Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
23 AGOSTO 2017

La Amo

| 0 comentarios valoración: 3  462 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  462 votos

Siguiendo uno de los post que escribí la semana pasada sobre el odio, me atrevo a volver sobre el tema ,al encontrarme en internet con una carta interesante. El odio por la Iglesia Católica viene desde todos los frentes y uno de estos ataques, el que dice que la Iglesia Católica es "corrupta, inmoral y plagada de delitos", es el más típico. La carta fue escrita por el Padre Dwight Longenecker titulada "¿Por qué amo a la Iglesia católica corrupta y cargada de delitos?" en su blog Standing on my head. El padre Dwight Longenecker es párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario en Greenville, Carolina del Sur. Es autor de varios libros sobre apologética, relatos de conversión y espiritualidad benedictina. Como me ha gustado su exposición la traigo a mi blog para compartirla con vosotros.

Mis tweets deben haberse retwitteado a una audiencia poco comprensiva porque luego apareció una respuesta que decía que cualquier persona que tuviera conciencia debería dejar de pertenecer a la "Iglesia católica corrupta, inmoral y llena de delitos".

Me parece curioso que en esta ola anti-católica los nuevos ateos y los viejos fundamentalistas recurran a muchos de los mismos ataques a la religión católica. El odio por la Iglesia Católica viene desde todos los frentes y uno de estos ataques, el que dice que la Iglesia católica es "corrupta, inmoral y plagada de delitos", es el más típico.

Nadie se detiene a pensar que ningún católico entendido discute que haya inmoralidad, delitos y corrupción en la Iglesia Católica.  Lo hemos sabido siempre.  De hecho, el mismo Señor Jesucristo dijo que las ovejas y las cabras estarían mezcladas y que el trigo y la paja crecerían en el mismo terreno.  De hecho, entre los santos apóstoles hubo algunos que eran menos que santos.  Judas fue un traidor que vendió al Señor y su alma por una bolsa de dinero y que luego se ahorcó.  Pedro fue un traidor elocuente, Tomás, un escéptico timorato, Pablo, un hombre violento e ignorante y un cómplice de asesinato.  La lista podría continuar.

Claro que hay inmoralidad, corrupción y delito en la Iglesia Católica.  ¿Qué esperaban? ¿Una secta rigurosa de blancos hacedores de buenas obras, sonrientes, de prolijo peinado, con zapatos lustrados y corbata, repartiendo folletos del Evangelio?  ¿Qué esperaban? ¿Un grupo de agradables ancianas que hornean galletas y administran un comedor de beneficencia?  ¿Qué esperaban? ¿Un grupo de activistas sinceros que bregan por un mundo políticamente más correcto para todas las personas por las que se debería sentir lástima?  Seguramente encontrarán grupos de hacedores de buenas obras como esos, pero no será la Iglesia Católica, sino más bien una suerte de secta aterradora en la que no querrían participar si tuvieran la oportunidad.

Por el contrario, en la Iglesia Católica -como en cualquier grupo de seres humanos- encontrarán a los buenos y a los malos todos mezclados.  Encontrarán la agonía y el éxtasis -la alegría y la pena-, al pecador y al santo, y ¿acaso no es eso lo que esperarían encontrar si estuvieran en la búsqueda de una religión auténtica?  ¿No es eso lo que encuentran cuando leen el Antiguo Testamento?  ¿No es eso lo que encuentran cuando leen la historia de la humanidad?  ¿No es eso lo que encuentran cuando estudian su propio árbol genealógico?  ¿No es eso lo que encuentran cuando se miran al espejo?

Entonces, no me preocupa realmente si la Iglesia católica está llena de delitos y corrupción y de una buena cantidad de pecadores, sino que me hace sentir como en casa.

La razón por la que amo a la 'Iglesia Católica corrupta y llena de delitos' es, en primer lugar, que todos admitimos que es así; segundo, que lamentamos que sea así; y tercero, que estamos intentando hacer algo al respecto.  La Iglesia Católica puede ser corrupta y estar llena de delitos, pero la Iglesia Católica también es la única institución que puede hacer algo al respecto.  Claro está que la Iglesia Católica está llena de pecadores del mismo modo que un hospital está lleno de enfermos.  El Señor no llama a los rectos, sino a los pecadores para que se arrepientan, y por ser esto así, deberíamos esperar que sean los pecadores los que respondan a la llamada, que entren a casa para resguardarse del frío y pregunten qué se necesita para que las cosas mejoren.

No estamos todos contentos con el delito, el pecado y la corrupción que hay en la Iglesia católica, pero no podemos imaginar ninguna otra iglesia distinta.  Los católicos somos una obra en curso y los que reconocemos que somos pecadores nos sentimos cómodos con las otras personas que también continúan trabajando en ello.  Como un grupo de alcohólicos anónimos: "Hola, mi nombre es Dwight.  Soy un pecador". Entonces, no me preocupa realmente si la Iglesia Católica está llena de delitos y corrupción y de una buena cantidad de pecadores, sino que me hace sentir como en casa.

Los que me preocupan son aquellos que tienen pretensiones de superioridad moral y que culpan a la Iglesia por eso.  ¿Piensan realmente que son tanto mejores que los demás?  ¡Caramba!  Esas son las personas que me ponen los pelos de punta y no los tristes pecadores que se sientan en los bancos de la Iglesia semana tras semana.  Al menos ellos saben que necesitan ayuda.  ¿Y los que piensan que no necesitan ayuda?  Sí, esos son limpísimos zombis que me dan escalofríos.

>Comentar

* campos obligatorios
0Comentarios

<< volver

sobre este blog
Angelo

Casado y padre de cinco hijos. Apasionado de mi familia. El mejor título que se me ha otorgado en la vida es el de la paternidad. Agradecido por tanto bien recibido. Feliz de haberme encontrado con Dios tras años de caminar perdido. Estoy convencido de que este mundo se puede cambiar, llevando amor aunque no se reciba. Y yo quiero empeñarme en ello
Búsqueda en los contenidos de la web

>SÍGUENOS EN

El otro es un bien, también en política

Marcados con la N de nazareno

Persecución en Kaduna

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

Ministerio de educación y cultura

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja

>Últimos post

27 FEBRERO 2015

Llamad y se os abrirá

6 OCTUBRE 2014

YO SOY EL QUE SOY

1 OCTUBRE 2014

La mamá

17 SEPTIEMBRE 2014

Pepito

15 SEPTIEMBRE 2014

Escampará

>Últimos comentarios

- Llevas razón por eso  cuando nos acordamos de que nuestros hijos son hijos de Dios es cuando nos sentimos en paz. El miedo, en cambio, aparece cuando te olvidas de que Jesuscristo ha muerto por tu hijo, por cada hijo - Por Puri

>DESCARGA NUESTRA APP