Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
20 MARZO 2019
Búsqueda en los contenidos de la web

La Escuela que debe nacer de nuevo

Ferrán Riera | 0 comentarios valoración: 2  26 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 2  26 votos

Los tiempos siguen cambiando y si algo caracteriza el nuestro es que la velocidad del cambio aumenta a la espera siempre de cosas nuevas que dejen atrás las anteriores. La tecnología sigue respondiendo a esa impaciencia estructural que se ha apoderado de los hombres. En los cafés y en los breves diálogos de la cola del supermercado nos quejamos de las prisas, de la dificultad para disfrutar el momento y de la imposibilidad para detenerse un momento y mirar. Nos quejamos y seguimos intentando no perder la base de ritmos suministrada por las noticias, los anuncios y los vaivenes económicos y sociales.

Ante este panorama difícil lo tienen las instituciones seculares que se dirigen a lo perenne, a lo que permanece. La escuela es una de ellas y en estos momentos se revuelve en la incomodidad de querer afirmar valores sólidos que puedan sostener a los hombres del mañana mientras se halla inmersa como lo estamos todos en la sociedad líquida para la que la única verdad reconocida parece ser el cambio.

Una rápida mirada a nuestro entorno político y social y podemos comprobar cómo en nuestro mundo se están poniendo patas arriba instituciones, tradiciones y estructuras que parecían intocables. Parece que las antiguas consignas de mayo del 68 (“bajo los adoquines está la playa”) y las proclamas inconformistas de quienes querían cambiarlo todo estén surtiendo efecto 50 años después. La democracia y el derecho tan reclamados por unos y otros están en crisis y a las puertas de un sistema que se ha vuelto inestable llaman a centenares de miles que huyen del propio y de su pobreza.

La escuela, como tantas otras herencias de nuestros padres, también ha sido sentada en el banco de los acusados. Se la acusa de no responder a las exigencias educativas del momento, de no estar al día, de no tener capacidad de reacción, de no ser útil, de intentar perpetuar un sistema que ha fracasado y los mejores maestros, los que se preocupan, van de un lado a otro intentando que los padres estén contentos, que los chicos aprendan y que no se pierdan nada. Subidos a la red boleando todas las pelotas que hay en juego deben estar atentos a que las piedras que caen no les pillen debajo y ya no les queda tiempo para pensar qué están haciendo ni cómo va el partido.

Pero si hay que pararse un momento es para mirar. El verbo más importante en educación es “mirar”. No podemos exigir otra cosa a los colegios que no sea esta. ¡Que los profesores miren! ¡Que la dirección mire! Que miren antes de actuar, antes de decidir, antes de reñir y antes de premiar. Que miren el entorno, el clima y el paisaje de sus alumnos, sus heridas y su necesidad.

Es momento de refundar. De volver a empezar partiendo de lo único razonable. Los chicos y chicas que llegan a nuestras aulas. ¿Quiénes son? ¿Cuál es la pobreza que llevan a sus espaldas y que estamos llamados a atender? La escuela no se reconstruye a partir de los planos de un arquitecto que la diseña a priori sino a partir de las piedras que juntos volvemos a poner, una al lado de la otra. Piedras que traen nuestros propios alumnos y que descargan en las manos del profesor. Cada una con su singularidad necesita una mirada atenta y paciente para encontrar el mejor lugar, la mejor posición que la convierta de carga pesante en punto de apoyo, en elemento estable y duradero que permita a los hombres guardarse del frío y recuperar las razones y la energía para volver a empezar.

En este mirarlo todo, sin ánimo de ser exhaustivos, vamos a intentar dar unas pinceladas que esbocen los elementos del paisaje escolar actual, intentado descubrir las claves que permitan descifrar aquello que debemos afianzar, redirigir y cambiar en la actividad docente.

1. La presión de las STEM (Science, Technology, Engineering and Maths)

A inicios de los años 2000 se había detectado en Europa un descenso en el interés por los estudios situados en el ámbito STEM, el dato contrastaba con las perspectivas indicadas por el EUROSTAT en las que se preveía un aumento de las necesidades del mercado para las disciplinas de las áreas STEM que casi triplicaba el aumento previsto para el conjunto de los perfiles laborales. Las alarmas se dispararon y pronto empezaron las ayudas económicas por parte de la administración europea y también por parte de las grandes empresas tecnológicas a todas las iniciativas y programas destinados al fomento de las vocaciones en este campo.

Sirva como ejemplo que en el programa marco 2014-2020 la Comisión europea adjudicó más de 13 de millones de euros a subvencionar iniciativas que se dedicaran a “aumentar el atractivo de la educación científica y las carreras científicas e impulsar el interés de los jóvenes en STEM”.

No es difícil deducir que los programas de robótica educativa, los laboratorios escolares de impresión 3D, la importancia de las TIC, el uso de PC, tablets y smartphones en las aulas, la proliferación de los entornos educativos virtuales, etc. son consecuencias palpables de este interés generalizado por las STEM.

