Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
3 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

>Entrevista a José María Marco

"Parece lógico que PP y Ciudadanos se entiendan"

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  25 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 2  25 votos

Una de las realidades que ha resultado ser decisiva para poder afrontar la crisis es la familia. En muchas ocasiones, por ejemplo, han sido los abuelos los que han cuidado de los nietos o los que con sus casas y pensiones han colaborado al sostenimiento familiar. Otras realidades que nos han sostenido son las iniciativas de carácter caritativo. En estos ejemplos se ve cómo la gratuidad es un valor que permite construir un país. ¿Qué partido o partidos favorecen más las iniciativas que puedan surgir desde la sociedad civil? ¿Qué partido percibe más claramente que el Estado, siendo importante, no lo es todo?

En cuanto a los partidos que han gobernado, me parece que el Partido Popular tiene una mayor sensibilidad a las aportaciones de la sociedad civil. Por ejemplo, la reforma laboral ha obligado a empresarios y trabajadores a hablar en las empresas, en vez de regirse por un convenio negociado en un ámbito puramente político. También en la educación el PP ha demostrado mayor sensibilidad a la libertad de elección, y a las necesidades de los jóvenes que no tienen todos por qué seguir el mismo camino en la enseñanza. En cuanto a los que no han gobernado todavía, Ciudadanos me parece el más abierto a la sociedad, el menos arrogante y desconsiderado. El nivel de estatalismo, de todos modos, sigue siendo muy alto. Se entiende que sea así a causa de la movilización de una izquierda que sigue siendo socialista, pero habría que hacer un esfuerzo para rectificar. Los españoles responden muy bien a la libertad.

Ante un escenario, al menos según las encuestas, en el cual parece muy probable un gobierno en coalición, ¿qué partido o partidos puede tener una mayor capacidad para poder construir un diálogo fructífero con otros?

Es difícil decirlo ahora, en plena campaña, cuando el ruido es muy alto. Desde una cierta perspectiva, parece lógico que PP y Ciudadanos acaben entendiéndose, pero hay resquemores (e incluso rencores) que hacen difícil la colaboración, como se está viendo en Madrid. Si el PP flojea, el PSOE seguramente estará dispuesto a ser más generoso con Ciudadanos. En cualquier caso, el PSOE parece estar dispuesto a todo (así se demostró después de las últimas elecciones locales y autonómicas) con tal de desbancar al PP. No hay mejor aliciente para el diálogo y el pacto que el empeño en sacar del poder a quien se considera el enemigo a batir.

Afirmaba Nicolás Redondo Terreros en un artículo en El País: "Los intereses de los partidos se han confundido con la política”. Esta frase parece que expresa muy bien la necesidad de una regeneración democrática. ¿Estarán los partidos políticos dispuestos a autolimitarse en sus poderes y, por ejemplo, permitir una justa separación de poderes que otorgue una mayor independencia judicial?

Me parece que mucha gente, en estos últimos años, se ha puesto el disfraz de ingenuo para acabar diciendo obviedades sonoras y huecas. Pienso que, con independencia de lo ocurrido –que no me parece tan catastrófico, excepto la crisis, como se ha querido pintar–, de lo que se trata es de fortalecer las instituciones. Eso quiere decir, en buena medida, despolitizarlas. Habría que volver al discurso reformista, a la aplicación de medidas concretas y en la medida de lo posible acordadas, a la política de pasos graduales (en parte, es lo que se ha hecho en estos cuatro años) en vez de seguir deslizándonos por la pendiente de las grandes ideas, tan inútiles y tan perniciosas. La palabra regeneración, en este sentido, me resulta un poco repulsiva y me recuerda los eslóganes huecos de los apocalípticos de hace un siglo, los que llevaron a nuestro país al abismo.

En una reciente entrevista para Páginas Digital usted comentaba “la incapacidad de las elites españolas –políticas e intelectuales– para articular la nación política con la cultura y la identidad españolas. Así que después del éxito de la Transición no se continuó el trabajo, y hemos llegado a tener una democracia sin nación”. ¿Cómo se puede articular la nación política con la cultura e identidad de la que usted hablaba? En este sentido, una modificación de la actual Constitución, ¿puede ser positiva o contraproducente en las circunstancias actuales?

No creo que sea cuestión de reformar de la Constitución. Soy partidario de enmiendas concretas, muy específicas, que mejoren y adapten la Constitución a la nueva realidad. No me gustan, en cambio, las grandes propuestas de reformas que quieren dar la impresión de que entramos en una nueva etapa: todo ese discurso tan cansino de la segunda, la tercera, la cuarta o la quinta Transición, por ejemplo. En cuanto a lo de la nación, la cuestión se centra en lo simbólico, en la enseñanza, en la voluntad oficial de dar a conocer la historia de nuestro país y no las leyendas que han lastrado nuestra percepción de nuestro país desde hace ya más de un siglo. Es muy difícil, por los intereses tan enormes que hay en contra y por lo pueblerinos que son, y lo acomplejados que están los responsables culturales, pero a mí me parece evidente que la ciudadanía española lo está pidiendo.

¿Cuáles son, a su juicio, las cuestiones más urgentes que deberá afrontar el próximo gobierno que salga de las urnas el 20-D?

De ser presidente del Gobierno (risas) la prioridad sería consolidar la recuperación económica: estabilidad política, por tanto, y continuación de las muy buenas reformas que se han hecho, sobre todo en el terreno laboral, en la enseñanza (sobre todo en la FP), en la administración, en la ayuda a las empresas, que ahora son más competitivas y están más internacionalizadas que antes. Esto es la clave de todo. Después, y ya que estamos, habría que consolidar la unidad de nuestro país, algo que requiere pensar y difundir la identidad española de una forma alejada de la sordidez con la que se la ha retratado desde hace tanto tiempo. La educación sería otra de las prioridades absolutas. Y también la defensa: tenemos grandes y prestigiosos recursos humanos y pocos medios. Eso no debería seguir así.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP