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20 MARZO 2019
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¿Qué será de Charlie?

Ilaria Bertini | 0 comentarios valoración: 3  206 votos
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Desde hace días, la historia de Charlie Gard está ante los ojos de todos y ha desatado las reacciones más diversas, sobre todo de consternación, rabia y angustia. Reacciones sin duda más que naturales porque no parece otra cosa que un homicidio a manos del Estado donde los padres han quedado relegados en un rincón sin poder tomar decisión alguna respecto a la salud (o mejor dicho, salvación) de su propio hijo. ¿Pero cuántos de nosotros nos hemos preguntado si las informaciones que nos bombardean desde la prensa, los blogs, las redes sociales, etc, están describiendo de verdad la realidad de los hechos?

Ni siquiera ha bastado el testimonio de una enfermera que trabaja en ese hospital para interpelarnos, rápidamente se la ha etiquetado de visionaria. ¿Cuántos de nosotros, aparentemente tan interesados en “entender”, han encontrado tiempo y ganas de abordar las sentencias inglesas, las del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (donde además se incluyen todas las evidencias médicas recogidas durante meses) o los comunicados oficiales del hospital donde Charlie está ingresado para conocer mejor su historia, qué le ha llevado hasta allí y por qué su caso ha terminado ante los tribunales? Este es el único material del que disponemos. No hay que ser expertos en el oficio para poder hacerlo porque no se trata ante todo de un problema de vericuetos legales sino de verificar si lo que nos ofrecen como verdad realmente lo es. Entonces podremos dar la batalla para defenderla. Pero no antes.

Charlie Gard es un niño inglés nacido el 4 de agosto de 2016 al que a las pocas semanas de vida le diagnosticaron una enfermedad genética muy rara y degenerativa, el síndrome de agotamiento del ADN mitocondrial en su forma más aguda para las mutaciones en un gen llamado RRM2B. A causa de estas mutaciones el organismo de Charlie no alcanza a producir energía suficiente, y va agotándose progresivamente. Esta es la razón por la que no puede respirar de manera autónoma, no puede mover ninguna parte de su cuerpo y, sobre todo, padece una encefalopatía, es decir, no tiene una actividad cerebral normal. Para este síndrome no existe cura, solo tratamientos. Uno de ellos es el propuesto por los padres. Se trata de un tratamiento pionero disponible en EE.UU que nunca se ha experimentado, ni siquiera en animales afectados por esta mutación genética, solo con pacientes afectados por un síndrome mitocondrial menos grave. Es por esta razón que a primeros de enero de este año los médicos del hospital de Charlie (GOSH) se dispusieron a pedir autorización a la Comisión Ética (por tratarse de un tratamiento experimental) para trasladar al niño al otro lado del océano. Sin embargo, antes de que la comisión se pronunciara, Charlie empezó a sufrir una grave forma de encefalopatía epiléptica (High Court, §58; “El Dr. B confirmó que, aunque Charlie no está en muerte cerebral, sí tiene una enfalopatía persistente. En otras palabras, no presenta los signos habituales de actividades cerebrales normales como reacciones, interacción o llanto”). Sus padres afirmaron que “no pelearíamos por la calidad de vida que tiene ahora” (§48, High Court) y que su única esperanza de salvación la ponían en el tratamiento estadounidense. Pero a la luz del grave empeoramiento del cuadro clínico, los médicos del GOSH, en continuas conversaciones con la clínica americana, consideraron que el daño cerebral era tal que dicho tratamiento no serviría de nada. El propio doctor norteamericano tuvo que admitir que “comparto la opinión de que está tan gravemente afectado por la encefalopatía que cualquier intento de terapia sería inútil. Estoy de acuerdo en que es muy poco probable que mejore con la terapia. Es muy improbable” (§98, High Court). Otro doctor al que pidieron una segunda opinión confirmó que “en el rastreo de ondas cerebrales de Charlie puede verse actividad convulsiva, pero sus músculos están tan débiles que ya es solo una señal eléctrica presente” (§87, High Court).  

En el 99% de los casos similares a este (casos que por desgracia se verifican a diario) los médicos, en constante diálogo con los padres, establecen de común acuerdo los pasos a seguir en los tratamientos. Sin embargo, en este caso no se ha llegado a un acuerdo común porque, comprensiblemente, los padres no querían abandonar la última esperanza, según ellos de salvación, para su hijo: “Los padres de Charly creen, y así lo han dicho, que no merece la pena mantener la situación actual a no ser que haya un tratamiento disponible” (§61, High Court). Por eso ha habido que recurrir al procedimiento legal, sabiendo que eso podría comportar la suspensión de su patria potestad en favor de un juez.

El hospital ha apelado al Alto Tribunal de Justicia consultando si era lícito y adecuado al bien mayor para Charlie interrumpir la ventilación, pasar a los cuidados paliativos y no someterse al tratamiento experimental en EE.UU. Se han constituido como partes afectadas los padres del niño y el propio Charlie, representado por un “guardian”, de manera que también se pudiera “hacer oír” su voz. Todo ello porque los padres, sin la perspectiva del tratamiento pionero, no pensaban que fuese adecuado a los intereses de Charlie permanecer largo tiempo conectado a las máquinas, lo que sería encarnizamiento terapéutico (§126, High Court, “muy tristemente en el caso de Charlie hay consenso en todas las partes, incluidos sus padres, en que la calidad de vida actual de Charlie no debería prolongarse sin esperanzas de mejora”). Pero para los médicos, y también para el tribunal, las evidencias científicas (unánimes al respecto) y las condiciones médicas de Charlie han hecho pensar que esa esperanza de mejora a la que los padres se habían aferrado tanto también era demasiado para el pequeño. Demasiado no porque aún no se hubiera experimentado con ratones, demasiado porque no le supondría ningún beneficio, como el propio doctor norteamericano ha llegado a admitir. Por este motivo, el Alto Tribunal de Justicia ha establecido que no beneficiaba a los intereses de Charlie someterlo al tratamiento experimental, y que tal vez fuera necesario interrumpir la ventilación y pasar a los cuidados paliativos.

En ese punto los padres han recurrido al Tribunal de Apelaciones con la esperanza de que su hijo pudiera viajar a Estados Unidos. Pero el Tribunal ha reiterado las evidencias médicas arribas expuestas para afrontar el nuevo argumento legal avanzado por los padres. Según estos, los casos relativos a los tratamientos médicos con niños se distinguirían en dos categorías. La primera comprendería aquellos donde los padres, que se oponen a un tratamiento médico, no tienen otra alternativa que someter al tribunal, por tanto este tendría que verificar cuál es la opción que mejor tutela los intereses del niño. La segunda categoría, en cambio, prevé la presencia de tal alternativa. Aquí os médicos estarían llamados a privilegiar la opción sugerida por los padres a menos que suponga daños significativos para el menor (un parámetro que suscita no pocas perplejidades). En el caso en cuestión, los padres de Charlie han pedido al tribunal que su situación se sitúe en la segunda categoría. Pero las sentencias previas, a las que el tribunal se refiere, llevan al juez del Tribunal de Apelaciones a considerar que los casos de la categoría 2 no son análogos al presente (por una serie de razones que aquí no tenemos espacio para analizar) y sobre todo que la batalla de Charlie no puede reducirse a una batalla de derechos. De modo que el Tribunal de Apelaciones hace suya una consideración ocurrida hace diez años en un caso parecido al de Charlie: “¿Qué debe hacer el tribunal en tal situación? No es una ocasión –incluso en una época tan pre-ocupada por los ‘derechos’– para hablar de los derechos del niño o de los padres ni de los derechos del tribunal (…) el único criterio debe ser la necesidad de dar efecto a las demandas de prevalencia del bienestar del niño” (§81, Court of Appeal). En este sentido, “los intereses del niño son el criterio establecido para aplicar en todos los casos y no hay justificación para que este tribunal ahora apruebe la creación de un subconjunto de casos basado sobre la base de posibles daños significativos” (§74, Court of Appeal).

Aunque el menor no sintiera ningún dolor (cosa que en el caso de Charlie no está científicamente probada), hay que preguntarse si vale la pena aferrarse a la vana esperanza de prolongar su vida yendo a América (vana porque así lo sugieren todas las evidencias médicas) sin que eso aporte beneficio alguno al niño. Dicho en otros términos, ¿no sería esto encarnizamiento terapéutico? A la luz de todo esto, el Tribunal de Apelaciones llega a concluir que –teniendo en cuenta que todas las evidencias médicas llevan a la conclusión de que no hay alternativa viable para curar a Charlie– la cuestión de si, desde el punto de vista legal, existe o no esta categoría 2 y si se puede aplicar el parámetro del daño significativo no es el objeto de este caso (cfr. §113, Court of Appeal). Por lo que se puede confirmar, en línea con la decisión del primer tribunal, que el tratamiento americano no es de adecuado interés para Charlie.

El Tribunal Supremo, último grado de apelación a nivel nacional, ha confirmado los dos juicios anteriores, dando así la posibilidad a los padres de acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, lamentando la violación de los artículos 2 (derecho a la vida), 5 (derecho a la libertad), 6 (derecho a un proceso equitativo) y 8 (derecho al respeto de la vida privada y familiar).

Por lo que respecta a la prohibición de someter al niño a tratamientos experimentales en EE.UU, el Tribunal de Estrasburgo no halla violación alguno del artículo 2 porque la convención no establece la necesidad absoluta de recurrir a tratamientos no autorizados y cada estado puede seguir su propio “regulatory framework” (en este caso el permiso debía darlo una Comisión Ética) para acceder a ellos. A pesar de que los padres no plantearon el tema de la suspensión de la ventilación y el paso a paliativos, dadas las circunstancias los jueces han querido dedicar algunas palabras al respecto. Sin haber una postura unánime entre los estados miembros del Consejo de Europa, cada estado tiene garantizado un margen de discrecionalidad, no solo por lo que se refiere a la suspensión de los tratamientos para mantener la vida sino también por lo que respecta a la tutela de la libertad de elección y la protección de la vida privada y familiar. Eso no significa que el estado esté en posesión de una autonomía absoluta al respecto, pero en el caso de Charlie, a la luz de las evidencias presentadas por las partes, no muestra ninguna violación de su derecho a la vida. La falta de claridad por parte de los demandantes sobre la presunta violación del artículo 5 ha llevado al Tribunal a no tomar en consideración tal cuestión.

Por último, por lo que se refiere a la violación de los artículos 6 y 8, el Tribunal no puede más que evidencial que ha habido una limitación de tales derechos por parte de los padres, y habrá que ver si es legítima o no. Teniendo en cuenta que, también en este caso, el estado tiene una cierta discrecionalidad en la materia, el Tribunal establece que el hospital ha llevado legítimamente el caso ante un tribunal y confirma que en todas las decisiones referidas a niños “sus intereses deben prevalecer” (§118, Corte Edu). Subraya además que la decisión de no someter a Charlie al tratamiento americano no podía prescindir del hecho de que había un riesgo elevado de daños significativos (§119, Corte Edu), además de no suponer ningún beneficio para su cuadro clínico. Dicho esto, el Tribunal no considera que haya habido una limitación desproporcionada del derecho de los padres a la libertad y a la tutela de la vida privada y familiar. La pregunta ahora es: ¿qué será de Charlie? El hospital asegura que “no tendremos prisa (...) en cambiar la atención a Charlie y todos los planes de futuros tratamientos implicarán una cuidadosa planificación y discusión” (www.gosh.nhs.uk/news/latest-press-releases/gosh-response-european-court-human-rights-ruling).

Hasta aquí los acontecimientos y decisiones más relevantes que han marcado la vida de Charlie y sus padres en los últimos meses. Decisiones en las que podemos no estar de acuerdo, y hechos que pueden dejarnos consternados. Ahora la alternativa es continuar dando la batalla de nuestras ideas (por buenas y justas que sean) o dejanos interrogar por este caso tal como es. Termino con las palabras de Alexis Carrel, premio Nobel de medicina, para quien “poca observación y mucho razonamiento conducen al error; mucha observación y poco razonamiento conducen a la verdad”.

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¿Qué será de Charlie?

Fernando de Haro

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional y se mueve en el entorno de los socialistas del País Vasco. Conversa con paginasdigital.es sobre el 40 aniversario de la Constitución y defiende una reforma de la Carta Magna. Se muestra convencido de la posibilidad de fraguar una mayoría no independentista en Cataluña y de un federalismo que, por fuerza, tiene que ser asimétrico.

¿Hemos conmemorado de modo adecuado los 40 años de la Constitución? ¿Qué es lo que debe quedar tras esta conmemoración?

La conmemoración del aniversario de la Constitución debía tener, necesariamente, un amplio aspecto de celebración, de reconocimiento laudatorio de su significado absolutamente excepcional en nuestra historia como sistema político democrático. Los elogios a la Constitución son absolutamente merecidos y es difícil excederse al hacerlos. Nada que objetar a ello. Es la primera Constitución plenamente democrática, en total sintonía con las de los sistemas democráticos más sólidos de Europa, que es integradora –y no de un partido– y que pervive durante cuarenta años. La combinación de estas características es única en nuestra historia, por lo que los elogios son merecidos. Pero he tenido la impresión de que, en muchos casos, los elogios eran una forma de auto-convencimiento, de encerramiento, de tratar de alejar cualquier otra consideración que no fuese la simplemente adulatoria, de tratar de que no se escuchase ninguna otra consideración. En mi opinión, se trata de alabanzas que, en el mejor de los casos, solo miran al pasado, de forma estéril, sin tratar de extraer ninguna enseñanza, sin mirar al futuro. Sin plantearse qué y cómo debemos hacer para que la Constitución, nuestro sistema democrático, tenga una más larga vida. Me gustaría que tras esta conmemoración quedase la convicción de que la Constitución, qué y cómo se hizo, es una fuente de enseñanza para ver cómo somos capaces de que, dentro de diez años, podamos conmemorar los cincuenta años de la Constitución; y de que las generaciones que nos siguen puedan llegar a conmemorar su primer centenario. Y estoy absolutamente convencido de que eso no se logrará sobre la base de declamaciones laudatorias puramente autocomplacientes, defensivas, atrincheradas en el inmovilismo, que se niegan a afrontar los retos que tenemos frente a nosotros, creyendo que esas declamaciones son una concha defensiva inexpugnable.

'Hay que advertir a los políticos de que es urgente la reforma de la Constitución'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  11 votos
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>Reconectar el voto y la experiencia social

¿Qué será de Charlie?

P.D.

paginasdigital.es conversa con Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, sobre los retos de fondo que emergen en la campaña electoral. Levy responde a preguntas que no se le plantean habitualmente.

En las campañas electorales se produce una situación polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido.

Tenemos que asumir que España ha pasado de apostar por un sistema bipartidista que, a pesar de sus imperfecciones, otorgaba una estabilidad evidente al país, a un sistema pluripartidista con múltiples actores políticos donde se dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y llegar a consensos debido a la multiplicidad de vetos cruzados.

Esto, además, es un balón de oxígeno para la izquierda, puesto que la dispersión del voto del centro derecha minimiza las opciones de gobierno. Lo vimos en 2015 en la ciudad de Madrid donde, a pesar de que el Partido Popular fue la fuerza más votada y preferida por los madrileños, los votos a VOX impidieron que tuviésemos la mayoría. Ahora, en el escenario electoral en el que nos encontramos, muchos advierten de la posibilidad de volver a vivir un escenario en el que el centro derecha tenga mayoría en votos pero cuya fragmentación disminuiría las opciones de una clara mayoría.

¿La opción por un determinado partido a la hora de votar tiene que ver más con opciones ideológicas o con pulsiones de última hora que con experiencias concretas de implicación social?

Las campañas electorales son más importantes que nunca. El ciudadano cada vez elige más tarde su voto por lo que los partidos nos vemos obligados a presentar los mejores proyectos posibles, los más viables y los más beneficiosos. Si algo ha cambiado en las últimas décadas es la infinidad de canales de comunicación existentes a través de los cuales cualquier ciudadano, con independencia de donde viva, puede tener acceso a toda la información sobre qué pensamos cada uno. En ese sentido, el Partido Popular tiene una clara ventaja: somos conocidos, reconocibles y previsibles. El ciudadano sabe que cuando gobierna el Partido Popular se crea empleo, se mejoran las condiciones de vida de la gente y se aumentan las oportunidades. Nos presentamos a las elecciones con un programa electoral atractivo para cumplirlo. Que nadie busque frases grandilocuentes disfrazadas de propuestas, porque lo que van a encontrar es soluciones reales a los problemas y preocupaciones de los ciudadanos, no eslóganes vacíos.

'Hay que huir del enfrentamiento y del revanchismo'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
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>Reconectar el voto y la experiencia social

¿Qué será de Charlie?

P.D.

La Casa Estela de Cometa nació hace dos años, creada por un grupo de personas que hacen voluntariado de acompañamiento a niños y jóvenes tutelados que viven en residencias de la Comunidad de Madrid. La Casa se ocupa de acoger a jóvenes que han finalizado la tutela. Su directora, Meri Gómez, reflexiona con paginasdigital.es sobre el valor político de esta experiencia.

¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho desde que se fundara vuestra casa?

Construcción social se podría llamar a todo lo que hacemos. La casa se crea con la idea de construir un entorno en el que las chicas extuteladas puedan disfrutar de un lugar que les permita crecer como personas, formarse y poder participar de una vida activa dentro de la sociedad. Entendemos que para construir la sociedad hacen falta sujetos con una base firme en la vida y creemos que la casa es una experiencia de construcción social muy potente. Personas firmes en la vida son las que son capaces de construir dentro de la sociedad. En cuanto a participación ciudadana, en la casa hemos visto cómo hay un lenguaje que todo el mundo entiende y sabe hablar, basta tener un interlocutor, es el lenguaje de la caridad, hemos visto cómo gente, amigos cercanos, familiares, amigos de amigos, incluso desconocidos que han oído la existencia de la casa, nos han ayudado y nos ayudan diariamente, de muchas formas: con el mantenimiento de la casa, económicamente, con gestiones de cualquier índole y sobre todo siendo nuestros amigos. Hemos visto así que hay un punto común en el hombre más allá de condiciones sociales e ideologías en el que es posible el diálogo.

'Necesitamos un Gobierno que piense un futuro común para todos'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  15 votos
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>Entrevista a Francisco Igea

¿Qué será de Charlie?

F.H.

Francisco Igea es médico, entró en política como diputado nacional de Ciudadanos tras las elecciones que hubo que repetir. Acaba de ganar las primarias de su partido en Castilla y León.

La polarización ha aumentado mucho en el último tiempo y parece que se ha disuelto la percepción del “nosotros” como país.

En los tiempos del miedo y la incertidumbre en que vivimos, que son tiempos de incertidumbre económica y política, lo que está triunfando en gran parte es el mensaje del egoísmo. El mensaje nacionalista no es más que un mensaje egoísta, es el egoísmo elevado a categoría política. Siempre he dicho que es un mensaje egoísta y adolescente que se mira a sí mismo. Y el mensaje populista también es un mensaje egoísta, de que el culpable es otro, hay un enemigo responsable, se huye de la responsabilidad. Y todo eso hace que se diluya el “nosotros”, que se diluya la capacidad de pensar que nosotros somos responsables, que todos y cada uno somos responsables de las cosas, que todos y cada uno participamos de esto, pues siempre es más fácil buscar un enemigo que buscar una solución o asumir una responsabilidad.

Tenemos una participación electoral en torno al 70%, pero la participación ciudadana en España es del 20%. ¿Hay desconexión entre la vida política y la actividad social?

Hay mucha desconexión porque los partidos son estructuras muy cerradas y la gente piensa que el mundo es lo que pasa en twitter. Nos pasa a todos que se nos olvida llegar a casa y abrir la ventana, salir y hablar con la gente, y ver que a la mayoría de la población la política no le ocupa casi nada de su tiempo, le ocupa su familia, la enfermedad, el trabajo, las cosas importantes. A veces los políticos somos incapaces de hablarle a la gente de esas cosas, de escucharles y dejar un rato de hablar de política, de ser humanos, que es una de las cosas que a veces uno pierde cuando se mete en esa burbuja.

¿Cree que hay una burbuja, que la vida social va por otro lado, que las relaciones interpersonales son más sanas que las que se viven en el ámbito de los partidos?

Creo que afortunadamente sí, aunque hay sitios de España donde desafortunadamente eso no es real y donde se vive una polarización social potente, por ejemplo en Cataluña, donde se vive un grado de enfrentamiento civil real, pero la mayoría de la población en España sigue compartiendo amigos de uno y otro lado, tiene una vida normal, y eso es lo que hay que intentar, que la división política no se convierta en división social. Siempre ha sido una de mis obsesiones acabar con el frentismo, luchar contra esa manera de entender la política tan del Madrid y del Barça que a veces tiene este país.

'Es necesaria una política que vuelva a ser servicio al ciudadano'

F.H. | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
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>Entrevista a Manuel Reyes Mate, filósofo

¿Qué será de Charlie?

Fernando de Haro

Manuel Reyes Mate posiblemente es el pensador español que más esfuerzo ha dedicado a reflexionar sobre la condición de las víctimas. paginasdigital.es conversa con Reyes Mate sobre el reto de la globalización, la crisis migratoria, las identidades excluyentes, el nacionalismo y otras cuestiones que marcan la actualidad.