El informe que en 2017 el Ministerio de Educación elaboró a partir de los indicadores de la OCDE en el ámbito educativo indicaba con claridad que en España las áreas de estudio STEM son las más frecuentes entre los adultos con educación terciaria (30%), a su vez son las más solicitadas por los jóvenes que acceden a la educación terciaria. Por otro lado el sector de personas con estos estudios es el que, con una tasa de empleo del 80%, tiene mejores perspectivas laborales. Todos estos datos se hallan, generalmente, correlacionados con los del resto de países de la OCDE.

En los últimos tres años al acrónimo se le ha añadido una A (refiriéndose al Arte) pasando a denominarse STEAM. Pese a lo que pudiera parecer, el cambio no responde a un intento de recuperar algún ámbito humanístico en la deseada formación. La literatura sobre las STEAM hace hincapié básicamente en la necesidad de incluir materias del ámbito artístico debido al marcado carácter creativo que aportan. Creatividad, Innovación y Tecnología van de la mano.

2. La neurociencia y la innovación educativa

El nuevo paradigma de las STEM viene acompañado por la generalización pedagógica de los avances en el campo de la neurociencia.

Los trabajos en esta rama de la psicología y neurología parece que permiten comprender algo más los mecanismos a través de los cuales el cerebro se hace dúctil al aprendizaje así como los tiempos de su maduración. Las últimas experiencias educativas que conozco parecen confirmar en sus aulas que, por ejemplo, el aprendizaje del código lectoescritor es más adecuado a los 6-7 años que a los 5-6, o que la mejor forma de aprender este código es el método analítico. Ambos datos ofrecidos por los conocimientos de psicología evolutiva.

Los defensores de la neurociencia como conocimiento de desarrollo de las herramientas didácticas han coincidido en el tiempo con tres elementos que han servido para su realimentación llevándoles a afirmar postulados que van más allá de los datos científicamente probados. Estos elementos coyunturales son:

1. Por un lado el ansia de encontrar el sistema educativo que evite el fracaso escolar, la búsqueda de un mecanismo, una piedra filosofal que haga surgir sin condiciones la educación.

2. Por otro lado, en el mundo del bigdata y de la producción de elementos efímeros de consumo, se ha pasado de la centralidad del conocimiento a la centralidad del saber hacer. La evaluación es competencial y el objetivo de la educación no es otro que el de proporcionar herramientas a los chicos para que estos no dejen de hacer en un sistema productivo que les necesita.

3. El auge de las STEM y de la preocupación por preparar bien a los alumnos en este ámbito. Por definición el conocimiento STEM es interdisciplinar (lo es todo verdadero conocimiento). La ciencia y la tecnología simpatizan con la educación competencial. La centralidad educativa de sus materias reside en el hecho de que a través de ellas preparamos al alumno para “hacer” cosas en el mundo, alejándose (en una concepción reducida de lo que es la actividad científico-tecnológica) de la reflexión sobre el ser de las cosas.

Por otro lado la ciencia y la tecnología (por el modo fáctico a través del que avanzan) simpatizan también con las propuestas educativas que se hallan bajo el paraguas de la denominada innovación educativa. El enfoque STEM de la educación va asociado a proyectos, trabajo colaborativo, actividades de aprendizaje y servicio, clase invertidas, etc. Y en el mundo educativo se ha empezado a fijar como inamovible la creencia (lejos de estar científicamente probada) de que estas prácticas son las que mejor responden al modo con que el cerebro tiende a aprender según los conocimientos de la neurociencia.

3. El rostro desdibujado de la escuela

Existe otro proceso social que, aunque está relacionado con todo lo anteriormente descrito, a mi modo de ver corre por una senda propia y paralela.

El colegio junto con la familia y la comunidad son los lugares que históricamente han tenido como función la transmisión del significado de las cosas de una generación a la siguiente. Una transmisión viva que implica la paciencia y el trabajo necesarios para que la nueva generación haga suyo aquello que recibe de la anterior. En otras palabras, es un lugar donde la tradición se comunica haciéndose viva, interesante y atractiva en la persona del educador.

Pero hay dos fenómenos sociales que destruyen este motivo “fundacional” de la escuela.

1) El valor de lo bueno se ha transferido a lo nuevo. Lo que hace que algo sea valioso no es su bondad sino la novedad que representa. La constante renovación tecnológica, el uso generalizado de la pantalla y del audio (cada vez escribimos menos), la incapacidad que tienen muchos jóvenes y adultos para para estar un momento solos y en silencio con ellos mismos alimenta una posición que es la que ha traído consigo esta aceptación acrítica de la innovación.

2) Pese a lo que se pueda decir en las conversaciones de pasillo y en los discursos pedagógicos, la educación que se exige a los colegios (social y políticamente) se ha ido lentamente transfiriendo paradójicamente a aquello que se quería evitar: a la instrucción.

Si el problema es “enseñar a hacer” y no a “ser” la deriva de la educación a la instrucción está servida. La educación de una destreza, digan lo que digan, se parecerá cada vez más a un entrenamiento que poco exige de la libertad del alumno.

Por otro lado sucede lo mismo cuando pretendemos constantemente encontrar mecanismos que nos ahorren la batalla educativa. Mecanismos químicos, como vemos en la rápida extensión de los fármacos para mejorar la concentración y la atención, o bien mecanismos neuro-psicológicos, como lo son el intento de sistematizar las actividades que activen funciones cerebrales con independencia, de nuevo, de la libertad del alumno.

Sea como sea estos procesos invitan a que la educación sea considerada como un conjunto mecánico de actividades porque en el fondo considera que el niño es alguien que se puede programar, prever y dirigir.

En esta educación/instrucción el colegio ha perdido el papel de coprotagonista. Existe quien lo hace mejor: internet, los tutoriales de youtube, la realidad aumentada, el influencer de turno, las extraescolares de robótica, chino o juegos de rol para aprender a ser empresarios creativos y emprendedores. Cada vez hay más alumnos que son llevados por sus padres a este tipo de actividades con la intención de prepararles “cosas útiles” para el futuro. La “necesaria” educación/instrucción está fuera del colegio y en pocos años veremos que a este se le está relegando a una función de espacio “save” donde se vela para que los hijos estén afectivamente cuidados y que se considera útil sobre todo en los primeros años (cuando se aprende a leer y se ponen las bases del aprendizaje posterior). De ahí, también, la importancia que está tomando la etapa de educación infantil llegando, en muchas propuestas educativas, a alargar a toda la primaria, más allá de lo razonable, los métodos y procesos propios de la educación en los años tempranos.

4. La pobreza de nuestros alumnos

Descrito el cerco que presiona a la escuela dirijamos por un momento la mirada a los alumnos, a los que llegan cada mañana a nuestras aulas y a los que queremos ayudar a que crezcan, ganen en conocimiento de ellos mismos y de la realidad que les rodea. Una escuela honesta se debe a ellos y no a las presiones sociales. Es porque desea realmente responder a las necesidades de los alumnos que la escuela deberá tener en cuenta esas presiones sociales y coyunturales.

Históricamente la Iglesia ha construido y desarrollado escuelas y métodos pedagógicos atendiendo especialmente a los chicos que, sufriendo una pobreza estructural, no eran objeto de la atención del sistema educativo existente en aquel momento. Así lo hicieron San José de Calasanz, el Padre Claret, San Juan Bosco o San Juan Bautista de La Salle por decir algunos. Fueron hombres que atendiendo a la situación de aquellos chavales reinventaron la pedagogía, repensaron lo mejor para ellos, para ayudarles a caminar hacia el cumplimiento de la vida, yéndolos a buscar en su particular situación de pobreza.

¿Qué tipo de pobreza es la que ahora hace que nuestros chicos se queden fuera del sistema educativo? La universalidad de la educación permite que el 100% de los niños tengan plaza escolar en nuestro país pero eso no garantiza su educación ni tampoco evita que, en realidad, el alumno se quede fuera del sistema aunque este siga asistiendo a clase.

No me extenderé en la descripción. Cada punto de los que enumero merecería un capítulo aparte en el que podríamos exponer un sinfín de situaciones cotidianas que lo pudieran ejemplificar. Me limitaré a una sucinta enumeración (sin ningún tipo de orden) de las características del chico que nos llega al aula (y por extensión del hombre de hoy) esperando que la experiencia del lector le permita reconocer la validez de lo que digo sin necesidad de mayores argumentos:

1) El hombre es lo que hace. Eso le define.

2) Ausencia de la experiencia de perdón. El otro se convierte en un competidor, en alguien que puede denunciar tu error o en alguien que puede acrecentarlo. Es mejor entonces aislarse. Desvincularse de él.

3) El error deja de ser objetivo. Pasa al ámbito de la intimidad. La autoevaluación y la autorregulación del aprendizaje colaboran a una concepción autónoma de la propia vida.

4) Digitalización de nuestra era. La conectividad constante y la sobreinformación aíslan.

5) La negativización de la espera y la pérdida de valor del tiempo. La cultura del acceso rápido a través de la imagen ha variado la concepción del tiempo. El ideal de la relación con la realidad es la rapidez, la ausencia de espera. El tiempo ha dejado de ser el ámbito en el que se puede dar algo verdaderamente nuevo y correspondiente. En un constante presente existencial el joven no puede construir ningún relato explicativo. La consecuencia vuelve a ser el aislamiento. La vida es una concatenación de fenómenos aislados.

6) En relación con el punto anterior. La incapacidad humana para seguir el ritmo de los cambios. Este ritmo es más rápido que nuestra capacidad parar anticipar los propios efectos y consecuencias del cambio. La reacción a la imposibilidad de seguir el ritmo es el aislamiento. El gueto.

