Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
20 JULIO 2018
Búsqueda en los contenidos de la web

>HOLANDA

Rutte vence a los populistas, pero la UE aún no está a salvo

Gianluigi Da Rold | 0 comentarios valoración: 3  417 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  417 votos

Parece que los holandeses han levantado una barrera al antieuropeísmo que no deja de extenderse por todo el continente. El primer ministro Mark Rutte, líder del partido liberal demócrata, ha vuelto a ganar las elecciones, aunque pierde ocho escaños en el Parlamento, por lo que tendrá que buscar alianzas para gobernar. En cualquier caso, se ha visto frenado el avance que muchos temían del líder del PVV, Geert Wilders, uno de los más aguerridos opositores a la construcción europea y a la inmigración islámica, en la línea de Marine Le Pen, Nigel Farage o Matteo Salvini.

El partido de Wilders se queda en el segundo puesto y gana cinco escaños, pasando de 15 a 20, insuficientes para gobernar. Resumiendo, se consolida, avanza ligeramente, pero no se dispara como se temía en Berlín y Bruselas. Al conocer los resultados, Jean-Claude Juncker felicitó a Mark Rutte por su “clara victoria”. Por su parte, Gert Wilders declaró que “hemos ganado votos, que era nuestro primer objetivo, y Rutte no me ha dejado fuera”.

Por tanto, parece que en Holanda el extremismo antieuropeísta sigue siendo una minoría. Buena parte del electorado está insatisfecha, pero no pone en discusión a la Unión Europea ni la relación con los inmigrantes, ese gran e histórico problema que es la inmigración. Pero no cabe duda de que algo ha pasado en esta confrontación entre europeístas y antieuropeístas holandeses. Por ejemplo, el hecho de que la izquierda laborista y socialista prácticamente haya desaparecido hace pensar que las elecciones en todos los países europeos se juegan entre europeístas y antieuropeístas, más conocidos como extremistas y populistas. Podíamos añadir que, en todo caso, para hacer frente a este fenómeno (todas las miradas están puestas ya en Francia), todos los demás partidos tendrán que alcanzar coaliciones o acuerdos a modo de barrera de contención.

Europa debe tomar nota de la dura y radical división que se está formando. Bruselas debería animar a los eurócratas a pensar en un auténtico salto de calidad para empezar a trabajar en formas de colaboración e integración mayores, más profundas y convincentes, para tratar de recuperar la confianza de los ciudadanos europeos de cara al sexagésimo aniversario de la Europa unida.

En cambio, lamentablemente, lo que estamos viendo es una confrontación entre “los que están a favor” y “los que están en contra”. Una confrontación que barre del mapa culturas diversas como la izquierda de tradición socialdemócrata, que durante años ha sido el motor de la unidad europea y del sistema democrático europeo.

De momento, parece que el riesgo de colapso en Europa se desvanece con el voto holandés, pero no está de más decir que el camino es largo y difícil, y que a la vuelta de la esquina, el 23 de abril, espera una grave cita con las urnas en París. Es probable que esa prueba también la supere la unidad europea, pero si no se produce un cambio de calado a nivel económico y social no se hará más que incrementar el riesgo de implosión.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

>SÍGUENOS EN

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja