte del Estado. En el ámbito aeronáutico, la cuestión se resolvió, al menos aparentemente, en 2007, mientras que en el ferroviario nunca se discutió. Kirchner puso a dos colaboradores suyos a cargo del UNIREN, la unidad gubernamental dedicada a la contratación de los servicios públicos: el arquitecto Julio de Vido (que yaera colaborador suyo cuando Kirchner era gobernadora de la provincia de Santa Cruz) y el omnipresente Axel Kiciloff. En todos estos años, por parte de la Asociación de Usuarios de Transporte, de la que formo parte, hemos señalado las enormes lagunas de todo el sistema, siendo plenamente conscientes de lo que es la CNRT, la Comisión nacional que debería controlar el sector.

¿Qué es exactamente?

Ya durante la presidencia de De La Rúa (1999-2001), se supo que este ente no hacía nada. Para no “disturbar” el negocio con los contratistas, algo que continuó de forma desmesurada bajo el kirchnerismo y que llegó a amenazar al alcalde de Buenos Aires, Macri, con quitarle los subsidios estatales para completar las líneas del metropolitano porteño. Fue cuando hace dos años se introdujo una tarjeta única que eliminaba el pago directo en los autobuses e incluía todo el sistema de transportes de la capital.

Pero luego llegó la tragedia.

Sí, digamos que la tragedia de la Estación Once sacó a la luz la política de corrupción del sistema de transportes, el sistema por el cual los fondos estatales que debían servir para la reestructuración y la seguridad del sistema se pagaban sin ningún tipo de control en cuentas de la sociedad TBA (Transportes de Buenos Aires) y terminaban llegando al extranjero. Pero todos sabían que el ferrocarril no funcionaba y que los incidentes, como por ejemplo los incendios, sobre todo en el sistema de frenos, se sucedían uno tras otro. Por no hablar del mantenimiento. Cosas que continuamente denunciaba el secretario del sindicato ferroviario, Óscar Maturano, mediante textos y videos. Cuando sucedió la tragedia, que él previó con mucho tiempo, dijo que por desgracia sería la primera de una serie, dado el estado del sistema, denunciando que el sistema de frenos no funcionó ese día porque en general era deficiente en todos los trenes.

Pero el gobierno lo desmintió todo.

Sí, a continuación el nuevo ministro de Transportes Randazzo (el anterior a Ricardo Jaime, que tuvo que dimitir y ahora afronta un proceso con 30 cargos en la acusación) dijo que todo funcionaba. Pero mintió. Prueba de ello es el hecho de que, para ocultar el fallo, el gobierno se puso desesperadamente a buscar material para sustituir el que estaba obsoleto. Pero antes intentó comprar viejos trenes españoles que no funcionaban. Hay correos electrónicos que confirman los pagos, pero el gobierno ocultó todo aquello y nunca se supo nada. Luego Randazzo viajó a China y dijo haber comprado trenes de última generación. Mentira: era una tecnología de hace 50 años, donde la electricidad pasa por un tercer raíl al lado de los vagones. De hecho, estos trenes ya no se fabrican, pero con las prisas se siguió adelante igualmente y entonces la empresa china subcontrató el encargo a una fábrica casi artesanal para construir vagones y locomotoras nuevas con la tecnología antigua. Lo que significaba la elevación de los costes a niveles inverosímiles.

Pero se hizo una gran campaña publicitaria por parte del gobierno.

Sí, se jactaban de haber comprado lo mejor, pero en efecto se trató de una operación de ensamblaje para crear algo con las características de hace medio siglo. El problema es cómo se procederá en el futuro, dado que los recambios desaparecerán. La respuesta es lo que se ha hecho con los trenes Toshiba, que han circulado durante 50 años canibalizando, es decir, destinando parte de la flota a ser utilizada como recambios para otras máquinas. Todo ello mientras el resto del mundo trabaja en la alta velocidad. Es verdad que en estos últimos trenes no se viaja como animales, ¿pero nos damos cuenta del coste que todo esto ha supuesto en vidas humanas? ¿Y a nivel financiero? Espero que en el proceso contra los responsables de la tragedia se llame la atención sobre todo esto, según un sistema llamado “diagrama de Reason” que considera todos los factores que encadenados llevan a la tragedia.