7) El imperio de las categorías subjetivas. No se habla de la verdad sino de la verdad de cada uno. La vida social y política se ha “adolescentizado” y el propio parecer o sentimiento es el criterio personal con el que se mira todo. Si lo único decisivo es “lo que tú sientes” poco tiene que decir la razón en la toma de decisiones. La primacía de la subjetividad sobre la objetividad le dan forma a un aislamiento existencial. Para el hombre de hoy la comunidad no es el lugar de desarrollo de la persona sino el sostén para su propia autorrealización.

8) Incapacidad para la elección. La ausencia de vínculos con la realidad y con el prójimo paraliza la capacidad de elección pero sobre todo impiden que la elección tenga un valor educativo para la propia persona y sea el detonante de un proceso de crecimiento.

9) El amor ha perdido la dimensión de sacrificio. Ha quedado reducido a la dimensión de satisfacción. El objeto del gesto amoroso se ha transferido del “otro” a uno mismo.

10) La desvinculación del amor y la razón reduce el primero a gestión emocional. El chico se percibe fruto de una gestión emocional y no de la gratuidad del amor.

Todos estos puntos describen a un chico cuyos vínculos con la realidad y con el otro están rotos. Bauman insistía en que la fragmentación social tenía su origen en esa ausencia de vínculos. Nuestros alumnos padecen una enorme pobreza de vínculos. En el chico se establece una razón autónoma que no está sujeta a nada de lo que sucede ni a nadie. Una razón que no rinde cuentas con “lo que hay” y que no trabaja a partir de lo que sucede es una razón que queda incapacitada para conocer. Si no aprenden no es porque las metodologías no despierten su interés o no tengan en cuenta la forma de aprender de su cerbero. Lo que sucede es que los procesos por los cuales su cerebro empieza a aprender no se activan porque su razón da vueltas por los aires, aislada del resto de las cosas, perdida a la deriva en un universo de espacio infinito sin ninguna fuerza de gravedad que la ancle.

5. La nueva escuela que debe nacer

La pobreza de vínculos realimenta los mismos procesos que la provocan entrando en una espiral que tan sólo la educación puede romper. El reto es este: ¿cómo educar a alumnos sumergidos en una pobreza total de vínculos con la realidad? Estructuras, planes educativos, programas y proyectos, programaciones y evaluación deben tener en cuenta esta pregunta.

Después de toda esta exposición no sería justo no tirar algunas líneas que nos puedan dar idea de por dónde empezar. Debemos arriesgar en la respuesta. El momento requiere esencialidad en el núcleo de la propuesta y riqueza en sus terminaciones.

1) Humanismo STEM. Fundamental no dar la espalda al mundo que nos rodea. La solución no pasa por quedarse fuera. Entrar en él y ayudar a hacerlo a nuestros alumnos sin complejos y sin miedos. El término lo recojo de Gregorio Luri y con atrevimiento apunto su descripción sacada textualmente de alguno de los muchos encuentros que hemos tenido con él:

“Las tecnologías las podemos entender como prótesis antropológicas que amplifican, para bien o para mal, lo que somos. Por eso la única manera de mantenernos despiertos entre el alud de cambios es educar las permanencias antropológicas: la atención, la fidelidad a las personas (tanto más necesaria cuanto más infieles seamos a las cosas), las relaciones de co-pertenencia... me parece evidente que ninguna persona aislada está en condiciones de seguir –ni de lejos– el ritmo de los cambios: por eso tenemos que estar predispuestos a aprender de las experiencias ajenas (de lo que los demás van descubriendo en sus experiencias cotidianas) y a compartir las nuestras. Pero para eso se necesita disponer de una amplia red de relaciones interpersonales”.

2) Centralidad de las herramientas para la vinculación con la realidad. El modo de salir y llegar a “lo otro” es la comunicación. La lengua, las matemáticas, la música y por extensión el arte son los modos “naturales” de comunicación humana y por tanto deben ser los pilares del proyecto educativo.

3) El colegio debe contener elementos físicos y psico-afectivos estables. Permanencias explícitas que sean puntos de referencia en medio del cambio.

4) Educación de la atención. Explicito este factor del aprendizaje por ser clave en el mundo de la sobreinformación y sobreexcitación de los sentidos. El colegio debe saber qué elementos educativos desarrolla para ponerlos al servicio de esta faceta.

5) Trabajo sistemático de las habilidades no cognitivas. La capacidad de escucha, la resistencia a la frustración, la disciplina y el orden que educan el dominio de uno mismo, la conciencia ética de las relaciones, el deseo de aprender son competencias que van más allá del ámbito del aprendizaje y que son de vital importancia en la educación del carácter. Pese a que ha quedado demostrado que la educación de estas habilidades es más eficaz en las edades tempranas, el colegio debe estar atento a ellas en todas las etapas en función del grado de madurez y responsabilidad del alumno.

6) El diálogo crítico presente en todos los niveles de la actividad del centro. Docente y no docente.

7) Una escuela con puentes a todo el entorno. En primer lugar a las familias. Padres y educadores presentan los mismos síntomas que los chicos y por tanto necesitan entrar en la misma dinámica educativa que ellos.

