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9 DICIEMBRE 2016

Entonces, ¿para qué diablos sirve el Partido Popular?

Vicente A. Morro López | 3 comentarios valoración: 4  75 votos
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Al contrario de lo que hace el PP, cumplo la promesa que anuncié al publicar mi último post. El anterior se titulaba “Los tres poderes del Estado, el Partido Popular y el Tribunal Constitucional”. En él ya se denunciaba el incumplimiento por Mariano Rajoy y su Gobierno de las promesas electorales del PP en aspectos fundamentales para el futuro de nuestra sociedad: las cuestiones de principios y valores. Este artículo ya fue publicado, hace ahora dos años, en el diario Las Provincias y en la web Análisis Digital. Se vuelve a publicar sin retocar ni rectificar nada, pues desgraciadamente está plenamente vigente. Es más, visto lo visto, cabe decir con toda justicia que lo poco que han hecho el Señor Rajoy y el Partido Popular lo han hecho muy mal. La LOMCE es puro continuismo maquillado; el Anteproyecto de modificación de la ley del aborto se ha abortado sin explicación –como ampara la Ley que los populares quieren mantener, la “Ley Aído/ZP/Rajoy”-; en ‘apoyo’ a la familia, palabrería y promesas vacías, que los Presupuestos Generales contradicen año tras año. En fin, continuismo de los populares con las políticas radicales, pura ideología de género, de los gobiernos de ZP.

Gracias a Dios, la sociedad civil española no está dispuesta a rendirse con fatalismo. El 22N en Madrid, cientos de miles de españoles demostramos que no vamos a acostumbrarnos a lo que Marías, cuyo centenario celebramos, denominó "aceptación social del aborto". Pueden incumplir y mentir, pero se lo demandaremos. No estamos cautivos, ni nuestros votos. Somos libres y responsables, por eso no vamos a aceptar que nos impongan una sociedad enemiga de la vida, la mujer y la maternidad.

Entonces, ¿para qué diablos sirve el Partido Popular?

El Partido Popular está dedicándose, exclusivamente, a intentar resolver algunos asuntos urgentes de contenido económico, pero está olvidando las cuestiones esenciales, las que afectan a la defensa de la vida, el matrimonio, la familia y la libertad de educación. Y esto sí que supone una traición real a su electorado y al programa con el que concurrió a las elecciones, pues no pueden argumentarse en este ámbito razones de emergencia sobrevenida o de imposición exterior.

En su descargo hay que reconocer que está siendo sometido, desde el primer minuto, a una presión social y política desaforada por aquellos que durante años han permanecido devotamente rendidos o complacientemente silentes ante las políticas del anterior ejecutivo. También está teniendo que hacer frente a la herencia recibida del último Presidente del Gobierno, aquel que decía que le convenía la crispación, y en eso siguen estando sus adeptos, o que había que hacer las cosas “como sea”, con tal de imponer su ideología.

Reconocido lo anterior, en la situación actual tenemos que preguntarnos qué está haciendo el Partido Popular en relación con las cuestiones fundamentales a las que antes hemos aludido, no perdiendo de vista que esas son las trascendentales para el futuro de nuestra sociedad.

En la cuestión del aborto, nada de nada. Llevamos casi un año, con más de 300 abortos diarios, y sólo hemos escuchado palabras y más palabras, pero ni una decisión concreta. La responsabilidad de que se mantenga la legislación promulgada por Zapatero, Aído y compañía, la comparten el Tribunal Constitucional, que no quiso suspender su ejecución, y el Partido Popular, que en su momento interpuso un contundente recurso que parece ahora haber olvidado. Nada impide ahora al Gobierno, apoyado en su mayoría absoluta parlamentaria, promulgar una nueva ley que frene ya la actual sangría.

Tampoco en educación, de momento, se ha hecho nada en profundidad. Se han limitado los daños que causaba “Educación para la Ciudadanía”, y poco más. Existe una propuesta de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, pero es un paso insuficiente. Tiene aspectos muy positivos, pero sus carencias son aún mayores. Tres sencillos ejemplos: olvida el papel fundamental de las familias como titulares del derecho a la educación de sus hijos, no propone ningún cambio efectivo que aumente la libertad real de las familias y no hace modificación alguna respecto al actual tratamiento que se da a la asignatura de Religión, claramente alejado de la propia normativa vigente y de los acuerdos y pactos internacionales suscritos por España, así como de la jurisprudencia del Constitucional y del Supremo.

En materia de protección y apoyo a la familia no se ha avanzado absolutamente nada, a pesar de que está siendo ésta la que permite a toda la sociedad resistir la crisis económica, con la atención a los desempleados, los dependientes, los ancianos y los niños, actuando como un auténtico baluarte en la defensa de aquellos que son olvidados por políticas sociales que no saben, no quieren o no pueden defender a los más débiles.

Finalmente, la preocupante respuesta de los populares ante la reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre el mal llamado matrimonio homosexual evidencia que tampoco en este aspecto están dispuestos a cambiar nada. A pesar de lo que desean aparentar, tienen las manos absolutamente libres para modificar la actual legislación, exactamente igual que las tenían antes de la sentencia. El Constitucional, rebasando en exceso sus competencias, no ha dicho que el llamado matrimonio homosexual sea la única opción posible, sino que ésta cabe en la Constitución, tal y como ellos la interpretan. Pero esto no excluye en modo alguno que el Partido Popular pueda modificar la legislación actual y retornar a la anterior normativa, haciendo uso de la mayoría parlamentaria que le hemos concedido los españoles para que aplicara un concreto programa en estas cuestiones de hondo calado social. En efecto, con el antecedente del recurso de inconstitucionalidad interpuesto en su día y con su programa electoral, los ciudadanos pensábamos que los populares modificarían la ley impuesta por el Gobierno de Zapatero, con la exigua mayoría que ostentaba en aquel momento. Lo mismo podría ahora hacer el Partido Popular: volver a llamar matrimonio a lo que realmente lo es y crear una figura distinta, con todos los derechos que se le deban reconocer, y sólo con esos, para una situación que es algo esencialmente distinto al matrimonio.

Desgraciadamente, a la vista de todo lo anterior, se impone la constatación de que el Partido Popular está manteniendo prácticamente inalteradas todas las políticas impuestas en su momento por el Partido Socialista, que se apoyó en diferentes y distintas mayorías minoritarias coyunturales según los casos. Y esto sin haber hecho mención al seguidismo en la política sobre el terrorismo, al mantenimiento de la eliminación del Plan Hidrológico Nacional o a las recientes referencias a la Alianza de Civilizaciones, entre otros muchos posibles ejemplos.

Si el Tribunal Constitucional marca su actuación en la cuestión del matrimonio; si Rubalcaba, como uno de los cerebros de la LOGSE, condiciona su política educativa; si los diputados socialistas de antaño hicieron las leyes que hoy conservan los populares; si el actual ejecutivo no se atreve a proponer la modificación de las principales leyes de calado social, podemos justamente preguntarnos, entonces ¿para qué diablos sirve el Partido Popular?

williamvbarber.blogspot.com.es

Una vez más, la sabiduría y la capacidad creadora de William Barber iluminan la realidad que nos circunda, poniendo el foco donde realmente hace falta. El título de esta composición resume el contenido de este artículo: PROMESAS POLÍTICAS. El antiguo gramófono parece estar reproduciendo un disco del sello "La Voz de su Amo": ¿no es eso, al fin y al cabo, los que hacen la inmensa mayoría de nuestros políticos? Hacer lo que dice el jefe para poder salir en la próxima foto. Y el jefe hace lo que le dicen los que tienen los billetes y el verdadero poder, no el meramente formal. Poderosos grupos de presión y lobbies varios, convenientemente respaldados y promocionados por los medios rendidos a la corrección política y al pensamiento único: la ideología de género -quinto jinete del Apocalipsis para una sociedad verdaderamente humana, justa y libre-.

 http://williamvbarber.blogspot.com.es/search/label/Pol%C3%ADtica

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3Comentarios
José Luis Amat
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No es la economía, estúpidos
Estos del PP, se creen que con la economía está todo arreglado. Pero no es así. Lo alucinante, es que está cediendo espacio a quien nunca les va a votar. Con su pan se lo coman. Yo no.
Sandra Gómez
|
Interesante título y conclusiones; alguna discrepancia

Interesante comentario a partir de una pregunta pertinente. La conclusión de que el partido popular no sirve para nada es muy original en este medio y la comparto. Siento discrepar, sin embargo, en algún punto que me permito destacar para poder debatir.

Por ejemplo, cuando dice que en materia del aborto hay muchas palabras, “pero ninguna decisión concreta”. Pues mire, no. Ha habido una decisión muy concreta que es, justamente, quitar la ley que iba a tramitar el gobierno para modificar la regulación existente y tocar solo algún aspecto. Es decir, no ha habido –como en otros casos- una actitud pasiva (no hacer nada: como en lo que luego comentan sobre el matrimonio) sino una actitud activa (empezar a hacer y luego decidir parar). Y, por cierto, con la consecuencia de la dimisión de un ministro (único, que yo recuerde, que dimite porque lo dejan en entredicho frente a lo que se había defendido como política de su gobierno).

Y otra discrepancia, ésta ya más en la línea con los lectores de este medio: lo del matrimonio homosexual y su denominación. Por favor, que alguien me explique bien (a ver si me convence) por qué la unión entre dos hombres o dos mujeres no puede ser “matrimonio” pero sí puede caber en “una figura distinta” (por cierto, ¿cuál?) pero dándole los mismos derechos: dos cosas tienen los mismos derechos per no se llaman igual dependiendo del ciudadano que haga uso de ella. Y eso de que el matrimonio entre dos hombre es algo “esencialmente distinto al matrimonio” es una afirmación que quiere que traguemos puesto que no la argumenta, más allá de la simple aseveración. En fin, que no tiene ni pies ni cabeza. Quizás si profundiza en la “esencia” a la que alude podamos discutir.

Me encantará leer a furibundos votantes del PP argumentar que aun a pesar de todo esto lo conveniente siga siendo votarles. Argumentos, no posiciones previas ideológicas. Es que sobre ideologías me resulta más complicado discutir.

Saludos

Vicente Morro López
|
Gracias, Sandra
Te agradezco que te hayas tomado la molestia de leer el artículo y de enviar un comentario. Te pido disculpas por no haber podido leerlo antes y, en consecuencia, no haberte contestado. Espero que puedas leer mi respuesta.
Me alegro de que descubras que PD es un medio plural y abierto, tanto como las personas a las que acoge –blogeros, articulistas, entrevistados, colaboradores…-.
Sobre la primera objeción deberías haber tenido en cuenta que el artículo fue escrito hace más de 2 años, como dije en la introducción. Entonces era absolutamente exacto decir que “en la cuestión del aborto, nada de nada. Llevamos casi un año, con más de 300 abortos diarios, y sólo hemos escuchado palabras y más palabras, pero ni una decisión concreta.” Sí cabe decir que no han hecho nada: el APLO de Gallardón fue un intento “virtual”, sin virtualidad real alguna. Fue un proyecto que se sacó del cajón a efectos mediáticos, pero sin voluntad de hacerlo real. Podríamos decir que fue un proyecto que circuló, durante un breve espacio de tiempo, en paralelo a la vida política. No tuvo efecto real alguno, más allá del lío que organizó entre las propias filas del PP y las algaradas que algunos –poquitos- organizaron para protestar.
Si me permites, Sandra, me reafirmo en mi posición: nada de nada en el momento en que yo escribí; nada de nada real y efectivo en la actualidad.
En cuanto a la segunda objeción, Sandra, creo que cometes de nuevo un error de interpretación del artículo. No dije en ningún momento que se deban dar a esa nueva figura no matrimonial “los mismos derechos” que a la anterior, sino “con todos los derechos que se le deban reconocer, y sólo con esos, para una situación que es algo esencialmente distinto al matrimonio.” Estamos hablando de instituciones sociales y jurídicas, y cada una tiene su propia naturaleza y esencia, determinada entre otras cuestiones por sus funciones.
No comparto tu posición de que los demás no tenemos argumentos sino “posiciones previas ideológicas”, posiciones que da la impresión de que tú no debes tener. Te gustarán o no, te convencerán o no los argumentos de los que no pensamos en esto como tú –por lo menos me alegro de que hayas reconocido que en parte del artículo podemos coincidir sin problemas-, pero no puedes decir que solo son “posiciones ideológicas” solo porque no coincidan con tus opiniones. Además, un artículo de opinión, que habla además de diferentes cuestiones actuales, no es una monografía.
La función social de la familia, como institución esencialmente abierta (la situación y decisiones concretas de cada matrimonio es otros cuestión) a la generación de nuevas vidas –nuevos ciudadanos- que permitan la renovación y continuación generacional es un argumento objetivo para señalar las diferencias existentes entre la unión de un hombre y una mujer y la unión de dos personas del mismo sexo: una puede generar nuevas vidas que aseguran el reemplazo generacional y las otras no pueden, por imperativo natural, generar vidas. Son esencialmente distintas en esto. Por lo tanto, parece razonable que instituciones diferentes –y diferencia no significa necesariamente discriminación como algunos pretenden- tengan denominaciones diferentes para no generar confusión, y tengan funciones y derechos diferentes, no de forma arbitraria, sino en función de las necesidades para el desarrollo de esas funciones.
La mera definición etimológica sería un argumento, menor si se quiere, para mantener la necesidad de diferente denominación para las 2 instituciones –matrimonio hombre y mujer, unión de 2 personas del mismo sexo-. No es una simple cuestión “del ciudadano que haga uso” de la institución, sino de la función social.
Votantes “furibundos” los hay de todos los colores y partidos. Todos justifican que, por mucha corrupción que haya en el partido, por muchas mentiras, por muchas barbaridades que hagan, hay que seguir votando a los propios.
Me encantará que podamos seguir dialogando en esta plataforma que nos ofrece PD

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sobre este blog
Vicente Agustín Morro López

Gracias a Dios, 30 años felizmente casado y padre de 5 hijos. Trabajando, por maldición bíblica, y estudiando, por amor a la sabiduría y a la Verdad. Miembro del Foro de la Familia y de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valencia. Luchando por la vida,  la libertad y la familia. Mi lema, el del caballo Boxer (Rebelión en la granja): ¡Trabajaré más fuerte!
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El PP se ha rendido - Vicente, magnífico post. Das en el clavo, el PP ha renunciado a todo lo que ha motivado que muchísimos españoles le diéramos nuestra confianza. Hay un excelente artículo al respecto de Francisco J. Contreras  en Libertad Digital. Es muy penoso que no hayan derogado, completa, la Ley 3/2007, aquella que invertía la carga de la prueba, siendo así que el que es denunciado por discriminación hacia las mujeres tenga que probar que no lo ha hecho. En esa ley se nos impone a todos una ideología -que parte de una falsedad-, la ideología de género. Y en esa ley encontramos este artículo, que el PP no ha tenido narices de derogar al día siguiente de llegar al poder. Se comenta por sí sólo: Art. 14 de la Ley Orgánica 3/2007: (Criterios generales de actuación de los Poderes Públicos). 11. “La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas”. ¡Gracias, sabio amigo! - Por JOAQUIN POLO
Poco futuro - Excelente artículo, es muy completo, se agradece. Es una pena que el ministro Wert, se haya encerrado, sin escuchar a nadie-nadie. Quien saldrá perdiendo de estos desencuentros serán, -una vez más-, nuestros hijos. - Por José Luis Amat
Tutora legal - La desprotección de las "tutoras legales" es realmente significativa... Un juez podría acogerse a esta omisión para privar del derecho de educación a los hijos adoptivos de una pareja de lesbianas...  - Por Anselmo
Gracias, gracias y gracias. - Agradezco de corazón vuestros comentarios. Para mí es un privilegio poder escribir en Páginas Digital. Me parece increíble que haya gente que se moleste en leerme y votar. Espero no defraudar a nadie. Quiera Dios que lo poco o mucho que se pueda hacer desde este blog sirva para acercar a alguien a la Verdad. - Por Vicente Morro López
- animo Vicente¡ muy b uena idea ¡¡¡ - Por benito zuazu sanchez

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