Diario de información sobre la actualidad política, social, económica y eclesial
14 AGOSTO 2020
Búsqueda en los contenidos de la web

>Entrevista a Joseba Arregi

"En el País Vasco necesitamos innovación y creatividad"

Juan Carlos Hernández | 0 comentarios valoración: 1  44 votos
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 1  44 votos

Joseba Arregi reflexiona en Páginas Digital sobre los desafíos que plantea la pandemia que estamos sufriendo. El exconsejero vasco vislumbra un futuro difícil en su tierra ya que quien no vive de su propio esfuerzo está condenado a ser poco innovador.

Estos meses muchos articulistas han hablado del descubrimiento de nuestra vulnerabilidad. ¿Nos hemos caído del caballo de nuestra presunción de ser como dioses?

En la vieja tradición cristiana de Europa había un himno, que era el Salve Regina, en el que se recordaba que éramos exiliados en este valle de lágrimas, lo que pasa es que determinada impresión de la Ilustración nos hizo creer que habíamos dejado atrás lo del valle de lágrimas y habíamos dejado atrás lo de ser exiliados y que estábamos en la patria verdadera y definitiva gracias a la razón y a la ciencia. Yo creo que esa palabra, vulnerabilidad, oculta algo que ha sucedido al mismo tiempo, que es la fe en la ciencia. Aquí está la contradicción, somos vulnerables pero tenemos un escudo protector, otra palabra muy empleada en estos tiempos, que nos salvará de todas las incertidumbres y es la ciencia y son los expertos. Si ponemos juntas las dos percepciones, la vulnerabilidad y al mismo tiempo la fe en algo que nos salvará de toda incertidumbre como es la ciencia y la calidad de los expertos que saben todo, entonces no sabemos si somos vulnerables o si estamos creyendo en algo que nos va a redimir de la vulnerabilidad, pero no transcendente sino propio, nuestro, que es nuestra propia razón y el producto excelente de esa razón que es la ciencia.

“La vida del hombre es una lucha sobre la tierra”

Julián Marías escribía que “la dificultad ha sido el elemento natural del hombre, y por supuesto lo sigue siendo, aunque se haya ido paliando a costa de tremendos esfuerzos creadores […] Esto lo sabía muy bien el hombre de otras épocas. Las penalidades de todo tipo, las fatigas, los sufrimientos, nada de eso era objeción contra la real grandeza que veían por todas partes, y que significaba una increíble dilatación de su horizonte vital”. ¿Ya no somos conscientes de esta dificultad de la vida?

Recuerdo de niño y también de adolescente que había un confesor en mi parroquia que en todas las confesiones nos repetía siempre la misma idea. La vida del hombre es una lucha sobre la tierra. Nos hemos ido olvidando completamente de eso porque además para algo está “papá Estado”, que con su escudo social y con su capacidad de no dejar a nadie atrás va a hacernos olvidar nuestra fragilidad y la necesidad de tener que luchar todos los días para salir adelante. Nos hemos creído que con la razón humana y su producto más esplendoroso, la ciencia, íbamos a solucionar todos los problemas y superar todas las contingencias

La Premio Nobel Toni Morrison, una autora que me ha gustado mucho, repite en varias de sus novelas que la vida es un regalo de Dios y la muerte es un regalo de la vida. No se puede entender la vida sin la fragilidad de la muerte, sin la contingencia, sin la limitación de lo que significa propiamente la vida, que es un espacio entre algo que no controlamos como es el nacimiento y algo que no controlamos como es la muerte.

Han surgido varios procesos judiciales, no solamente en España, contra la administración acerca de su gestión de la crisis por el COVID-19. ¿Es una pretensión querer judicializar la acción del Estado frente a la pandemia?

Yo recuerdo lo que se nos repetía desde una determinada izquierda, mientras ETA mataba, que no había que judicializar la lucha contra ETA. Eso a más de uno nos puso siempre en guardia. Esa pretensión de que la lucha contra ETA debía de ser solamente política al final implicaba que debe de acabar en negociación y cesión porque no se puede judicializar.

Si la base contra la lucha, contra el asesinato, siempre es la justicia llevada a cabo por el sistema judicial, no sé si será bueno o malo en el caso de la pandemia, pero ¿por qué no hacemos eso que nos gusta tanto a los españoles y a los políticos que es mirar fuera y decir que en todas partes se ha hecho lo mismo que en España?

Recientemente ha habido una sentencia sin apelación posible del Tribunal Superior del estado de Renania del Norte-Westfalia, donde hubo uno de los mayores brotes en una empresa cárnica y eso llevó al confinamiento de una pequeña ciudad, y el Tribunal Superior de ese estado ha dicho que ese confinamiento no es ajustado a la ley porque había otras formas de seguir la lucha contra el brote y había zonas en esa ciudad, que es muy extensa, que apenas estaban afectadas. La justicia ha sentenciado y nadie se lleva las manos a la cabeza, ni se habla de judicializar… para eso están los sistemas judiciales, para valorar si las decisiones administrativas estaban sujetas a derecho. Ese es el sistema que nos hemos dado a nosotros mismos. Cuando sucede eso en otros lugares se hace, y deberíamos de tomar ejemplo, no pasa nada, nadie dice: ¡qué barbaridad se ha llevado a la justicia!

Cuando un policía lucha contra un delincuente y dispara, los jueces someten a prueba la proporcionalidad de la respuesta policial, que es la respuesta del Estado. El Estado ahora ha respondido a un problema. ¿Por qué no pueden los jueces someter a la prueba de proporcionalidad la respuesta del Estado? Y eso nos beneficia a todos. Con toda tranquilidad, no es una cuestión de derribar gobiernos, es un juego normal en la democracia que nos hemos dado.

“Para que la unidad y la diversidad funcionen es esencial un principio de lealtad”

¿Cómo conjugar las ventajas de un sistema descentralizado con un desafío global como esta pandemia que requiere una respuesta de Estado?

En España falla por la base todo lo que conjuga la unidad y la diversidad. Un sistema federal se basa en dos o tres principios fundamentales. Primero es la lealtad federal. El conjunto es leal con sus partes y las partes son siempre leales con el conjunto.

Esto ni se ha planteado en España ni se ha hecho doctrina de ello ni se ha exigido a nadie… pues estamos en una situación en la que o reina la unidad o reina la diversidad pero no reinan ambas cosas. Alemania es federal, los Estados han tomado muchas decisiones y eso no lo ha hecho inoperante. Se pueden combinar ambas cosas pero desde el principio de la lealtad. Tiene que saber cada uno cuál es su competencia. Aquí por razones espurias, no por un concepto distinto de Estado sino porque yo quiero tener con el Gobierno central solamente relaciones bilaterales, sometemos todo a unas tensiones terribles. El Ministerio de Sanidad se dejó vacío, ¿tenía que estar vacío? No. El Ministerio de Sanidad alemán claro que tiene competencias. Lo que aquí llamamos la sanidad pública está formulada de un modo distinto en Alemania porque creemos que lo público solo se puede organizar como lo tiene organizado España. En Alemania ni existe un aseguramiento único universal ni existe una prestación sanitaria única, lo cual no quiere decir que no exista una asistencia sanitaria universal a todo el mundo. Está organizado de una forma muy diferente. Tanto mirar hacia fuera y no terminamos de aprender porque no entendemos lo que se hace en otras partes. Y así seguiremos con estos debates inútiles que nos llevan tanto tiempo y que no conducen a nada productivo.

Ahora que se han celebrado las elecciones en su tierra, ¿qué necesita el País Vasco?

Para mí una cosa muy simple y sencilla que es innovación y creatividad, pero no hay innovación y creatividad si no hay crítica y especialmente si no hay autocrítica. No hay un ápice de crítica seria de las cosas básicas y fundamentales.

Al menos como apariencia, en el resto de España el País vasco pudiera parecer una región próspera y razonablemente bien gestionada, al menos en la gestión económica. ¿Es así?

Sería muy recomendable un artículo de José María Ruíz Soroa, con criterios claros, que ha escrito en El Correo titulado “Por debajo de la satisfacción” que desmonta radicalmente esa impresión.

¿Por qué?

Porque explica de dónde viene nuestra mejor situación económica y financiera. No es debido a nuestro esfuerzo propio, que yo creo que nos llevará a un futuro negro porque quien no vive solo de su propio esfuerzo sino que vive de algo añadido apropiado, sin ser para nada suyo, se está condenado en el futuro a ser muy poco creativo e innovador.

>Comentar

Sólo los usuarios registrados pueden insertar comentarios. Identifíquese.

0Comentarios

<< volver

>Columna derecha

>CULTURA

vista rápida >

Caravaggio en Madrid

Elena Simón

Dedicado a Alicia

Caravaggio siempre es un reclamo excepcional por su revolución pictórica en busca de la realidad. En esta ocasión el Museo Thyssen presenta al gran pintor con sus apasionados seguidores del norte de Europa, 52 obras en total, con 12 del maestro. Su pintura claroscurista, con modelos de la realidad, alejada del ideal clasicista, coincidió con los intereses pictóricos de flamencos y alemanes. El viaje obligado para un artista del s. XVII a Roma, meca del Arte, provocó que en el primer tercio de esta centuria unos setecientos pintores extranjeros se instalaran allí, algunos privilegiados en los palacetes de los mecenas protectores, otros pasando hambre y frío.

Caravaggio inauguró el Barroco de manera rompedora, el mundo ideal neoplatónico se acabó. El concilio de Trento y los ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola pedían realidad, austeridad, ponerse en la situación real del suceso religioso a reflexionar, desechando todo idealismo. Y un hermano de Caravaggio, Juan Bautista, era sacerdote en Cremona. El barroco es movimiento con diagonales, escorzos, claroscuros, que traducen el movimiento interior de la mente de los protagonistas, cuanto más tenso mejor. Éste es su máximo interés, todos los contenidos que guarda, apoyados en las expresiones y en una rica simbología de todo tipo (objetos, animales, frutas y flores, colores…).

Es interesante conocer que Michelangelo Merisi, el Caravaggio, nació en Milán en 1571 y que su padre era arquitecto y administrador del marqués de Caravaggio, Francesco Sforza, casado con Constanza Colonna, con los que la familia tuvo una íntima relación. Estas nobles casas protegerán a Merisi, irascible hasta el enloquecimiento y pendenciero, en las huidas y condenas por sus delitos que llegaron al asesinato. Con cinco años se trasladó a Caravaggio y con trece por fin está en Milán, cumpliendo la promesa hecha a su padre en el lecho de muerte, en el taller de Simone Peterzano, seguidor de Tiziano, con el que vivió cuatro años para aprender el oficio de pintor. Con 19 años aterriza en su soñada Roma, donde, obligado por la necesidad, ejecuta naturalezas muertas y flores, de gran fortuna. Luego vendrán escenas de género como “Los tahúres”, tres medias figuras jugando a las cartas, adquirida por el ojo coleccionista y vanguardista del Cardenal del Monte que contrata al pintor, y pasa a su residencia, por fin con alojamiento y comida, donde bajo su protección pintará Los Músicos y la imponente Santa Catalina de Alejandría, tan venerada en Italia (una hermana del pintor también era Catalina). Sus modelos son mendigos, mujeres de la calle, pendencieros de la noche. La realidad más cruda está servida, con ella representará la experiencia religiosa en su más auténtica veracidad, como un suceso de la vida cotidiana.

Empieza el encargo para San Luis de los Franceses, ha cumplido los 25, y La Vocación y El Martirio de san Mateo dejarán huella en las almas, y en otros pinceles. La apertura de esta capilla con motivo del Jubileo del año 1600 le hizo el pintor más famoso y solicitado de Roma, con jugosos encargos tanto públicos como privados: El Sacrificio de Isaac, para el futuro papa Urbano VIII, o el imponente San Juan en el desierto encargado por el banquero Coste. Ambas pinturas brillan en esta exposición. San Juan Bautista, con la potencia del desnudo del David de su admirado Miguel Ángel, en una anatomía más suavizada, con el mismo dominio anatómico… y también la reflexión, la tensión interior del protagonista. La austeridad formal domina, una diagonal de luz divina sobre la anatomía de san Juan y la sombra sobre la que se recorta, fondo neutro sin elementos de distracción. La piel de camello que lo identifica, austero y ascético, y el rojo del manto, emblema de su sangre por la violencia de su muerte a manos de Herodes. Sujeta el bastón-cruz, él anuncia a Cristo y lo bautiza en el Jordán, inicio del camino a la Pasión. Figura de gran belleza e impactante presencia, con la que Caravaggio se presenta casi como el nuevo Miguel Ángel.