Un diagnóstico acertado de la enfermedad es un buen punto de partida para evitar perder el tiempo en aplicación de una medicina que no tenga nada que ver con la enfermedad y además tener que atender a los efectos secundarios. Tenemos mucho trabajo por hacer y es fascinante estar ante él. A favor está que el enfermo reacciona rápido cuando la medicina es la adecuada. El hombre no está hecho para vivir aislado y es sensible a los puentes que se tienden entre la realidad y su corazón. Cuando vías de comunicación hacia el exterior se abren surge en él el inevitable deseo de explorarlas. Tan sólo hay que ayudarle a que no tenga miedo.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

>SÍGUENOS EN

>Entrevistas

vista rápida >

La Escuela que debe nacer de nuevo

Fernando de Haro

Alberto López Basaguren es catedrático de Derecho Constitucional y se mueve en el entorno de los socialistas del País Vasco. Conversa con paginasdigital.es sobre el 40 aniversario de la Constitución y defiende una reforma de la Carta Magna. Se muestra convencido de la posibilidad de fraguar una mayoría no independentista en Cataluña y de un federalismo que, por fuerza, tiene que ser asimétrico.

¿Hemos conmemorado de modo adecuado los 40 años de la Constitución? ¿Qué es lo que debe quedar tras esta conmemoración?

La conmemoración del aniversario de la Constitución debía tener, necesariamente, un amplio aspecto de celebración, de reconocimiento laudatorio de su significado absolutamente excepcional en nuestra historia como sistema político democrático. Los elogios a la Constitución son absolutamente merecidos y es difícil excederse al hacerlos. Nada que objetar a ello. Es la primera Constitución plenamente democrática, en total sintonía con las de los sistemas democráticos más sólidos de Europa, que es integradora –y no de un partido– y que pervive durante cuarenta años. La combinación de estas características es única en nuestra historia, por lo que los elogios son merecidos. Pero he tenido la impresión de que, en muchos casos, los elogios eran una forma de auto-convencimiento, de encerramiento, de tratar de alejar cualquier otra consideración que no fuese la simplemente adulatoria, de tratar de que no se escuchase ninguna otra consideración. En mi opinión, se trata de alabanzas que, en el mejor de los casos, solo miran al pasado, de forma estéril, sin tratar de extraer ninguna enseñanza, sin mirar al futuro. Sin plantearse qué y cómo debemos hacer para que la Constitución, nuestro sistema democrático, tenga una más larga vida. Me gustaría que tras esta conmemoración quedase la convicción de que la Constitución, qué y cómo se hizo, es una fuente de enseñanza para ver cómo somos capaces de que, dentro de diez años, podamos conmemorar los cincuenta años de la Constitución; y de que las generaciones que nos siguen puedan llegar a conmemorar su primer centenario. Y estoy absolutamente convencido de que eso no se logrará sobre la base de declamaciones laudatorias puramente autocomplacientes, defensivas, atrincheradas en el inmovilismo, que se niegan a afrontar los retos que tenemos frente a nosotros, creyendo que esas declamaciones son una concha defensiva inexpugnable.

'Hay que advertir a los políticos de que es urgente la reforma de la Constitución'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  11 votos
vista rápida >
>Reconectar el voto y la experiencia social

La Escuela que debe nacer de nuevo

P.D.

paginasdigital.es conversa con Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, sobre los retos de fondo que emergen en la campaña electoral. Levy responde a preguntas que no se le plantean habitualmente.

En las campañas electorales se produce una situación polarización, pero parece que desde diciembre de 2015 estamos en un escenario nuevo. La polarización ha aumentado tanto que parece haberse disuelto el “nosotros” de un país compartido.

Tenemos que asumir que España ha pasado de apostar por un sistema bipartidista que, a pesar de sus imperfecciones, otorgaba una estabilidad evidente al país, a un sistema pluripartidista con múltiples actores políticos donde se dificulta la posibilidad de alcanzar acuerdos y llegar a consensos debido a la multiplicidad de vetos cruzados.

Esto, además, es un balón de oxígeno para la izquierda, puesto que la dispersión del voto del centro derecha minimiza las opciones de gobierno. Lo vimos en 2015 en la ciudad de Madrid donde, a pesar de que el Partido Popular fue la fuerza más votada y preferida por los madrileños, los votos a VOX impidieron que tuviésemos la mayoría. Ahora, en el escenario electoral en el que nos encontramos, muchos advierten de la posibilidad de volver a vivir un escenario en el que el centro derecha tenga mayoría en votos pero cuya fragmentación disminuiría las opciones de una clara mayoría.

¿La opción por un determinado partido a la hora de votar tiene que ver más con opciones ideológicas o con pulsiones de última hora que con experiencias concretas de implicación social?

Las campañas electorales son más importantes que nunca. El ciudadano cada vez elige más tarde su voto por lo que los partidos nos vemos obligados a presentar los mejores proyectos posibles, los más viables y los más beneficiosos. Si algo ha cambiado en las últimas décadas es la infinidad de canales de comunicación existentes a través de los cuales cualquier ciudadano, con independencia de donde viva, puede tener acceso a toda la información sobre qué pensamos cada uno. En ese sentido, el Partido Popular tiene una clara ventaja: somos conocidos, reconocibles y previsibles. El ciudadano sabe que cuando gobierna el Partido Popular se crea empleo, se mejoran las condiciones de vida de la gente y se aumentan las oportunidades. Nos presentamos a las elecciones con un programa electoral atractivo para cumplirlo. Que nadie busque frases grandilocuentes disfrazadas de propuestas, porque lo que van a encontrar es soluciones reales a los problemas y preocupaciones de los ciudadanos, no eslóganes vacíos.

'Hay que huir del enfrentamiento y del revanchismo'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  14 votos
vista rápida >
>Reconectar el voto y la experiencia social

La Escuela que debe nacer de nuevo

P.D.

La Casa Estela de Cometa nació hace dos años, creada por un grupo de personas que hacen voluntariado de acompañamiento a niños y jóvenes tutelados que viven en residencias de la Comunidad de Madrid. La Casa se ocupa de acoger a jóvenes que han finalizado la tutela. Su directora, Meri Gómez, reflexiona con paginasdigital.es sobre el valor político de esta experiencia.

¿Qué experiencia de construcción social y de participación ciudadana habéis hecho desde que se fundara vuestra casa?

Construcción social se podría llamar a todo lo que hacemos. La casa se crea con la idea de construir un entorno en el que las chicas extuteladas puedan disfrutar de un lugar que les permita crecer como personas, formarse y poder participar de una vida activa dentro de la sociedad. Entendemos que para construir la sociedad hacen falta sujetos con una base firme en la vida y creemos que la casa es una experiencia de construcción social muy potente. Personas firmes en la vida son las que son capaces de construir dentro de la sociedad. En cuanto a participación ciudadana, en la casa hemos visto cómo hay un lenguaje que todo el mundo entiende y sabe hablar, basta tener un interlocutor, es el lenguaje de la caridad, hemos visto cómo gente, amigos cercanos, familiares, amigos de amigos, incluso desconocidos que han oído la existencia de la casa, nos han ayudado y nos ayudan diariamente, de muchas formas: con el mantenimiento de la casa, económicamente, con gestiones de cualquier índole y sobre todo siendo nuestros amigos. Hemos visto así que hay un punto común en el hombre más allá de condiciones sociales e ideologías en el que es posible el diálogo.

'Necesitamos un Gobierno que piense un futuro común para todos'

P.D. | 0 comentarios valoración: 2  15 votos
vista rápida >
>Entrevista a Francisco Igea

La Escuela que debe nacer de nuevo

F.H.

Francisco Igea es médico, entró en política como diputado nacional de Ciudadanos tras las elecciones que hubo que repetir. Acaba de ganar las primarias de su partido en Castilla y León.

La polarización ha aumentado mucho en el último tiempo y parece que se ha disuelto la percepción del “nosotros” como país.

En los tiempos del miedo y la incertidumbre en que vivimos, que son tiempos de incertidumbre económica y política, lo que está triunfando en gran parte es el mensaje del egoísmo. El mensaje nacionalista no es más que un mensaje egoísta, es el egoísmo elevado a categoría política. Siempre he dicho que es un mensaje egoísta y adolescente que se mira a sí mismo. Y el mensaje populista también es un mensaje egoísta, de que el culpable es otro, hay un enemigo responsable, se huye de la responsabilidad. Y todo eso hace que se diluya el “nosotros”, que se diluya la capacidad de pensar que nosotros somos responsables, que todos y cada uno somos responsables de las cosas, que todos y cada uno participamos de esto, pues siempre es más fácil buscar un enemigo que buscar una solución o asumir una responsabilidad.

Tenemos una participación electoral en torno al 70%, pero la participación ciudadana en España es del 20%. ¿Hay desconexión entre la vida política y la actividad social?

Hay mucha desconexión porque los partidos son estructuras muy cerradas y la gente piensa que el mundo es lo que pasa en twitter. Nos pasa a todos que se nos olvida llegar a casa y abrir la ventana, salir y hablar con la gente, y ver que a la mayoría de la población la política no le ocupa casi nada de su tiempo, le ocupa su familia, la enfermedad, el trabajo, las cosas importantes. A veces los políticos somos incapaces de hablarle a la gente de esas cosas, de escucharles y dejar un rato de hablar de política, de ser humanos, que es una de las cosas que a veces uno pierde cuando se mete en esa burbuja.

¿Cree que hay una burbuja, que la vida social va por otro lado, que las relaciones interpersonales son más sanas que las que se viven en el ámbito de los partidos?

Creo que afortunadamente sí, aunque hay sitios de España donde desafortunadamente eso no es real y donde se vive una polarización social potente, por ejemplo en Cataluña, donde se vive un grado de enfrentamiento civil real, pero la mayoría de la población en España sigue compartiendo amigos de uno y otro lado, tiene una vida normal, y eso es lo que hay que intentar, que la división política no se convierta en división social. Siempre ha sido una de mis obsesiones acabar con el frentismo, luchar contra esa manera de entender la política tan del Madrid y del Barça que a veces tiene este país.

'Es necesaria una política que vuelva a ser servicio al ciudadano'

F.H. | 0 comentarios valoración: 2  21 votos
vista rápida >
>Entrevista a Manuel Reyes Mate, filósofo

La Escuela que debe nacer de nuevo

Fernando de Haro

Manuel Reyes Mate posiblemente es el pensador español que más esfuerzo ha dedicado a reflexionar sobre la condición de las víctimas. paginasdigital.es conversa con Reyes Mate sobre el reto de la globalización, la crisis migratoria, las identidades excluyentes, el nacionalismo y otras cuestiones que marcan la actualidad.

Usted ha asegurado que “la pregunta que se hiciera Hannah Arendt en su ensayo de 1943 ‘We refugees’ sobre la significación política del refugiado sigue teniendo actualidad en pleno siglo XXI”. ¿Por qué?

Para Arendt los refugiados son la vanguardia de los pueblos –y no la retaguardia o un efecto secundario– porque lo que se hizo con ellos, el poder lo puede hacer con cualquiera. “Ellos” eran el pueblo judío alemán, alemanes por los cuatro costados, que habían luchado por Alemania en la I Guerra Mundial, que se sentían totalmente asimilados, y que, de repente, son señalados como “otros”, privados de su nacionalidad, es decir, desnaturalizados. Son devueltos a su estado natural de meros seres humanos. Y ellos descubren que eso es ser menos que nada, porque lo importante son los papeles. Bueno, pues su tesis es que lo que el Estado hitleriano ha hecho con ellos, los judíos, porque son de otra sangre aunque compartan la misma tierra, lo pueden hacer mañana con los gitanos, con los enfermos mentales, con los improductivos o con los viejos. De poco sirve decir que “todos nacemos iguales y libres” si el Estado se arroga la facultad de decir quiénes son los sujetos de los derechos políticos y sociales. Ese era un problema que tenía la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Hay que tomarse en serio los derechos del hombre. No hay que admitir la distinción entre “nacionales” y “nacionalizados”. Y hay que exigir que el ser humano sea siempre un ciudadano.

¿Qué desvela sobre Occidente la reacción a los refugiados y a las migraciones?

'Nos hemos acostumbrado a marcar nuestras señas de identidad excluyendo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 2  22 votos
Juan José Laborda saludado por Su Majestad el Rey de España vista rápida >
>Entrevista a Juan José Laborda, expresidente del Senado

La Escuela que debe nacer de nuevo

Fernando de Haro

Juan José Laborda, socialista, fue una de las referencias en el Senado, donde tuvo escaño desde 1977 hasta 2004. Miembro del Consejo de Estado, analiza con www.paginasdigital.es los 40 años de la Constitución, el momento por el que pasa España y los retos del independentismo catalán.

Comienza el juicio por el proceso de secesión. ¿Además de una respuesta jurídica habría que dar otra política? ¿En qué términos?

La Justicia actúa de acuerdo con la ley, es independiente. Pero los que no acatan la Constitución dirán que el juicio es político. La respuesta política que los demócratas pueden dar es defender al Tribunal que juzga los delitos que presuntamente cometieron Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y los demás procesados. Sería necesario que en este asunto hubiera una actitud común por parte de los partidos constitucionales, pero me temo que eso será imposible, lo cual me parece estúpido, además de negativo para la calidad de nuestra democracia.

¿Cómo sería posible volver a encuadrar a la mitad de los catalanes que apuestan por la independencia en el marco constitucional? ¿Es posible? ¿Qué sería necesario?

Para integrar a los catalanes que ahora no están dentro del marco constitucional, habrá que pensar primero en los catalanes que sí se sienten dentro de la Constitución Española. Y para eso es necesario argumentar en qué están equivocados los nacionalistas catalanes. Sin complejos, y con la verdad. No se puede ganar el juego de la integración sin rechazar la aceptación resignada de las ideas de los nacionalistas sobre el Estado y España. El Estado constitucional no es una jaula de nacionalidades, sino la norma que las ha reconocido por primera vez. Cataluña votó la Constitución el 6 de diciembre de 1978 con más porcentaje de votos afirmativos que la mayor parte de los territorios de España. El proceso de reintegración mayoritaria de los catalanes en un marco común requiere tiempo, y un consenso entre los constitucionalistas que dure todo ese tiempo. Y cuando hablo de consenso, no me refiero solo a los partidos. Existe una sociedad civil que espera un signo de la política para ponerse en marcha en ese proyecto, que podríamos calificar de patriotismo constitucional.