El proceso sigue en curso.

Hemos pedido la constitución de una Comisión super partes dedicada a los incidentes ferroviarios, porque muchos de los peritos que participan en la causa han trabajado para la TBA o para el gobierno, por lo que no son fiables. Sin embargo, hay muchas personas competentes que han sido apartadas, o porque habían previsto la tragedia o porque habían señalado la inutilidad de ciertas compras. Esperamos que la justicia siga su curso y que no se resuelva todo como en el accidente aéreo de Lapa en 2003, en el aeropuerto de Buenos Aires (un Boeing 737 no despegó y salió a una avenida muy transitada: murieron 63 personas y hubo más de cien heridos), donde solo se condenó al director técnico y a la responsable de la gestión de equipajes, mientras que los propietarios de la compañía, que luego cerró, siguieron paseándose tranquilamente por Buenos Aires (hace poco uno de ellos murió precisamente en un accidente con un avió privado).

¿Cómo ve el futuro de este país? ¿La influencia del Papa Francisco permitirá instaurar un diálogo que favorezca un desarrollo serio?

El día de la elección de Bergoglio se lloró  mucho en Argentina, teniendo en cuenta que el gobierno no le daba un mínimo de consideración. Pero quien conozca aunque solo sea superficialmente al Papa actual quedará fascinado por su sabiduría y también por las obras caritativas que creó o en las que participó. Solo la filosofía del odio de este gobierno le desautorizó durante más de una década. Mostrando el defecto de siempre, su concepción amigo-enemigo, el mismo que trató de ocultar el escándalo de la tragedia Once, llegando incluso a justificarlo diciendo que si hubiera sucedido un domingo no habría habido víctimas. Mi esperanza es un gobierno abierto, de coalición nacional, cosa por otro lado difícil con el peronismo, y lo digo como testigo directo. Ahora los políticos ahora van en peregrinación a Roma, espero que todos vuelvan con una idea del mensaje de Bergoglio: conciliación, lucha contra la violencia en todas sus manifestaciones, pero sobre todo la política como servicio a la gente.

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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Fernando de Haro

CESAL es una de las ONG españolas más consolidadas en España de las que se dedican a la cooperación internacional. paginasdigital.es conversa con Pablo Llano, su director general, sobre el valor de su experiencia para la construcción de una sociedad en la que sea cada vez más frecuente un diálogo real, sobre la relación más adecuada entre Estado y sociedad civil. Abordamos también el reto de la migración y le pedimos que nos defina el mejor Gobierno para su labor.

CESAL es una ONG que desde hace más de 30 años viene trabajando en el campo de la cooperación internacional y de la intervención social. ¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho en este tiempo?

La historia de CESAL se ha ido construyendo a través de personas apasionadas por la realidad del hombre y por el mundo. Desde la humildad de saber que no tenemos respuestas para todo pero con la certeza de tener una hipótesis que poner en juego y a través de la cual podemos afrontar el desafío de responder juntos a las necesidades y aspiraciones de tantas personas que no cuentan con oportunidades ni nadie que los acompañe en el camino.

De esta forma, nos hemos ido encontrando con personas, con iniciativas, con experiencias que nos han ayudado a conocer y a adentrarnos más en el corazón del desarrollo. Y también hemos ido tejiendo una red de relaciones que nos han mostrado la posibilidad de construir con cualquiera, siempre que se esté dispuesto a un diálogo abierto y sincero que no parta de prejuicios sino de un mismo deseo de aprender, de construir, de generar respuestas que responden a problemas reales de las personas. De esta forma, se han dado relaciones y alianzas inimaginables con personas e instituciones que desde orígenes y presupuestos diferentes comparten una misma pasión y un mismo interés

De esta experiencia, ¿qué puede tener valor como método y como contenido para el conjunto de la sociedad española?

En primer lugar, el diálogo sobre problemas reales que afectan a personas con un rostro identificable. No porque renunciemos a incidir en políticas públicas, al contrario, pero si el diálogo no parte de la realidad es fácil abstraer y reducir el diálogo a un debate ideológico.