Caravaggio en Madrid

Elena Simón | 0 comentarios valoración: 2  3198 votos
vista rápida >

Sorolla: un niño adoptado

Elena Simón

“Tenía Sorolla la vista fácilmente impresionable a cuanto se mueve, y como lo que más se mueve es la luz, cambiando a cada instante, ésta fue su musa” (A. Gimeno).

La cotización y valoración de Joaquín Sorolla sigue en alza. Barcelona nos ha deleitado este verano en Caixaforum con la atractiva y refrescante muestra “Sorolla y el Mar”. También Mapfre abre cartel en el otoño madrileño, hasta el 11 de enero, con una exposición llena de novedades, con la cara menos conocida del imparable artista: “Sorolla y América”, muestra que se inicia con su celebrada pintura social de finales de siglo, que emigró más allá del océano y paisajes urbanos neoyorquinos, retratos americanos, dibujos sobre cartas de menú, y también bocetos, mucho de todo ello guardado allí en la Hispanic Society de Nueva York, grandioso centro de referencia de la cultura española, museo y biblioteca, fundado en 1904 por el potentado del ferrocarril e hispanista Huntington, que fue el mecenas de Sorolla en América. Él le pagó los dos viajes de seis meses que el artista realizó con su familia a Nueva York. Su exposición de 1909 ni tuvo ni ha tenido igual, el pintor vendió cientos de obras y miles de catálogos… hasta el presidente de los EEUU quiso ser retratado por él.

Pero demos marcha atrás en la moviola hasta situarnos en su levante natal, donde se gestó el genio de Joaquín Sorolla. Los primeros años del artista quedan muy lejos de su posterior éxito, porque este pintor español, que tras Velázquez y Goya es la paleta española más cotizada fuera de nuestras fronteras, nació en Valencia el 27 de febrero de 1863 (¿conjunción de astros que dirían algunos lunáticos?). Sus padres, Joaquín y Concepción, del gremio del comercio de tejidos, murieron, quizá víctimas del cólera, en un margen de tres días, cuando el pequeño contaba dos años y medio. La tía materna Isabel y su marido José adoptaron a Joaquinito y a su hermana Isabel, de un año. Con 14 años Joaquín ayudaba a su tío en la modesta cerrajería familiar, pero su destreza para la pintura ya era reconocida y asistía por la noche a clases de pintura. Con dieciséis años entró en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia: las clases se iniciaban a las ocho, sin embargo su compañero, el también pintor Cecilio Plá, nos dice que Sorolla ya venía de sacar apuntes del natural por la ciudad. Ese mismo año, por su aplicación, la Escuela de Artesanos le otorgó un accésit y le obsequió con una caja de pinturas. Su padre adoptivo, consciente de la valía del chico, decidió pagarle clases especiales e intentó que Joaquín no perdiese más tiempo en las labores de cerrajero, pero el chico no lo permitió. A la par recibía la medalla de bronce de la Exposición Regional de Valencia por “El patio del instituto”. Su profesión de pintor ya estaba decidida.

Sorolla pasó cuarenta años pintando casi frenéticamente. Trabajador incansable realizó a la velocidad de la luz cerca de 2.200 cuadros, 9.000 dibujos, apuntes, bocetos, obras todas ellas en las que consiguió como nadie reflejar con una modernidad potente ese derecho que el instante tiene a la eternidad.

Sorolla: un niño adoptado

Elena Simón | 596 comentarios valoración: 2  4304 votos

>SÍGUENOS EN

>Entrevistas

El otro es un bien, también en política

Arte y pintura en Páginas Digital

El caballero de la mano en el pecho

David vencedor de Goliat de Caravaggio

>Boletín electrónico

Recibe los titulares de PÁGINASDIGITAL.es en tu correo electrónico
Darse alta y baja en el boletín electrónico

 

Darme de baja