Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
24 SEPTIEMBRE 2018
Búsqueda en los contenidos de la web

>Diálogo entre las dos Coreas

Seúl supera a Trump con ayuda china

Entrevista a Carlo Jean | 0 comentarios valoración: 0  0 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 0  0 votos

Hay una carta misteriosa, cerrada y bien sellada, que según fuentes diplomáticas de Seúl, Kim Jong-un ha dado a sus enviados para que se la entreguen personalmente a Donald Trump cuando dentro de unos días viajen a Washington. Después del imprevisto de que se abriera paso el diálogo con el primer encuentro entre el dictador norcoreano y los enviados de Corea del Sur, todo el mundo piensa que esa carta contiene algo que hasta ahora era imposible imaginar, la invitación a un encuentro oficial entre Corea del Norte y Estados Unidos.

Trump ya ha respondido con nuevas sanciones después de establecer que Kim Jong Nam, hermanastro de Kim Jong-un, muriera por mandato suyo. Son muchos los interrogantes que se abren mientras el mundo pierde aliento por miedo a una guerra nuclear. Según el general Carlo Jean, detrás de todo esto está China. Hablamos con él.

Pyongyang y Segúl anunciaron hace unas semanas un encuentro oficial para decidir una moratoria nuclear, mientras parece que Kim Jong-un está disponible a encontrarse incluso con Trump. ¿Qué le parecen estos cambios?

El presidente surcoreano Moon, a diferencia de su predecesor, siempre se ha mostrado favorable al diálogo con sus primos del norte. Creo que podemos decir que detrás de la voluntad de Kim Jong-un de abrir un diálogo se encuentran fuertes presiones desde China.

¿Está seguro? Hasta ahora parecía que Pekín no quería involucrarse.

Hay que mirar los hechos. Y los hechos nos dicen que antes de las Olimpiadas y de la consiguiente invitación de una delegación norcoreana a los Juegos, Moon fue invitado a Pekín. Lo siguiente es que Pekín señala la vía de apertura a Seúl, aconsejándole actuar como hicieron Nixon y Mao en 1972, con la famosa “diplomacia del ping pong”. Esta vez podemos hablar de diplomacia del esquí, pero parece que ha logrado exactamente igual que entonces la apertura del diálogo entre EE.UU y China, a través del deporte. Lo que no sabemos es qué ha ofrecido Seúl a cambio a Pekín.

¿Usted tiene alguna idea?

Corea del Sur tiene un gran resentimiento hacia Estados Unidos, después de que estos impusieran tasas aduaneras a la exportación surcoreana a América, derogando de hecho los acuerdos comerciales alcanzados con Obama. Pero el pueblo surcoreano tampoco ama especialmente a los americanos. Recordemos las grandes manifestaciones de protesta contra el Thaad, la instalación del sistema antimisiles americano en Corea del Sur. Por último, como decía, Moon nunca ha querido oír hablar de acciones de guerra.

¿Se puede decir que Trump sale derrotado en este escenario?

La línea de Corea del Sur ha prevalecido sobre la de Washington, que ha tenido que tomar conciencia del hecho de que los surcoreanos no quieren saber nada de una acción de fuerza. Y sin ellos, militarmente los USA no están en condiciones de actuar contra Corea del Norte.

¿Por qué?

Estados Unidos necesita las bases militares y al ejército surcoreano para declarar la guerra a Pyongyang. Aunque no se hubiera llegado a las armas nucleares, una guerra significaría para Seúl, una ciudad de 21 millones de habitantes, cientos de miles de muertos.

Trump ha colgado un tuit mostrando su alegría por la apertura del diálogo entre las dos Coreas, pero al mismo tiempo ha aprobado nuevas sanciones contra Pyongyang. ¿Tiene un pie en cada orilla?

Podemos decir que sí. Trump sigue haciéndose el duro, da a entender que un diálogo solo se puede hacer con medidas de fuerza y lanza sanciones para poder decir, una vez que se llegue a un acuerdo de paz, que fue gracias a su línea dura.

Si, como usted dice, Pekín está presionando a Pyongyang, le debe estar amenazando con sanciones muy duras. Sería la primera vez en las relaciones entre ambos países.

Seguramente lo está haciendo. Corea del Norte está en una situación complicada desde el punto de vista económico y energético. Una acción así, de continuidad, por parte de Pekín, la hundiría para siempre.

A pesar de todas estas maquinaciones entre bastidores, ¿se puede decir que Washington y Pekín están trabajando juntos?

Yo diría que sí. El triángulo Washington-Pekín-Seúl está funcionando bastante bien a pesar de las desconfianzas mutuas.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

>SÍGUENOS EN

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja