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3 DICIEMBRE 2016
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NEW Line on the Horizon - John Waters se come su sombrero por U2

Lucas de Haro

En 1994, Waters escribía el libro Race of Angels, The Genesis of U2. Basta leer el primer capítulo del volumen para entender que no se trata de una publicación oficial pro U2. Desde entonces, el irlandés no se mostraba entusiasta con los trabajos posteriores a Achtung Baby.

En 2004 el periodista arremetía contra How to dismantle an atomic bomb, All That You Can´t Leave Behind (2000), Pop (1997) y Zooropa (1993). Si Achtung Baby era comparable a Sergeant Pepper de The Beatles, es decir, a la cima de la creatividad y de una cierta visión de la vida; todo lo que vino después serían cuatro repeticiones del Álbum Blanco, el disco sin nombre de los de Liverpool que representaría el declive de todo lo alcanzado anteriormente. Waters terminaba aquel artículo preguntándose "¿Por qué (U2) no se desmantelan a ellos mismos?".

Estas críticas no dejan de ser un eco de lo que muchos ex seguidores han manifestado los últimos años. Para ellos, U2 no era más una banda de rock, sino un conjunto de estrellas mediáticas lideradas por un señor que adolece de megalomanía y ansia estética de cambiar el mundo. Ex seguidores que no soportan el discurso de Bono sobre el hambre en África, ni su retrato en la National Gallery de Dublín, ni la U2 Tower a orillas del río Liffey. Evidentemente, son algunos y no todos los que pensaban y siguen pensando de esta manera.

A mediados de febrero pasado, John Waters pulsó "PLAY" para escuchar No Line on the Horizon temiendo encontrarse con el quinto álbum blanco. Tras oírlo, el periodista se siente feliz de decirnos que "se come su sombrero" y que éste es el disco que deberían haber hecho tras Achtung Baby. En el artículo que Waters publicaba el 20 de febrero en Irish Times, vuelve a recorrer la historia de U2. Los considera compañeros de camino de su generación, se rinde ante los orígenes de la banda dublinés, llenos de inocencia y deseo. No insistiremos en su aprensión a los trabajos de los 90, pero sí a cómo compara la evolución de los U2 con la de la propia Irlanda.

Para Waters, el nuevo disco ha vuelto a poner en movimiento a U2, dando un paso más hacia lo improbable, hacia un futuro excitante. Piensa que Bono, Edge, Clayton y Mullen han perdido una década, y ¿qué importa si No Line on the Horizon trae redención en lugar de repetición?

Esta vez el crítico musical se despide de su columna aseverando que si la música es profética, No Line on the Horizon puede ser lo más esperanzador que escucharemos este año.

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