'La democracia es incompatible con la noción de enemigo'

Fernando de Haro | 0 comentarios valoración: 3  23 votos
vista rápida >
>Entrevista a Joseba Arregi

La Escuela que debe nacer de nuevo

Juan Carlos Hernández

Dialogamos con Joseba Arregi sobre los desafíos de la modernidad. “La posmodernidad es el resultado de la acumulación de los efectos colaterales secundarios no queridos pero estructuralmente propios de lo que ha querido la propia modernidad”, afirma exconsejero del Gobierno Vasco.

¿Existe una falta del sentimiento del nosotros que se diluye en los intereses particulares?

El nosotros, si tiene que ser un nosotros civilizado, cívico, adaptado al estado de derecho, no puede ser un yo o un nosotros construido fuera de la igualdad de derechos, fuera de la igualdad ante la ley. Tiene que ser contando y partiendo de esa igualdad ante la ley, igualdad en derechos y libertades. Lo que pasa es que los pequeños colectivos que se han constituido después de la crisis del capitalismo, de la cultura moderna, en el posmodernismo y demás, son yoes colectivos particulares pero que se unen en alguna identificación particular, no en la identificación universal de los derechos y de la igualdad ante la ley, sino en sentimientos étnicos, en las políticas de género, que también son identidades particulares que no llegan a ser universales.

En definitiva, no son representantes de un nosotros constituido en base a una conversación y a una negociación permanente de lo que es el bien público, el bien común. Son unidos por intereses o sentimientos particulares, y eso se ha acrecentado tremendamente en lo que se llama la cultura del capitalismo de consumo, que sobrevalora el sujeto, los sentimientos subjetivos, las emociones, los intereses colectivos particulares, sin que haya un horizonte de un nosotros que constituya al conjunto de la comunidad política.

Últimamente se ha hablado mucho de los movimientos feministas. ¿Cuál es su valoración?

'El populismo es peligroso cuando tiende a convertirse en totalitarismo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos
vista rápida >
>Entrevista a Tulio Álvarez

La Escuela que debe nacer de nuevo

Juan Carlos Hernández

Hablamos con Tulio Álvarez, reconocido activista por los derechos humanos en Venezuela. Condenado por el régimen de Maduro, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos suspendió la sentencia condenatoria.

¿Cómo es la situación social hoy en día en Venezuela? Se ha hablado en los últimos días incluso de detenciones masivas y arbitrarias.

El rumor de que están llevándose jóvenes en las calles indiscriminadamente para una especie de reclutamiento forzado es falso. Creo que incluso está sembrado por el propio régimen. Lo que ha pasado es que muchachos jóvenes que han participado, como están participando todos los venezolanos, en la protesta han sido retenidos y detenidos, llevados a tribunales como si fueran adultos y condenados, y en este momento están retenidos varias decenas de niños y con órdenes de tribunales. Tenemos el testimonio de una juez que ha tomado esa decisión porque se ha visto forzado, lo cual no hace que esa decisión siga siendo aberrante, pero es una prueba irrefutable de la manipulación. Yo tengo conocimiento de tres jueces que han dictado medidas de detención de estos niños, son aproximadamente entre 70 y 100 niños. Estamos hablando de niños de 14-15 años, en realidad son niños que tienen conciencia política.

¿Cómo es la situación actual de abastecimiento de productos de primera necesidad?

Es imposible que yo te narre el drama social por el tema de la hambruna y la falta de medicinas que se vive en Venezuela. Si yo tratara de llevar esto al máximo grado de perversión que se pueda narrar, yo no tendría la capacidad de mostrar la situación límite en que está Venezuela. Es una situación de hambruna, donde no hay asistencia social, no hay medicinas. Todo enfermo de cualquier enfermedad que necesite un tratamiento está en riesgo de muerte. Las muertes en los hospitales son constantes. Tenemos una situación en la que no hay equipos médicos. Yo trabajo con empresas de equipos médicos que son las que prestan mantenimiento y no los hay. El 90% de los equipos médicos de los hospitales públicos en Venezuela están paralizados. No hay posibilidad de tratamiento de ningún tipo, no hay posibilidad de hacer exámenes básicos de hemodinamia, rayos X, radioterapia… ninguna posibilidad. Y las medicinas, cualquier ciudadano español que tenga una farmacia sabe que diariamente le llegan personas tratando de comprar medicinas para mandarlas a Venezuela. No hay ni las medicinas más básicas, ni para dolor de cabeza, ni antigripales… Es una situación desesperada.

Con la irrupción de Juan Guaidó, ¿se ha podido conseguir por fin la deseada unidad de la oposición en Venezuela?

En Venezuela no hay oposición. Oposición hay en un país que tiene democracia. En Venezuela hay factores democráticos activados y está unánimemente activado todo el factor democrático en contra de la dictadura.

¿Sería más correcto hablar de disidencia?

'En Venezuela no se enfrentan dos actores políticos, hay un régimen de facto contra un pueblo'

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 2  17 votos

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja