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4 DICIEMBRE 2016
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El 20-D y la política universitaria y de investigación

Nicolás Jouve | 0 comentarios valoración: 2  25 votos
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Hacer un análisis comparativo de las propuestas de los partidos políticos principales en materia de Universidades e Investigación no es tarea fácil dadas las coincidencias generales en el diagnóstico e incluso en la terapia a aplicar. Lo difícil puede ser dar crédito a lo que dicen y creer que van a hacer todo lo que proponen, aunque solo sea por aquello de que “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados” (Groucho Marx). Al final, como cuando uno va al médico, casi todo va a depender del grado de confianza que nos inspire quien ha de remediar nuestros males. No obstante, veamos lo que proponen los cuatro principales partidos políticos ante las elecciones del 20-D en materia de política universitaria y de investigación.

En primer lugar, dos de los partidos, Ciudadanos y Podemos parten de una posición distinta al no haber tenido responsabilidades previas de gobierno, por lo que sus planteamientos podrían considerarse más objetivas respecto a la situación presente. Se podría suponer que en todo caso responderían a los enfoques personales y las experiencias de los dirigentes de estos partidos y sus asesores. Sin embargo, hay un enorme contraste entre ambos programas, ya que Podemos no hace análisis ni diagnóstico y pasa directamente al bisturí, mientras que Ciudadanos hace un examen exhaustivo del paciente a la luz de lo que ocurre en otros países, y trata de proponer el remedio adecuado para cada deficiencia detectada en un paciente que presenta un cuadro clínico que afecta a muchos órganos. PP y PSOE, por el contrario, dedican el preámbulo de sus propuestas a hacer historia de su experiencia de gobierno. El PSOE hace un alarde de su pasado reformista benefactor de nuestro sistema educativo universitario, que se atribuye casi con exclusividad y que acompaña de críticas a su principal rival, el PP, que según dice ha contribuido a deteriorar el sistema en sus etapas de gobierno. De forma parecida, el PP reconoce las debilidades actuales de nuestro sistema universitario y de la política científica y lo achaca a la falta de financiación, motivada por la crisis económica que le ha tocado gestionar tras las etapas de gobierno del PSOE. Muy en su línea, el PP pide un pacto de Estado por medio de un consenso para solucionar todas las deficiencias del paciente.

En segundo lugar, son también diferentes los enfoques de la política universitaria y científica que ofrece capa partido. Así, el PP entroniza el asunto dentro de un gran capítulo que titula “Impulsar el talento”, en el que la palabra clave es “excelencia” y a cuyo fin se tiende en todo: la producción cultural y editorial, el deporte, la educación a todos los niveles, la docencia en la universidad y la investigación, desarrollo e innovación. De forma parecida, el PSOE abre su programa electoral con un apartado dedicado a la “España del Conocimiento”, que engloba también desde la educación a todos los niveles hasta la política científica y de investigación. Ciudadanos dedica dos largos capítulos de su programa que tratan de no dejar cabos sueltos: “Un pacto nacional para la educación” y “Política científica”. Por último, Podemos dedica un conciso apartado de página y media a la “Universidad”, dentro de un capítulo dedicado al “Empleo, innovación y nuevo modelo productivo”, que como queda dicho carece de contenido analítico, lo que parece sorprendente dada la vinculación universitaria de los principales dirigentes de este partido.

En tercer lugar, y al margen de los aspectos formales, los programas de los cuatro partidos son muy diferentes en el aspecto propositivo. Ciudadanos sistematiza sus medidas al final de una serie de sub-apartados y es el que mejor y más detalladamente explica el punto de partida, con alusiones concretas a los defectos del sistema universitario público y de política científica. Los programas del PP y del PSOE lo analizan menos, pero explican bien sus propuestas, desglosadas en puntos concretos. Podemos solo hace unas propuestas en algunos puntos que también son tratados en los programas de los restantes partidos políticos. Veamos algunas de las propuestas concretas de los cuatro partidos.

En investigación solemos decir que hay dos elementos indispensables para que la cosa funcione, “ideas” y “dinero”. Las ideas dependen de las personas y, salvo en lo que atañe a su selección, talento y competencia no son un factor en el que los partidos políticos tengan mucho que decir. Distinto es lo que ocurre con la financiación. Existe unanimidad en el deterioro económico que vive la universidad y las instituciones públicas de investigación en España, en comparación con los países de nuestro entorno. Todos los partidos admiten la necesidad de una mayor financiación y transparencia, aunque con matices. Así Podemos dice que la financiación ha de estar ligada a los territorios y en esto, al igual que el PSOE dice que derogará el Real Decreto de estabilidad presupuestaria y competitividad aprobado al principio de la legislatura del PP. Podemos también promete pagar la deuda histórica de las universidades sin explicar cómo, aunque requiriendo medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo. El PP y Ciudadanos proponen un consenso, un acuerdo sobre la financiación a través de un Pacto de Estado por la Educación y, tanto estos dos partidos como el PSOE, prometen elevar el presupuesto del Estado dedicado a la investigación científica e innovación hasta llegar al deseado 3% del PIB (actualmente está en 1,24% habiendo bajado desde el 1,42% de 2010). En este punto, mientras que Ciudadanos y PSOE prometen el 3% ya, el PP matiza que llegaría al 2% en 2020 y, dependiendo de la evolución de la economía, al 3% deseado cuando se pudiese.

Con respecto a la situación de la universidad española, todos los partidos coinciden en el exceso de universidades y titulaciones, y proponen una armonización y racionalización del mapa universitario español. Aun reconociendo esta realidad, es tarea difícil y hay que hacer un esfuerzo de imaginación para saber cómo lo piensan abordar, dada la situación de dependencia de las comunidades autónomas y las implicaciones sociales y laborales del profesorado y personal de administración implicados. En este sentido Ciudadanos es el más crítico, el que va más lejos al declarar que la reforma universitaria y el desarrollo científico es una asignatura pendiente en España.

PP, Ciudadanos y PSOE coinciden en la necesidad de una internacionalización de nuestras universidades y centros de investigación. Estos partidos denuncian el deficiente sistema de selección y promoción del profesorado universitario y su falta de movilidad, manifiestan el exceso de burocratización de los sistemas de gestión, prometen aumentar las becas de estudios y de formación de personal investigador. Estos mismos partidos hacen hincapié en la falta de conexión de las universidades con el tejido productivo y la carencia de recursos económicos que ello supone. Por supuesto, en todos estos aspectos las promesas electorales son muy parecidas, y sin duda objetivamente necesarias.

Como principales novedades de las diferentes propuestas, podemos significar la promesa del PP, PSOE y Ciudadanos de desarrollar la Agencia Estatal de Investigación. Se trata de una demanda de la comunidad científica recogida en la Ley de la Ciencia de 2011, cuyo impulso se ha dado al final de la presente legislatura, con el objeto de dotar al sistema español de Ciencia, Tecnología e Innovación de una gestión más flexible, ágil y autónoma. Ciudadanos da importancia a esta Agencia para estabilizar y armonizar la gestión en I+D, a la vista de la dispersión actual de centros de investigación, universidades, CSIC, INIA, ISCIII, CIEMAT, OPIs, etc.

Como novedad, este partido propone la creación de un “Comité de Ciencia y Tecnología Asesor al Gobierno” en los temas referentes a investigación y desarrollo, formado por investigadores y especialistas en tecnología de solvencia, españoles y extranjeros, siguiendo el modelo de la National Academy of Sciences de EE.UU. En este Comité recaerían grandes responsabilidades en las líneas prioritarias de actuación de I+D, la mejora de la investigación, el desarrollo tecnológico, etc. Es sin duda un instrumento oportuno y necesario para orientar la investigación hacia líneas prioritarias para nuestro desarrollo social y económico. Otra novedad que también propone Ciudadanos es el desarrollo de una “Ley de Mecenazgo Científico” que, partiendo de la situación de crisis que estamos viviendo y las dificultades de financiación en las políticas públicas que experimenta el Estado, permitiría potenciar la presencia, la participación y el compromiso del sector no lucrativo en nuestro país.

El PSOE carga una gran parte de su programa en la anulación de las políticas del PP en lo que respecta a la creación de universidades, homologación de títulos y acreditación de enseñanzas. Promete promover auditorías de calidad y realizar un seguimiento del cumplimiento de objetivos a las universidades, especialmente las privadas. Además, el PSOE, al igual que Podemos y a diferencia de Ciudadanos, promete derogar el Real Decreto 3+2 (RD 43/2015, de 2 de febrero), que implanta 3 años para el Grado y 2 años para el Máster. Hay que señalar que este sistema, aprobado por el gobierno del PP, pretende acercarse a la mayoría de los países europeos en el proceso de adaptación del sistema universitario a las políticas de convergencia discutidas en Bolonia, en sustitución del sistema 4 años para el Grado y 1 para el Máster, que comparten muy pocos países y que genera importantes disfunciones en el reconocimiento mutuo de títulos en Europa.

Otra de las propuestas más llamativas del programa de Ciudadanos es el adelgazamiento del sistema de gobierno de las universidades, algo en lo que no se meten en detalle ni PSOE ni PP, ya que se supone elemento paradigmático de la autonomía de las universidades. Sin embargo, muchos de quienes hemos vivido la evolución de la universidad española en las últimas décadas podemos coincidir en lo que propone Ciudadanos, sustituir el Consejo Social y el Consejo de Gobierno, que opera actualmente en las universidades españolas, por un único Consejo de la Universidad con un número reducido de miembros mayoritariamente académicos. Ciudadanos propone 21-25 miembros de los que la cuarta parte fuesen nombrados por las CC.AA. con incompatibilidades de cargos públicos. Este Consejo sería el encargado de la gestión diaria de la universidad y de la elección del rector. Otra novedad en la misma dirección es la de reducir el número de representantes en el Claustro de la Universidad de los profesores, estudiantes y personal de administración, llevándolo a unos 60-70 miembros con una participación de un 80%, 10% y 10%, respectivamente.

En el tema del profesorado Ciudadanos propone algo que a quienes hemos desarrollado toda nuestra vida académica en la Universidad se nos antoja oportuno y necesario, reformar el actual sistema de selección del profesorado, acabando con la endogamia y las acreditaciones no presenciales, promoviendo pruebas públicas en las que no cuenten los méritos en gestión (cargos académicos) y sí los méritos en producción científica, sexenios, publicaciones en revistas internacionales con índice de impacto, contratos, proyectos con financiación externa, patentes, doctorados de excelencia, etc. Es decir, todo aquello que tiene que ver con el rendimiento intelectual y académico de los candidatos a las plazas de profesores e investigadores… Un conjunto de méritos que no surgen de la gestión sino de la puesta en acción de las “ideas” desarrolladas a lo largo de la trayectoria investigadora.

Ciudadanos, PP y PSOE coinciden en el fomento de la excelencia universitaria, con fórmulas muy parecidas. Prometen simplificar los sistemas de gobierno, fomentar las escuelas de doctorado, promover programas de excelencia en conexión con el mercado laboral y el tejido productivo, fomentar las redes interuniversitarias, modernizar los sistemas informáticos, TICs, métodos on line, etc… A estas propuestas el PSOE y Podemos añaden la creación y/o potenciación de los parques tecnológicos como elemento dinamizador fundamental de la actividad de investigación, desarrollo e innovación en la Universidad.

Tras una lectura detallada de los programas y propuestas y al margen de las diferencias ideológicas que hay detrás de sus proponentes, está claro que todos los partidos coinciden en el estado enfermizo de nuestro sistema universitario y de investigación. Aunque alguno no lo mencione, existe la necesidad de un pacto nacional para armonizar el actual desbarajuste de nuestras universidades y centros de investigación, dedicar mayor inversión pública y privada, y mejorar nuestro sistema de investigación y desarrollo, todo lo cual es esencial para optimizar la economía y elevar la calidad de vida y la cultura científica de España.

Nicolás Jouve es catedrático emérito de Genética y presidente de CiViCa

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