En segundo lugar, hay un aspecto de método muy arraigado en la forma de trabajar de CESAL que considero que sería un bien en los debates sociales y políticos y es el “partir de lo positivo”. Existe un valor y una riqueza muy grande de la que partir, hay múltiples iniciativas que ya tratan de responder con creatividad y entusiasmo a los problemas que nos afectan. Y, en última instancia, la propia persona encierra un potencial muy grande que hay que ayudar a desvelar y desarrollar.

Si en lugar de amenazas viéramos oportunidades, provocaciones que nos ayudan a crecer y ser mejores, se generaría una cultura del encuentro más creativa y constructiva.

'Un Gobierno abierto a la sociedad civil, no ideológico y con sensibilidad social'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  8 votos
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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Juan Carlos Hernández

Analizamos en profundidad con Daniel Innerarity el momento de la campaña electoral. Para el catedrático de Filosofía Política, existe una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político.

En las campañas electorales se producen situaciones de polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido. ¿Exageramos cuando aseguramos que se disuelve el “nosotros compartido? ¿Hay alguna relación entre esta disolución y la aparición de cordones sanitarios a izquierda y derecha?

Me da la impresión de que hay estrategias de los partidos, de unos más que de otros, que han puesto en marcha dinámicas que luego son difíciles de parar. En términos estructurales me parece que se podría hablar de una invasión de la mentalidad de campaña en todos los momentos del proceso político. ¿En qué se caracteriza una campaña? En que polariza y se critica al adversario (a veces en exceso). El problema es que luego hay que pactar con él y aquellas estrategias que sirvieron para ganar dificultan posteriormente la acción de gobierno, cuando se requiere la colaboración del adversario.

¿La polarización política es un falso espejo de la vida social? ¿En nuestro espacio público hay sujetos que se narran, hay relaciones interpersonales y relaciones entre entidades sociales más sanas de las que se dan en la política de partidos?

Es normal que en la política haya una dramatización de los antagonismos que no tiene por qué coincidir con el que hay en la vida real. En la política hay siempre esos dos elementos (antagonización y escenificación) y los ciudadanos tendríamos que aprender a descodificar un poco lo que observamos en la esfera política. Lo que ocurre es que a veces en la vida los personajes que interpretamos terminan devorando a la persona que somos.

Los estudios sociológicos reflejan un interés sostenido por lo político, pero una desafección hacia los líderes políticos. Parece imposible pensar en la política como una vocación animada por un ideal. ¿Qué nos ha pasado? ¿Tenemos graves carencias culturales y educativas?

En mi último libro “Comprender la democracia” analizo un problema que me preocupa desde hace tiempo. Hablamos de una ciudadanía que decide y controla, pero lo cierto es que carecemos de las capacidades necesarias para ello por falta de conocimiento político, por estar sobrecargados, incapaces de procesar la información cacofónica o simplemente desinteresados. El origen de nuestros problemas políticos reside en el hecho de que la democracia necesita unos actores que ella misma es incapaz de producir. Una opinión pública que no entienda la política y que no sea capaz de juzgarla puede ser fácilmente manipulable.

'El entrelazamiento de los destinos colectivos impide definir nuestro bien como el reverso del mal de otros'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 1  11 votos
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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

P.D.

Entrevista a Juan Sánchez Corzo, presidente de la Compañía de las Obras, una asociación que engloba a iniciativas empresariales y sin ánimo de lucro en toda España.

La CdO es una realidad que agrupa desde hace ya algunos años a empresas y entidades no lucrativas. ¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho en este tiempo?

La CdO es un lugar de encuentro entre personas y realidades de muy distintos ámbitos. Es un lugar en el que las distintas realidades se acompañan entre sí, se hace networking, se comparten experiencias, se producen encuentros, se imparte formación, nos ayudamos mutuamente... se amplían los horizontes, se recupera la ilusión por los quehaceres cotidianos. Uno de sus elementos originales, en efecto, es que entidades con y sin ánimo de lucro comparten el mismo patio, un mismo lugar común.

Son las obras asociadas las que sostienen en primer lugar esa tarea de construcción social, ya sea generando empleo y riqueza o ayudando a los menos desfavorecidos. En la CdO nos ocupamos de las obras asociadas o de quienes las promueven. ¿Cómo? Te pongo un ejemplo. Uno de los grandes déficits de la pyme española es la gestión, motivada en gran medida por la falta de experiencia y de conocimientos del pequeño y mediano empresario. Pues bien, desde hace algún tiempo venimos teniendo sesiones periódicas en las que un grupo de empresarios –en este caso del sector servicios–, compartiendo experiencias y necesidades y poniéndolas delante de un consultor de empresas, tratan de mejorar determinados aspectos de la gestión de la empresa (recursos humanos, tecnología, marketing, proyectos, internacionalización...). En el ámbito de las obras sociales, se encuentran con una cierta periodicidad para trabajar aspectos de su vida cotidiana, tales como, por ejemplo, el trabajo con voluntarios o la financiación de proyectos.

De esta experiencia, ¿qué crees que tiene un valor para el conjunto de la sociedad española?

Siempre que tenemos oportunidad, compartimos experiencias, incluso negativas, enriquece muchísimo y genera confianza. ¡Qué pocas veces nos ponemos realmente en juego con los demás y qué formalistas solemos ser! 

'Voto a quien creo que me garantiza un mayor grado de libertad'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  12 votos
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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Fernando de Haro

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional y se mueve en el entorno de los socialistas del País Vasco. Conversa con paginasdigital.es sobre el 40 aniversario de la Constitución y defiende una reforma de la Carta Magna. Se muestra convencido de la posibilidad de fraguar una mayoría no independentista en Cataluña y de un federalismo que, por fuerza, tiene que ser asimétrico.

¿Hemos conmemorado de modo adecuado los 40 años de la Constitución? ¿Qué es lo que debe quedar tras esta conmemoración?

La conmemoración del aniversario de la Constitución debía tener, necesariamente, un amplio aspecto de celebración, de reconocimiento laudatorio de su significado absolutamente excepcional en nuestra historia como sistema político democrático. Los elogios a la Constitución son absolutamente merecidos y es difícil excederse al hacerlos. Nada que objetar a ello. Es la primera Constitución plenamente democrática, en total sintonía con las de los sistemas democráticos más sólidos de Europa, que es integradora –y no de un partido– y que pervive durante cuarenta años. La combinación de estas características es única en nuestra historia, por lo que los elogios son merecidos. Pero he tenido la impresión de que, en muchos casos, los elogios eran una forma de auto-convencimiento, de encerramiento, de tratar de alejar cualquier otra consideración que no fuese la simplemente adulatoria, de tratar de que no se escuchase ninguna otra consideración. En mi opinión, se trata de alabanzas que, en el mejor de los casos, solo miran al pasado, de forma estéril, sin tratar de extraer ninguna enseñanza, sin mirar al futuro. Sin plantearse qué y cómo debemos hacer para que la Constitución, nuestro sistema democrático, tenga una más larga vida. Me gustaría que tras esta conmemoración quedase la convicción de que la Constitución, qué y cómo se hizo, es una fuente de enseñanza para ver cómo somos capaces de que, dentro de diez años, podamos conmemorar los cincuenta años de la Constitución; y de que las generaciones que nos siguen puedan llegar a conmemorar su primer centenario. Y estoy absolutamente convencido de que eso no se logrará sobre la base de declamaciones laudatorias puramente autocomplacientes, defensivas, atrincheradas en el inmovilismo, que se niegan a afrontar los retos que tenemos frente a nosotros, creyendo que esas declamaciones son una concha defensiva inexpugnable.

'Hay que advertir a los políticos de que es urgente la reforma de la Constitución'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  18 votos
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El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

P.D.

paginasdigital.es conversa con Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, sobre los retos de fondo que emergen en la campaña electoral. Levy responde a preguntas que no se le plantean habitualmente.

En las campañas electorales se produce una situación polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido.

Tenemos que asumir que España ha pasado de apostar por un sistema bipartidista que, a pesar de sus imperfecciones, otorgaba una estabilidad evidente al país, a un sistema pluripartidista con múltiples actores políticos donde se dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y llegar a consensos debido a la multiplicidad de vetos cruzados.

Esto, además, es un balón de oxígeno para la izquierda, puesto que la dispersión del voto del centro derecha minimiza las opciones de gobierno. Lo vimos en 2015 en la ciudad de Madrid donde, a pesar de que el Partido Popular fue la fuerza más votada y preferida por los madrileños, los votos a VOX impidieron que tuviésemos la mayoría. Ahora, en el escenario electoral en el que nos encontramos, muchos advierten de la posibilidad de volver a vivir un escenario en el que el centro derecha tenga mayoría en votos pero cuya fragmentación disminuiría las opciones de una clara mayoría.

¿La opción por un determinado partido a la hora de votar tiene que ver más con opciones ideológicas o con pulsiones de última hora que con experiencias concretas de implicación social?

Las campañas electorales son más importantes que nunca. El ciudadano cada vez elige más tarde su voto por lo que los partidos nos vemos obligados a presentar los mejores proyectos posibles, los más viables y los más beneficiosos. Si algo ha cambiado en las últimas décadas es la infinidad de canales de comunicación existentes a través de los cuales cualquier ciudadano, con independencia de donde viva, puede tener acceso a toda la información sobre qué pensamos cada uno. En ese sentido, el Partido Popular tiene una clara ventaja: somos conocidos, reconocibles y previsibles. El ciudadano sabe que cuando gobierna el Partido Popular se crea empleo, se mejoran las condiciones de vida de la gente y se aumentan las oportunidades. Nos presentamos a las elecciones con un programa electoral atractivo para cumplirlo. Que nadie busque frases grandilocuentes disfrazadas de propuestas, porque lo que van a encontrar es soluciones reales a los problemas y preocupaciones de los ciudadanos, no eslóganes vacíos.

'Hay que huir del enfrentamiento y del revanchismo'

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P.D.

La Casa Estela de Cometa nació hace dos años, creada por un grupo de personas que hacen voluntariado de acompañamiento a niños y jóvenes tutelados que viven en residencias de la Comunidad de Madrid. La Casa se ocupa de acoger a jóvenes que han finalizado la tutela. Su directora, Meri Gómez, reflexiona con paginasdigital.es sobre el valor político de esta experiencia.

¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho desde que se fundara vuestra casa?

Construcción social se podría llamar a todo lo que hacemos. La casa se crea con la idea de construir un entorno en el que las chicas extuteladas puedan disfrutar de un lugar que les permita crecer como personas, formarse y poder participar de una vida activa dentro de la sociedad. Entendemos que para construir la sociedad hacen falta sujetos con una base firme en la vida y creemos que la casa es una experiencia de construcción social muy potente. Personas firmes en la vida son las que son capaces de construir dentro de la sociedad. En cuanto a participación ciudadana, en la casa hemos visto cómo hay un lenguaje que todo el mundo entiende y sabe hablar, basta tener un interlocutor, es el lenguaje de la caridad, hemos visto cómo gente, amigos cercanos, familiares, amigos de amigos, incluso desconocidos que han oído la existencia de la casa, nos han ayudado y nos ayudan diariamente, de muchas formas: con el mantenimiento de la casa, económicamente, con gestiones de cualquier índole y sobre todo siendo nuestros amigos. Hemos visto así que hay un punto común en el hombre más allá de condiciones sociales e ideologías en el que es posible el diálogo.

'Necesitamos un Gobierno que piense un futuro común para todos'

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>Entrevista a Daniel Gascón

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Juan Carlos Hernández

Entrevistamos a Daniel Gascón, es escritor, traductor y editor de la edición española de la revista Letras Libres. “A pesar de las circunstancias actuales, de una conversación pública irresponsable y propensa al antagonismo, las instituciones de la democracia liberal resisten”, afirma el articulista del periódico El País.

En un editorial de este periódico se afirmaba que “la democracia requiere de una conciencia del nosotros, de un bien común para aquellos que pertenecen a una comunidad siempre superior a los intereses de los grupos particulares y a sus diferencias. Es lo que ha desaparecido”. ¿Qué le sugiere esta afirmación?

Me parece que se produce una especie de rechazo a ciertos impulsos disgregadores: social y culturalmente rompen algunos vínculos; económicamente estamos en una situación más inestable e individualista. El mundo del trabajo ya no es como antes, una cierta idea de identidad que tenía que ver con la clase, con lo que eras y hacías, se debilita. El Estado-nación tampoco sirve para muchos de esos problemas. No hay otro modelo económico viable que la economía de mercado desde el 89, pero este tiene fallos y produce injusticias. Creo que son factores que influyen en una percepción de la identidad amenazada, y que eso tiene que ver con el rebrote de los nacionalismos, del repliegue. Defiendes algo que crees que corre peligro de desaparecer.

