Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
6 DICIEMBRE 2016
Búsqueda en los contenidos de la web

La muerte del imán Al-Nimr y su "conveniencia" para Obama

Caleb J. Wulff | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 2  21 votos

La monarquía saudí ha decidido afrontar la peligrosa situación en que se encuentra evidentemente subiendo aún más la apuesta, con la ejecución de 47 presos y confirmando su posición de liderazgo en la clasificación de estados que más utilizan la pena capital. Una vez más se han elevado con fuerza las protestas de las organizaciones en defensa de los derechos humanos, que han denunciado la arbitrariedad absoluta de los juicios. Esta vez también se han movido algunos gobiernos europeos y, por parte de la Unión Europea, Federica Mogherini, aunque no hay mucho que esperar de la ONU, cuyo Consejo para los derechos humanos acoge a Arabia Saudí, con el asentimiento de Estados Unidos y de la UE. Además, hace unos meses el embajador saudí en la ONU fue nombrado presidente del comité que elige a los expertos que tendrán que verificar las violaciones a los derechos humanos en varios países.

Las sentencias hablan de participación en atentados o de conjuras contra el estado, con referencias concretas a Al Qaeda y al Isis, pero es interesante reflejar una información de la agencia Saudi Press, citando al ministerio saudí de Interior. El elenco de crímenes cometidos por los condenados se abre con la acusación de haber abrazado creencias “takfiri”, es decir heréticas o apóstatas, y haberlas promovido con medios engañosos. Solo después viene la acusación de haberse adherido a organizaciones terroristas. Esto lleva al punto más peligroso de esta escalada saudí, la ejecución de un religioso chiíta, el jeque Nimr al-Nimr. Ya se sabe que los sunitas consideran herejes a los chiítas.

En la época de las primaveras árabes, en la parte oriental de la península, de mayoría chií, hubo manifestaciones contra las discriminaciones de los chiítas, causando también enfrentamientos violentos. Al-Nimr fue uno de los principales defensores de estas reivindicaciones, rechazando el uso de la violencia, y también criticó duramente la intervención militar saudí en Bahrein a favor del gobierno suní para reprimir las manifestaciones de la mayoría chiíta. En 2012, Al-Nimr fue arrestado y en 2014, condenado a muerte.

Irán pidió inmediatamente la suspensión de la pena, amenazando con represalias, y muchos pensaban que era de interés para todas las partes llegar a una solución política de esta cuestión, pero el gobierno saudí prefirió elevar la apuesta. La ejecución del jeque ha provocado manifestaciones y enfrentamientos en la provincia oriental de Qatif, en Bahrein ha desatado acciones violentas en todo el mundo chiíta. Especialmente Irán ha usado un tono muy elevado, que no promete nada bueno en varios frentes abiertos, empezando por Yemen, donde ya se ha derogado el ya titubeante acuerdo de alto el fuego entre los gubernamentales, apoyados por los sauditas, y los rebeldes Houthi, apoyados por Irán. El gobierno iraquí también protestó con fuerza, más aún porque pocos días antes se había reabierto en Bagdad, después de 25 años, la embajada saudí.

En 2012 también fue arrestado Ali Mohammed al-Nimr, de 17 años y sobrino del jeque, que luego fue condenado a ser decapitado y crucificado, y aún siguen en pie los interrogantes sobre su destino. En una entrevista publicada el pasado mes de octubre en The Guardian, la madre del joven se dirige a Obama definiéndolo como el “jefe del mundo”, y por tanto capaz de salvar a su hijo, evitándoles “una gran tragedia” y aumentando su estima “a los ojos del mundo”. Sin conocer la respuesta de la Casa Blanca, así se suman a las tragedias individuales las de la geopolítica.

La política de Obama en Oriente Medio se ha juzgado de confusa cuando no de inexistente y, sobre todo últimamente, se ha criticado mucho su comportamiento respecto al régimen saudí. En sus últimos viajes a Arabia Saudí, Obama nunca ha mencionado el problema de violación de los derechos humanos, tema al que es muy sensible cuando se trata de la Siria de Assad o la Rusia de Putin.

Lamentablemente, la ética tiene que pasar muchas veces a un segundo plano respecto a la realpolitik, pero también desde esta perspectiva parece mal situada la confianza americana hacia los sauditas, extraños “aliados” que siempre han financiado a los extremistas islámicos y atacado directamente a los Estados Unidos con la guerra del petróleo en curso, y que, con este último movimiento, puede eliminar uno de los pocos éxitos de Obama en el ámbito internacional: el acuerdo con Irán. A menos que…

A menos que se trate de un diabólico movimiento de la Casa Blanca para elevar el nivel del enfrentamiento, con desórdenes o revueltas en Qatif y la consiguiente reducción de la producción petrolífera árabe, y con la conquista de Yemen por parte de los rebeldes chiítas, dando a Teherán el control de las vías marítimas del petróleo y la posibilidad de bloquear las exportaciones de los países del Golfo aliados de los sauditas. El inevitable aumento del precio del petróleo favorecería la recuperación del “shale oil” americano y, como daño colateral por otro lado inevitable, del petróleo ruso, dando cierto alivio a los presupuestos de muchos otros países productores, entre ellos una Venezuela recién salida de unas elecciones que han visto la victoria de los opositores al régimen chavista anti-USA.

¿Ciencia ficción? Probablemente, pero en estos últimos tiempos la realidad tiende a superar muchas veces a la fantasía e, igualmente, las previsiones llamadas “racionales”.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

La imagen del día

>SÍGUENOS EN

Julián Carrón sobre los desafíos de Europa

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>DESCARGA NUESTRA APP