Usted ha asegurado que “la pregunta que se hiciera Hannah Arendt en su ensayo de 1943 ‘We refugees’ sobre la significación política del refugiado sigue teniendo actualidad en pleno siglo XXI”. ¿Por qué?

Para Arendt los refugiados son la vanguardia de los pueblos –y no la retaguardia o un efecto secundario– porque lo que se hizo con ellos, el poder lo puede hacer con cualquiera. “Ellos” eran el pueblo judío alemán, alemanes por los cuatro costados, que habían luchado por Alemania en la I Guerra Mundial, que se sentían totalmente asimilados, y que, de repente, son señalados como “otros”, privados de su nacionalidad, es decir, desnaturalizados. Son devueltos a su estado natural de meros seres humanos. Y ellos descubren que eso es ser menos que nada, porque lo importante son los papeles. Bueno, pues su tesis es que lo que el Estado hitleriano ha hecho con ellos, los judíos, porque son de otra sangre aunque compartan la misma tierra, lo pueden hacer mañana con los gitanos, con los enfermos mentales, con los improductivos o con los viejos. De poco sirve decir que “todos nacemos iguales y libres” si el Estado se arroga la facultad de decir quiénes son los sujetos de los derechos políticos y sociales. Ese era un problema que tenía la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Hay que tomarse en serio los derechos del hombre. No hay que admitir la distinción entre “nacionales” y “nacionalizados”. Y hay que exigir que el ser humano sea siempre un ciudadano.

¿Qué desvela sobre Occidente la reacción a los refugiados y a las migraciones?

'Nos hemos acostumbrado a marcar nuestras señas de identidad excluyendo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
Juan José Laborda saludado por Su Majestad el Rey de España vista rápida >
>Entrevista a Juan José Laborda, expresidente del Senado

¿Qué será de Charlie?

Fernando de Haro

Juan José Laborda, socialista, fue una de las referencias en el Senado, donde tuvo escaño desde 1977 hasta 2004. Miembro del Consejo de Estado, analiza con www.paginasdigital.es los 40 años de la Constitución, el momento por el que pasa España y los retos del independentismo catalán.

Comienza el juicio por el proceso de secesión. ¿Además de una respuesta jurídica habría que dar otra política? ¿En qué términos?

La Justicia actúa de acuerdo con la ley, es independiente. Pero los que no acatan la Constitución dirán que el juicio es político. La respuesta política que los demócratas pueden dar es defender al Tribunal que juzga los delitos que presuntamente cometieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y los demás procesados. Sería necesario que en este asunto hubiera una actitud común por parte de los partidos constitucionales, pero me temo que eso será imposible, lo cual me parece estúpido, además de negativo para la calidad de nuestra democracia.

¿Cómo sería posible volver a encuadrar a la mitad de los catalanes que apuestan por la independencia en el marco constitucional? ¿Es posible? ¿Qué sería necesario?

Para integrar a los catalanes que ahora no están dentro del marco constitucional, habrá que pensar primero en los catalanes que sí se sienten dentro de la Constitución Española. Y para eso es necesario argumentar en qué están equivocados los nacionalistas catalanes. Sin complejos, y con la verdad. No se puede ganar el juego de la integración sin rechazar la aceptación resignada de las ideas de los nacionalistas sobre el Estado y España. El Estado constitucional no es una jaula de nacionalidades, sino la norma que las ha reconocido por primera vez. Cataluña votó la Constitución el 6 de diciembre de 1978 con más porcentaje de votos afirmativos que la mayor parte de los territorios de España. El proceso de reintegración mayoritaria de los catalanes en un marco común requiere tiempo, y un consenso entre los constitucionalistas que dure todo ese tiempo. Y cuando hablo de consenso, no me refiero solo a los partidos. Existe una sociedad civil que espera un signo de la política para ponerse en marcha en ese proyecto, que podríamos calificar de patriotismo constitucional.

'La democracia es incompatible con la noción de enemigo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  23 votos
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>Entrevista a Joseba Arregi

¿Qué será de Charlie?

Juan Carlos Hernández

Dialogamos con Joseba Arregi sobre los desafíos de la modernidad. “La posmodernidad es el resultado de la acumulación de los efectos colaterales secundarios no queridos pero estructuralmente propios de lo que ha querido la propia modernidad”, afirma exconsejero del Gobierno Vasco.

¿Existe una falta del sentimiento del nosotros que se diluye en los intereses particulares?

El nosotros, si tiene que ser un nosotros civilizado, cívico, adaptado al estado de derecho, no puede ser un yo o un nosotros construido fuera de la igualdad de derechos, fuera de la igualdad ante la ley. Tiene que ser contando y partiendo de esa igualdad ante la ley, igualdad en derechos y libertades. Lo que pasa es que los pequeños colectivos que se han constituido después de la crisis del capitalismo, de la cultura moderna, en el posmodernismo y demás, son yoes colectivos particulares pero que se unen en alguna identificación particular, no en la identificación universal de los derechos y de la igualdad ante la ley, sino en sentimientos étnicos, en las políticas de género, que también son identidades particulares que no llegan a ser universales.

En definitiva, no son representantes de un nosotros constituido en base a una conversación y a una negociación permanente de lo que es el bien público, el bien común. Son unidos por intereses o sentimientos particulares, y eso se ha acrecentado tremendamente en lo que se llama la cultura del capitalismo de consumo, que sobrevalora el sujeto, los sentimientos subjetivos, las emociones, los intereses colectivos particulares, sin que haya un horizonte de un nosotros que constituya al conjunto de la comunidad política.

Últimamente se ha hablado mucho de los movimientos feministas. ¿Cuál es su valoración?

'El populismo es peligroso cuando tiende a convertirse en totalitarismo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos
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>Entrevista a Tulio Álvarez

¿Qué será de Charlie?

Juan Carlos Hernández

Hablamos con Tulio Álvarez, reconocido activista por los derechos humanos en Venezuela. Condenado por el régimen de Maduro, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos suspendió la sentencia condenatoria.

¿Cómo es la situación social hoy en día en Venezuela? Se ha hablado en los últimos días incluso de detenciones masivas y arbitrarias.

El rumor de que están llevándose jóvenes en las calles indiscriminadamente para una especie de reclutamiento forzado es falso. Creo que incluso está sembrado por el propio régimen. Lo que ha pasado es que muchachos jóvenes que han participado, como están participando todos los venezolanos, en la protesta han sido retenidos y detenidos, llevados a tribunales como si fueran adultos y condenados, y en este momento están retenidos varias decenas de niños y con órdenes de tribunales. Tenemos el testimonio de una juez que ha tomado esa decisión porque se ha visto forzado, lo cual no hace que esa decisión siga siendo aberrante, pero es una prueba irrefutable de la manipulación. Yo tengo conocimiento de tres jueces que han dictado medidas de detención de estos niños, son aproximadamente entre 70 y 100 niños. Estamos hablando de niños de 14-15 años, en realidad son niños que tienen conciencia política.

¿Cómo es la situación actual de abastecimiento de productos de primera necesidad?

Es imposible que yo te narre el drama social por el tema de la hambruna y la falta de medicinas que se vive en Venezuela. Si yo tratara de llevar esto al máximo grado de perversión que se pueda narrar, yo no tendría la capacidad de mostrar la situación límite en que está Venezuela. Es una situación de hambruna, donde no hay asistencia social, no hay medicinas. Todo enfermo de cualquier enfermedad que necesite un tratamiento está en riesgo de muerte. Las muertes en los hospitales son constantes. Tenemos una situación en la que no hay equipos médicos. Yo trabajo con empresas de equipos médicos que son las que prestan mantenimiento y no los hay. El 90% de los equipos médicos de los hospitales públicos en Venezuela están paralizados. No hay posibilidad de tratamiento de ningún tipo, no hay posibilidad de hacer exámenes básicos de hemodinamia, rayos X, radioterapia… ninguna posibilidad. Y las medicinas, cualquier ciudadano español que tenga una farmacia sabe que diariamente le llegan personas tratando de comprar medicinas para mandarlas a Venezuela. No hay ni las medicinas más básicas, ni para dolor de cabeza, ni antigripales… Es una situación desesperada.

Con la irrupción de Juan Guaidó, ¿se ha podido conseguir por fin la deseada unidad de la oposición en Venezuela?

En Venezuela no hay oposición. Oposición hay en un país que tiene democracia. En Venezuela hay factores democráticos activados y está unánimemente activado todo el factor democrático en contra de la dictadura.

¿Sería más correcto hablar de disidencia?

'En Venezuela no se enfrentan dos actores políticos, hay un régimen de facto contra un pueblo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos

El otro es un bien, también en política

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El caballero de la mano en el pecho

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