Muchos grupos tienden a intentar defender sus intereses particulares, que pueden ser legítimos, pero que a veces pueden caer en una estigmatización del que piensa distinto. Mark Lilla habla de una “política de la identidad”. ¿Podría ayudar el juicio de Lilla a explicar lo que está ocurriendo?

Estamos en un tiempo de subjetivismo y polarización. Es más importante el elemento expresivo, nuestra visión sobre el mundo, que lo que sucede fuera. Lilla dice que el énfasis en la identidad por parte de los progresistas ha sido contraproducente, porque debilita la unión que permitiría la victoria de la izquierda. Para él, tienes que ganar para defender los derechos de las minorías, tienes que buscar un discurso que unifique para luego implementar tu programa. Un problema de esa idea es que a lo mejor estás hablando de un mundo que ya no puede ser. El discurso encajaba en una comunidad más homogénea y afianzaba una coalición de votantes que ahora parece más complicada por muchos factores. Otros dirían que ese universalismo, que se presenta teñido de nostalgia, no dejaba de ser un particularismo, y que lo que se presentaba como algo para todos era menos inclusivo de lo que pensamos.

¿Cómo se pueden traducir sus ideas a la realidad española?

'Existe una percepción de la identidad amenazada, y es por los nacionalismos'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
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>Entrevista a Francisco Igea

El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

F.H.

Francisco Igea es médico, entró en política como diputado nacional de Ciudadanos tras las elecciones que hubo que repetir. Acaba de ganar las primarias de su partido en Castilla y León.

La polarización ha aumentado mucho en el último tiempo y parece que se ha disuelto la percepción del “nosotros” como país.

En los tiempos del miedo y la incertidumbre en que vivimos, que son tiempos de incertidumbre económica y política, lo que está triunfando en gran parte es el mensaje del egoísmo. El mensaje nacionalista no es más que un mensaje egoísta, es el egoísmo elevado a categoría política. Siempre he dicho que es un mensaje egoísta y adolescente que se mira a sí mismo. Y el mensaje populista también es un mensaje egoísta, de que el culpable es otro, hay un enemigo responsable, se huye de la responsabilidad. Y todo eso hace que se diluya el “nosotros”, que se diluya la capacidad de pensar que nosotros somos responsables, que todos y cada uno somos responsables de las cosas, que todos y cada uno participamos de esto, pues siempre es más fácil buscar un enemigo que buscar una solución o asumir una responsabilidad.

Tenemos una participación electoral en torno al 70%, pero la participación ciudadana en España es del 20%. ¿Hay desconexión entre la vida política y la actividad social?

Hay mucha desconexión porque los partidos son estructuras muy cerradas y la gente piensa que el mundo es lo que pasa en twitter. Nos pasa a todos que se nos olvida llegar a casa y abrir la ventana, salir y hablar con la gente, y ver que a la mayoría de la población la política no le ocupa casi nada de su tiempo, le ocupa su familia, la enfermedad, el trabajo, las cosas importantes. A veces los políticos somos incapaces de hablarle a la gente de esas cosas, de escucharles y dejar un rato de hablar de política, de ser humanos, que es una de las cosas que a veces uno pierde cuando se mete en esa burbuja.

¿Cree que hay una burbuja, que la vida social va por otro lado, que las relaciones interpersonales son más sanas que las que se viven en el ámbito de los partidos?

Creo que afortunadamente sí, aunque hay sitios de España donde desafortunadamente eso no es real y donde se vive una polarización social potente, por ejemplo en Cataluña, donde se vive un grado de enfrentamiento civil real, pero la mayoría de la población en España sigue compartiendo amigos de uno y otro lado, tiene una vida normal, y eso es lo que hay que intentar, que la división política no se convierta en división social. Siempre ha sido una de mis obsesiones acabar con el frentismo, luchar contra esa manera de entender la política tan del Madrid y del Barça que a veces tiene este país.

'Es necesaria una política que vuelva a ser servicio al ciudadano'

F.H. | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
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>Entrevista a Manuel Reyes Mate, filósofo

El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Fernando de Haro

Manuel Reyes Mate posiblemente es el pensador español que más esfuerzo ha dedicado a reflexionar sobre la condición de las víctimas. paginasdigital.es conversa con Reyes Mate sobre el reto de la globalización, la crisis migratoria, las identidades excluyentes, el nacionalismo y otras cuestiones que marcan la actualidad.

Usted ha asegurado que “la pregunta que se hiciera Hannah Arendt en su ensayo de 1943 ‘We refugees’ sobre la significación política del refugiado sigue teniendo actualidad en pleno siglo XXI”. ¿Por qué?

Para Arendt los refugiados son la vanguardia de los pueblos –y no la retaguardia o un efecto secundario– porque lo que se hizo con ellos, el poder lo puede hacer con cualquiera. “Ellos” eran el pueblo judío alemán, alemanes por los cuatro costados, que habían luchado por Alemania en la I Guerra Mundial, que se sentían totalmente asimilados, y que, de repente, son señalados como “otros”, privados de su nacionalidad, es decir, desnaturalizados. Son devueltos a su estado natural de meros seres humanos. Y ellos descubren que eso es ser menos que nada, porque lo importante son los papeles. Bueno, pues su tesis es que lo que el Estado hitleriano ha hecho con ellos, los judíos, porque son de otra sangre aunque compartan la misma tierra, lo pueden hacer mañana con los gitanos, con los enfermos mentales, con los improductivos o con los viejos. De poco sirve decir que “todos nacemos iguales y libres” si el Estado se arroga la facultad de decir quiénes son los sujetos de los derechos políticos y sociales. Ese era un problema que tenía la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Hay que tomarse en serio los derechos del hombre. No hay que admitir la distinción entre “nacionales” y “nacionalizados”. Y hay que exigir que el ser humano sea siempre un ciudadano.

¿Qué desvela sobre Occidente la reacción a los refugiados y a las migraciones?

'Nos hemos acostumbrado a marcar nuestras señas de identidad excluyendo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
Juan José Laborda saludado por Su Majestad el Rey de España vista rápida >
>Entrevista a Juan José Laborda, expresidente del Senado

El "cáncer" que Argentina debe curar para salir de la crisis

Fernando de Haro

Juan José Laborda, socialista, fue una de las referencias en el Senado, donde tuvo escaño desde 1977 hasta 2004. Miembro del Consejo de Estado, analiza con www.paginasdigital.es los 40 años de la Constitución, el momento por el que pasa España y los retos del independentismo catalán.

Comienza el juicio por el proceso de secesión. ¿Además de una respuesta jurídica habría que dar otra política? ¿En qué términos?

La Justicia actúa de acuerdo con la ley, es independiente. Pero los que no acatan la Constitución dirán que el juicio es político. La respuesta política que los demócratas pueden dar es defender al Tribunal que juzga los delitos que presuntamente cometieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y los demás procesados. Sería necesario que en este asunto hubiera una actitud común por parte de los partidos constitucionales, pero me temo que eso será imposible, lo cual me parece estúpido, además de negativo para la calidad de nuestra democracia.

¿Cómo sería posible volver a encuadrar a la mitad de los catalanes que apuestan por la independencia en el marco constitucional? ¿Es posible? ¿Qué sería necesario?

Para integrar a los catalanes que ahora no están dentro del marco constitucional, habrá que pensar primero en los catalanes que sí se sienten dentro de la Constitución Española. Y para eso es necesario argumentar en qué están equivocados los nacionalistas catalanes. Sin complejos, y con la verdad. No se puede ganar el juego de la integración sin rechazar la aceptación resignada de las ideas de los nacionalistas sobre el Estado y España. El Estado constitucional no es una jaula de nacionalidades, sino la norma que las ha reconocido por primera vez. Cataluña votó la Constitución el 6 de diciembre de 1978 con más porcentaje de votos afirmativos que la mayor parte de los territorios de España. El proceso de reintegración mayoritaria de los catalanes en un marco común requiere tiempo, y un consenso entre los constitucionalistas que dure todo ese tiempo. Y cuando hablo de consenso, no me refiero solo a los partidos. Existe una sociedad civil que espera un signo de la política para ponerse en marcha en ese proyecto, que podríamos calificar de patriotismo constitucional.

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Dialogamos con Joseba Arregi sobre los desafíos de la modernidad. “La posmodernidad es el resultado de la acumulación de los efectos colaterales secundarios no queridos pero estructuralmente propios de lo que ha querido la propia modernidad”, afirma exconsejero del Gobierno Vasco.

¿Existe una falta del sentimiento del nosotros que se diluye en los intereses particulares?

El nosotros, si tiene que ser un nosotros civilizado, cívico, adaptado al estado de derecho, no puede ser un yo o un nosotros construido fuera de la igualdad de derechos, fuera de la igualdad ante la ley. Tiene que ser contando y partiendo de esa igualdad ante la ley, igualdad en derechos y libertades. Lo que pasa es que los pequeños colectivos que se han constituido después de la crisis del capitalismo, de la cultura moderna, en el posmodernismo y demás, son yoes colectivos particulares pero que se unen en alguna identificación particular, no en la identificación universal de los derechos y de la igualdad ante la ley, sino en sentimientos étnicos, en las políticas de género, que también son identidades particulares que no llegan a ser universales.

En definitiva, no son representantes de un nosotros constituido en base a una conversación y a una negociación permanente de lo que es el bien público, el bien común. Son unidos por intereses o sentimientos particulares, y eso se ha acrecentado tremendamente en lo que se llama la cultura del capitalismo de consumo, que sobrevalora el sujeto, los sentimientos subjetivos, las emociones, los intereses colectivos particulares, sin que haya un horizonte de un nosotros que constituya al conjunto de la comunidad política.

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>Entrevista a Tulio Álvarez

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Juan Carlos Hernández

Hablamos con Tulio Álvarez, reconocido activista por los derechos humanos en Venezuela. Condenado por el régimen de Maduro, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos suspendió la sentencia condenatoria.

¿Cómo es la situación social hoy en día en Venezuela? Se ha hablado en los últimos días incluso de detenciones masivas y arbitrarias.

El rumor de que están llevándose jóvenes en las calles indiscriminadamente para una especie de reclutamiento forzado es falso. Creo que incluso está sembrado por el propio régimen. Lo que ha pasado es que muchachos jóvenes que han participado, como están participando todos los venezolanos, en la protesta han sido retenidos y detenidos, llevados a tribunales como si fueran adultos y condenados, y en este momento están retenidos varias decenas de niños y con órdenes de tribunales. Tenemos el testimonio de una juez que ha tomado esa decisión porque se ha visto forzado, lo cual no hace que esa decisión siga siendo aberrante, pero es una prueba irrefutable de la manipulación. Yo tengo conocimiento de tres jueces que han dictado medidas de detención de estos niños, son aproximadamente entre 70 y 100 niños. Estamos hablando de niños de 14-15 años, en realidad son niños que tienen conciencia política.

¿Cómo es la situación actual de abastecimiento de productos de primera necesidad?

Es imposible que yo te narre el drama social por el tema de la hambruna y la falta de medicinas que se vive en Venezuela. Si yo tratara de llevar esto al máximo grado de perversión que se pueda narrar, yo no tendría la capacidad de mostrar la situación límite en que está Venezuela. Es una situación de hambruna, donde no hay asistencia social, no hay medicinas. Todo enfermo de cualquier enfermedad que necesite un tratamiento está en riesgo de muerte. Las muertes en los hospitales son constantes. Tenemos una situación en la que no hay equipos médicos. Yo trabajo con empresas de equipos médicos que son las que prestan mantenimiento y no los hay. El 90% de los equipos médicos de los hospitales públicos en Venezuela están paralizados. No hay posibilidad de tratamiento de ningún tipo, no hay posibilidad de hacer exámenes básicos de hemodinamia, rayos X, radioterapia… ninguna posibilidad. Y las medicinas, cualquier ciudadano español que tenga una farmacia sabe que diariamente le llegan personas tratando de comprar medicinas para mandarlas a Venezuela. No hay ni las medicinas más básicas, ni para dolor de cabeza, ni antigripales… Es una situación desesperada.

Con la irrupción de Juan Guaidó, ¿se ha podido conseguir por fin la deseada unidad de la oposición en Venezuela?

En Venezuela no hay oposición. Oposición hay en un país que tiene democracia. En Venezuela hay factores democráticos activados y está unánimemente activado todo el factor democrático en contra de la dictadura.

¿Sería más correcto hablar de disidencia?

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